Etiqueta: comercio bilateral

  • China compra menos a El Salvador y el déficit comercial aumenta un 51.7 % en 2025

    China compra menos a El Salvador y el déficit comercial aumenta un 51.7 % en 2025

    El déficit comercial de El Salvador con China alcanzó $1,727.5 millones en el primer semestre de 2025, lo que representa un aumento del 51.7 % respecto al mismo período de 2024, según datos del Banco Central de Reserva (BCR).

    Las cifras oficiales revelan que la balanza comercial con China pasó de $1,138.5 millones en 2024 a $1,727.5 millones este año, lo que significa un incremento de $589 millones en apenas seis meses.

    El BCR detalló que las exportaciones salvadoreñas hacia China descendieron un 8.1 %, pasando de $46.1 millones en 2024 a $42.3 millones en el primer semestre de 2025.

    En contraste, las importaciones desde China crecieron un 49.4 %, al pasar de $1,184.6 millones en 2024 a $1,769.8 millones en 2025, lo que representa un incremento de $585.2 millones en bienes adquiridos.

    En lo que va del año, China se consolidó como el segundo país que más bienes exporta a El Salvador, solo por detrás de Estados Unidos. Sin embargo, ocupa la décima posición en la lista de compradores de productos salvadoreños, lo que profundiza el desequilibrio en la relación comercial.

    En 2024, el déficit total con China cerró en $2,679 millones, con importaciones que alcanzaron $2,731.8 millones y exportaciones salvadoreñas por apenas $52.8 millones.

    El Salvador estableció relaciones diplomáticas y comerciales con China en agosto de 2018, tras romper oficialmente con Taiwán durante el gobierno del entonces presidente Salvador Sánchez Cerén, del FMLN. Desde entonces, el comercio bilateral ha crecido de forma sostenida, pero con una marcada asimetría en favor del gigante asiático.

     

  • Lula dice que «un gringo» no le da órdenes a Brasil y exige respeto a Trump en disputa arancelaria

    Lula dice que «un gringo» no le da órdenes a Brasil y exige respeto a Trump en disputa arancelaria

    El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó este jueves que está dispuesto a negociar la amenaza arancelaria planteada por Estados Unidos, pero advirtió que “no será un gringo el que le dé órdenes” a su país, en referencia directa al presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

    Lula reaccionó así a la intención de Washington de imponer un arancel del 50 % a productos brasileños a partir del 1 de agosto, una medida que considera injustificada. Recordó que su trayectoria política se forjó en el sindicalismo, donde adquirió la experiencia para negociar incluso en escenarios de alta tensión.

    “Tengo certeza que el presidente de Estados Unidos jamás negoció el 10 % de lo que yo negocié en mi vida”, expresó Lula en un acto con estudiantes universitarios, donde defendió el multilateralismo como vía para preservar el respeto y la armonía entre Estados.

    Durante su intervención, el mandatario brasileño criticó que Trump esté “mal informado” respecto a las relaciones bilaterales, subrayando que Estados Unidos mantiene superávit comercial con Brasil desde hace 15 años. Según Lula, el republicano condiciona cualquier acercamiento a la liberación del expresidente Jair Bolsonaro, quien enfrenta un juicio penal por intento de golpe de Estado.

    Lula se refirió a la carta en la que Trump justifica la aplicación de sanciones y acusa a Brasil de liderar una “persecución política” contra Bolsonaro.

    Aseguró que la justicia brasileña es independiente y que el juicio contra el exmandatario está en manos de la Corte Suprema, “porque ellos mismos se delataron”, recalcó.

    En otro punto de su discurso, el presidente brasileño se dirigió a las grandes empresas digitales estadounidenses, a las que advirtió que deberán respetar las leyes locales. “No aceptamos que, en nombre de la libertad de expresión, se insulte, se mienta o se incite al odio contra mujeres, niños, negros o personas LGBT”, dijo. También reiteró que estas compañías “tendrán que pagar impuestos” como cualquier otra en territorio brasileño.

    Lula concluyó reiterando su voluntad de diálogo, pero dejó claro que Brasil no cederá ante presiones extranjeras: “Somos un país soberano y nuestro pueblo está orgulloso de eso”, sentenció.