Etiqueta: Comité Paralímpico Internacional

  • El Comité Paralímpico Internacional busca nuevos deportistas para el equipo de refugiados

    El Comité Paralímpico Internacional busca nuevos deportistas para el equipo de refugiados

    El Comité Paralímpico Internacional (IPC) lanzó una iniciativa mundial para encontrar deportistas con discapacidad y estatus de refugiado que tengan potencial para integrar el Equipo Paralímpico de Refugiados (RPT) en los Juegos de Los Ángeles 2028.

    El programa, denominado ‘RPT Hopefuls’, buscará atletas refugiados que compitan internacionalmente en alguno de los 16 deportes incluidos en la iniciativa. Los candidatos serán identificados inicialmente mediante nominaciones de los Comités Paralímpicos Nacionales y las Federaciones Internacionales.

    Una vez seleccionados los deportistas, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) deberá verificar su condición de refugiados. Posteriormente, el IPC entregará subvenciones a los comités nacionales y federaciones correspondientes para apoyar la preparación de los atletas en su camino hacia la clasificación.

    “A través de esta iniciativa para los Juegos Paralímpicos queremos identificar y apoyar a atletas paralímpicos talentosos con estatus de refugiado para garantizar que tengan la oportunidad de perseguir sus ambiciones deportivas como cualquier otro atleta», declara Mike Peter, director ejecutivo del IPC.

    “Desde que los primeros atletas paralímpicos refugiados compitieron en Río 2016 ha habido un inmenso interés mundial en el Equipo Paralímpico de Refugiados y sus actuaciones han servido especialmente para destacar las habilidades y aspiraciones de los 18 millones de personas con discapacidad en todo el mundo que han sido desplazadas forzosamente de sus hogares», señala.

    El Equipo Paralímpico de Refugiados alcanzó en París 2024 su participación más numerosa y exitosa hasta ahora. La delegación estuvo integrada por ocho atletas y un guía, participó en seis disciplinas y consiguió dos medallas de bronce.

    Zakia Khudadadi se convirtió en esos Juegos en la primera medallista del Equipo Paralímpico de Refugiados, tras subir al podio en la prueba femenina de taekwondo adaptado de -47 kilos. Guillaume Junior Atangana y su guía Donard Nyamjua también lograron subir al podio en la prueba masculina de 400 metros T11 de atletismo.

    El IPC presentó por primera vez un Equipo Paralímpico de Refugiados en Río 2016, cuando participaron dos atletas, mientras que en Tokio la delegación aumentó a seis integrantes. La nueva iniciativa contempla boccia, atletismo, bádminton, piragüismo, escalada, ciclismo, equitación, halterofilia, natación, tenis de mesa, taekwondo, triatlón, voleibol sentado, tiro deportivo, baloncesto en silla de ruedas y esgrima en silla de ruedas.

     

  • Los Juegos Paralímpicos de Milán Cortina cierran una edición de récords

    Los Juegos Paralímpicos de Milán Cortina cierran una edición de récords

    Los Juegos Paralímpicos de Milán Cortina bajaron este domingo el telón de una edición histórica, marcada por el éxito organizativo pese a las largas distancias entre sedes y por una cadena de récords en participación, países medallistas, voluntarios y difusión internacional.

    La edición del cincuenta aniversario del movimiento paralímpico reunió a 611 deportistas de 55 países, la cifra más alta en la historia de los Juegos de invierno, por encima de los 564 atletas de 48 naciones que participaron hace ocho años en PyeongChang.

    También se estableció una nueva marca de países que subieron al podio, con 27 delegaciones ganando medallas en 79 pruebas, además de 18 naciones que conquistaron al menos un oro, igualando el récord fijado en PyeongChang 2018. A esto se sumó un despliegue de 18,000 voluntarios y una retransmisión que alcanzó a 126 países.

    La inauguración se celebró en la Arena de Verona, adaptada para garantizar la accesibilidad, mientras que la clausura tuvo lugar en el Estadio Olímpico de Cortina d’Ampezzo. Milán y Tesero también albergaron competencias, lo que obligó a atletas y aficionados a desplazarse en algunos casos más de 400 kilómetros, un reto logístico que la organización superó sin incidentes.

    En el plano político, el Comité Paralímpico Internacional también enfrentó tensiones derivadas de la guerra entre Rusia y Ucrania, así como del conflicto en Oriente Medio. La participación de Rusia y Bielorrusia bajo su bandera generó críticas y boicots en las ceremonias, mientras que la situación en Oriente Medio impidió la llegada a Italia del único representante de Irán.

    Cinco países debutaron en unos Juegos Paralímpicos de invierno: El Salvador, Haití, Montenegro, Macedonia del Norte y Portugal. Además, por cuarta edición consecutiva se registró un récord de participación femenina, con 160 mujeres en competencia, un aumento de 18 % respecto a las 136 que participaron en Pekín 2022.

    Seis países presentaron su mayor número de atletas mujeres: Australia, Bielorrusia, Brasil, Croacia, Corea y Letonia. Además, cinco deportes también registraron cifras récord de participación femenina: esquí alpino, biatlón, esquí de fondo, snowboard y curling en silla de ruedas.

    Italia también firmó su mejor actuación histórica al ganar 16 medallas. Su anterior mejor registro había sido de 13 preseas en Lillehammer 1994. Además, logró siete oros, superando sus mejores marcas anteriores de tres títulos alcanzadas en Innsbruck 1988, Nagano 1998 y Salt Lake City 2002.

    Entre los momentos más destacados estuvieron los récords de asistencia en hockey sobre hielo. Primero, 8,992 personas llenaron la Santagiulia Arena de Milán para el duelo entre Italia y Estados Unidos, superando la marca anterior de 8,462 de Salt Lake City 2002. Después, la final entre Estados Unidos y Canadá reunió a 11,000 espectadores.

    A nivel individual, el brasileño Christian Ribera consiguió una medalla de plata en esquí de fondo para discapacitados físicos, la primera para su país en la historia de los Juegos Paralímpicos de invierno. También brillaron la austriaca Veronika Aiger, junto a sus guías Lilly Sammer y Eric Dibruger, y la estadounidense Oksana Masters, todas con cuatro medallas de oro.

    En el plano mediático, Milán Cortina también rompió todas las marcas audiovisuales. Hasta la última jornada, el canal de YouTube acumuló más de 414 millones de visualizaciones de video desde el inicio del evento, una cifra 712.47 % superior a la de los Juegos Paralímpicos de París 2024 y 67 % mayor que todo el acumulado de 2024, según informó el Comité Paralímpico Internacional.

     

  • Ucrania boicoteará la inauguración de los Juegos Paralímpicos por la presencia de Rusia

    Ucrania boicoteará la inauguración de los Juegos Paralímpicos por la presencia de Rusia

    Las autoridades de Ucrania anunciaron que no asistirán a los Juegos Paralímpicos que se celebrarán del 6 al 15 de marzo en Milán y Cortina, Italia, en protesta por la decisión de permitir que deportistas rusos y bielorrusos compitan bajo sus banderas nacionales.

    El ministro ucraniano de Deportes, Matví Bidni, informó en la red social X que “En respuesta a la indignante decisión de los organizadores de los Paralímpicos de permitir que rusos y bielorrusos compitan con sus banderas nacionales, los representantes públicos ucranianos no asistirán a los Juegos Paralímpicos”. El funcionario precisó que ningún dirigente del país acudirá ni a la ceremonia de apertura ni a “ningún otro acto oficial”.

    La decisión de los organizadores se produjo después de que, en septiembre pasado, la Asamblea General del Comité Paralímpico Internacional (CPI) votara en contra de mantener la suspensión parcial de Rusia y Bielorrusia, restableciendo sus plenos derechos. Esto habilitó a los atletas de ambos países a competir libremente una vez clasificados.

    El CPI confirmó esta semana que seis deportistas rusos y cuatro bielorrusos participarán en las pruebas de esquí alpino paralímpico, esquí de fondo paralímpico y snowboard paralímpico bajo sus respectivas banderas. Ambos países habían sido suspendidos tras la invasión rusa a Ucrania en 2022, y posteriormente se permitió una participación neutral antes de restituir sus derechos.

    La postura de Kiev coincide con la del comisario europeo de Deportes, Glenn Micallef, quien también anunció que no acudirá a la inauguración. El político maltés calificó de «inaceptable» la decisión del CPI de permitir la presencia de Rusia y Bielorrusia con sus símbolos nacionales mientras continúa “la guerra de agresión contra Ucrania”.

    Ucrania exige la exclusión total de los atletas rusos tanto en Juegos Olímpicos como Paralímpicos, al considerar que la agresión militar vulnera los valores del olimpismo. Además, acusa a varios deportistas rusos de respaldar públicamente la guerra, lo que, a juicio de Kiev, contradice los principios deportivos internacionales.