Sesenta integrantes de la Mara Salvatrucha (MS-13), vinculados a la clica Walter Locos Salvatruchos, fueron condenados a penas de hasta 45 años de prisión por el Tribunal Tercero contra el Crimen Organizado de San Salvador, tras ser encontrados culpables del delito de agrupaciones ilícitas.
Según la resolución judicial, la estructura criminal operó entre 2015 y 2022 en diferentes zonas de los distritos de Cojutepeque, Monte San Juan y Santa Cruz Michapa, en el municipio de Cuscatlán Sur.
La Fiscalía General de la República presentó pruebas documentales, periciales y testimoniales que permitieron acreditar la participación de los imputados dentro de la organización delincuencial considerada terrorista por la legislación salvadoreña.
De los condenados, 58 fueron procesados como reos presentes, mientras que otros dos fueron declarados rebeldes por el tribunal. En estos últimos casos, las autoridades emitieron las respectivas órdenes de captura para que respondan ante la justicia.
Luis Alonso Díaz Fernández, señalado como uno de los principales cabecillas de la estructura y responsable de controlar los territorios donde operaba la pandilla, recibió la pena más alta del proceso, equivalente a 45 años de prisión.
Asimismo, 16 integrantes identificados con la función de homeboy fueron condenados a 30 años de cárcel. Entre ellos figuran Kevin Samuel Flores Aragón, Jhonattan Bladimir Santos Muñoz, Alexander Ronaldiño Pérez Soriano y Gerson Orlando Hernández Guevara, entre otros.
El tribunal también impuso penas de 30 años de prisión a seis pandilleros considerados chequeos dentro de la organización. Entre los sentenciados se encuentran Luis Gerardo Suria Castro, Edgar Osvaldo Revelo Hernández, Jonatan Manaén Palacios Ramírez, Diego Enrique Chávez Flores y José Geovani Chávez.
Otros 35 miembros de la estructura, identificados como paros, fueron condenados a 25 años de prisión por su participación dentro de la pandilla. Entre ellos destacan Gerson Salomón Sanabria Rivas, Rosemberg Joseph Portillo Morales, Anderson Rodrigo Hernández López, José Misael Cruz Ángel, Gerardo Antonio Iraheta Juárez, Silvia Noemy Ángel, Alicia del Carmen Martínez Ángel y Sandra Beatriz Barrera Rosales.
Las investigaciones determinaron que los ahora condenados formaban parte de una estructura criminal que mantenía presencia en distintos sectores de Cuscatlán Sur, donde ejecutaban actividades ilícitas y ejercían control territorial en beneficio de la pandilla.
Con esta sentencia, las autoridades buscan desarticular las redes operativas de la MS-13 que mantenían influencia en la zona y reforzar los procesos judiciales contra estructuras vinculadas al crimen organizado.
