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  • El mundo se olvida de la guerra de Ucrania tras un mes de bombardeos en Irán

    El mundo se olvida de la guerra de Ucrania tras un mes de bombardeos en Irán

    La guerra en Ucrania perdió protagonismo internacional en el último mes, marcado por los bombardeos en Irán, mientras las negociaciones de paz permanecen estancadas y Rusia aprovecha el contexto para impulsar una nueva ofensiva militar.

    En paralelo, el conflicto ha escalado con un incremento en la guerra de drones. Entre el 23 y el 24 de marzo, Moscú ejecutó el mayor ataque con aeronaves no tripuladas desde el inicio de la guerra, con casi 1,000 dispositivos lanzados contra territorio ucraniano.

    A pesar de la presión, Kiev logró en febrero recuperar más territorio del que perdió por primera vez desde mediados de 2024. Además, en las últimas semanas, las fuerzas ucranianas alcanzaron objetivos estratégicos en la retaguardia rusa, incluyendo refinerías, plantas industriales y terminales portuarias.

    El jefe del Ejército ucraniano, Oleksandr Sirski, confirmó que la ofensiva primaveral rusa inició hace poco más de una semana, favorecida por el fin del invierno y condiciones climáticas que reducen la efectividad de los drones ucranianos.

    Las tropas rusas desplegaron decenas de miles de efectivos mecanizados a lo largo del frente, especialmente en el norte de Donetsk. El Ministerio de Defensa ruso reportó la toma de la localidad de Nikíforivka, situada a menos de 20 kilómetros de Sloviansk y Kramatorsk.

    Sirski aseguró que la ofensiva ha tenido un alto costo para Rusia, con más de 11,000 bajas, lo que podría llevar a Moscú a movilizar refuerzos desde Crimea. Al mismo tiempo, los ataques se intensificaron en Zaporiyia, donde Ucrania recuperó cerca de 500 kilómetros cuadrados.

    El conflicto en Irán modificó el panorama geopolítico y afectó directamente las negociaciones. Según analistas, el aumento en los precios del petróleo por encima de $100 y la flexibilización de sanciones al crudo ruso redujeron la presión económica sobre Moscú.

    “De repente, los problemas económicos que atormentaban a Rusia se desvanecieron”, señaló.

    Actualmente, las negociaciones permanecen sin avances desde la última ronda celebrada el 18 de febrero en Ginebra. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, advirtió que “Putin querrá una larga guerra. Para Putin, una guerra prolongada en Irán es un plus”.

    Por su parte, el Kremlin insiste en que mantiene su disposición al diálogo, aunque sin progresos en temas clave. “Esa es una elucubración totalmente falsa, que no se corresponde con la realidad”, afirmó Dmitri Peskov sobre las versiones de avances previos.

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó su deseo de que ambas partes se sienten a negociar “para llegar a un acuerdo” y aseguró que “estamos más cerca”, aunque reconoció que ha repetido esa afirmación anteriormente.

     

  • Decenas de israelíes llevan un mes viviendo en búnker subterráneo

    Decenas de israelíes llevan un mes viviendo en búnker subterráneo

    Decenas de israelíes cumplen casi un mes viviendo bajo tierra en el aparcamiento del centro comercial Dizengoff Center, en Tel Aviv, adaptado como refugio antiaéreo en medio de la escalada del conflicto con Irán.

    El espacio, ubicado cuatro niveles bajo la superficie, alberga a personas que, en muchos casos, no cuentan con refugios adecuados en sus viviendas. Allí han instalado tiendas de campaña, colchonetas y pertenencias básicas para resistir los constantes bombardeos.

    «Vinimos el mismo día que empezó la guerra, el sábado 28 (de febrero)», cuenta Kochava, una mujer de unos 60 años que reside en el lugar junto a su esposo e hija, rodeada de cajas con artículos de higiene donados por voluntarios.

    Con el paso de las semanas, el estacionamiento se transformó en un espacio habitable. Las tuberías del techo sirven como tendederos y soporte para sábanas que brindan privacidad, mientras luces led intentan suavizar el ambiente dominado por fluorescentes.

    «Mi esposo y yo llevamos días sin salir de aquí, sin ver la luz del sol. Las alarmas no paran de sonar. Estamos hartos de esta situación interminable, pero al menos aquí tenemos la tranquilidad de sabernos seguros», asegura Kochava, en medio de una jornada marcada por ataques con misiles sobre la ciudad.

    A pesar del hacinamiento, algunos residentes buscan mantener cierta normalidad. Un hombre de unos 30 años explicó que cada mañana sube al centro comercial para ejercitarse y así “resistir la locura de este hacinamiento”.

    La vida cotidiana se organiza entre columnas de hormigón. Hay espacios improvisados como bibliotecas, zonas de juego para niños y áreas comunes donde los residentes intentan sobrellevar la tensión constante.

    «Nos hemos acostumbrado», afirma Vadim, un inmigrante ucraniano de 57 años, quien se instaló en el refugio junto a su hijo tras sufrir ansiedad por las sirenas. Desde allí, el menor continúa sus estudios en línea mientras su padre trabaja durante el día.

    Incluso en medio de la adversidad, surgen momentos de convivencia. «Ha habido fiestas, hasta una boda, y teníamos una mesa de ping pong», relata Leon, de 13 años, quien destaca pequeños momentos de distracción entre los residentes.

    Sin embargo, la tensión es constante. Algunos habitantes pierden el control por el encierro prolongado, lo que ha requerido intervención policial en ocasiones, mientras el ruido y la falta de descanso complican la convivencia.

    «Los iraníes acabaron con mi vida (diaria), pero no acabarán con mi dinero», dice Gal, una profesora de 35 años que imparte clases de hebreo en línea desde el refugio, adaptándose a una rutina marcada por la incertidumbre.

    Cada vez que suenan las sirenas, el búnker se llena rápidamente de personas que buscan protección. Entre llamadas, revisiones de alertas y el murmullo general, la vida continúa bajo tierra, en espera de que el conflicto permita volver a la normalidad.

     

  • Irán en duda para Mundial: Geopolítica, guerras y sueños futbolísticos truncados

    Irán en duda para Mundial: Geopolítica, guerras y sueños futbolísticos truncados

    El mundo del fútbol vive por estos días la incertidumbre de saber si la selección de Irán estará o no en el Mundial que se jugará entre junio y julio en Norteamérica, en el contexto de un escenario complicado por la guerra que enfrenta al régimen de Teherán con Estados Unidos e Israel, y que afecta a todo el Medio Oriente.

    Irán, que ganó su clasificación en las eliminatorias de la Confederación Asiática (AFC) y está encuadrado en el grupo G con Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda, negocia jugar sus partidos mundialistas en México ante la compleja circunstancia de hacerlo en territorio estadounidense, pero la FIFA no ha dado respuesta alguna.

    Por otra parte, el mismo presidente de EE.UU., Donald Trump, ha asegurado que sería mejor que los iraníes, cuyos partidos de la fase de grupos están programados para jugarse en ese país (el 15 de junio en Inglewood contra Nueva Zelanda, el 21 contra Bélgica en la misma ciudad californiana y el 26 contra Egipto en Seattle), no asistieran a la cita orbital por “su propia seguridad”.

    No es la primera vez que una crisis geopolítica (esta devenida en una bélica) trunca los sueños de jugadores de brillar en el máximo torneo futbolístico.

    Estados Unidos 1994: descalificación y temor

    Para el Mundial de Estados Unidos 1994, la FIFA decidió que Libia no podría participar de las eliminatorias africanas por las sanciones que pesaban sobre el régimen de Muamar El Gadafi, que estaba en la ‘lista negra’ de violadores de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.

    Además, el país norteafricano era señalado de proteger terroristas tras no entregar a los tribunales internacionales a los responsables del atentado al avión de Pan Am en la localidad escocesa de Lockerbie el 21 de diciembre de 1988.

    Pero la posible clasificación de otro país ‘molesto’ tuvo en suspenso a la administración de Bill Clinton. Irak, con el que Estados Unidos había librado la Guerra del Golfo entre 1990 y 1991, tenía serias oportunidades de obtener el boleto para el 94, pero, en una dramática definición, perdió la casilla ante Arabia Saudita y Corea del Sur.

    La presencia de los iraquíes, con un Sadam Husein aún en el poder en Bagdad, hubiera significado un problema de seguridad mayúsculo para Washington por los ecos de una guerra reciente, los mismos que se oyeron nueve años después con la invasión estadounidense.

    Descalificados por guerras

    La Guerra de los Balcanes de 1991 a 1995 conllevó a que Yugoslavia fuera descalificada de la Eurocopa de 1992 (que ganaría su reemplazante Dinamarca) y del proceso clasificatorio para Estados Unidos 1994.

    En Francia-98 se dio el particular suceso de que una ‘nueva’ Yugoslavia logró el pasaje mundialista junto a Croacia, una de sus antiguas repúblicas.

    En 2006, un combinado de Serbia y Montenegro no pudo pasar de la fase de grupos y terminó sin puntos.
    Para Catar 2022, la selección de Rusia, dirigida por Valeri Karpin, había logrado un cupo para los repechajes finales y se tenía que enfrentar a Polonia en busca de un cupo.

    Pero la invasión de las tropas rusas a Ucrania el 24 de febrero de ese mismo año hizo que la FIFA tomara la decisión de descalificarla y hacer que los polacos jugaran la llave final contra Suecia, en partido que ganaron por 2-0.
    Una selección anexada

    En la década de los 30, Austria tenía un gran nombre en el concierto futbolístico mundial, pero su fútbol, y el país mismo, desaparecieron oficialmente el 12 de marzo de 1938 cuando la Alemania Nazi lo anexionó en el proceso conocido como ‘Anschluss’.

    Con el ‘Anschluss’, nueve jugadores del equipo austriaco que se había clasificado al Mundial de Francia-38 pasaron a reforzar a Alemania, entre ellos Matthias Sindelar, ‘el Mozart del Fútbol’.

    La escuadra alemana ‘reforzada’ con austriacos ‘anexados’ fue eliminada en octavos de final por Suiza y Sindelar murió misteriosamente el 23 de enero de 1939, ocho meses antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial.

  • EE.UU. despliega 2,000 paracaidistas en Oriente Medio por tensión

    EE.UU. despliega 2,000 paracaidistas en Oriente Medio por tensión

    El Pentágono ordenó este martes el despliegue de al menos 2,000 paracaidistas del Ejército de Estados Unidos en Oriente Medio, en un contexto de creciente tensión por la guerra con Irán.

    Los efectivos provienen de una División Aerotransportada con capacidad de movilizarse a cualquier parte del mundo en un plazo de 18 horas, según funcionarios citados por medios estadounidenses.

    De acuerdo con reportes, la decisión busca ofrecer “nuevas posibilidades de acción” al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ante el desarrollo del conflicto en la región.

    Algunas fuentes indicaron que el despliegue podría estar vinculado a eventuales operaciones estratégicas, incluyendo la posibilidad de intervenir en la isla de Kharg, principal centro de exportación petrolera de Irán.

    Hasta el momento, las autoridades no han detallado el destino exacto de los paracaidistas ni las acciones específicas que podrían ejecutar.

    La orden se conoce horas después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmara que Irán le dio un “gran regalo” en el marco de supuestas negociaciones iniciales, sin ofrecer mayores detalles.

    Sin embargo, el gobierno iraní ha negado que existan diálogos directos con Washington, aunque admitió haber recibido mensajes de “países amigos” sobre la intención estadounidense de negociar.

    El conflicto entre Estados Unidos e Irán se encuentra en su cuarta semana, tras la escalada iniciada el 28 de febrero con ataques coordinados junto a Israel sobre territorio iraní.

    En respuesta, Irán ha lanzado misiles y drones contra Israel y objetivos en el Golfo Pérsico, además de bloquear el estrecho de Ormuz, una ruta clave por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo mundial.

     

  • Petróleo cae más de 10 % tras anuncio de pausa militar de Trump

    Petróleo cae más de 10 % tras anuncio de pausa militar de Trump

    El precio del petróleo registró una fuerte caída este lunes en los mercados internacionales, luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decidiera posponer durante cinco días los ataques contra infraestructura energética de Irán.

    El crudo intermedio de Texas (WTI), referencia para El Salvador, bajó un 10 % y cerró en $88.13 por barril, impactado por la expectativa de una posible reducción de tensiones en Oriente Medio.

    Por su parte, el petróleo Brent, referencia en Europa, cayó un 10.92 % en el mercado de futuros de Londres, hasta ubicarse en $99.94 por barril para entregas en mayo.

    La baja en los precios se produjo tras el anuncio del mandatario estadounidense sobre el aplazamiento de acciones militares, luego de lo que calificó como avances en las conversaciones con Irán.

    Trump aseguró que en los últimos días se han desarrollado “conversaciones muy buenas y productivas respecto a una resolución completa y total” del conflicto en la región.

    Asimismo, el gobernante señaló que existen “puntos importantes de acuerdo” y afirmó que, de concretarse los avances, el conflicto podría llegar a su fin.

    El presidente de Estados Unidos también indicó que el estrecho de Ormuz podría reabrirse “pronto”, una ruta clave por donde transita cerca del 20 % del petróleo mundial y que fue bloqueada por Irán tras la ofensiva iniciada el 28 de febrero.

    En paralelo, la Agencia Internacional de la Energía informó que ya comenzó a liberar reservas estratégicas de crudo, que ascienden a 426 millones de barriles, mientras que el Departamento de Energía de Estados Unidos anunció la liberación de 172 millones adicionales.

    No obstante, analistas advierten que el mercado petrolero seguirá bajo presión, ya que la guerra en la región podría mantener alteraciones en el suministro durante los próximos meses, en medio de un escenario de alta incertidumbre.

     

  • Trump suspende ataques a infraestructura eléctrica iraní después de dialogar con Teherán

    Trump suspende ataques a infraestructura eléctrica iraní después de dialogar con Teherán

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó posponer durante cinco días los ataques militares contra centrales eléctricas de Irán, tras reportar avances en conversaciones recientes con autoridades iraníes.

    La decisión llega luego de que el sábado emitiera un ultimátum de 48 horas a Teherán para reabrir el estrecho de Ormuz, bajo amenaza de bombardeos contra infraestructura energética.

    «Me satisface informar que Estados Unidos e Irán han tenido durante los últimos dos días unas conversaciones muy buenas y constructivas sobre una resolución completa y total de nuestras hostilidades en Oriente Próximo», anunció Trump en un mensaje publicado en Truth Social.

    El mandatario explicó que, tras el tono de los contactos, instruyó al Departamento de Defensa a suspender temporalmente cualquier ofensiva mientras continúan las negociaciones.

    «A partir del tono y la franqueza de estas conversaciones profundas, detalladas y constructivas, que continuarán durante toda la semana, he ordenado al Departamento de Guerra –en referencia al Departamento de Defensa– que posponga todos los ataques militares contra las centrales eléctricas y la infraestructura energética iraníes durante un período de cinco días, sujeto al éxito de las reuniones y conversaciones en curso», agregó el mandatario.

    El anuncio marca un giro en la tensión, luego de que Trump advirtiera que, de no cumplirse sus exigencias, habría “una destrucción total” contra Irán.

    En respuesta, la Guardia Revolucionaria iraní reiteró que está “decidida a responder a cualquier amenaza” y advirtió que atacará infraestructuras vinculadas a Estados Unidos e Israel si se concreta una ofensiva.

    El conflicto ha dejado un saldo elevado de víctimas, con más de 1,500 muertos en Irán según cifras oficiales, incluidos 210 niños, mientras organizaciones independientes elevan la cifra a más de 3,000 fallecidos.

    Las conversaciones entre ambos países continuarán durante la semana, en un intento por alcanzar una solución que reduzca la escalada del conflicto en Oriente Próximo.

     

  • Escala la guerra en Irán entre ultimátums, ataques y amenazas por Ormuz

    Escala la guerra en Irán entre ultimátums, ataques y amenazas por Ormuz

    La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán avanzó el domingo en una nueva escalada tras una serie de ataques israelíes sobre Teherán y el sur del Líbano, mientras Irán respondió con amenazas de represalias y el posible cierre del estrecho de Ormuz.

    El paso marítimo, clave para el comercio energético global, se mantiene en el centro de la tensión. Irán advirtió que podría cerrarlo “completamente” si Estados Unidos ejecuta ataques contra sus centrales eléctricas, luego del ultimátum de 48 horas lanzado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

    En paralelo, Israel intensificó sus operaciones militares al bombardear objetivos en Teherán, así como infraestructura en el sur del Líbano, incluyendo puentes estratégicos sobre el río Litani y vías clave, dejando incomunicadas varias zonas.

    El presidente libanés, Joseph Aoun, calificó estas acciones como “el preludio de una invasión terrestre”, en medio de una creciente preocupación por la expansión del conflicto en la región.

    Desde Irán, autoridades militares advirtieron que, en caso de un ataque estadounidense, responderán con el cierre del estrecho de Ormuz, ataques a infraestructuras en Israel y acciones contra intereses vinculados a Washington en Medio Oriente.

    “Las amenazas y el terror no hacen más que reforzar nuestra unidad”, afirmó el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, quien también sostuvo que “La ilusión de borrar a Irán del mapa muestra desesperación frente a la voluntad de una nación que hace historia”.

    Por su parte, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, aseguró que las capacidades militares iraníes están debilitadas y no descartó nuevas acciones, incluyendo el despliegue de tropas para asegurar instalaciones petroleras estratégicas.

    El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó que su país está “aplastando al enemigo y ganando la batalla” y llamó a otros países a sumarse a la ofensiva, mientras reportó el lanzamiento de más de 400 misiles iraníes desde finales de febrero.

    El impacto humanitario también aumenta: en Irán han muerto al menos 210 niños y 1,510 han resultado heridos, mientras que en Líbano se reportan más de mil fallecidos y desplazamientos masivos. En Israel, los ataques han dejado al menos 15 muertos.

     

  • Israel intensifica la guerra en Irán y EE.UU. pide apoyo

    Israel intensifica la guerra en Irán y EE.UU. pide apoyo

    La guerra en Irán, iniciada el pasado 28 de febrero tras una ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel, cumple su tercera semana marcada por una fuerte escalada militar y crecientes tensiones internacionales.

    Israel intensificó sus ataques con bombardeos dirigidos contra la cúpula militar y política iraní, así como infraestructuras energéticas clave, lo que elevó el nivel del conflicto en la región.

    Entre los objetivos alcanzados figuran altos cargos como el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Alí Lariyani, y el jefe de la fuerza paramilitar Basij, Golamreza Soleimani, además del ministro de Inteligencia, Esmaeil Jatib.

    Estos ataques han generado una respuesta contundente de Irán, que ha prometido una “guerra económica total” y advirtió que actuará con “cero moderación” ante nuevas ofensivas.

    Uno de los puntos más críticos fue el ataque israelí al yacimiento de gas South Pars, lo que provocó represalias iraníes contra instalaciones energéticas en Emiratos Árabes Unidos, Qatar y Arabia Saudí.

    La escalada también ha generado preocupación global por el impacto en los mercados energéticos, con el petróleo alcanzando los $114 por barril y el gas triplicando su valor.

    El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reconoció que no fue informado previamente del ataque israelí a la infraestructura energética, lo que evidenció diferencias entre ambos aliados.

    “Le dije que no hiciera eso y no lo hará. No lo discutimos. Somos independientes, pero nos llevamos muy bien y estamos coordinados”, afirmó el mandatario sobre su conversación con el primer ministro israelí.

    Desde la inteligencia estadounidense también señalaron divergencias estratégicas, indicando que Israel se centra en eliminar al liderazgo iraní, mientras Washington mantiene otros objetivos en el conflicto.

    En medio de esta situación, Estados Unidos solicitó apoyo internacional para controlar el estrecho de Ormuz, un paso clave para el comercio energético mundial.

    Sin embargo, varios aliados europeos han mostrado reticencia a participar, lo que provocó críticas de Trump hacia la OTAN, a la que calificó de “tigre de papel” por su falta de respaldo.

    “Hace falta dinero para eliminar a los malos”, subrayó el secretario de Defensa, Pete Hegseth, al justificar la solicitud de $200,000 millones para financiar la ofensiva militar.

    El Pentágono también evalúa ampliar el despliegue militar, que ya ronda los 50,000 efectivos, mientras Israel anticipa al menos tres semanas más de ataques e incluso una posible operación terrestre.

    Analistas consideran que el conflicto podría entrar en una nueva fase con el control de puntos estratégicos en el Golfo Pérsico o instalaciones nucleares como objetivos principales.

    En paralelo, Estados Unidos ha ajustado su narrativa sobre la guerra, pasando de plantear un cambio de régimen en Irán a centrarse en debilitar sus capacidades militares.

    Pese a ello, Trump ha reiterado que el programa nuclear iraní representa una amenaza global, insistiendo en que Teherán estaba cerca de desarrollar un arma nuclear.

    Mientras tanto, el Pentágono defiende que las operaciones avanzan según lo previsto y rechaza que el conflicto se convierta en una guerra prolongada.

    “Nadie puede ofrecer perfección en tiempos de guerra, pero informen de la realidad. Estamos ganando, de manera decisiva y en nuestros propios términos”, aseguró Hegseth.

     

  • Trump minimiza el impacto por las muertes de líderes iraníes

    Trump minimiza el impacto por las muertes de líderes iraníes

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, restó importancia el viernes al impacto político derivado de la muerte de altos dirigentes iraníes durante los ataques conjuntos con Israel iniciados el 28 de febrero.

    Las operaciones militares han provocado la muerte de figuras clave del régimen iraní, incluido el líder supremo Alí Jamenei al inicio de los bombardeos, así como otros altos cargos en los días posteriores.

    Entre los fallecidos recientes se encuentra el secretario de Seguridad Nacional, Alí Lariyani, quien murió esta semana en el marco de los ataques.

    El presidente de Estados Unidos reconoció previamente que estas bajas reducían las posibilidades de negociación con Irán, pero ahora consideró que la situación es favorable para su país.

    «Todos los líderes de la siguiente generación han muerto. Y la mayoría de los líderes de la siguiente generación también han muerto. Y ahora, nadie quiere ser líder allí. Lo están pasando mal», afirmó.

    Trump aseguró que la falta de interlocutores dificulta cualquier diálogo, pero señaló que esto no representa un problema para su administración.

    «Queremos hablar con ellos, pero no hay con quién hablar. No tenemos con quién hablar. ¿Y saben qué? Nos gusta así», expresó.

    El mandatario también afirmó que las fuerzas militares iraníes han sido severamente debilitadas tras la ofensiva.

    «La Armada ha desaparecido, la Fuerza Aérea ha desaparecido. Sus radares han desaparecido. Todo ha desaparecido», sostuvo.

    Los ataques han sido calificados por Irán como asesinatos selectivos y han incrementado la tensión en Oriente Medio, generando preocupación internacional por una escalada del conflicto.

    La eliminación de figuras clave del liderazgo iraní marca un punto crítico en el conflicto, con efectos tanto en el ámbito militar como en el político.

  • La guerra en Irán se traslada al ciberespacio global

    La guerra en Irán se traslada al ciberespacio global

    El conflicto en Irán ha abierto un nuevo frente invisible en el ciberespacio, donde en las últimas semanas se han intensificado ataques informáticos, campañas de desinformación y operaciones de espionaje a nivel global.

    Compañías especializadas en ciberseguridad han advertido sobre un aumento significativo de amenazas digitales, incluyendo ataques sofisticados como los llamados “wiper”, diseñados para borrar de forma irreversible la información de sistemas afectados con fines de sabotaje.

    Además, el contexto de guerra ha sido aprovechado por actores externos para lanzar campañas de “pishing”, suplantación de identidad y robo de datos, así como acciones de hacktivismo orientadas a promover causas políticas o religiosas.

    Estos fenómenos combinan espionaje, sabotaje y propaganda digital, lo que incrementa los riesgos para gobiernos, empresas e infraestructuras críticas en distintas regiones del mundo.

    El responsable global de operaciones de Panda Security, Hervé Lambrert, explicó que en escenarios de tensión geopolítica es habitual el incremento de la actividad en el ciberespacio.

    “En estos contextos suelen aparecer campañas de desinformación, intentos de phishing vinculados a la actualidad y movimientos de grupos organizados con distintos objetivos”, indicó Lambrert.

    El ejecutivo de Panda Security señaló que los ataques más comunes incluyen ingeniería social, manipulación de información en redes sociales y ataques dirigidos a sistemas críticos, con el objetivo de robar datos o generar caos.

    También advirtió que muchas organizaciones no están suficientemente preparadas para enfrentar estas amenazas, ya que los ataques son cada vez más sofisticados y continúan aprovechando errores humanos básicos.

    Por su parte, la empresa Palo Alto Networks identificó ataques recientes contra organizaciones en Israel y Estados Unidos, vinculados a grupos como “Handala Hack”, asociados al aparato de inteligencia iraní.

    Según sus análisis, estos grupos utilizan campañas de phishing y el abuso de privilegios administrativos para infiltrarse en sistemas, acceder a cuentas con altos permisos y ejecutar acciones destructivas como el borrado masivo de datos.

    Otras firmas como Proofpoint y Fortinet también detectaron un incremento de ciberactividad vinculada al conflicto, incluyendo ataques oportunistas de actores no directamente involucrados, que aprovechan el contexto para ejecutar operaciones maliciosas.

    Estos ataques incluyen desfiguración de sitios web, interrupciones en servicios digitales, intrusiones en sistemas y difusión de información no verificada en redes sociales y plataformas como Telegram.

    Expertos coinciden en que el ciberespacio se ha convertido en un nuevo campo de batalla, donde no solo participan Estados, sino también grupos organizados y ciberdelincuentes que explotan el caos para sus propios fines.