Los ministros de Defensa de Francia, Alemania, Italia, Polonia y Reino Unido acordaron este lunes reforzar su cooperación política y militar para enfrentar las crecientes amenazas de Rusia y mejorar la capacidad de respuesta de Europa ante posibles desafíos de seguridad. El acuerdo se alcanzó durante una reunión del denominado grupo E5, celebrada en París, donde los cinco países también reafirmaron su compromiso de mantener la asistencia militar a Ucrania.
En el encuentro participaron la alta representante de la Unión Europea para Política Exterior, Kaja Kallas; el comisario europeo de Defensa, Andrius Kubilius; y la vicesecretaria general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Radmila Shekerinska. Los representantes europeos coincidieron en la necesidad de establecer mecanismos permanentes de coordinación que permitan convertir los compromisos políticos en acciones militares concretas.
El ministro alemán de Defensa, Boris Pistorius, explicó que los cinco gobiernos buscan establecer una cooperación «más organizada» y «más eficaz», mediante reuniones entre sus responsables de planificación estratégica y altos mandos militares. Los primeros encuentros de este tipo están previstos para este mismo año en Berlín.
«Queremos hablar con una sola voz como europeos», afirmó Pistorius, quien consideró indispensable que las principales potencias militares del continente permanezcan «alineadas» frente a las amenazas internacionales.
La ministra francesa de Defensa, Catherine Vautrin, defendió la necesidad de construir «una Europa más fuerte dentro de una OTAN también más fuerte», mediante una mayor integración de las capacidades militares de los países europeos.
Entre las prioridades mencionó mejorar la interoperabilidad de los ejércitos, fortalecer las cadenas de suministro y garantizar el control de tecnologías estratégicas.
Por su parte, Kubilius destacó que el E5 puede ejercer un «liderazgo político» dentro de la Unión Europea y facilitar una cooperación más estrecha con Reino Unido.
El ministro italiano de Defensa, Guido Crosetto, advirtió que ninguna potencia europea dispone por sí sola de los recursos industriales, económicos y militares necesarios para enfrentar los actuales desafíos de seguridad. «Juntos tendremos la fuerza y la capacidad para hacerlo desde el punto de vista industrial, económico y militar», aseguró.
En tanto, el viceministro polaco de Defensa, Pawel Zalewskiha, pidió fortalecer la participación europea dentro de la OTAN, aunque insistió en que cualquier reducción de las tropas estadounidenses en el continente debe coordinarse con Washington para evitar vacíos de seguridad.
También recordó que Estados Unidos continúa siendo «un socio importante de la OTAN» y que los europeos «no queremos que eso cambie».
El ministro británico de Defensa, Wes Streeting, alertó que Europa enfrenta un escenario de inseguridad «que no habíamos visto desde el final de la Guerra Fría», debido principalmente a las acciones atribuidas a Rusia. Sostuvo que el peligro ruso «no es solo una amenaza hipotética de futuro», sino una situación que se manifiesta «día tras día, semana tras semana» mediante ataques híbridos contra países europeos.
Ante este panorama, defendió incrementar la inversión militar, acelerar la innovación tecnológica y fortalecer la industria armamentística para «producir más que nuestros adversarios». Kallas también señaló que Europa destina cantidades «récord» a defensa, pero advirtió que esos recursos deben convertirse en «capacidades reales».
Los representantes europeos también denunciaron los intentos de Moscú por debilitar la unidad de los países aliados mediante operaciones híbridas. Pistorius acusó al Gobierno ruso de intentar «sembrar el miedo» entre los ciudadanos europeos y cuestionó las intenciones del presidente Vladimir Putin en las negociaciones para poner fin a la guerra en Ucrania.
Según el ministro alemán, el mandatario ruso está «ganando tiempo», mientras las fuerzas rusas continúan atacando instalaciones energéticas y zonas habitadas por civiles ucranianos. El representante polaco también condenó los ataques híbridos «brutales» atribuidos a Rusia y pidió una respuesta conjunta de los aliados.
Ante este escenario, Francia, Alemania, Italia, Polonia y Reino Unido ratificaron que mantendrán el suministro de asistencia militar a Kiev y ampliarán la cooperación con la industria de defensa ucraniana, especialmente para incrementar la fabricación de armamento y mejorar los sistemas de defensa aérea. La vicesecretaria general de la OTAN, Radmila Shekerinska, pidió a los aliados hacer «más» y actuar «ahora» para fortalecer las defensas antiaéreas y antimisiles de Ucrania.
«Cuanto más podamos producir, más podremos apoyar a Ucrania», afirmó, al destacar la importancia de impulsar la fabricación conjunta de drones y sistemas antidrones para enfrentar los ataques rusos.
