La presidenta de Perú, Keiko Fujimori, aseguró este domingo que su Gobierno tomará “fuertes decisiones” frente a la criminalidad y sostuvo que no permitirá que organizaciones delictivas impongan sus propias reglas en el país. Las declaraciones fueron pronunciadas durante la ceremonia por el Día de las Fuerzas Armadas, en Lima.
La mandataria participó junto con funcionarios de su Gobierno y autoridades militares en el acto realizado en la Plaza de la Bandera, en el distrito limeño de Pueblo Libre, donde destacó la participación histórica de las Fuerzas Armadas en la defensa de la soberanía y en la lucha contra el terrorismo.
Fujimori afirmó que actualmente existen nuevas formas de criminalidad que «pretenden desafiar la autoridad del Estado e imponer sus propias reglas», en referencia a organizaciones vinculadas con delitos como extorsiones y sicariato que operan en diferentes zonas de Perú.
«En el Perú no habrá territorio con miedo. Tomaremos fuertes decisiones, todas las decisiones que sean necesarias para restablecer el orden y la paz en nuestro país y sé que cuento con ustedes», expresó Fujimori ante las delegaciones militares presentes en la ceremonia.
La mandataria agregó que «como Presidenta de la República, ejerzo la jefatura suprema de las Fuerzas Armadas. Y para mí es una responsabilidad, no un privilegio. Lo entiendo como un deber, el deber de conducir, el deber de establecer prioridades, el deber de tomar decisiones».
Fujimori también afirmó que hablar del Ejército, la Marina de Guerra y la Fuerza Aérea es «hablar de la historia del Perú, de nuestra independencia, de nuestra soberanía y de generaciones de peruanos que entendieron que existe algo superior al interés individual: el deber con la patria».
La ceremonia fue una de las últimas actividades oficiales previstas en Lima antes del viaje de Fujimori a Nueva York para participar en el debate de la Asamblea General de Naciones Unidas.
Las declaraciones se producen en medio de la preocupación por la violencia vinculada al crimen organizado. El sábado fue asesinada en Caraz la periodista y candidata al gobierno regional de Áncash Susy Aponte, conocida como “China Polo”, quien previamente había denunciado amenazas de muerte.
