Etiqueta: crisis energética cubana

  • Más de 2.7 millones de cubanos sufren escasez de agua

    Más de 2.7 millones de cubanos sufren escasez de agua

    Más de 2.7 millones de personas en Cuba enfrentan problemas con el suministro de agua este viernes, debido principalmente a los constantes cortes de electricidad y las averías en los sistemas de abastecimiento, informó el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH).

    Una de las principales afectaciones ocurrió por la rotura de una conductora de Cuenca Sur, considerada la fuente de abastecimiento más importante de La Habana. La avería dejó sin servicio a más de 200,000 habitantes de tres municipios de la capital, según explicó Yunior González, vicepresidente primero del grupo empresarial de agua y saneamiento del INRH, durante una intervención en la televisión estatal.

    El funcionario señaló que la rotura tuvo un impacto «muy grande» en la distribución del agua. Aunque los trabajos de reparación concluyeron el jueves, el restablecimiento del suministro demoró entre seis y siete horas adicionales debido al proceso necesario para reanudar las operaciones.

    Los problemas de abastecimiento también afectan a otras regiones del país. Un reporte de la televisión estatal, que desde hace dos semanas da seguimiento a la crisis del agua, identificó dificultades en las provincias occidentales de Pinar del Río y Artemisa, así como en Granma y Holguín, ubicadas en el oriente de la isla.

    La situación se agravó durante los últimos meses por los frecuentes apagones que enfrenta Cuba, debido a que los equipos utilizados para bombear el agua necesitan electricidad para funcionar. Las interrupciones energéticas impiden mantener una distribución constante hacia las comunidades y prolongan los períodos sin servicio.

    Las autoridades cubanas también reconocen que el deterioro de las redes hidráulicas constituye otro de los principales obstáculos para garantizar el abastecimiento. La falta de inversiones y el mantenimiento insuficiente durante años contribuyeron al desgaste de la infraestructura, lo que aumenta las averías y dificulta la recuperación del sistema.

    Ante esta situación, el Gobierno cubano ejecuta más de 300 obras de emergencia destinadas a mejorar el suministro. Entre las medidas implementadas figura la instalación de equipos de energía fotovoltaica para apoyar el funcionamiento de los sistemas de bombeo. Sin embargo, estas intervenciones todavía no consiguen resolver la crisis y miles de familias continúan enfrentando largas esperas para recibir agua.

    La escasez de agua ocurre en medio de una severa crisis energética que afecta a Cuba desde mediados de 2024, relacionada con la obsolescencia de su sistema eléctrico, la falta de inversiones durante décadas y las dificultades económicas del país.

    Según la información de EFE, el panorama se complicó desde enero por el cerco petrolero impuesto por Estados Unidos, al que se sumaron sanciones de «máxima presión» desde mayo contra sectores fundamentales de la economía cubana.

     

  • Octavo apagón del año en Cuba duró 32 horas

    Octavo apagón del año en Cuba duró 32 horas

    Cuba necesitó unas 32 horas para restablecer este sábado su Sistema Electroenergético Nacional (SEN), luego de sufrir el viernes su octavo apagón general de 2026, informó la compañía estatal Unión Eléctrica (UNE), que confirmó la interconexión de todas las provincias.

    “Aunque está energizado el sistema de transmisión, continúan siendo severas las afectaciones eléctricas”, señaló en televisión nacional el jefe de operaciones del despacho de carga de la UNE, Lisner Cruz.

    El funcionario explicó que la recuperación de la red resultó especialmente compleja y tuvo que desarrollarse progresivamente. “ha sido una interconexión muy difícil y ha habido que hacerlo de manera secuencial”, indicó Cruz, quien explicó que fue necesario energizar las subestaciones de cada provincia antes de conectarlas nuevamente a la red nacional, “porque el país no cuenta con combustible para la generación termoeléctrica”.

    Cruz detalló que “para interconectar» el SEN, el país solo posee “los bloques térmicos y sistemas de generación con crudo y gas nacional», además de los aportes procedentes de la generación fotovoltaica, que durante este proceso también resultó perjudicada por las condiciones meteorológicas.

    El octavo apagón general de Cuba en lo que va de 2026 comenzó el viernes por una avería grave en una línea de transmisión de 220 kilovoltios que conecta Matanzas con Cienfuegos. El incidente provocó una desconexión en cadena que, según las autoridades cubanas, estuvo agravada por la inestabilidad meteorológica y el déficit de combustible.

    La recuperación del SEN suele requerir más de 30 horas en Cuba debido a la complejidad del procedimiento. Uno de los principales objetivos consiste en restablecer suficiente corriente hacia las centrales termoeléctricas para que puedan reiniciar la generación a gran escala y atender la demanda de electricidad.

    El apagón del viernes elevó a ocho el número de colapsos generales del sistema eléctrico registrados en Cuba durante 2026. En los últimos dos años, la isla acumula 13 apagones generales en medio de una prolongada crisis energética.

    La crisis eléctrica cubana responde, en parte, al deterioro y antigüedad de su infraestructura de generación y, según las autoridades de la isla, se agravó desde enero por las restricciones estadounidenses a las importaciones petroleras.

     

  • Cuba sufre su octavo apagón nacional durante este año

    Cuba sufre su octavo apagón nacional durante este año

    El Sistema Electroenergético Nacional (SEN) de Cuba sufrió este viernes una nueva desconexión total que provocó un apagón en toda la isla, el octavo registrado durante 2026, según informó el Ministerio de Energía y Minas (Minem). La caída dejó sin servicio eléctrico a unos nueve millones de habitantes.

    «Se ha producido una desconexión total del Sistema Eléctrico.Ya comienzan a activarse los protocolos para la recuperación», informó el Minem. Las autoridades comenzaron los procedimientos para restablecer gradualmente el servicio tras la falla.

    El Ministerio explicó que «la falla general ocurrió tras un fallo inicial en las líneas de transmisión que había dejado sin servicio a la zona occidental del país», incluyendo las provincias de Pinar del Río, Artemisa, La Habana y Matanzas. La estatal Unión Eléctrica confirmó posteriormente la desconexión del sistema desde Matanzas hasta Guantánamo.

    La Unión Eléctrica atribuyó la caída parcial inicial a un «disparo de la sección de la línea 220 kV Matanzas-Cienfuegos» y posteriormente indicó que «en este minuto se encuentra totalmente desconectado». El incidente terminó afectando a la red eléctrica nacional.

    Cuba atraviesa desde 2024 una profunda crisis energética, agravada por la escasez de combustible y el deterioro de su infraestructura eléctrica. Durante 2026, las restricciones estadounidenses al suministro petrolero también incrementaron la presión sobre el sistema, mientras los apagones prolongados continúan afectando a millones de habitantes.

    La isla sufrió dos apagones nacionales en marzo en menos de una semana, otros tres durante ocho días de julio y dos más en agosto, antes de la nueva desconexión registrada este viernes. Reuters documentó durante julio las reiteradas fallas de la red y los prolongados cortes de electricidad que enfrentaba la población cubana.

    El restablecimiento del SEN puede prolongarse debido a que las autoridades deben comenzar la generación mediante fuentes de arranque sencillo, como energía solar, hidroeléctrica y motores de generación. Posteriormente, pequeñas zonas son reconectadas progresivamente hasta llevar suficiente electricidad a las centrales termoeléctricas.

    El Gobierno cubano ha descrito anteriormente la situación energética como «aguda», «crítica» y «extremadamente tensa». La crisis combina el envejecimiento de la infraestructura con la falta de combustible, mientras Cuba depende de suministros externos para cubrir una parte importante de sus necesidades petroleras.

     

  • Los cubanos enfrentan nuevas carencias de agua y alimentos

    Los cubanos enfrentan nuevas carencias de agua y alimentos

    La crisis energética continúa condicionando la vida cotidiana en Cuba, pero a los prolongados problemas de electricidad se agregan ahora otras dificultades relacionadas con el acceso al agua potable, gas, transporte, medicamentos y alimentos, en medio de una situación que el propio Gobierno reconoce como “sumamente compleja” y “de sufrimiento”.

    “Estamos mal, es una cosa que estamos mal en casi en todos los sentidos: en higiene, en los precios”, recalca a EFE, Francisco López, un habanero que se queja de cómo su jubilación de 4.000 pesos (33 dólares al cambio formal, pero 6 dólares en el informal) no le alcanza ni para comprar una botella de aceite para cocinar, cuyo valor ha llegado a alcanzar hasta los 5.000 pesos en algunas tiendas privadas.

    López, de 80 años, también enfrenta dificultades para conseguir medicamentos para tratar sus problemas de presión arterial. El Atenolol que necesita ya no está disponible en las farmacias estatales y debe buscarlo en el mercado informal.

    Las autoridades cubanas reconocieron que no pueden importar todos los medicamentos e insumos requeridos para satisfacer la demanda nacional, situación que atribuyen al bloqueo energético y a las órdenes ejecutivas de Washington. En julio, el Gobierno formalizó la gestión privada de farmacias.

    Las dificultades con el agua se agravan por los problemas eléctricos, especialmente para quienes necesitan bombas para llevarla hasta pisos superiores.

    “Yo vivo en un piso alto y hay que poner un motor para que pueda haber agua, pero si hay corriente no hay agua”. “No ponen las dos juntas, están chocando”, relata.

    Elanis Castellano, de 53 años y residente de Centro Habana, también describió las dificultades para abastecerse.

    “La situación está difícil. No tenemos agua y estamos pagando para que nos puedan subir un poquito al edificio (…) Ya llevamos tres semanas seguidas sin agua”, puntualiza. La mujer aseguró que llegó a pagar hasta 1,000 pesos por una cubeta de agua.

    El presidente del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH), Antonio Rodríguez, indicó que alrededor de 2.7 millones de cubanos enfrentan dificultades agravadas con el suministro de agua y explicó que existen zonas donde “el agua se rebombea con bajas presiones y si no hay corriente se quedan muchas personas sin recibir el servicio”.

    El presidente Miguel Díaz-Canel llamó esta semana “a resolver en el menor tiempo posible” los problemas de abastecimiento.

    Las carencias también afectan el transporte y las posibilidades de cocinar. Juan Zamora, un adulto mayor que recogía pedazos de madera de un basurero de La Habana para utilizarlos como leña, calificó la situación como “bastante crítica”. Mientras tanto, en la céntrica avenida 23 del Vedado, Rogelio Bonet, de 88 años, esperaba bajo el sol el escaso transporte público para poder desplazarse.

    El Gobierno cubano descartó que el país se encuentre “al borde del colapso”, aunque reconoció las dificultades que atraviesa la población.

    Entre algunos habitantes consultados crece el escepticismo sobre una mejoría. Bonet consideró que “mientras el cerebro pensante” en el país siga siendo el mismo, no habrá cambios y sentenció: “El cambio tiene que ser absoluto. De arriba para abajo, no de abajo para arriba”.

     

     

  • Gobierno cubano admite debilidad del sistema eléctrico tras apagón de 36 horas

    Gobierno cubano admite debilidad del sistema eléctrico tras apagón de 36 horas

    El Gobierno cubano reconoció el jueves la “debilidad” del Sistema Eléctrico Nacional (SEN), un día después del apagón nacional que dejó a toda la isla sin energía durante más de 36 horas, el quinto colapso total en menos de un año.

    El ministro de Energía y Minas, Vicente De La O Levy, declaró en la televisión estatal que la situación es crítica, especialmente en las siete centrales termoeléctricas, columna vertebral de la generación energética.

    “Es un tema latente la debilidad que tiene nuestra generación de electricidad y hay un proceso en marcha para su fortalecimiento”, afirmó De La O Levy.

    De acuerdo con las primeras investigaciones, la caída total del SEN se originó por la salida inesperada de la central termoeléctrica Antonio Guiteras, ubicada en la provincia de Matanzas. Esta planta, una de las más importantes del país, realiza actualmente un segundo intento de arranque para reincorporarse a la generación.

    El Ministerio de Energía y Minas informó que hacia la tarde del jueves las 15 provincias del país ya estaban nuevamente conectadas al SEN, aunque el restablecimiento ha sido progresivo y aún persisten fallos en varias regiones.

    El apagón evidenció nuevamente la precariedad del sistema eléctrico cubano, que el año pasado sufrió cuatro colapsos similares: tres por averías —dos en la misma planta Guiteras— y otro por el paso de un huracán. Apenas el fin de semana anterior, la rotura de un cable de alta tensión dejó sin electricidad a cinco provincias orientales durante varias horas.

    Crisis energética sin solución cercana

    La crisis eléctrica en Cuba se ha agravado en los últimos 12 meses, provocando apagones diarios de hasta 15 y 16 horas en julio y agosto, según datos de la Unión Nacional Eléctrica (UNE). La mayoría de las termoeléctricas están obsoletas, carecen de mantenimiento y funcionan con equipos que superan las cuatro décadas de explotación.

    El Gobierno cubano atribuye la crisis a las sanciones de Estados Unidos, que limitan la importación de combustible y repuestos. Sin embargo, expertos independientes advierten que el origen está en una infrafinanciación crónica del sector, completamente en manos del Estado desde 1959.

    Diversos cálculos independientes estiman que Cuba necesitaría entre $8,000 y $10,000 millones para modernizar su red eléctrica, una inversión que La Habana no puede asumir en la actual crisis fiscal.

    La falta de electricidad golpea directamente a la economía nacional, que se contrajo un 1.1 % en 2024 y acumula una caída del 11 % en los últimos cinco años, según cifras oficiales. La Cepal prevé además un nuevo decrecimiento del PIB para este año.

    La crisis energética también alimenta el descontento social y ha sido uno de los detonantes de las protestas más grandes en Cuba en las últimas décadas, como las de julio de 2021.