Etiqueta: crudo pesado

  • El plan Trump para impulsar el crudo venezolano, una ruta plagada de complejos obstáculos

    El plan Trump para impulsar el crudo venezolano, una ruta plagada de complejos obstáculos

    El ambicioso plan del presidente estadounidense, Donald Trump, planteado para la industria petrolera venezolana tras la captura de Nicolás Maduro tiene ante sí una compleja mezcla de obstáculos técnicos, financieros y políticos que hacen muy difícil resucitar los anteriores niveles de producción de crudo en el país caribeño.

    Venezuela ha pasado de los 3 millones de barriles diarios que producía antes de la llegada del chavismo, hace más de un cuarto de siglo, a producir apenas un millón en la actualidad, una situación que los expertos atribuyen a la corrupción, a la falta de mantenimiento y también a los crecientes paquetes de sanciones de Washington.

    Esto incluye la orden del Gobierno Trump del año pasado para bloquear la producción de Chevron, la única petrolera estadounidense con presencia en el país y que ahora mantiene solo los mínimos procedimientos operativos en suelo venezolano.

    El economista Gustavo García, que es coordinador del equipo económico de la opositora venezolana Maria Corina Machado, consideró esta semana en un foro celebrado por el Atlantic Council de Washington que la producción se podría aumentar rápidamente reinvirtiendo en infraestructura en un plazo de unos 3-4 años, pero ve el principal problema en el sector eléctrico.

    «Para producir crudo necesitas proveer, incluso incrementar el suministro eléctrico, y el sector eléctrico (venezolano) está en ruinas», apuntó García, que consideró necesario contar con financiación de organismos multilaterales como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM) o el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para esta problemática.

    Tras la captura de Maduro, Trump se reunió con representantes de compañías petroleras de todo el mundo y aseguró que se invertirán «al menos 100.000 millones de dólares» para reavivar el sector y exprimir el potencial de unas reservas que el Servicio Geológico de EE.UU. estima que pueden superar los 600.000 millones de barriles recuperables, principalmente en la Faja del Orinoco.

    Trump sabe además que las refinerías estadounidenses, en particular las que operan en la costa del Golfo de México, son expertas a la hora de procesar crudos pesados como el de Venezuela.

    Sin embargo David Goldwyn, presidente de la consultora energética Goldwyn Global Strategies, consideró en el foro del Atlantic Council que las metas de Trump son poco realistas, ante la «enorme labor» que supone tratar de controlar la economía venezolana, como pretende el presidente estadounidense, y la falta de claridad en el proyecto de transición política.

    Para comprometerse con el plan de Trump, las empresas necesitan solventar las dudas que tienen con respecto a la gobernanza del país (donde ahora rige una administración interina chavista), a su situación financiera y a la seguridad que se les puede brindar a sus inversiones y operaciones.

    En ese sentido, ExxonMobil, la mayor petrolera estadounidense, ya expresó sus dudas durante la reunión con Trump a la hora de regresar a Venezuela, de donde salió en 2007 al negarse a aceptar los nuevos contratos que proponía el Gobierno venezolano, a quien la empresa llevó a los tribunales para que se la compense por la nacionalización de sus activos.

    Por su parte, Luisa Palacios, investigadora sénior adjunta de la Universidad de Columbia, estimó factible alcanzar los 1,5 millones de barriles diarios o incluso algo más sin una inversión de capital significativa, pero afirmó que para ir más allá hace falta pasar de la fase de «estabilización» del país que actualmente gestiona el Gobierno Trump a una de «recuperación».

    Para Palacios esa fase implica cambios más profundos en asuntos como el estado de derecho o la seguridad en el país.

    Francisco Monaldi, director del Programa de Energía para América Latina de la Universidad de Rice, se mostró de acuerdo en este sentido, incidiendo en que, pese a lo rápido evoluciona la situación en Venezuela, hay muchas cuestiones «no resueltas».

    Entre ellas está, por ejemplo, el cómo absorbería el mercado global esos nuevos volúmenes de producción de Venezuela teniendo que vender el crudo sin los descuentos que se aplicaban a clientes de Irán, Rusia o China en un momento en el que el precio del barril está en su mínimo en dos años.

  • La Administración Trump busca refinar el crudo pesado de Venezuela

    La Administración Trump busca refinar el crudo pesado de Venezuela

    El Gobierno de Donald Trump concretó este domingo sus intenciones respecto al crudo venezolano después de capturar al presidente del país, Nicolás Maduro, y anunciar que dirigirá Venezuela hasta que haya una transición política.

    Fue el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, quien especificó que uno de los principales intereses de su Administración es refinar el crudo pesado de Venezuela, el país con mayores reservas de petróleo del mundo, según la OPEP, en las refinerías estadounidenses.

    «Nuestras refinerías en la Costa del Golfo de EE.UU son las mejores para refinar este crudo pesado. De hecho, ha habido escasez de crudo pesado en todo el mundo, por lo que creo que habría una enorme demanda e interés por parte de la industria privada si se les diera la oportunidad de hacerlo», explicó en ABC News.

    El político subrayó que Estados Unidos no necesita el petróleo venezolano: «Tenemos petróleo de sobra», declaró. Sin embargo, insistió en que Washington no quiere permitir que «la industria petrolera de Venezuela esté controlada por los adversarios de Estados Unidos» como China, Rusia e Irán.

    Rubio remarcó que mantendrán el petróleo de Venezuela «en cuarentena» hasta que «las condiciones que son de interés nacional para Estados Unidos y para el pueblo venezolano se cumplan».

    Aunque aseguró que todavía no ha hablado directamente con los directivos de las empresas petroleras de su país, el secretario de Estado dijo haberse comunicado con los secretarios de Interior y Energía para empezar a establecer contactos.

    “Estamos bastante seguros de que habrá un interés sustancial de compañías occidentales» en invertir en la industria petrolera venezolana, opinó Rubio.

    Trump anuncia inversiones millonarias

    Las declaraciones de Rubio se suman a las que Trump pronunció el sábado horas después de capturar a Maduro. El presidente estadounidense afirmó que las compañías petroleras del país invertirán «miles de millones de dólares» para reparar la infraestructura del sector en Venezuela.

    «Vamos a hacer que nuestras grandes compañías petroleras estadounidenses, las más grandes del mundo, entren, inviertan miles de millones de dólares, reparen la infraestructura petrolera gravemente dañada y comiencen a generar ganancias para el país», informó Trump.

    El mandatario consideró que el negocio petrolero en Venezuela ha sido un «fracaso total» durante mucho tiempo: «Estaban extrayendo casi nada, en comparación con lo que podrían haber estado extrayendo», añadió.

    Además, acusó al país suramericano de confiscar y vender unilateralmente crudo estadounidense con las estatalizaciones de la industria petrolera por parte del chavismo.

    El país con mayores reservas de petróleo del mundo

    Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, el 17 % de todas las probadas según la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA), concentradas principalmente en la Faja Petrolífera del Orinoco.

    Sin embargo, la mayoría de su crudo es extrapesado y requiere diluyentes y tecnología específica para su producción y venta.

    Es ahí donde Estados Unidos quiere invertir e introducir su capacidad tecnológica y de inversión.

    Hasta el momento, la gestión de los recursos petroleros está encomendada a la empresa estatal Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA), adscrita al Ministerio del Poder Popular para la Energía y Petróleo.

    Aunque Venezuela fue en su momento uno de los mayores productores del mundo, con capacidades que superaron los 3 millones de barriles diarios, la producción real ha caído a mínimos históricos durante la última década debido a deficiencias estructurales, falta de inversión e impacto de las sanciones de Estados Unidos.

    En 2025, según datos de la OPEP, la producción petrolera de Venezuela se mantuvo alrededor o ligeramente por encima del millón de bpd en varios meses, incluyendo cifras superiores a 1,05 millones bpd durante el primer semestre y hasta 1,1 millones bpd en algunos meses posteriores.

    Esta producción sigue siendo muy inferior a los niveles históricos del país, cuando Venezuela llegó a producir más de 2,8–3 millones bpd a comienzos del siglo XXI.