El presidente de China, Xi Jinping, pidió este jueves a Estados Unidos “ser socios y no rivales” durante la apertura de su primera reunión oficial en Pekín con el mandatario estadounidense Donald Trump, quien aseguró que ambas potencias tendrán un “futuro fantástico juntos”.
La reunión se celebró en el Gran Palacio del Pueblo, en la capital china, donde Xi recibió a Trump y a la delegación estadounidense con honores militares y una ceremonia oficial frente a la plaza de Tiananmen.
“Debemos ser socios, no rivales; alcanzar el éxito juntos, buscar la prosperidad común y forjar un camino correcto para que las grandes potencias se relacionen en esta nueva era”, expresó Xi al inicio del encuentro bilateral.
El mandatario chino también subrayó que “los intereses comunes de China y EE. UU. superan sus diferencias”, en un contexto marcado por disputas comerciales, tecnológicas y tensiones geopolíticas entre ambas naciones.
Xi aprovechó además para felicitar a Estados Unidos por el 250 aniversario de su independencia y recordó que esta es la primera visita de Trump a Pekín en nueve años, luego de la cumbre celebrada entre ambos líderes en 2017.
Por su parte, Trump calificó la recepción como “un honor como pocas veces se han visto” y destacó el recibimiento realizado por grupos de niños chinos que ondearon banderas de ambos países durante la ceremonia oficial.
“Tenemos una relación fantástica. Nos llevamos bien. Cuando hemos tenido dificultades, las hemos resuelto. Tú me llamas; yo te llamo. Y cuando teníamos un problema lo resolvíamos muy rápido y por eso vamos a tener un fantástico futuro juntos”, declaró el presidente estadounidense.
Trump también elogió a Xi al asegurar que es “un gran líder” y afirmó sentirse honrado de ser su “amigo”, en una intervención marcada por un tono más conciliador respecto a encuentros previos entre ambas potencias.
La delegación estadounidense incluyó al secretario de Estado, Marco Rubio; al jefe del Pentágono, Pete Hegseth; y a empresarios como Elon Musk, director ejecutivo de Tesla; Tim Cook, de Apple; y Jensen Huang, de Nvidia.
Del lado chino participaron altos funcionarios del Gobierno y del Partido Comunista, entre ellos Cai Qi, miembro del Comité Permanente del Politburó; el ministro de Exteriores, Wang Yi; y el ministro de Comercio, Wang Wentao.
La visita de Trump a China ocurre en medio de negociaciones comerciales entre ambos países, así como de crecientes tensiones relacionadas con Taiwán, la competencia tecnológica y la situación geopolítica en Oriente Medio.
