Puerto Rico registra un deterioro en sus condiciones climáticas luego de que el Monitor de Sequía de Estados Unidos informara que el 54.9 % de la isla se encuentra bajo la categoría de “anormalmente seco”, un incremento de 14 puntos porcentuales en comparación con la semana anterior.
Según el reporte semanal publicado por la entidad meteorológica, la reducción de lluvias y la persistencia de condiciones más secas de lo habitual han provocado que esta clasificación se extienda hacia nuevas áreas del territorio puertorriqueño.
El informe detalla que las zonas afectadas por la condición de sequedad anormal se expandieron hacia sectores del centro y norte de la isla, mientras que la sequía moderada avanzó principalmente en el suroeste.
La categoría de “anormalmente seco” representa una fase previa a la sequía y se caracteriza por una disminución en la nubosidad y en las precipitaciones, factores que pueden afectar gradualmente la disponibilidad de agua y las actividades agrícolas.
Por otra parte, la sequía moderada también mostró un aumento durante la última semana. El porcentaje del territorio bajo esta condición pasó de 4.60 % a 5.89 %, según los datos oficiales divulgados por el Monitor de Sequía.
Las autoridades explican que esta clasificación implica impactos más visibles en el medio ambiente y la producción agrícola, incluyendo daños en algunos cultivos y pastizales, así como una disminución en los niveles de corrientes de agua, embalses, pozos y manantiales.
De acuerdo con el informe, las áreas que actualmente presentan sequía moderada se concentran principalmente en el sur y suroeste de Puerto Rico, regiones que históricamente son más vulnerables a la escasez de precipitaciones.
Especialistas monitorean la evolución de las condiciones climáticas ante la posibilidad de que la falta de lluvias continúe afectando diferentes sectores de la isla durante las próximas semanas.
Las autoridades mantienen vigilancia constante sobre los recursos hídricos y el comportamiento meteorológico, especialmente en las zonas más afectadas, para evaluar posibles medidas de mitigación en caso de que la sequía continúe expandiéndose.

