Las autoridades venezolanas informaron este domingo que más de 68,000 personas permanecen desaparecidas tras los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 que sacudieron el norte del país el pasado miércoles, una tragedia que ya es considerada la peor catástrofe natural en la historia reciente de Venezuela.
El presidente del Parlamento venezolano, Jorge Rodríguez, confirmó que el número de fallecidos aumentó a 1,450 personas, luego de las labores de recuperación realizadas durante los últimos días.
«En el parte del día de hoy debemos reportar que la cifra de fallecidos llega a 1,450 personas, mujeres y hombres que perdieron la vida como consecuencia de la más brutal catástrofe natural que haya sufrido nuestro país en su historia», expresó Rodríguez durante un balance transmitido por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV).
Los dos sismos consecutivos provocaron el colapso de edificios, graves daños en infraestructura y dejaron, además, 3,238 personas lesionadas. Entre las víctimas mortales se encuentran nueve ciudadanos españoles, según los reportes oficiales.
Las operaciones de búsqueda y rescate continúan con apoyo internacional. La presidenta interina, Delcy Rodríguez, informó que 24 países han enviado asistencia humanitaria, incluidos 2,741 rescatistas, 86 unidades caninas especializadas y 521 toneladas de suministros para atender la emergencia. Paralelamente, miles de voluntarios y familiares de desaparecidos continúan removiendo escombros con la esperanza de encontrar sobrevivientes.
Las imágenes difundidas en redes sociales muestran dramáticos rescates de personas atrapadas bajo edificios colapsados, incluidos niños y bebés. No obstante, especialistas recuerdan que las primeras 72 horas después de un terremoto representan el período con mayores probabilidades de encontrar sobrevivientes con vida, una ventana que ya fue superada.
La tragedia también movilizó a la comunidad internacional.
Una evaluación preliminar del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) estima que los daños físicos directos ocasionados por los terremotos ascienden a aproximadamente $6,700 millones, una cifra que refleja la magnitud del desastre y anticipa los enormes desafíos que enfrentará Venezuela durante el proceso de reconstrucción.
