Dani Carvajal, capitán del Real Madrid, encadenó su cuarta convocatoria consecutiva sin sumar minutos, esta vez en Mestalla. Desde su regreso tras una grave lesión en la rodilla derecha, que lo obligó a una artroscopia en octubre de 2025, el lateral solo ha tenido participación en dos encuentros: 14 minutos frente al Albacete y 15 ante el Mónaco.
La ausencia prolongada del defensor, cuya última titularidad fue el 27 de septiembre, ha sorprendido en un club donde su liderazgo es incuestionable. Ante el Valencia, Álvaro Arbeloa dejó claros sus planes apostando por el canterano David Jiménez como titular y luego por Trent Alexander-Arnold como recambio. En conferencia de prensa, sin embargo, reconoció el peso del veterano en el camerino.
“Voy a ser muy claro. A Dani cada vez le voy viendo mejor en los entrenamientos, poco a poco. Evidentemente, no pienso correr ningún riesgo. Dentro del vestuario no tengo que contar la importancia de tenerle”, explicó Arbeloa, resaltando que Carvajal es una referencia constante para sus compañeros.
El lateral de 34 años, sin embargo, parece tener una visión distinta. A través de su cuenta de Instagram, publicó una frase reveladora: “La paciencia no es la capacidad de esperar, sino la habilidad de mantener una buena actitud mientras se espera”, acompañada de una imagen entrenando con pesas, tras el partido ante el Rayo Vallecano, donde volvió a quedarse sin entrar al campo.
La jornada en Mestalla parecía una oportunidad, con Fede Valverde regresando al medio campo y ambos laterales disponibles. No obstante, el técnico optó nuevamente por Jiménez de inicio y Trent como alternativa, dejando a Carvajal una vez más al margen.
Mientras sigue entrenando con normalidad y asegura tener buenas sensaciones físicas, su contrato finaliza el próximo 30 de junio y no hay avances en una posible renovación. “Tengo que jugar, ver el nivel que puedo mostrar sobre el terreno de juego. Si el club y yo estamos en la misma línea, no habrá ningún tipo de problema”, dijo el defensor durante la pasada Supercopa de España.
Por ahora, los minutos no llegan, y su rol dentro del equipo se limita a la influencia en el vestuario. Con el Mundial en el horizonte, Carvajal vive una de las etapas más inciertas de su carrera deportiva.
