La cifra de fallecidos por el terremoto que sacudió Colombia el pasado lunes aumentó a 273, mientras que 377 personas continúan desaparecidas, informó este jueves el director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), David Santiago Tamayo.
El más reciente balance nacional señala que el Instituto de Medicina Legal (IML) recibió 250 cuerpos. De ese total, 227 ya fueron identificados y 189 entregados a sus familiares.
El terremoto, cuyo epicentro se ubicó en San José del Palmar, departamento del Chocó, en la región del Pacífico colombiano, también dejó 3,824 personas heridas y 40,753 familias afectadas. Las autoridades contabilizan 12,584 viviendas destruidas y otras 74,873 con daños.
La emergencia también provocó el colapso de 172 edificios y afectaciones en 2,198 centros educativos y 216 establecimientos de salud, según detalló Tamayo sobre los daños ocasionados por el movimiento telúrico.
La UNGRD instaló una mesa geomática en coordinación con la NASA y The International Charter (Carta Internacional del Espacio y Grandes Desastres) para vigilar mediante tecnología satelital las zonas golpeadas por el terremoto. Como parte de este trabajo, fueron procesadas 166 imágenes satelitales de alta definición para evaluar los daños en ciudades como Cali, Pereira y Manizales.
Las autoridades también realizaron sobrevuelos en 13 departamentos del país, entre ellos Valle del Cauca, Risaralda, Caldas, Quindío y Chocó. «Todo este esfuerzo técnico busca fortalecer el diagnóstico preciso de los daños en el terreno garantizando que las autoridades puedan tomar las decisiones más pertinentes para la atención del evento que originó la actual emergencia», puntualizó Tamayo.
En paralelo a la atención por el terremoto, la UNGRD mantiene vigilancia sobre la evolución del volcán Puracé, situado en el departamento del Cauca, que permanece bajo alerta naranja desde hace un mes.
«Se están evaluando las actuales circunstancias de la actividad volcánica y se viene revisando la situación de los albergues en caso de que sea necesario evacuar a la población por un incremento de la actividad volcánica, que se mantiene en un nivel de alerta naranja», detalló Tamayo.
