Etiqueta: deepfakes políticos

  • Comisión Europea publica sus recomendaciones para lograr una IA transparente

    Comisión Europea publica sus recomendaciones para lograr una IA transparente

    La Comisión Europea publicó este lunes una serie de recomendaciones técnicas dirigidas a los proveedores de modelos de inteligencia artificial (IA), con el objetivo de facilitar el cumplimiento de las normas de transparencia establecidas en la legislación comunitaria, cuya aplicación comenzará el próximo 2 de agosto.

    La Ley de Inteligencia Artificial de la Unión Europea establece que los sistemas deberán informar claramente a los usuarios cuando estén interactuando con una máquina, salvo en aquellos casos en los que la naturaleza artificial de la conversación resulte evidente.

    Bruselas precisó que esta obligación se aplicará especialmente a asistentes virtuales y servicios de chat utilizados en ámbitos como la atención al cliente, los servicios públicos o las plataformas destinadas a recibir denuncias por fraude.

    La normativa también exige que los contenidos generados mediante inteligencia artificial, como textos, fotografías, videos y audios, incorporen una marca de agua u otro mecanismo de identificación que permita a los ciudadanos reconocer fácilmente que fueron creados por una máquina.

    No obstante, las instituciones de la Unión Europea acordaron aplazar hasta el 2 de diciembre la aplicación obligatoria de este requisito, excepto para los llamados «deepfakes» y otros contenidos manipulados relacionados con asuntos de interés público, como procesos electorales, casos judiciales, salud pública o acontecimientos políticos, financieros, científicos y culturales.

    Desde el 2 de agosto, este tipo de contenido considerado sensible deberá identificarse claramente como generado por inteligencia artificial, siempre que no haya sido supervisado previamente por una persona. La excepción no aplicará para obras de ficción ni para contenidos con fines artísticos o satíricos.

    La legislación también obliga a informar a los ciudadanos cuando sean analizados mediante sistemas de reconocimiento de emociones o de categorización biométrica, salvo en los casos autorizados por la ley para prevenir, detectar o investigar delitos penales.

    Las empresas que incumplan estas obligaciones podrán enfrentar multas de hasta el 3 % de su facturación anual o un máximo de $17.6 millones (equivalente aproximado a €15 millones), mientras que para las instituciones y agencias de la Unión Europea la sanción máxima será de $880,000 (equivalente aproximado a €750,000). Aunque las recomendaciones publicadas por la Comisión son de carácter voluntario, las compañías que decidan no seguirlas deberán demostrar que cumplen con los requisitos de transparencia establecidos en la legislación europea.

  • Brasil lanza debate electoral enfocado en frenar desinformación con inteligencia artificial

    Brasil lanza debate electoral enfocado en frenar desinformación con inteligencia artificial

    El Tribunal Superior Electoral (TSE) de Brasil abrió un proceso de debate público sobre las reglas que regirán las elecciones presidenciales, legislativas y regionales del próximo 4 de octubre. El principal eje de preocupación es el uso indebido de la inteligencia artificial (IA), cada vez más presente en las campañas políticas y en la difusión de contenidos falsos.

    Entre martes y jueves, el TSE convocó audiencias públicas para escuchar recomendaciones de ciudadanos, expertos y organizaciones con el fin de actualizar las normas del proceso electoral. Las autoridades apuntan a reforzar las medidas contra la desinformación, especialmente ante la proliferación de deepfakes y audios manipulados que podrían influir en los votantes.

    Ya en las municipales de 2024, el tribunal había impuesto restricciones: prohibió el uso de chatbots que simulan conversaciones con electores, vetó contenidos generados por IA sin identificación clara y penalizó el uso de imágenes manipuladas. No obstante, expertos advierten que las campañas digitales ya están en marcha, pese a que el período oficial aún no comienza.

    “Venimos percibiendo que la IA se está usando para contenido político, ya sea para atacar a candidatos o difundir discursos polarizados”, afirmó Matheus Soares, del Observatorio IA en las Elecciones. Alertó que los audios creados por inteligencia artificial “son cada vez más difíciles de detectar”.

    Casos recientes agitan al TSE

    En enero circuló un audio falso atribuido al presidente venezolano Nicolás Maduro, quien supuestamente implicaba al mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva con una red de narcotráfico. Días después, otro audio generado por IA simuló la voz de Lula agradeciendo a la Corte Suprema por encarcelar al expresidente Jair Bolsonaro.

    Ambos contenidos fueron desmentidos por verificadores independientes, pero evidencian el impacto de la tecnología en la percepción pública.

    “El TSE actuará con firmeza frente a cualquier tipo de contaminación electoral”, declaró su presidenta, Cármen Lúcia Antunes, quien lidera un grupo de trabajo contra la desinformación formado por jueces, fiscales y académicos.

    El escenario también está marcado por el cambio de postura de las grandes tecnológicas. Expertos advierten que tras el retorno de Donald Trump a la Casa Blanca y la adquisición de X por parte de Elon Musk, plataformas como Meta y Google han modificado sus políticas de moderación, debilitando los convenios de cooperación firmados en elecciones pasadas.

    “El cierre del programa de verificación de datos de Zuckerberg y los nuevos lineamientos de Musk reflejan un cambio de rumbo”, explicó Liz Nóbrega, del centro Aláfia Lab. Considera que “ya no hay tanta disposición” por parte de las plataformas para colaborar con la justicia electoral brasileña.

    El país llega a esta fase tras las turbulentas elecciones de 2022, cuando el TSE se otorgó poderes extraordinarios para contener una campaña de descrédito al sistema de votación promovida por Bolsonaro. Ahora, el reto será mayor, con una IA más sofisticada, menos control y polarización creciente.