Etiqueta: Departamento de Seguridad Nacional

  • La Casa Blanca frenó fin del TPS para salvadoreños, revela medio estadounidense

    La Casa Blanca frenó fin del TPS para salvadoreños, revela medio estadounidense

    La Casa Blanca frenó una decisión del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) que buscaba poner fin al Estatus de Protección Temporal (TPS) para unos 200.000 salvadoreños en Estados Unidos, según un funcionario de la administración y otras tres personas cercanas al gobierno citadas por el medio estadounidense Politico.

    El medio revela que el DHS y el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) habían autorizado un aviso para terminar el TPS de El Salvador y publicarlo en el Registro Federal, pero la Casa Blanca detuvo abruptamente el proceso, una decisión que tomó por sorpresa a funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional. La administración todavía no anuncia oficialmente una extensión o finalización del programa.

    La discusión ocurre a cinco semanas de unas elecciones en las que la política migratoria vuelve a generar tensiones entre los sectores más duros que respaldan al presidente Donald Trump y votantes independientes e hispanos.

    El debate también enfrenta los intereses empresariales con quienes reclaman mayores restricciones migratorias, mientras Texas, que tiene la segunda mayor población salvadoreña de Estados Unidos, atraviesa una disputada carrera por el Senado.

    “Simplemente vino de la Casa Blanca”, dijo Mark Krikorian, quien dirige el Centro de Estudios de Inmigración, organización de Washington favorable a mayores restricciones a la inmigración legal y al fortalecimiento de las migratorias.

    «Quizás simplemente estén pensando: hagamos que esto desaparezca durante seis meses hasta después de las elecciones, no porque vaya a tener ningún efecto directo en las elecciones. Simplemente no quieren noticias sobre esto», opinó Krikorian.

    La Casa Blanca remitió las consultas al DHS, cuyo portavoz reiteró que un anuncio será “hecho en el momento apropiado”, y que, mientras tanto, “los salvadoreños presentes en Estados Unidos bajo el TPS conservan protección”.

    El presidente salvadoreño Nayib Bukele es un estrecho aliado del presidente estadounidense Donald Trump.

    El efecto Bukele

    Según Politico, otro elemento dentro de las discusiones es la posición del presidente salvadoreño, Nayib Bukele, aliado de Trump, quien presionó a Estados Unidos para mantener las protecciones. Muchos salvadoreños han permanecido bajo el TPS durante 25 años y miles tienen hijos y nietos estadounidenses.

    Empresarios también pidieron a la Casa Blanca evitar la eliminación del programa ante el impacto que tendría sobre trabajadores en un mercado laboral con poca disponibilidad de mano de obra.

    “Texas tiene la segunda población salvadoreña más grande después de Los Ángeles, y en términos de cuánto tiempo ha existido esta población, estos son empleados conectados con algunos donantes de muy alto nivel y líderes empresariales que se han acercado al presidente y a altos funcionarios”, señaló una cuarta persona cercana a la administración.

    En contraste, los sectores partidarios de soportar las medidas migratorias sostienen que las condiciones en El Salvador mejoraron y señalan que el aviso de viaje del Departamento de Estado se encuentra actualmente en el nivel más seguro, Nivel 1.

    La demora también contrasta con las medidas de la administración para revocar el TPS y otras protecciones humanitarias a cientos de millas de inmigrantes.

    Una fuente cercana al gobierno consideró que la situación refleja “tensión dentro de la Casa Blanca sobre qué hacer” y advirtió que cualquier decisión será “impopular con alguien pase lo que pase”.

    «La política va en ambos sentidos. Existe la percepción de que si [Trump] les permitiera quedarse, eso de alguna manera tendría algún tipo de beneficio político para algún candidato republicano en algún lugar, ¿o para él?». añadido. «Por otro lado, también está contribuyendo a la frustración de algunas personas del lado más agresivo de la aplicación de la ley porque el presidente se ha vuelto blando».

    La falta de una decisión mantiene en incertidumbre a la comunidad salvadoreña, después de que transcurrieron casi tres semanas desde la fecha de vencimiento sin que se anunciara una extensión o terminación.

    La administración de Trump terminó el TPS para más de una docena de países, aunque las protecciones para El Salvador, Líbano, Sudán, Ucrania y algunos inmigrantes venezolanos permanecen activas.

    Una encuesta de American Business Immigration Coalition encontró que el 76% de los hispanos consultados en estados competitivos prefería candidatos que apoyaran un estatus legal permanente para inmigrantes sin autorización de larga permanencia que trabajan e impuestos paganos en Estados Unidos.

    Las decisiones migratorias también han tenido repercusiones en sectores económicos. Algunos senadores de estados agrícolas expresan preocupación por el impacto de las redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en plantas procesadoras de carne, mientras organizaciones de ganaderos y procesadores aseguran haber perdido millones en ingresos.

    “Estos son ejemplos de estados donde hay una población blanca que envejece. No tienen gente que pueda ir a trabajar en mataderos en la industria ganadera en Kansas”, afirmó Matt Barreto. “Así que es una parte cada vez más importante de sus economías, y andar haciendo estas redadas de personas que están trabajando no resuelve nada, y ciertamente no mejora los precios ni la inflación”.

     

  • EEUU documenta hacinamiento, uso de jaulas y otros abusos a inmigrantes en Alligator Alcatraz

    EEUU documenta hacinamiento, uso de jaulas y otros abusos a inmigrantes en Alligator Alcatraz

    Una investigación del Gobierno de Estados Unidos constató condiciones de hacinamiento, abusos y deficiencias sanitarias en Alligator Alcatraz, el centro de detención para migrantes que funcionó en el sur de Florida hasta su cierre en junio, después de meses de cuestionamientos.

    La Oficina del Inspector General del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) encontró pequeñas jaulas metálicas de 1.7 metros cuadrados que eran utilizadas como «zonas de calma». Hasta 79 migrantes fueron confinados en esos espacios «entre varios minutos y casi dos horas» entre el 17 de julio de 2025 y el 18 de enero de 2026.

    El personal del centro aseguró que las estructuras, de unos 2.3 metros de altura, servían para que los detenidos se tranquilizaran e incluso sostuvo que algunos migrantes solicitaban ingresar en ellas. Sin embargo, los inspectores encontraron evidencias de que también fueron utilizadas como una forma de castigo.

    «El uso de estos espacios tan restrictivos contraviene las normas de trato humano, las cuales exigen mantener a los internos en el entorno menos restrictivo posible», sostuvo el informe divulgado este lunes.

    La investigación también documentó hacinamiento y determinó que las instalaciones incumplían «los estándares de espacio vital». La normativa establece un mínimo de siete metros cuadrados por detenido, pero cuando Alligator Alcatraz alcanzaba su máxima capacidad disponía de apenas 2.6 metros cuadrados por persona.

    La reducción del espacio «redujo la movilidad diaria de los internos, aumentando los niveles de estrés y el riesgo de propagación de enfermedades contagiosas», señalaron los inspectores. También encontraron incumplimientos en atención médica, alimentación y condiciones sanitarias, además de períodos en los que los migrantes tuvieron prohibido salir al exterior.

    Los detenidos denunciaron «retrasos significativos» en las evaluaciones médicas de quienes llegaban al recinto, artículos de higiene personal «insuficientes» y raciones de comida demasiado pequeñas o conservadas en malas condiciones. El DHS respondió que el centro «operaba bajo la autoridad del estado de Florida mediante un acuerdo marco y no bajo la gestión directa del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), por lo que los estándares federales de detención no le eran aplicables».

    Alligator Alcatraz abrió en julio de 2025 en un antiguo aeródromo cercano al ecosistema del Parque Nacional de los Everglades y se convirtió en uno de los símbolos de la política de deportaciones del presidente Donald Trump. El recinto cerró en junio tras meses de demandas de organizaciones humanitarias y ambientalistas por el «maltrato» a inmigrantes y sus posibles efectos sobre el entorno natural.

     

  • Organizaciones proinmigrantes piden certeza para salvadoreños amparados por TPS

    Organizaciones proinmigrantes piden certeza para salvadoreños amparados por TPS

    Organizaciones defensoras de inmigrantes pidieron este jueves al Gobierno del presidente Donald Trump brindar información precisa sobre el futuro del Estatus de Protección Temporal (TPS) para los salvadoreños y evitar que sus beneficiarios permanezcan en incertidumbre sobre su situación en Estados Unidos.

    «Toda familia merece la oportunidad de vivir en seguridad, contribuir a sus comunidades y construir un futuro estable sin el temor constante a la deportación», indicó la Coalición de Inmigración de Nueva York en un comunicado en el que reclamó mayor claridad sobre el programa.

    El presidente de la organización, Murad Awawdeh, señaló que el Gobierno federal mantiene sin una definición a las familias beneficiarias. Según el dirigente, en lugar de proporcionarles certeza sobre sus protecciones migratorias, las autoridades han guardado silencio sobre el futuro del TPS.

    El Departamento de Seguridad Nacional informó el miércoles, fecha en que vencía la designación para los salvadoreños, que mantendrá vigente hasta nuevo aviso el TPS que beneficia a unos 170,000 migrantes de El Salvador.

    Estados Unidos concedió el TPS a los salvadoreños en 2001, durante la administración del presidente George W. Bush, después de los terremotos del 13 de enero y 13 de febrero de ese año. Desde entonces, el programa permitió a sus beneficiarios permanecer y trabajar legalmente en el país mientras estuviera vigente la protección.

    La Cofradía de Entidades Pentecostales de las Américas (CEPA) agradeció al Departamento de Seguridad Nacional el «avance positivo y alivio» que representa el anuncio para miles de familias, pero también solicitó una prórroga oficial del programa.

    La organización religiosa sostuvo que una extensión brindaría a los salvadoreños y sus familias «la seguridad, estabilidad y garantía» necesarias para continuar «trabajando legalmente, cuidando de sus familias, contribuyendo a sus comunidades y construyendo sus vidas en Estados Unidos».

    CEPA, que representa a 21,000 iglesias latinas y unos 4 millones de miembros en Estados Unidos y América Latina, recordó que sus líderes se reunieron esta semana en Washington para «orar, abogar y solicitar a la Administración Trump que extienda el TPS» para la comunidad salvadoreña.

     

     

  • TPS vence hoy: 170,000 salvadoreños quedan en incertidumbre

    TPS vence hoy: 170,000 salvadoreños quedan en incertidumbre

    Unos 170,000 salvadoreños que viven en Estados Unidos bajo el Estatus de Protección Temporal (TPS) permanecen a la espera de una decisión de última hora sobre el programa, cuya extensión vigente termina este miércoles 9 de septiembre después de más de dos décadas de protección migratoria.

    El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) no había anunciado una nueva extensión o terminación del beneficio antes de su fecha de vencimiento. La legislación estadounidense establece que, ante la ausencia de una decisión, la designación del TPS puede extenderse automáticamente durante seis meses.

    La incertidumbre mantiene en expectativa a miles de familias salvadoreñas sobre las condiciones que regirán su permanencia y autorización laboral.

    La finalización del programa sin una nueva protección tendría consecuencias para unos 170,000 beneficiarios y sus aproximadamente 150,000 hijos ciudadanos estadounidenses.

    Los salvadoreños amparados por el TPS pueden vivir y trabajar legalmente en Estados Unidos, mientras que la pérdida de esa protección podría dejarlos expuestos a procesos de deportación si no cuentan con otro estatus migratorio.

    El TPS para los salvadoreños se remonta a los terremotos que golpearon El Salvador en 2001 y durante más de dos décadas sus extensiones permitieron a miles de personas establecerse en diferentes comunidades estadounidenses. Los mayores grupos de beneficiarios se concentran en estados como California, Texas, Nueva York, Maryland y Virginia.

    Durante ese período, los salvadoreños protegidos por el programa se incorporaron principalmente a sectores como construcción, jardinería, transporte, restaurantes, manufactura, servicios de limpieza y cuidado de adultos mayores. Organizaciones que representan a la diáspora calculan que los beneficiarios aportan cerca de $5,400 millones anuales a la economía estadounidense.

    La incertidumbre también alcanza a las autorizaciones de empleo. Los beneficiarios elegibles mantienen sus permisos de trabajo hasta este 9 de septiembre, mientras esperan que las autoridades estadounidenses definan oficialmente qué ocurrirá después de esa fecha.

    El TPS permite a Estados Unidos otorgar protección temporal a ciudadanos de países afectados por conflictos armados, desastres naturales u otras circunstancias extraordinarias que dificultan su retorno seguro. El Salvador fue incorporado nuevamente al programa tras los terremotos de 2001, y miles de sus beneficiarios acumulan actualmente más de 20 años viviendo y trabajando en territorio estadounidense.

    El futuro de los salvadoreños ocurre además en medio del endurecimiento de la política migratoria del presidente Donald Trump y de las decisiones de su administración para terminar protecciones temporales concedidas a ciudadanos de otros países.

     

  • EE.UU. deportará a salvadoreño acusado por la muerte de dos personas en un naufragio

    EE.UU. deportará a salvadoreño acusado por la muerte de dos personas en un naufragio

    El Gobierno de Estados Unidos buscará deportar al salvadoreño Manuel Ernesto Hernández Umaña, de 46 años, después de que enfrente a la justicia por presuntamente operar ilegalmente una embarcación que naufragó el 8 de agosto en el puerto de Nueva York y dejó dos personas muertas.

    El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) informó que Hernandez-Umana, residente de Manville, Nueva Jersey, ingresó irregularmente a Estados Unidos por Texas en 2007, luego de asegurar falsamente ante un agente de Aduanas y Protección Fronteriza que era ciudadano estadounidense.

    “Una vez que comparezca ante la justicia por sus crímenes, nos aseguraremos de que sea expulsado rápidamente de nuestro país”, declaró el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin.

    Hernández Umaña enfrenta dos cargos por conducta indebida y negligencia de un oficial de embarcación con resultado de muerte, después de que el bote que conducía naufragara cerca de Liberty Island. En el incidente murieron Sara Sanchez, de 27 años, y su hija Antonella Garcia, de cinco meses. El salvadoreño fue liberado bajo una fianza de $50,000 después de una audiencia realizada el 10 de agosto.

    Según una denuncia presentada ante el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York, Hernández Umaña no había registrado la embarcación, carecía de la certificación necesaria para transportar pasajeros que pagaban por el servicio y tampoco llevaba dispositivos de flotación adecuados para bebés.

    Los fiscales sostienen que el salvadoreño utilizó el bote de un amigo para realizar un recorrido cerca de la Estatua de la Libertad porque su propia embarcación necesitaba reparaciones. A bordo viajaban 14 personas, incluido Hernández Umaña, pese a que la capacidad máxima del bote era de 10 ocupantes. La acusación señala que el imputado desconocía ese límite.

    Los padres de Antonella le informaron antes de abordar que no contaban con un dispositivo de flotación apropiado para la bebé. Según la acusación, Hernández Umaña respondió que tampoco tenía uno disponible y les indicó que uno de los padres debía utilizar un salvavidas mientras sostenía a la niña durante el recorrido. Sanchez fue quien cargó a la bebé.

    Unos 20 minutos después de iniciar el recorrido, Hernández Umaña realizó un giro en U y la embarcación entró en una zona de oleaje que provocó que volcara y lanzara a todos sus ocupantes al agua, según la denuncia. El salvadoreño y otros 11 pasajeros fueron rescatados, mientras que Sanchez y Antonella fueron sacadas del agua sin responder y posteriormente declaradas muertas en un hospital de Brooklyn.

    “Tal como se alega en la denuncia, Manuel Hernández demostró una total indiferencia por la seguridad de sus pasajeros al pilotar una embarcación con exceso de capacidad y sin licencia, la cual zozobró en el puerto de Nueva York”, declaró la comisionada de policía de Nueva York, Jessica Tisch.

    «Esta tragedia podría haberse evitado, y ahora una familia sufre la inimaginable pérdida de una madre y su hija de cinco meses debido a la negligencia de [Hernández]”, agregó.

     

  • Gobierno de Trump presenta propuesta para endurecer los visados de estudiantes y periodistas

    Gobierno de Trump presenta propuesta para endurecer los visados de estudiantes y periodistas

    El Gobierno de Estados Unidos presentó este jueves una propuesta para endurecer las condiciones de las visas destinadas a estudiantes, participantes de programas de intercambio y periodistas extranjeros, como parte de la política de control migratorio impulsada por el presidente Donald Trump desde su regreso a la Casa Blanca.

    La iniciativa, elaborada por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), plantea modificar el sistema vigente para las visas F, J e I. En lugar de la actual modalidad de «duración de estatus», que permite permanecer en el país mientras continúe la actividad autorizada, se establecerán períodos de estadía con fechas de vencimiento específicas y más cortas.

    El reglamento será publicado este viernes 17 de julio en el Registro Federal y entrará en vigor 60 días después, aunque su implementación aún deberá superar el proceso de revisión correspondiente en el Congreso.

    Actualmente, la mayoría de personas con visas F, J e I pueden permanecer en Estados Unidos mientras mantengan su condición de estudiantes, participantes de programas de intercambio o trabajadores de medios de comunicación, un período que en muchos casos puede extenderse durante varios años.

    Con la nueva propuesta, los solicitantes que obtengan una de estas visas recibirán un formulario I-94 con una fecha fija de vencimiento. En el caso de las visas F y J, la permanencia podrá cubrir la duración del programa académico o de intercambio, con un límite máximo de cuatro años.

    Para los periodistas que ingresen con visa I, la estadía máxima será de 240 días. En el caso de ciudadanos chinos que soliciten este permiso, el plazo se reducirá a 90 días.

    Quienes deseen permanecer más tiempo deberán presentar una solicitud de prórroga antes del vencimiento del formulario I-94 ante el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) o en una oficina consular estadounidense en el extranjero.

    La Administración Trump sostiene que el cambio permitirá fortalecer los controles migratorios y supervisar con mayor eficacia a los titulares de estas visas. Además, argumenta que el sistema de «duración de estatus» ha facilitado que algunos estudiantes y participantes de programas de intercambio permanezcan de manera irregular en el país tras vencer sus autorizaciones migratorias.

  • EE.UU. busca elevar hasta $18 mil las multas contra los migrantes con órdenes de deportación

    EE.UU. busca elevar hasta $18 mil las multas contra los migrantes con órdenes de deportación

    El Gobierno del presidente Donald Trump propuso aumentar hasta $18,000 las multas impuestas a ciertos inmigrantes que incumplieron órdenes de deportación emitidas en su contra y posteriormente fueron arrestados por autoridades migratorias.

    La iniciativa fue presentada por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que plantea elevar la sanción actual de $5,130 establecida durante el año fiscal 2025.

    La medida afectaría específicamente a extranjeros que recibieron órdenes de deportación en ausencia, es decir, casos en los que los inmigrantes fueron notificados para comparecer ante una corte migratoria y no asistieron a las audiencias.

    Según la propuesta publicada en el Registro Federal de Estados Unidos, el objetivo es recuperar parcialmente los costos asociados a la detención y expulsión de personas que permanecieron ilegalmente en territorio estadounidense tras recibir dichas órdenes.

    El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) argumentó que el monto actual resulta insuficiente para cubrir los gastos operativos relacionados con la identificación, captura, procesamiento y deportación de estos inmigrantes.

    “Se requiere considerar los costos más amplios de identificar, detener, procesar y expulsar a dicho extranjero”, señaló el DHS en el documento oficial.

    La agencia explicó que entre los gastos considerados se incluyen capacitación, vehículos, personal de apoyo y otros costos administrativos vinculados a los operativos migratorios.

    La propuesta también forma parte de la estrategia impulsada por la administración Trump para promover la llamada “autodeportación”, presionando económicamente a inmigrantes indocumentados para abandonar voluntariamente el país.

    ICE comenzó a aplicar multas migratorias de $5,000 en septiembre pasado, cifra que posteriormente fue ajustada por inflación hasta alcanzar los $5,130 vigentes actualmente.

    El Departamento de Seguridad Nacional abrió un período de consulta pública hasta el próximo 22 de junio para recibir comentarios sobre la propuesta antes de una posible implementación definitiva.

     

  • EEUU podría negar residencia por posturas políticas de inmigrantes

    EEUU podría negar residencia por posturas políticas de inmigrantes

    La Administración del presidente Donald Trump evalúa nuevas directrices que podrían negar la residencia permanente a inmigrantes por sus posturas políticas, según reveló el diario The New York Times.

    Los lineamientos, contenidos en materiales internos del Departamento de Seguridad Nacional, instruyen a funcionarios a considerar la expresión de opiniones al momento de evaluar solicitudes de “tarjeta verde”.

    De acuerdo con la información, los casos que involucren “posibles conductas o ideologías antiamericanas y/o antisemitas” deberán ser remitidos a instancias superiores para su revisión.

    Incluso sin violar la ley, los solicitantes podrían ser rechazados si las autoridades consideran que han “respaldado, promovido o apoyado opiniones antiestadounidenses”.

    Entre los criterios incluidos figura la participación en actividades propalestinas, actos considerados antisemitas o la quema de la bandera de Estados Unidos.

    Estas conductas serían catalogadas como factores “abrumadoramente negativos” en el análisis migratorio, lo que impediría acceder a la residencia y eventualmente a la ciudadanía.

    Las directrices también hacen énfasis en manifestaciones ocurridas en campus universitarios tras los ataques de Hamás contra Israel en 2023.

    Sin embargo, la quema de la bandera ha sido reconocida por el Tribunal Supremo como una forma de libertad de expresión protegida por la Constitución.

    La medida ha generado críticas de organizaciones defensoras de migrantes, como la Coalición de Inmigración de Nueva York.

    Su presidente, Murad Awawdeh, advirtió que estas políticas representan un riesgo para los derechos fundamentales.

    “La nueva política de la Administración Trump censura de hecho a las personas y sienta un precedente peligroso que amenaza los derechos de todos los estadounidenses”, afirmó.

    El posible endurecimiento de los requisitos migratorios se enmarca en una agenda más amplia de control y deportación impulsada por el Gobierno estadounidense.

     

  • Senado de EE.UU. bloquea fondos y cierra parcialmente Seguridad Nacional

    Senado de EE.UU. bloquea fondos y cierra parcialmente Seguridad Nacional

    El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) entró este sábado en un cierre administrativo parcial luego de que legisladores demócratas y republicanos no lograran un acuerdo para financiar las políticas migratorias de la Administración del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

    Se trata de la tercera paralización gubernamental desde el regreso del mandatario a la Casa Blanca. A diferencia de las dos anteriores —una que se extendió por 43 días entre octubre y noviembre, y otra de casi cuatro días a inicios de este mes— esta solo afecta al DHS, entidad que agrupa varias de las agencias más estratégicas del país.

    El Senado intentó aprobar este jueves un proyecto de ley impulsado por los republicanos para financiar la institución hasta septiembre, pero la propuesta fue bloqueada por casi todos los demócratas. Estos argumentaron que el plan no imponía límites suficientes a las operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), cuyas redadas han provocado protestas y la muerte de dos ciudadanos estadounidenses en Minéapolis, Minnesota.

    El receso legislativo programado en ambas cámaras, controladas por el Partido Republicano, podría prolongar el cierre del DHS. La institución emplea a más de 270,000 personas y más del 90 % continuará trabajando durante la suspensión presupuestaria, aunque sin recibir salario hasta que se resuelva el impasse.

    Agencias impactadas por la falta de fondos

    El cierre no afecta al resto del Gobierno federal, cuyo presupuesto fue aprobado hasta septiembre. La medida impacta únicamente a las agencias bajo el DHS, entre ellas el ICE, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS), la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), la Guardia Costera, el Servicio Secreto y la Agencia Federal de Gestión de Emergencias (FEMA).

    La mayoría del personal es considerado esencial, por lo que deberá permanecer en funciones sin pago temporal. En esta ocasión, los controladores aéreos no resultarán afectados, ya que dependen del Departamento de Transporte.

    ICE, eje de la disputa política

    En los últimos años, el DHS destinó aproximadamente $10,000 millones anuales al funcionamiento del ICE. Esa es la partida que permanece bloqueada en el Congreso.

    El ICE se convirtió en el rostro visible de las políticas migratorias del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante su segundo mandato. Junto con el CBP, ejecutó redadas en ciudades con mayoría demócrata como Minéapolis, Minnesota, operativos que derivaron en la muerte de dos ciudadanos estadounidenses.

    Pese a que la disputa gira en torno a esta agencia, la ley presupuestaria y fiscal promovida por el Presidente de Estados Unidos otorga margen de maniobra a la secretaria del DHS, Kristi Noem, para redistribuir fondos destinados a operaciones migratorias y garantizar el pago a los agentes, a diferencia de otras dependencias.

    Sectores con mayores repercusiones

    La Guardia Costera y FEMA mantendrán misiones críticas de rescate y atención de desastres, pero reducirán entrenamientos, viajes oficiales y actividades rutinarias. Sus miembros podrían permanecer semanas sin recibir salario si la situación se prolonga.

    El personal de la TSA también deberá laborar sin garantía de pago por tercera ocasión en este mandato. Si el cierre continúa, podrían generarse retrasos en los controles de seguridad en aeropuertos, afectando a viajeros en todo el país.

     

  • Los demócratas del Senado y Casa Blanca llegan a acuerdo para evitar cierre del Gobierno

    Los demócratas del Senado y Casa Blanca llegan a acuerdo para evitar cierre del Gobierno

    Los demócratas y republicanos del Senado de EE.UU. y la Casa Blanca llegaron este jueves a un acuerdo de financiación bipartidista para evitar un nuevo cierre del Gobierno federal en la medianoche del viernes, según medios.

    El acuerdo divide la propuesta presupuestaria para financiar el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), objeto del desacuerdo entre los legisladores de otro proyecto «minibus» para extender la financiación de otras partidas que permitirán mantener los fondos para el funcionamiento del Gobierno federal.

    La financiación para el DHS, responsable del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), en los niveles actuales y sin cambios hasta el 13 de febrero con una resolución de continuidad presupuestaria, según informó The Hill con fuentes de miembros del Congreso de ambos partidos.

    La negociaciones se han centrado en el tiempo que se mantendría esa resolución, que finalmente será de dos semanas como demandaban los demócratas, que querían presionar en este impás presupuestario para obligar al DHS y el ICE ha cambiar sus agresivas tácticas contra los inmigrantes indocumentados y que han llevado a la muerte de dos civiles a tiros por parte de agentes federales en Mineápolis.

    La noticia llega después de que el Senado rechazara un voto de procedimiento para debatir el proyecto de presupuesto, en una medida para presionar reformas en el DHS, incluyendo prohibir que los agentes de ICE usen pasamontañas para tapar sus caras y forzarlos a usar cámaras corporales portátiles que graben sus operativos.

    Tras conocerse el acuerdo, Trump subrayó en su red Truth Social que está trabajando «arduamente» con el Congreso para garantizar la financiación plena del Gobierno «sin demoras».

    «Los republicanos y los demócratas del Congreso se han unido para financiar la mayor parte del Gobierno hasta septiembre, al tiempo que han concedido una prórroga al Departamento de Seguridad Nacional», aseguró.

    Además, señaló que «lo único que puede frenar» al país norteamericano es «otro cierre prolongado y perjudicial del Gobierno».

    EE.UU. se enfrenta a su segundo cierre gubernamental, tras el más largo de su historia que se extendió por 43 días entre el 1 de octubre y el 12 de noviembre de 2025.