Etiqueta: derechos de las niñas

  • La ONU condena la normativa talibán que permite el matrimonio infantil en Afganistán

    La ONU condena la normativa talibán que permite el matrimonio infantil en Afganistán

    El Comité de Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño condenó este lunes una normativa aprobada recientemente por las autoridades talibán en Afganistán que permite los matrimonios infantiles y que, además, interpreta el silencio de una menor de edad como una forma de consentimiento para contraer matrimonio.

    A través de un comunicado, el organismo recordó que cualquier matrimonio en el que participe una persona menor de 18 años constituye una práctica perjudicial y una forma de matrimonio forzado, ya que los niños y adolescentes no tienen la capacidad de otorgar un consentimiento pleno, libre e informado.

    La reacción de la ONU surge tras la promulgación del decreto número 18 sobre derecho de familia, una normativa que autoriza matrimonios concertados por familiares distintos al padre o al abuelo y que regula diversos aspectos relacionados con las uniones matrimoniales y sus posibles disoluciones.

    El Comité instó a las autoridades talibán a derogar inmediatamente todas las medidas que vulneran los derechos de la niñez y advirtió que cualquier legislación que facilite o normalice el matrimonio infantil representa una violación directa de los derechos fundamentales de los menores.

    Según Naciones Unidas, las principales afectadas por esta normativa son las niñas, quienes enfrentan mayores riesgos de violencia, explotación, embarazos tempranos y forzados, abandono escolar y daños físicos y psicológicos que pueden extenderse durante toda su vida.

    Los expertos señalaron además que este tipo de políticas han privado a millones de niñas afganas de derechos esenciales, reduciendo sus oportunidades educativas, económicas y sociales, al tiempo que profundizan los niveles de pobreza y desigualdad en el país.

    El reglamento también establece diferencias entre niñas que han alcanzado la pubertad y aquellas que ya están casadas, una disposición que, según el Comité, pretende legitimar los matrimonios infantiles. Los especialistas recalcaron que la pubertad no puede ser considerada un criterio válido para determinar la mayoría de edad ni la capacidad legal para contraer matrimonio.

    Asimismo, el organismo manifestó su preocupación porque la normativa establece que el silencio de una niña al llegar a la pubertad puede interpretarse como aceptación para casarse. La ONU sostuvo que esta medida forma parte de un patrón más amplio de restricciones impuestas por los talibán contra las mujeres y las niñas, incluyendo la prohibición de acceder a la educación secundaria y universitaria. Organizaciones internacionales también alertaron que estas regulaciones consolidan interpretaciones extremas de la ley islámica dentro del sistema legal afgano y fortalecen la discriminación basada en género.

  • Afganistán sigue prohibiendo educación a mujeres cuatro años después del regreso talibán

    Afganistán sigue prohibiendo educación a mujeres cuatro años después del regreso talibán

    Cuatro años después del retorno de los talibanes al poder, Afganistán continúa siendo el único país del mundo que impide a niñas y mujeres acceder a la educación secundaria y universitaria, una medida que organismos internacionales como la UNESCO y UNICEF califican de alarmante.

    De acuerdo con la UNESCO, cerca de 2.2 millones de niñas están actualmente excluidas del sistema educativo más allá de la primaria. Su directora general, Audrey Azoulay, describió la situación como “profundamente preocupante” y pidió a la comunidad internacional no olvidar la crisis educativa que vive Afganistán.

    Desde agosto de 2021, tras la retirada de las tropas estadounidenses, las autoridades talibanas han impuesto restricciones severas a la asistencia escolar. Las escuelas y universidades femeninas permanecen cerradas, bajo reglas que exigen segregación por sexo, códigos de vestimenta estrictos y un control curricular dominado por la instrucción religiosa y la narrativa oficial del régimen.

    Dentro del propio gobierno talibán existen voces críticas. Abbas Stanakzai, viceministro de Exteriores y firmante de los Acuerdos de Doha de 2020, ha reiterado que estas políticas representan una injusticia. “Hoy, entre una población de 40 millones, estamos siendo injustos con 20 millones de personas (…) no se les permite estudiar, no se les permite asistir a las mezquitas, se les cierran las puertas de las universidades y escuelas”, afirmó en declaraciones recogidas por medios locales.

    En contraste, el ministro interino de Educación Superior, Neda Mohammad Nadeem, ha defendido la línea oficial asegurando que el tema sigue en evaluación académica. “Si sus conclusiones demuestran que la educación de las mujeres es admisible, creemos que se concederá la autorización”, expresó.

    Las propias jóvenes afganas transmiten su desesperanza.

    “Nada de lo que los talibanes dicen sobre educación es cierto. Han prohibido la educación para mujeres y no se puede esperar esperanza de ellos”, dijo Nazo, de 17 años. Madina, de 16, añadió: “La comunidad internacional no considera realmente a las mujeres afganas como seres humanos. Si lo hiciera, habría dado al menos un paso en estos cuatro años”.

    La proyección de UNICEF es igualmente preocupante: si la prohibición persiste hasta 2030, más de cuatro millones de niñas perderán su derecho a la educación secundaria y universitaria. Amnistía Internacional advierte además que la exclusión se agrava por el desmantelamiento de instituciones que protegían los derechos de las mujeres, ahora bajo control del régimen.

    En Kabul, la vida cotidiana refleja estas restricciones: negocios cerrados, prohibición de la voz femenina en público y estrictos códigos de vestimenta impuestos bajo la ley de la sharía. Para la comunidad internacional, la situación representa uno de los mayores retrocesos en materia de derechos humanos en el siglo XXI.