El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, insistió este martes en que Corea del Sur rechazó sumarse a la política de Washington respecto a la “desnuclearización” de Irán, según un mensaje publicado por el mandatario en su red social Truth Social.
«Hace poco pregunté al presidente de Corea del Sur si querían unirse a nosotros en la desnuclearización de la República Islámica de Irán, y respondieron: ‘¡No, gracias!’», escribió Trump al referirse a la posición que atribuye al Gobierno surcoreano.
Trump recordó además que ordenó al secretario de Guerra, Pete Hegseth, disminuir significativamente los ejercicios militares conjuntos con Corea del Sur por los costos que representan para Washington. El presidente estadounidense afirmó que son costosos «y gran parte de los gastos los asume Estados Unidos de América (¡como de costumbre!)».
El mandatario ya había anunciado el pasado 16 de agosto la reducción de estos ejercicios y relacionó entonces su decisión con su «excelente relación con Kim Jong-un, de Corea del Norte», en referencia al líder norcoreano.
Trump considera que las maniobras militares desarrolladas junto con Corea del Sur «envían una señal totalmente inapropiada y hostil a un país que, durante todo el mandato de Donald J. Trump como presidente, se ha mostrado respetuoso y sin intenciones agresivas».
Las nuevas declaraciones del presidente estadounidense se producen un día después de que el secretario de Estado, Marco Rubio, conversara con el ministro de Asuntos Exteriores de Corea del Sur, Cho Hyun, sobre la coordinación entre Washington y Seúl.
Durante la conversación telefónica, ambos funcionarios abordaron asuntos relacionados con la alianza entre los dos países. Rubio destacó la importancia de que «ambos países mantengan una estrecha coordinación en los asuntos que son fundamentales», según un comunicado del portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott.
Las declaraciones de Trump vuelven a colocar en el centro de la agenda las relaciones de Estados Unidos con Corea del Sur y Corea del Norte, mientras Washington mantiene su posición sobre el programa nuclear iraní y revisa el alcance de sus ejercicios militares conjuntos con Seúl.
