Etiqueta: desplazamiento interno

  • Más de 82 millones de personas son desplazados internos por guerras y desastres naturales

    Más de 82 millones de personas son desplazados internos por guerras y desastres naturales

    El número de personas desplazadas dentro de sus propios países alcanzó los 82.2 millones al cierre de 2025, según el informe anual divulgado este martes por el Observatorio de Desplazamiento Interno (IDMC).

    El organismo, vinculado al Consejo Noruego de Refugiados (NRC), señaló que la cifra refleja una crisis humanitaria global impulsada principalmente por conflictos armados, violencia y desastres naturales asociados al cambio climático.

    Aunque el dato representa una leve reducción frente al récord histórico de 83.4 millones registrado en 2024, el informe advierte que el fenómeno continúa mostrando niveles alarmantes a escala mundial.

    El secretario general del NRC, Jan Egeland, afirmó que las cifras evidencian un fracaso internacional para prevenir conflictos y proteger a la población civil.

    “Indicativo de un colapso mundial a la hora de prevenir conflictos y proteger civiles”, valoró Egeland al presentar el informe.

    De los 82.2 millones de desplazados internos contabilizados, 68.6 millones abandonaron sus hogares debido a conflictos y violencia armada.

    Sudán encabezó la lista de países con mayor cantidad de desplazados internos por conflicto con 9.1 millones de personas, seguido de Colombia con 7.2 millones, Siria con 6 millones, Yemen con 4.8 millones y Afganistán con 4.4 millones.

    El informe también identificó a 13.6 millones de personas desplazadas por catástrofes naturales, entre ellas 5 millones en Bangladés, 2.6 millones en Afganistán y 757,000 en Etiopía.

    El observatorio explicó además que durante 2025 se registraron 62.2 millones de movimientos internos, cifra que incluye casos en los que una misma persona o familia debió desplazarse varias veces durante el año.

    Por primera vez desde que el informe comenzó a elaborarse en 1998, los desplazamientos provocados por conflictos superaron a los ocasionados por desastres naturales.

    En total, los movimientos por conflictos alcanzaron 32.2 millones en 2025, un aumento del 60 % respecto a 2024 y el nivel más alto jamás registrado por el organismo.

    Irán fue el país con más desplazamientos relacionados con conflictos durante el año, al contabilizar 10 millones de movimientos, principalmente evacuaciones temporales desde Teherán.

    Le siguieron República Democrática del Congo con 9.7 millones, Palestina con 2.7 millones, Sudán con 1.7 millones y Haití.

    En cuanto a desplazamientos por desastres naturales, Filipinas registró 10.7 millones de movimientos, China 3.5 millones y Pakistán 3 millones.

    El informe destaca que el 91 % de los desplazamientos por catástrofes estuvieron vinculados a fenómenos meteorológicos extremos, principalmente tormentas e inundaciones.

    El IDMC también alertó sobre el incremento de desplazamientos provocados por incendios forestales, que en 2025 generaron más de 694,000 movimientos internos, la segunda cifra más alta de la última década.

     

  • Más de 423,000 hondureños sufren de desplazamiento interno por la violencia

    Más de 423,000 hondureños sufren de desplazamiento interno por la violencia

    Más de 423,000 personas en Honduras han sido víctimas de desplazamiento forzado interno en algún momento de sus vidas, según un estudio divulgado por la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) en conjunto con instituciones estatales hondureñas.

    El informe, elaborado entre junio y agosto de 2024 con apoyo del Instituto Nacional de Estadística (INE) y otras entidades, estima que esta cifra representa el 4.5 % de la población total del país, evidenciando la magnitud de un fenómeno que hasta ahora no había sido medido con precisión.

    El estudio detalla que las mujeres constituyen el 55 % de las personas desplazadas, mientras que los menores de edad representan el 11 %, lo que refleja el impacto diferenciado de la violencia en grupos vulnerables.

    “Al medir el desplazamiento interno, ponemos nombre y rostro a una realidad persistente y convertimos los datos en una herramienta clave para que el Estado diseñe políticas públicas que protejan y devuelvan la dignidad a miles de familias hondureñas”, afirmó el director del INE, Rony Pacheco.

    ACNUR advirtió que las personas desplazadas enfrentan mayores riesgos de inseguridad, pobreza extrema y hambre, además de perder sus bienes materiales. En el caso de los niños y adolescentes, se incrementa el peligro de ser reclutados por estructuras criminales.

    El informe también señala que un 38.5 % de los afectados se vio obligado a abandonar su hogar tanto por la violencia como por desastres naturales, lo que agrava las condiciones de vulnerabilidad.

    En términos demográficos, el desplazamiento es más frecuente entre personas de 15 a 34 años, grupo que concentra el 38 % de los casos reportados.

    Asimismo, las principales concentraciones de desplazamiento se registran en zonas urbanas como Distrito Central y San Pedro Sula, ciudades marcadas por altos niveles de violencia.

    Por su parte, la representante de ACNUR en Honduras, Kathryn Lo, subrayó que este tipo de estudios permite al Estado comprender mejor el fenómeno y avanzar en la atención a las víctimas. “Comprender mejor la magnitud y la evolución” del desplazamiento es clave para que las familias afectadas puedan reconstruir sus vidas con dignidad, indicó.

     

  • La violencia provoca el 70 % del desplazamiento interno en Latinoamérica, revela informe

    La violencia provoca el 70 % del desplazamiento interno en Latinoamérica, revela informe

    La violencia y el accionar de grupos criminales son la causa principal del desplazamiento interno en América Latina, de acuerdo con la iniciativa ProLAC, liderada por el Consejo Noruego para los Refugiados (NRC) y el Consejo Danés para los Refugiados (DRC).

    Según su último informe, el 70 % de los desplazamientos en Ecuador, Guatemala, Honduras y México son consecuencia directa de la inseguridad generalizada.

    El estudio advierte que este fenómeno, impulsado por amenazas, extorsiones, reclutamiento forzado de menores y disputas territoriales, se ha convertido en una “consecuencia generalizada y sistémica” de la violencia.

    A pesar de su magnitud, el sistema jurídico de estos países carece de herramientas efectivas para proteger a las víctimas.

    “La situación se agrava aún más por la falta de reconocimiento legal de las personas desplazadas internamente en todos los países analizados”, advierte ProLAC. En ese sentido, destaca que un tercio de las personas encuestadas no denuncian por desconfianza hacia las autoridades.

    Stine Paus, directora regional del NRC para América Latina, advirtió que “las familias que huyen se vuelven cada vez más invisibles” y subrayó que “no se puede ignorar los peligros extremos a los que se enfrentan estas personas”.

    Ante ese panorama, ProLAC solicitó a los gobiernos reconocer esta crisis como una emergencia humanitaria y adoptar medidas para garantizar la protección, asistencia y derechos de quienes se ven forzados a abandonar sus hogares.

    Yann Cornic, director regional de operaciones del DRC, resaltó la gravedad del vacío legal: “Este vacío legal tiene consecuencias reales. Limita el acceso a la asistencia humanitaria, la justicia, las reparaciones y soluciones duraderas”.

    La situación varía según el país. En Honduras, aunque existe una ley desde 2022, apenas cuenta con regulación ni presupuesto. En México, solo algunos estados han avanzado en marcos legales; Guatemala aún no presenta avances significativos, y Ecuador carece completamente de legislación en la materia.

    Cornic llamó a los Estados a legislar con urgencia para brindar protección a los desplazados y advirtió que, aunque la sociedad civil realiza esfuerzos significativos, “sin voluntad política, serán insuficientes”.

    ProLAC, respaldada por la Unión Europea, insistió en que el reconocimiento legal del desplazamiento forzado es esencial para que estas personas accedan a derechos básicos y no queden en el abandono institucional.