El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que la situación fiscal de Colombia es «insostenible» y pidió al Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella adoptar medidas para reducir el déficit y estabilizar las finanzas públicas. El organismo considera necesario un esfuerzo conjunto para controlar el endeudamiento del país sudamericano y mejorar sus perspectivas económicas.
El director del Departamento para el Hemisferio Occidental del FMI, Nigel Chalk, expresó su preocupación por el deterioro de las cuentas públicas colombianas durante una conferencia de prensa celebrada este viernes 16 de octubre.
«Esta no es una situación ni sostenible ni viable. Creemos que el país necesita un esfuerzo concertado para reducir la deuda», explicó el funcionario al referirse a los desafíos fiscales que enfrenta Colombia.
El organismo multilateral mantiene conversaciones con las autoridades colombianas para identificar medidas que permitan corregir los desequilibrios fiscales. Chalk indicó que actualmente se analizan «opciones y estrategias» para definir los próximos pasos y destacó que los representantes del Gobierno se muestran «muy comprometidas» con el proceso de ajuste y estabilización de las finanzas públicas.
Como parte de este acercamiento, el FMI enviará una misión técnica a Bogotá a principios de noviembre para continuar las conversaciones con el Ejecutivo. La visita buscará avanzar en el análisis de la situación económica y en la identificación de alternativas que permitan reducir la deuda y mejorar la sostenibilidad de las cuentas estatales.
En cuanto al crecimiento económico, el FMI prevé que Colombia registre una expansión cercana al 2.3 % tanto en 2026 como en 2027. Sin embargo, Chalk consideró que el país dispone de condiciones para alcanzar un desempeño superior al proyectado. El funcionario afirmó que el potencial económico colombiano es «mucho mayor que ese» y sostuvo que «debería estar creciendo mucho más rápido».
Las conversaciones entre el Gobierno colombiano y el FMI comenzaron poco después de que la administración de De la Espriella asumiera el poder durante el verano. El Ejecutivo busca enfrentar una situación fiscal que el viceministro de Hacienda y Crédito Público, Andrés Quevedo, calificó de «crítica» y «sin precedentes», debido a las dificultades para controlar el déficit y el crecimiento de la deuda pública.
Colombia cerró 2025 con una deuda pública equivalente al 59.9 % del producto interno bruto (PIB). A finales de agosto, el ministro de Hacienda, Miguel Gómez, advirtió que el déficit fiscal de 2026 se encaminaba hacia el 8.2 % del PIB, una cifra superior al 5.3 % que había proyectado el Gobierno saliente de Gustavo Petro. La diferencia entre ambas estimaciones refleja el deterioro de las perspectivas fiscales del país.
No obstante, Gómez aseguró que las medidas impulsadas por el Ejecutivo permitirán reducir el déficit hasta el 7.2 % del PIB al cierre de 2026. Aunque esta proyección representa una mejora frente al 8.2 % inicialmente previsto, continúa por encima de la estimación del Gobierno anterior. El FMI mantiene su llamado a adoptar acciones que permitan disminuir el endeudamiento, recuperar la estabilidad fiscal y crear condiciones para un mayor crecimiento económico.
