Etiqueta: Dina Boluarte

  • Perú sumará hoy su octavo presidente en menos de diez años

    Perú sumará hoy su octavo presidente en menos de diez años

    Perú tendrá este miércoles a su octavo presidente en cerca de una década de crisis política, luego de que el mandatario interino José Jerí fuera censurado tras apenas cuatro meses en el cargo y a solo dos meses de los nuevos comicios generales. La sucesión constante de jefes de Estado refleja la fragilidad institucional que comenzó tras las elecciones de 2016.

    El primer episodio de esta etapa ocurrió con Pedro Pablo Kuczynski (2016-2018), quien gobernó 1 año y 236 días. Ganó los comicios frente a Keiko Fujimori, pero enfrentó una férrea oposición del Congreso controlado por el fujimorismo. Aunque superó una primera moción de destitución tras conceder el indulto al expresidente Alberto Fujimori, terminó renunciando ante una segunda moción vinculada al escándalo de Odebrecht.

    Le sucedió Martín Vizcarra (2018-2020), quien permaneció 2 años y 231 días en el poder. Vizcarra disolvió el Congreso y convocó nuevas elecciones legislativas, pero el nuevo Parlamento también le fue adverso y lo destituyó en plena pandemia de la covid-19 por presuntos actos de corrupción cuando fue gobernador de Moquegua.

    Tras su salida asumió Manuel Merino (2020), cuyo mandato duró apenas 5 días. Su gestión se vio truncada por protestas masivas y la muerte de dos jóvenes durante la represión policial, lo que lo llevó a renunciar. Posteriormente, Francisco Sagasti (2020-2021) fue designado como presidente de transición por 252 días, hasta las elecciones que ganó Pedro Castillo.

    Pedro Castillo (2021-2022) gobernó 1 año y 132 días. Enfrentó múltiples intentos de destitución y el 7 de diciembre de 2022 intentó disolver el Congreso en un fallido golpe de Estado para evitar su salida, lo que derivó en su detención y destitución inmediata.

    Dina Boluarte (2022-2025), vicepresidenta de Castillo, asumió el cargo y se mantuvo 2 años y 306 días en el poder, el periodo más largo de esta etapa. Aunque logró sostenerse con apoyo de fuerzas conservadoras, su gestión estuvo marcada por escándalos y una baja popularidad que apenas alcanzaba el 3 %, hasta que perdió el respaldo político antes de las elecciones.

    Finalmente, José Jerí (2025-2026) ejerció 131 días como presidente interino. Su salida se produjo tras revelarse reuniones semisecretas con empresarios chinos contratistas del Estado y presuntas irregularidades en contrataciones públicas.

    Por lo pronto, los legisladores derechistas María del Carmen Alva y Héctor Acuña, y los izquierdistas Edgar Reymundo y José Balcázar presentaron el martes sus candidaturas para asumir la Presidencia del Congreso y, por ende, la jefatura de Estado de Perú tras la destitución de Jerí de ambos cargos.

    Con este nuevo relevo, Perú continúa atrapado en una espiral de inestabilidad institucional, a la espera de que las próximas elecciones logren devolver estabilidad política y gobernabilidad al país.

  • El Congreso peruano destituye al presidente José Jerí y suma el octavo relevo presidencial en una década

    El Congreso peruano destituye al presidente José Jerí y suma el octavo relevo presidencial en una década

     El Congreso de la República del Perú destituyó este martes al presidente interino José Jerí, en lo que representa el octavo cambio presidencial en el país andino en casi una década de inestabilidad política iniciada tras las elecciones de 2016.

    Con 75 votos a favor, 24 en contra y 3 abstenciones, el Parlamento resolvió censurarlo por las investigaciones abiertas en su contra durante sus cuatro meses de gestión, relacionadas con reuniones semiclandestinas con empresarios chinos contratistas del Estado y presuntas irregularidades en la contratación de funcionarias que previamente lo visitaron en el Palacio de Gobierno.

    Jerí ejercía la Presidencia de forma interina en su calidad de titular del Congreso, tras la destitución de Dina Boluarte (2022-2025) en octubre pasado. Al ser censurado como presidente del Legislativo, perdió automáticamente su condición de jefe de Estado encargado.

    En un intento por frenar su salida, el partido Somos Perú planteó suspender el debate y tramitar la destitución bajo la figura de vacancia presidencial, que exige el respaldo de dos tercios del hemiciclo. Sin embargo, la mayoría parlamentaria rechazó esa propuesta y mantuvo el procedimiento de censura.

    Los partidos conservadores que dominan el Congreso, y que inicialmente respaldaron su ascenso, le retiraron su apoyo a pocas semanas de los comicios generales, en medio del desgaste por las revelaciones que motivaron la investigación fiscal por presunto tráfico de influencias. El único bloque que mantuvo su respaldo fue el fujimorismo.

    Jerí optó por no acudir a la sesión plenaria en su condición de congresista y permaneció en el Palacio de Gobierno, donde encabezó el cambio de guardia mientras se desarrollaba la votación.

    Ahora el Congreso deberá elegir este miércoles a un nuevo presidente del Legislativo, quien asumirá de inmediato la Presidencia encargada de la República hasta el 28 de julio, fecha en que tomará posesión el mandatario o mandataria que resulte electo en el proceso en marcha.

     

  • Perú podría vivir este martes su octavo relevo presidencial en una década

    Perú podría vivir este martes su octavo relevo presidencial en una década

    El presidente interino de Perú, José Jerí, podría dejar el cargo en las próximas horas si prosperan en el Congreso varias mociones de censura en su contra, lo que abriría paso al octavo cambio presidencial en el país andino en casi una década, en plena recta final hacia los comicios generales.

    Jerí asumió la Presidencia en octubre pasado, en su calidad de presidente del Congreso de la República del Perú, tras la destitución de Dina Boluarte (2022-2025), con el encargo de conducir el país hasta las nuevas elecciones. Sin embargo, su gestión de apenas cuatro meses se ha visto golpeada por investigaciones fiscales y por el desplome de su popularidad, lo que llevó a partidos conservadores —que inicialmente respaldaron su ascenso— a distanciarse en vísperas de la campaña electoral.

    La Fiscalía le abrió indagaciones por presunto tráfico de influencias, tras revelarse reuniones con empresarios chinos contratistas del Estado. Cámaras de seguridad lo captaron el 26 de diciembre cenando, encapuchado, en un restaurante del empresario Zhihua “Johnny” Yang, y también visitando el local el 6 de enero, horas después de que fuera clausurado por autoridades municipales. Asimismo, salieron a la luz contrataciones de funcionarias que previamente se reunieron con él en el Palacio de Gobierno, incluida una visita que se extendió durante la noche de Halloween, según registros oficiales.

    El mandatario sostiene que para destituirlo se requieren 87 votos, equivalentes a dos tercios del Parlamento, conforme a lo que establece la Constitución para presidentes elegidos por voto popular. No obstante, las mociones plantean censurarlo como presidente del Congreso, lo que automáticamente le haría perder la jefatura del Estado, en virtud de una ley emitida por el propio Legislativo.

    De prosperar la censura, el escenario abre un dilema sobre quién asumiría el mando. El nombre que suena con mayor fuerza es el de la congresista derechista Maricarmen Alva, expresidenta del Parlamento en 2021 y figura destacada en la oposición al exmandatario Pedro Castillo (2021-2022). El desenlace marcaría un nuevo episodio de inestabilidad política en Perú, cuando restan menos de dos meses para que los ciudadanos vuelvan a las urnas.

     

  • José Jerí, a punto de sumarse a la lista de presidentes peruanos destituidos

    José Jerí, a punto de sumarse a la lista de presidentes peruanos destituidos

    El presidente interino de Perú, José Jerí, enfrentará el próximo martes en el Congreso varias mociones de destitución, en un escenario político marcado por la cercanía de las elecciones generales del 12 de abril y tras cuatro meses de gestión transitoria rodeados de controversias.

    Jerí, de 38 años, asumió la Presidencia el 10 de octubre en su calidad de titular del Congreso, luego de que el Parlamento destituyera a Dina Boluarte (2022-2025), quien había reemplazado al encarcelado expresidente Pedro Castillo (2021-2022). El abogado, militante del partido derechista Somos Perú, llegó al Legislativo en 2021 tras la inhabilitación de Martín Vizcarra (2018-2022) y, en pocos meses, pasó de congresista a presidente del Congreso y posteriormente jefe de Estado.

    Su ascenso estuvo marcado por polémicas, entre ellas una denuncia de violación presuntamente ocurrida a finales del año pasado, que fue archivada por el fiscal general interino, Tomás Gálvez, semanas antes de su elección como titular del Parlamento. También enfrentó señalamientos por presunto enriquecimiento ilícito, tras acusaciones de haber cobrado dinero para impulsar proyectos de ley cuando presidía la Comisión de Presupuesto.

    Durante sus primeras semanas buscó diferenciarse de su antecesora, destituida por “permanente incapacidad moral” para enfrentar el crimen organizado, principal preocupación ciudadana de cara a los comicios.

    Jerí impulsó medidas de seguridad inspiradas en el llamado “modelo Bukele”, con intervenciones en cárceles, exhibición de reos bajo control policial y declaración de estado de emergencia, lo que elevó su popularidad por encima del 50 % inicialmente.

    Sin embargo, su imagen se deterioró tras revelarse reuniones semiclandestinas con empresarios chinos, algunos contratistas del Estado, entre ellos Zhihua ‘Johnny’ Yang. También se cuestionaron contrataciones de funcionarias que sostuvieron encuentros privados con el mandatario en el Palacio de Gobierno. Estos hechos provocaron que distintas bancadas busquen distanciarse del presidente interino en un contexto político inestable, donde Perú ha tenido siete mandatarios en la última década.

     

  • Presidente de Congreso de Perú confirma que convocará pleno para votar continuidad de José Jerí

    Presidente de Congreso de Perú confirma que convocará pleno para votar continuidad de José Jerí

    El presidente encargado del Congreso de Perú, el fujimorista Fernando Rospigliosi, confirmó que convocará a una sesión extraordinaria del pleno para debatir la posible destitución del presidente de transición, José Jerí, pero afirmó que los promotores de esa medida primero deberán corregir un error en las firmas que han presentado.

    Tras confirmar en sus redes sociales que recibió la solicitud con 81 firmas digitales, Rospigliosi aseguró que se ha determinado que solo 29 de ellas son válidas y que un legislador, Roberto Kamiche, «ha retirado la suya».

    «Se ha informado a los promotores de la moción que tienen que corregir su error. Apenas llegue el documento con las firmas correctas, procederé a convocar el pleno», aseguró.

    Representantes de diferentes bancadas parlamentarias presentaron este jueves la solicitud con las firmas para convocar a un pleno extraordinario en el que se debatirá una moción para destituir a Jerí, quien en su condición de presidente del Congreso asumió interinamente la jefatura de Estado en octubre pasado tras la destitución de Dina Boluarte.

    En los últimos días se han presentado varias mociones de censura en contra del gobernante de transición tras revelarse encuentros semiclandestinos con empresarios chinos contratistas del Estado y por contrataciones de jóvenes funcionarias tras reuniones con el mandatario en el Palacio de Gobierno.

    Estas mociones no se han podido debatir hasta el momento porque el Legislativo está en receso hasta marzo, pero la ley permite citar un pleno extraordinario con la firma mínima de 78 congresistas.

    El único partido que, hasta el momento, se ha negado a apoyar la convocatoria a este pleno extraordinario ha sido el fujimorista Fuerza Popular, ya que su líder Keiko Fujimori, ha optado por respaldar a Jerí.

    Sin embargo, la mesa directiva del Congreso, que dirige de manera interina el fujimorista Rospigliosi, tendrá quince días para convocar al pleno una vez que reciba la solicitud con las firmas plenamente verificadas.

  • El presidente peruano promete ganar la lucha contra la criminalidad

    El presidente peruano promete ganar la lucha contra la criminalidad

    El presidente de transición de Perú, José Jerí, aseguró el sábado que su administración ganará la lucha contra la criminalidad y recuperará la paz en el país antes del final de su mandato en julio de 2026.

    “Tenemos el compromiso de encaminar el país hacia la paz y no vamos a claudicar en ello. Vamos a recuperar la tranquilidad de nuestro país”, manifestó durante la ceremonia de graduación de 473 nuevos oficiales de la Policía Nacional del Perú (PNP), quienes se integrarán a áreas como investigación criminal, seguridad y policía montada.

    Jerí subrayó que su gobierno mantendrá una postura firme ante la delincuencia, pese a los desafíos: “No vamos a perder contra la delincuencia, cueste lo que cueste”. El mandatario también exhortó a los nuevos oficiales a cumplir con la misión de proteger a los ciudadanos.

    “En tiempos en que son necesarios líderes, referentes, buenas autoridades, buenos policías, ustedes entran justamente a contribuir al objetivo que tenemos como país: derrotar a la delincuencia”, expresó.

    En su discurso, el jefe de Estado anunció nuevas medidas para el fortalecimiento de la seguridad ciudadana con el objetivo de garantizar un 2026 más seguro, con mejores condiciones para el trabajo policial. “Equipamiento, tecnología y respaldo pleno de las autoridades estarán a la orden de la institución policial para que sigan su trabajo. Ello será parte de lo que vamos a dejar para el 2026”, indicó.

    El actual gobierno de transición comenzó el pasado 10 de octubre, tras la destitución de Dina Boluarte por el Congreso, que la acusó de “incapacidad permanente” ante el avance del crimen organizado y la delincuencia común.

    Con el lema “de la defensiva a la ofensiva”, Jerí ha señalado que sus prioridades serán combatir la inseguridad, estabilizar la economía y garantizar elecciones generales transparentes en abril de 2026, en las que se elegirá al próximo presidente para el periodo 2026-2031.

     

  • Martín Vizcarra se suma a la larga lista de expresidentes peruanos condenados por corrupción

    Martín Vizcarra se suma a la larga lista de expresidentes peruanos condenados por corrupción

    Un tribunal de Perú condenó el  miércoles al expresidente Martín Vizcarra (2018-2020) a 14 años de prisión, tras declararlo culpable de cohecho pasivo propio en dos casos de corrupción ocurridos cuando era gobernador regional de Moquegua (2011-2014). La decisión judicial lo convierte en el cuarto exjefe de Estado peruano sentenciado por delitos de corrupción.

    Vizcarra fue hallado responsable de recibir sobornos en los proyectos de infraestructura ‘Lomas de Ilo’, por el cual recibió una condena de 6 años, y ‘Hospital de Moquegua’, que le valió 8 años adicionales. Además, el tribunal ordenó su inhabilitación por 9 años y el pago de una multa de 94,900 soles (alrededor de $25,800 tras conversión).

    Lo que hace singular el caso de Vizcarra es que llegó a la presidencia con un fuerte discurso anticorrupción, llegando incluso a disolver el Congreso en 2019 como parte de lo que llamó una «cruzada contra la corrupción». Sin embargo, terminó siendo destituido en 2020 por el mismo Congreso por presuntos actos irregulares cometidos durante su gestión regional, pese a que en su momento no se presentaron pruebas concluyentes.

    El expresidente peruano Alberto Fujimori. EFE

    Con Vizcarra, ya son seis los expresidentes peruanos que han enfrentado procesos judiciales, condenas o investigaciones por corrupción en las últimas décadas. Desde Alberto Fujimori hasta Dina Boluarte, Perú ha visto una sucesión de mandatarios involucrados en escándalos judiciales que reflejan una profunda crisis institucional.

    El expresidente Alberto Fujimori (1990-2000) fue condenado en 2009 a 25 años de prisión por crímenes de lesa humanidad, aunque fue liberado por un indulto humanitario en 2023. Alejandro Toledo (2001-2006) fue extraditado desde EE.UU. en 2023 y en octubre de 2024 fue condenado a 20 años y 6 meses de prisión por recibir millonarios sobornos de Odebrecht.

    El expresidente peruano Alan García. EFE

    Alan García (1985-1990 y 2006-2011), investigado por corrupción en contratos del Metro de Lima, se suicidó en 2019 cuando las autoridades iban a arrestarlo por el caso Odebrecht. Según la fiscalía, habría recibido $24 millones en sobornos durante su segundo mandato.

    El expresidente de Perú Ollanta Humala (2011 – 2016). EFE

    Ollanta Humala (2011-2016) fue condenado en abril de 2025 a 15 años de prisión por lavado de activos, luego de recibir financiamiento ilícito de Odebrecht y del gobierno venezolano. Mientras tanto, Pedro Pablo Kuczynski (2016-2018) permanece en arresto domiciliario desde 2019, investigado por pagos de Odebrecht a su consultora.

    Alejandro Toledo, expresidente de Perú, condenado por corrupción. EFE

    Pedro Castillo (2021-2022), destituido tras intentar disolver el Congreso en 2022, enfrenta cargos por rebelión, abuso de autoridad y alteración del orden público. Está en prisión preventiva y la Fiscalía solicita 34 años de cárcel.

    Dina Boluarte (2022-2025), su sucesora, fue investigada por el caso Rolexgate y denunciada por las muertes en protestas, aunque hasta el momento no ha sido procesada formalmente.

    La destituida expresidenta de Perú, Dina Boluarte. / EFE

    En contraste, Valentín Paniagua (2000-2001) se mantiene como el único expresidente reciente sin señalamientos de corrupción. Fue el mandatario interino tras la renuncia de Fujimori y lideró un breve gobierno de transición con amplia aprobación social.

    Valentín Paniagua fue el único expresidente peruano en no ser procesado por corrupción en tres décadas.

    De cara a las elecciones presidenciales de abril de 2026, el panorama político peruano sigue fragmentado: hay 43 candidatos inscritos, muchos sin respaldo de partidos tradicionales. La sombra de la corrupción sigue presente y la ciudadanía enfrenta un nuevo ciclo electoral con una democracia debilitada.

     

  • El Congreso de Perú destituye a la presidenta Dina Boluarte por incapacidad moral

    El Congreso de Perú destituye a la presidenta Dina Boluarte por incapacidad moral

    El Congreso de Perú destituyó la noche del jueves a la presidenta Dina Boluarte por “permanente incapacidad moral”, en medio de una creciente ola de violencia criminal y con apenas seis meses para las elecciones generales programadas para abril de 2026.

    La decisión fue aprobada por 122 votos de un total de 130 congresistas, superando ampliamente los 87 requeridos para proceder con la vacancia. La mandataria no acudió al hemiciclo a ejercer su derecho de defensa, lo que precipitó el proceso parlamentario.

    Boluarte, quien asumió el poder en diciembre de 2022 tras la destitución de Pedro Castillo, se convirtió en la presidenta más impopular de América Latina con apenas un 3 % de aprobación, según encuestas recientes. Su salida fue impulsada por agrupaciones que anteriormente la respaldaron, como Fuerza Popular y Renovación Popular, cuyos líderes tienen aspiraciones presidenciales.

    El Congreso aprobó en bloque cuatro mociones de vacancia, alegando su incapacidad para enfrentar la crisis de inseguridad que azota al país. La situación se agravó tras un ataque armado contra la agrupación musical Agua Marina, que dejó varios heridos durante un concierto en Lima.

    En reemplazo de Boluarte, asumió como presidente interino el titular del Congreso, José Jerí, quien juró “con humildad, empatía y reconciliación nacional”, comprometiéndose a declarar la guerra a las bandas criminales y garantizar un proceso electoral limpio.

    Jerí, de 38 años, se convierte así en el séptimo presidente del país desde 2016, tras Pedro Pablo Kuczynski, Martín Vizcarra, Manuel Merino, Francisco Sagasti, Pedro Castillo y la propia Boluarte.

    Investigaciones en su contra

    Durante su mandato, Boluarte enfrentó múltiples investigaciones por presuntos delitos de corrupción, enriquecimiento ilícito y abuso de poder. Entre ellas, destaca el caso “Rolexgate”, por el uso de relojes y joyas no declaradas, así como el presunto favorecimiento en la fuga del exlíder de Perú Libre, Vladimir Cerrón.

    Además, fue señalada por haberse sometido en secreto a cirugías estéticas mientras no informaba su inhabilitación al Congreso. También es investigada por reuniones irregulares con la exfiscal Patricia Benavides, acusada de liderar una red de corrupción dentro del Ministerio Público.

    A pesar de que el Tribunal Constitucional había suspendido temporalmente las investigaciones por su fuero presidencial, su destitución reactiva todos los procesos penales pendientes.

    Una gestión sin respaldo popular

    Sin bancada propia ni partido político, Boluarte sobrevivió políticamente gracias al respaldo de partidos conservadores que le permitieron gobernar durante casi tres años. Sin embargo, las más de 50 muertes en protestas sociales tras su llegada al poder, y su falta de respuesta efectiva ante la violencia criminal, terminaron por erosionar ese apoyo.

    La ahora expresidenta asumió en 2022 tras el fallido intento de autogolpe de Pedro Castillo, de quien fue vicepresidenta y ministra. Su salida marca otro capítulo de inestabilidad institucional en Perú, donde siete presidentes han sido removidos o reemplazados en menos de una década.

     

  • El Congreso de Perú convoca a la presidenta Boluarte para un proceso de destitución exprés

    El Congreso de Perú convoca a la presidenta Boluarte para un proceso de destitución exprés

    El pleno del Congreso de Perú someterá a la presidenta Dina Boluarte a un proceso de destitución exprés al aceptar a trámite por una amplia mayoría cuatro mociones para sacar a la jefa de Estado del poder y hacer que la mandataria ejerza de inmediato su defensa, para posteriormente decidir su futuro político.

    Las cuatro mociones de vacancia (destitución) presentadas en el transcurso de este jueves contra Boluarte fueron aceptadas por no menos de 113 votos y también aprobó convocar de inmediato a Boluarte con 118 votos a favor, lo que supera las cuatro quintas partes de la cámara.

    A las 23:30 hora local (4:30 GMT del viernes 10 de octubre) ha sido convocada la sesión en la que Boluarte deberá asistir con su abogado, Juan Carlos Portugal, para defenderse durante el plazo de una hora frente a la acusación de «permanente incapacidad moral» para enfrentar la creciente inseguridad ciudadana y el auge del crimen organizado.

    Luego se procederá a votar la continuidad o destitución de la gobernante, para lo que se requieren 87 votos de los 130 congresistas que componen el hemiciclo.

    Pese a que el proceso normal era convocar la sesión entre el tercer y décimo día después de admitir a trámite la moción por parte del pleno, los congresistas lograron los votos suficientes para hacer que la salida de Boluarte sea inmediata, con el apoyo gran parte de la Cámara.

    El proceso está respaldado por los partidos de derecha que hasta ahora sostenían a Boluarte en el poder desde que asumió la Presidencia a finales de 2022, a apenas seis meses de celebrarse las elecciones generales de 2026, convocadas para el mes de abril.

    Entre los promotores del proceso de destitución hay varios partidos que han respaldado a la mandataria pero que tienen líderes con aspiraciones presidenciales en los próximos comicios, como el del ultraconservador Renovación Popular, Rafael López Aliaga, quien es el alcalde de Lima; y el del derechista Podemos Perú, el empresario José Luna.

    En el transcurso de la jornada han sido acumulándose de manera repentina y sin previo aviso hasta cuatro mociones de vacancia contra Boluarte, que de un momento a otro se ha visto sola tras quedarse sin el apoyo de los socios que le han permitido gobernar desde hace casi tres años a cambio de abandonar el proyecto político de su predecesor, el izquierdista Pedro Castillo (2021-2022).

    Como vicepresidenta de Castillo, Boluarte llegó a la Presidencia en 2022 después de que el izquierdista protagonizase un fallido intento de golpe de Estado para evitar una eventual destitución por parte de este mismo Congreso, ante numerosos indicios de corrupción en su administración.

    A ello se suma que Boluarte es la presidenta más impopular de Latinoamérica, con una aprobación de apenas un 3 % según varias encuestas, debido a las más de 50 muertes durante la represión a las protestas que pedían nuevas elecciones tras la destitución y encarcelamiento de Castillo, así como numerosas investigaciones por presunta corrupción.

    En caso de consumarse la destitución, asumiría la Presidencia de manera interina el presidente del Congreso hasta la celebración de las nuevas elecciones, y se convertiría en el séptimo mandatario de Perú desde 2016, tras Pedro Pablo Kuczynski (2016-2018), Martín Vizcarra (2018-2020), Manuel Merino (2020-2020), Francisco Sagasti (2020-2021) y Pedro Castillo (2021-2022), además de Boluarte.

  • Congreso peruano alista destitución de la presidenta Dina Boluarte a seis meses de elecciones

    Congreso peruano alista destitución de la presidenta Dina Boluarte a seis meses de elecciones

    Las fuerzas políticas que han respaldado a la presidenta de Perú, Dina Boluarte, anticiparon este jueves su intención de destituirla del cargo, a tan solo seis meses de las elecciones generales de 2026.

    Durante la mañana del 9 de octubre, se presentaron tres mociones de vacancia presidencial en el Congreso peruano, solicitando declarar la «incapacidad moral permanente» de Boluarte ante su falta de respuesta efectiva frente a la inseguridad ciudadana y el crimen organizado.

    La presión política aumentó tras un ataque armado durante un concierto de cumbia en un local militar, hecho que puso en evidencia el deterioro de la seguridad pública.

    Entre los partidos que impulsan la destitución figuran Renovación Popular, del alcalde limeño Rafael López Aliaga, y Podemos Perú, liderado por el empresario José Luna, ambos con aspiraciones presidenciales. A ellos se sumaron los partidos Fuerza Popular y APP, aliados tradicionales de Boluarte en el Congreso.

    Investigaciones y escándalos

    Boluarte, considerada la presidenta más impopular de América Latina con apenas un 3 % de aprobación, enfrenta múltiples investigaciones judiciales:

    «Rolexgate»: por presunto enriquecimiento ilícito al recibir relojes de lujo como favores políticos.
    Encubrimiento: por supuestamente facilitar la fuga de Vladimir Cerrón, líder del partido Perú Libre.
    Irregularidades médicas: por no notificar su ausencia al someterse en secreto a cirugías estéticas, mientras se firmaban decretos con supuestas firmas falsas.
    Represión violenta: por la muerte de más de 50 manifestantes entre 2022 y 2023.

    A pesar de haber sobrevivido a seis mociones anteriores de vacancia, los partidos que antes la blindaban ahora amenazan con retirarle su apoyo. “La vacancia es inminente”, declaró el congresista opositor Jaime Quito, de Perú Libre.

    Para destituir a la presidenta se necesitan: 33 firmas para iniciar el proceso, 52 votos para admitir la moción y 87 votos (dos tercios del Congreso) para aprobar la destitución.

    De concretarse la vacancia, asumiría la presidencia interina José Jerí, actual presidente del Congreso y miembro del partido Somos Perú, hasta las elecciones generales previstas para abril de 2026.

    Boluarte llegó al poder en diciembre de 2022, tras la destitución y fallido intento de golpe de Estado de Pedro Castillo, de quien fue vicepresidenta. Su eventual salida la convertiría en la cuarta presidenta destituida por «incapacidad moral» desde 2018, tras Pedro Pablo Kuczynski, Martín Vizcarra y el mismo Castillo.