Etiqueta: Doctrina Monroe

  • Las nuevas amenazas de Trump: Cuba, Groenlandia, México, Colombia…y otra vez Venezuela

    Las nuevas amenazas de Trump: Cuba, Groenlandia, México, Colombia…y otra vez Venezuela

    Si no se portan bien, lanzaremos un segundo ataque», advirtió el domingo el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a los venezolanos y a su líder interina, Delcy Rodríguez, cuando regresaba en el Air Force 1 a Washington desde su mansión de Mar-a-Lago, en Florida, donde siguió la operación que acabó con la captura de Nicolás Maduro y su esposa.

    Trump no solo pidió a Delcy Rodríguez «acceso total» a Venezuela en términos de recursos naturales y de otra índole, amenazando con nuevos ataques de lo contrario, sino que mandó avisos a otros países latinoamericanos o a territorios que quiere anexionarse por una cuestión de «seguridad nacional».

     

    Le parece «bien» una intervención en Colombia

    Colombia, país que hace frontera con Venezuela, tiene al frente a un hombre, Gustavo Petro, «enfermo», al que «le gusta fabricar cocaína y mandarla a Estados Unidos», dijo Trump.

    «No va a seguir haciéndolo mucho tiempo, te lo aseguro», repitió Trump que, preguntado sobre si ello significa que habrá una operación en Colombia por parte de Estados Unidos, se limitó a decir que «le suena bien», porque en Colombia «han matado a muchas personas».

    Cuba caerá sola

    Siguió la prensa preguntando por Cuba, país que «siempre ha sobrevivido gracias a Venezuela», pero ahora «no recibirá ese dinero y no tendrán ingresos». «Cuba está a punto de caer», auguró Trump sobre la isla presidida por Miguel Díaz-Canel.

    Y dijo que no se plantea una intervención estadounidense en Cuba porque «simplemente» va a «caer»: «No creo que necesitemos intervenir».

    Incapacidad de México de controlar el narcotráfico

    Sí que hay que «hacer algo» con México para combatir el narcotráfico, continuó Trump.

    «Hay que hacer algo con México. México tiene que organizarse, porque se están filtrando (los estupefacientes) desde México. Y vamos a tener que hacer algo. Nos encantaría que México lo hiciera. Son capaces de hacerlo, pero desafortunadamente, los cárteles son muy fuertes en México», afirmó.

    Aseguró que ha ofrecido enviar tropas «cada vez» que ha hablado con la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, una «persona estupenda» que «tiene un poco de miedo sobre los cárteles controlando México», y que ha rechazado reiteradamente la oferta de Trump enfatizando la soberanía de su país.

    Hablar de Groenlandia «en 20 días»

    Cuando se le mencionó a Groenlandia, Trump rehúso de entrada hablar de ello. «No quiero hablar de Groenlandia. Hablemos de Venezuela, Rusia, Ucrania… Nos preocuparemos por Groenlandia en dos meses. Hablemos de Groenlandia en 20 días», deslizó el republicano.

    Sin embargo, a renglón seguido añadió: «Necesitamos Groenlandia desde el punto de vista de la seguridad nacional. Es muy estratégica».

    Trump argumentó que la inmensa isla situada entre los océanos Atlántico y Ártico está rodeada de barcos rusos y chinos «por todas partes».

    «Necesitamos Groenlandia desde el punto de vista de la seguridad nacional», y añadió que Dinamarca «no va a ser capaz» de garantizar esa seguridad.

    Trump aseguró que la «gran medida» de Dinamarca para «reforzar» recientemente la seguridad en Groenlandia fue sumar un nuevo «trineo tirado por perros».

    Al ser preguntado por cuál sería la justificación para reclamar Groenlandia, el presidente reiteró no querer hablar de ese territorio danés, aunque insistió en que Estados Unidos lo necesita por «seguridad nacional».

    «Y la Unión Europeo nos necesita para tenerla (la seguridad) y ellos lo saben», zanjó.

    Doctrina Monroe en el nombre de la paz

    Trump defendió que la operación llevada a cabo en Venezuela no trató sobre petróleo, sino sobre la «paz en la tierra».

    «Necesitamos paz. Es nuestro hemisferio», agregó, antes de mencionar la Doctrina Monroe, una política que fue promulgada en 1823 por el entonces presidente estadounidense James Monroe para justificar el intervencionismo de Estados Unidos en todo el continente frente al colonialismo europeo.

    «La Doctrina Monroe fue muy importante cuando se promulgó y otros presidentes, muchos de ellos, la perdieron de vista. Yo no. Yo no la perdí de vista. Pero realmente es la paz en la tierra», concluyó Trump.

  • Marco Rubio: “Cuba es un desastre, no solo por marxistas, sino por incompetentes”

    Marco Rubio: “Cuba es un desastre, no solo por marxistas, sino por incompetentes”

    El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aseguró el viernes que cualquier administración estadounidense, independientemente de su ideología, desearía un cambio radical en Cuba, y calificó al actual Gobierno como “terrorista” e “incompetente”.

    “Fue un desastre. Es un desastre. No es solo porque sean marxistas y terroristas. Son incompetentes. Son personas incompetentes que destruyeron ese país”, afirmó Rubio en una rueda de prensa en Washington, al ser consultado sobre la posición de la Casa Blanca respecto al régimen cubano.

    Rubio, hijo de inmigrantes cubanos y una de las figuras más influyentes del gabinete del presidente Donald Trump, ha mantenido una postura crítica constante contra el sistema político cubano, tanto durante los gobiernos de Fidel y Raúl Castro como en la administración actual de Miguel Díaz-Canel.

    Durante su intervención, Rubio responsabilizó al Gobierno cubano por la crisis económica que atraviesa la isla desde hace más de cinco años, la cual ha provocado un éxodo masivo de ciudadanos hacia Estados Unidos y otros países.

    “Cuba ha sido destruida por un sistema fallido, sostenido por la represión y la propaganda. No hay futuro en ese modelo”, subrayó.

    Regreso de la Doctrina Monroe

    Las declaraciones del secretario de Estado se producen en un contexto en el que la administración Trump ha reforzado su política exterior hacia América Latina. Desde su retorno al poder en enero pasado, Washington ha adoptado una nueva estrategia regional basada en una versión actualizada de la llamada Doctrina Monroe, que promueve la influencia directa de EE. UU. en los asuntos internos del continente.

    Rubio también hizo referencia a la presión que mantiene EE. UU. sobre el presidente venezolano, Nicolás Maduro, a quien acusó de liderar una red de narcotráfico. Caracas ha rechazado dichas acusaciones.

    Aunque La Habana y Washington restablecieron relaciones diplomáticas en 2014 bajo la presidencia de Barack Obama, la llegada de Trump a la Casa Blanca en 2016 revirtió los avances en la normalización. La nueva administración ha retomado una línea dura, reforzando sanciones y denunciando violaciones de derechos humanos por parte del Gobierno cubano.

     

  • EE.UU. intensifica presión sobre Venezuela y evita confirmar acciones militares

    EE.UU. intensifica presión sobre Venezuela y evita confirmar acciones militares

    El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, evitó confirmar si la Administración Trump busca deponer al presidente venezolano, Nicolás Maduro, pero advirtió que la estrategia en Venezuela se enfoca en “defender los intereses” de Estados Unidos.

    Durante una rueda de prensa de fin de año, Rubio calificó al gobierno de Maduro como un “régimen ilegítimo” que coopera con grupos terroristas, y afirmó que “no hay nada que impida” bloquear el ingreso y salida de buques petroleros sancionados en puertos venezolanos.

    “Tenemos un régimen ilegítimo que coopera abiertamente con terroristas que amenazan la seguridad de Estados Unidos”, afirmó el funcionario, al referirse a supuestos vínculos del chavismo con Irán, Hizbulá, el narcotráfico y grupos armados colombianos como el ELN y disidencias de las FARC.

    Sin confirmar una guerra, pero tampoco la descarta

    Rubio evitó responder si Washington contempla acciones militares directas contra Venezuela o si sería necesario el aval del Congreso para ejecutar ataques. “No ha pasado nada que nos obligue a solicitar la aprobación del Congreso”, se limitó a decir.

    Las declaraciones se producen en paralelo a una entrevista publicada por NBC News, en la que el presidente Donald Trump tampoco descartó la posibilidad de un conflicto armado. Cuando se le preguntó si busca derrocar a Maduro, respondió: “Él sabe exactamente lo que quiero… más que nadie”.

    Medidas de presión

    Trump ordenó el martes bloquear la entrada y salida de Venezuela de todos los buques sancionados por EE.UU., una medida que se suma a la incautación de un petrolero con crudo venezolano, registrada la semana pasada cerca de las costas del país sudamericano.

    Rubio confirmó que en las últimas horas salieron cuatro embarcaciones, aunque aclaró que sobre estas no pesaban sanciones. Recalcó que “no existe nada que vaya a impedir” la aplicación de la legislación estadounidense sobre los buques sancionados.

    El gobierno de Trump acusa a Maduro de encabezar el denominado “Cartel de los Soles”, lo cual Caracas niega. El aumento de la presión forma parte de una política exterior más agresiva que, según analistas, marca un giro respecto a la campaña electoral de Trump, en la que prometió evitar nuevos conflictos internacionales.

    Sin embargo, desde su regreso al poder, la Casa Blanca ha intensificado su discurso en América Latina, reactivando elementos de la Doctrina Monroe y apostando por un mayor protagonismo en la región. Venezuela y Cuba han sido los blancos principales.

    El debate sobre la legalidad de estas acciones persiste. El Partido Demócrata insiste en que el Ejecutivo necesita la autorización del Congreso para atacar embarcaciones o ejecutar cualquier acción armada fuera del país.

  • La nueva doctrina exterior de EEUU: aranceles, acuerdos comerciales y despliegue militar

    La nueva doctrina exterior de EEUU: aranceles, acuerdos comerciales y despliegue militar

    La Casa Blanca presentó el viernes su nueva Estrategia de Seguridad Nacional, en la que establece como eje central la “restauración de la predominancia” de Estados Unidos en el hemisferio occidental, retomando los principios de la Doctrina Monroe y desplazando la influencia de potencias extranjeras en la región.

    La estrategia es una defensa sin paliativos de la descripción de la Doctrina Monroe que el presidente norteamericano proclamó esta semana: «El pueblo estadounidense, y no los países extranjeros, ni las instituciones globalistas, será quien controle su propio destino en nuestro hemisferio».

    Estados Unidos, a grandes rasgos, habla de una restitución de todas sus herramientas de ‘poder duro’, económico y militar, para conseguir este objetivo. El documento deja claro que Estados Unidos debe «reconsiderar» su presencia militar en el hemisferio mientras «priorizará su diplomacia comercial» a través de «las poderosas herramientas que son los aranceles y los acuerdos comerciales recíprocos».

    Washington resume su estrategia en dos términos: «Expandir y alistar». «Alistaremos a nuestros aliados en el hemisferio para controlar la migración, detener el tráfico de drogas y fortalecer la estabilidad y la seguridad terrestre y marítima. Nos expandiremos cultivando y fortaleciendo nuevos socios, a la vez que reforzamos el atractivo de nuestra nación como socio económico y de seguridad predilecto del hemisferio», señala el documento.

    Aunque el documento otorga un peso primordial al hemisferio occidental, también aborda la nueva estrategia de EEUU en el Indo-Pacífico, Oriente Medio y África, a través de una iniciativa para «reequilibrar la relación económica con China», la estabilización de la situación de seguridad en el caso del segundo escenario y la transición, en el caso africano, desde una relación centrada en la entrega de ayuda «y la difusión de ideas liberales» en el continente, hacia una enfocada al comercio y la economía.

    Un reajuste en Occidente

    El «reajuste» militar anunciado por Estados Unidos tiene como principal objetivo «abordar las amenazas urgentes» que representan «el tráfico de drogas y la migración ilegal o no deseada».

    Como viene haciendo desde hace meses, Estados Unidos seguirá recurriendo «despliegues específicos para asegurar la frontera y derrotar a los cárteles, incluyendo, cuando sea necesario, el uso de fuerza letal para reemplazar la fallida estrategia de aplicación exclusiva de la ley de las últimas décadas».

    Aunque Estados Unidos ve «difícil revertir cierta influencia extranjera» en Latinoamérica, también ve una oportunidad en gobiernos que no están ideológicamente alineados con estas potencias, sino que basan su relación en términos económicos que Washington podría mejorar, usando la economía como arma para presentar una alianza más ventajosa.

    En lo que a Europa se refiere, Estados Unidos considera que «algunos responsables europeos» están exhibiendo «expectativas poco realistas» sobre la guerra en Ucrania y ha destacado como prioritario el restablecimiento de las relaciones estratégicas con Rusia y salvar así un distanciamiento entre Europa y Rusia que, en opinión de Washington, es el mejor ejemplo de la «falta de autoestima» y la amenaza del «borrado» que ahora mismo afectan a la «civilización europea».

    «Queremos que Europa siga siendo europea, que recupere su autoestima como civilización, y que abandone su enfoque fallido a favor de la asfixia de las regulaciones», recoge el documento antes de poner la guerra en Ucrania como caso representativo.

    Economía en el Indo-Pacífico, paz en Priente Medio

    El marcado cariz económico del documento se ve perfectamente reflejado en el apartado dedicado a las nuevas líneas de actuación en el Indo-Pacífico. A la «reequilibrada» relación con China, Estados Unidos propone un «enfoque sólido y continuo en la disuasión para prevenir la guerra» en la región, sin mencionar ni a Taiwán ni a las numerosas disputas territoriales entre los países que se reparten esas aguas, China entre ellos.

    «Este enfoque combinado puede convertirse en un círculo virtuoso, ya que una fuerte disuasión estadounidense abre espacio para una acción económica más disciplinada, que genera mayores recursos estadounidenses para mantener la disuasión a largo plazo y menos obstáculos regulatorios», ha indicado.

    En lo que concierne a Oriente Medio, Estados Unidos ve una situación «menos problemática de lo que los titulares dan a entender».

    Según Washington, Irán ha quedado «debilitado» tras la ofensiva conjunta estadounidense-israelí de este pasado verano, los líderes del movimiento palestino Hamás «también están en situación de debilidad o han desaparecido» y el «problema potencial» que representa Siria puede desaparecer con la colaboración de Israel, Turquía y aliados árabes.

    Como nota a destacar, Estados Unidos anuncia que «el dominio de Oriente Medio en la política exterior estadounidense, tanto en la planificación a largo plazo como en la ejecución diaria, ha terminado» porque «ya no es la constante fuente de irritación y potencial escenario de catástrofe inminente que alguna vez fue».

    Por ello, dentro de este relativo distanciamiento diplomático, la nueva estrategia de seguridad norteamericana abandonará «el desafortunado experimento estadounidense de intimidar a estas naciones –especialmente a las monarquías del Golfo– para que abandonen sus tradiciones y formas históricas de gobierno».

    «Debemos alentar y aplaudir las reformas cuando y donde surjan de forma natural, sin intentar imponerlas desde fuera», remacha el documento.