Etiqueta: economía colombiana

  • De la Espriella y Cepeda enfrentan modelos económicos opuestos para Colombia

    De la Espriella y Cepeda enfrentan modelos económicos opuestos para Colombia

    Colombia se prepara para una segunda vuelta presidencial en la que los electores deberán escoger entre dos proyectos económicos profundamente distintos. El ultraderechista Abelardo de la Espriella y el izquierdista Iván Cepeda proponen caminos opuestos para enfrentar los desafíos fiscales y económicos que heredará el próximo gobierno.

    El futuro presidente recibirá una economía marcada por el aumento de la deuda pública, el deterioro de las finanzas estatales y una desaceleración de la inversión extranjera, factores que condicionan la capacidad del Estado para financiar programas sociales y estimular el crecimiento económico.

    De la Espriella, candidato del movimiento Defensores de la Patria, plantea una estrategia basada en el ajuste fiscal, la reducción del tamaño del Estado y la recuperación de la industria petrolera. Su propuesta busca fortalecer la confianza inversionista y mejorar la competitividad del país mediante un estricto control del gasto público.

    El exministro de Hacienda José Manuel Restrepo, compañero de fórmula vicepresidencial del candidato, aseguró que el próximo gobierno enfrentará una situación financiera compleja.

    «No solamente dejó la olla raspada, sino que se llevó la olla y la deja empeñada», afirmó al referirse a la gestión económica de la administración de Gustavo Petro.

    Entre las principales medidas propuestas por De la Espriella figuran la estabilización y refinanciación de la deuda pública, el cumplimiento riguroso de la regla fiscal y una reducción significativa del gasto estatal. El candidato también plantea reactivar la exploración petrolera, incluido el uso del fracking, además de fortalecer la producción y distribución de gas natural.

    Por su parte, Iván Cepeda propone profundizar las políticas progresistas impulsadas durante la administración de Petro mediante una «revolución económica y social» enfocada en combatir la pobreza, reducir las desigualdades y diversificar la estructura productiva del país.

    El aspirante de izquierda sostiene que el crecimiento económico debe estar acompañado por una mayor inclusión social. «En nuestro gobierno profundizaremos esta senda de transformación para consolidar un modelo económico verdaderamente productivo, diversificado y socialmente incluyente», señala su programa de gobierno.

    Cepeda apuesta por un papel más activo del Estado en la orientación del desarrollo económico, con especial énfasis en el fortalecimiento de la agricultura, la industria y otros sectores productivos distintos a la explotación de hidrocarburos. Además, propone un pacto fiscal entre el Gobierno, empresarios y otros actores sociales para mejorar la administración de los recursos públicos sin recurrir necesariamente a nuevas reformas tributarias.

    La elección definirá no solo el rumbo político de Colombia, sino también el modelo económico que orientará al país durante los próximos años: uno centrado en la reducción del Estado y el impulso a la inversión privada, o uno que apuesta por una mayor intervención estatal y una transformación productiva con énfasis social.

     

  • Colombia llega a las urnas entre presión fiscal y debate por el legado económico de Petro

    Colombia llega a las urnas entre presión fiscal y debate por el legado económico de Petro

    Colombia llegará a las elecciones presidenciales del domingo en medio de un intenso debate sobre el rumbo económico del país, marcado por el incremento de la deuda pública, el deterioro fiscal y la desaceleración de la inversión extranjera durante el Gobierno del presidente Gustavo Petro.

    La campaña electoral ha estado centrada en cómo mantener los programas sociales promovidos por el oficialismo sin profundizar el déficit fiscal ni afectar la confianza de los inversionistas. Según las encuestas, la definición presidencial probablemente se trasladará a una segunda vuelta prevista para el 21 de junio.

    Aunque Colombia evitó entrar en recesión desde el inicio del Gobierno de Petro en 2022, el crecimiento económico ha sido moderado. El Producto Interno Bruto (PIB) creció un 2.6 % en 2025, después de registrar apenas un 1.5 % en 2024, de acuerdo con datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE).

    Durante el primer trimestre de este año, la economía colombiana avanzó un 2.2 %, impulsada principalmente por sectores vinculados al gasto estatal, como administración pública, salud y educación. Sin embargo, actividades como la construcción y la minería continúan mostrando señales de debilidad.

    El oficialismo sostiene que la recuperación económica responde a las políticas sociales implementadas por Petro, entre ellas los incrementos consecutivos al salario mínimo. Para 2026, el salario llegó a dos millones de pesos mensuales, equivalentes a 463 euros -> $539, incluyendo el subsidio de transporte, tras un incremento acumulado de 23.7 %.

    Además, el Gobierno amplió subsidios dirigidos a adultos mayores y hogares vulnerables, medidas que el petrismo considera fundamentales para fortalecer el consumo interno y reducir la desigualdad social en el país.

    Uno de los defensores de ese modelo es el exsenador Roy Barreras, aliado político del presidente colombiano. “Reconozca que el salario mínimo vital fue un éxito (…) hoy, tres millones de ancianos reciben un subsidio. El salario mínimo vital logró aumentarse y la gente tiene más recursos en la calle para poder comprar”, afirmó durante un debate presidencial.

    El senador Iván Cepeda, candidato del oficialista Pacto Histórico y uno de los favoritos en las encuestas, también respalda la continuidad de la política económica de Petro, con énfasis en programas sociales, economía popular y transición energética.

    Sin embargo, el crecimiento del gasto público y las dificultades fiscales han despertado preocupación entre economistas y organismos internacionales. Según el Ministerio de Hacienda colombiano, la deuda neta del Gobierno central alcanzó el 61.5 % del PIB en el primer trimestre de 2025, frente al 54.1 % registrado un año antes.

    La inversión extranjera directa también mostró signos de debilitamiento, especialmente en sectores estratégicos como petróleo y minería, actividades históricamente claves para las exportaciones y las finanzas públicas de Colombia.

    Esa situación alimentó las críticas de varios aspirantes presidenciales, quienes consideran prioritario recuperar la confianza de los inversionistas y fortalecer la disciplina fiscal. El candidato centrista Sergio Fajardo ha insistido en garantizar “responsabilidad fiscal” y generar estabilidad para estimular la inversión privada.

    Por su parte, el abogado ultraderechista Abelardo de la Espriella propone reducir la burocracia estatal y fortalecer la producción nacional para enfrentar el deterioro fiscal. “Reduciendo la burocracia y activando la producción nacional podemos cerrar el hueco fiscal sin meterle la mano al bolsillo de la gente”, sostiene en su propuesta de campaña.

    Mientras tanto, la senadora Paloma Valencia, del partido derechista Centro Democrático, plantea reactivar sectores extractivos y ofrecer mayor seguridad jurídica para atraer capital extranjero. “Vamos a hacer ‘fracking’ porque no vale la pena empobrecer un país que necesita recursos cuando la tecnología ya ha demostrado sus resultados ambientales en el mundo”, declaró en una entrevista previa con EFE.

    El debate también gira alrededor de la transición energética impulsada por Petro, quien decidió no firmar nuevos contratos de exploración petrolera, una medida que profundizó las diferencias entre oficialismo y oposición sobre cómo financiar el desarrollo económico del país.

    Con ese panorama, los colombianos acudirán a las urnas en unas elecciones donde no solo se definirá el sucesor de Gustavo Petro, sino también la continuidad o el cambio del modelo económico y social implementado por su administración.

     

     

  • Colombia cancela el acuerdo de Línea de Crédito Flexible con el FMI

    Colombia cancela el acuerdo de Línea de Crédito Flexible con el FMI

    El Banco de la República de Colombia anunció la cancelación anticipada de la Línea de Crédito Flexible (LCF) que mantenía con el Fondo Monetario Internacional (FMI), tras la suspensión del acceso a estos recursos por parte del organismo internacional.

    El acuerdo con el FMI, aprobado en abril de 2024, tenía un plazo de dos años y un monto estimado en 6,133.5 millones de Derechos Especiales de Giro, equivalentes a unos $8,100 millones. Esta línea había sido concebida como una herramienta preventiva para enfrentar choques externos, según explicó el gerente del Banco Central, Leonardo Villar.

    Según Villar, Colombia ya no requiere de este respaldo debido a que su nivel actual de reservas internacionales es “adecuado”, alcanzando los $65,000 millones. Además, aseguró que la cancelación no afecta los pagos pendientes de un desembolso anterior aprobado en 2020, cuya última cuota está prevista para diciembre de 2025.

    La cancelación del acuerdo fue anunciada un día después de que el FMI publicara las conclusiones de la consulta del Artículo IV, una revisión periódica sobre la economía colombiana. En el informe, el Fondo destacó “la resiliencia de la economía” y la reducción de la pobreza en el país sudamericano.

    El FMI también valoró positivamente la política monetaria restrictiva del banco central, la cual ha sido clave para controlar la inflación. No obstante, advirtió sobre el “deterioro” de las finanzas públicas y la incertidumbre provocada por las políticas internas, agravadas por la suspensión temporal de la regla fiscal hasta 2027.

    En ese contexto, los directores del FMI instaron a las autoridades colombianas a implementar “acciones decididas y realistas” que permitan consolidar las finanzas del país. “Esto contribuiría a volver a anclar las expectativas, reducir los costos de endeudamiento y mejorar la combinación general de las políticas”, señala el documento.

    Respecto a las proyecciones, el FMI estima que Colombia crecerá 2.5 % en 2025, pero advierte que el ritmo será más lento en los años siguientes debido a los ajustes fiscales. La inflación, por su parte, se proyecta en 4.5 % este año y descendería al 3 % en 2027.

    Para asegurar el crecimiento a largo plazo, el FMI recomendó avanzar en reformas orientadas a mejorar la productividad, ampliar la participación en la fuerza laboral y diversificar la estructura económica del país.