Etiqueta: economía cubana

  • La crisis de transporte en Cuba obliga a las personas a caminar kilómetros

    La crisis de transporte en Cuba obliga a las personas a caminar kilómetros

    a Habana enfrenta una crisis de transporte al límite que obliga a miles de cubanos a recorrer largas distancias a pie ante la reducción de buses y el severo racionamiento de combustible.

    Maykel, un vendedor de viandas de 35 años, camina 20 kilómetros diarios para ir y volver del trabajo, ya que pagar el transporte implicaría destinar alrededor del 16 % de su salario mensual.

    El deterioro del servicio se agudizó tras el cerco petrolero impuesto por Estados Unidos en enero, cuando Washington amenazó con aranceles a países que suministren crudo a la isla.

    Como respuesta, el Gobierno cubano activó un plan de contingencia que incluye la disminución del transporte público y restricciones estrictas en la venta de gasolina y diésel, lo que disparó los precios en el mercado negro.

    En las paradas de autobús de La Habana se observan aglomeraciones o bancos vacíos, reflejo del colapso del sistema.

    Miguel Leyva, de 71 años, aguardó cuatro horas bajo el sol para intentar llegar a la terminal ferroviaria.

    “El transporte está pésimo. Las guaguas (autobuses) no las ponen. Ponen una y después a las 10 horas no ponen más. No hay dinero ni para pagar ni para comer”, lamentó.

    El jubilado recibe una pensión de 2,000 pesos cubanos, equivalente a unos $4 en el mercado informal.

    La escasez también afecta a taxistas y conductores privados.
    Armando, de 65 años, aseguró: “No tengo gasolina. Estoy prácticamente parado. Y lo peor está por venir”.

    Las estaciones que venden en moneda nacional dejaron de despachar combustible, mientras que las que operan en dólares asignan turnos mediante aplicaciones móviles que pueden tardar meses y limitan la compra a 20 litros (5.2 galones) por usuario. En el mercado negro, el litro alcanza precios que equivalen hasta a la mitad de un salario promedio de 6,000 pesos.

    Ante la incertidumbre, algunos optan por alternativas como la bicicleta o el transporte eléctrico, aunque los apagones diarios dificultan la carga de baterías.

    Mercedes, de 80 años, aguardó dos horas y media en una parada sin éxito y resumió el sentir de muchos: “En Cuba ya estamos acostumbrados”. La crisis del transporte se suma así a un escenario económico ya golpeado por seis años de severas dificultades.

     

  • La crisis de combustible golpea mercados agrícolas en Cuba

    La crisis de combustible golpea mercados agrícolas en Cuba

    La escasez de combustible en Cuba comienza a impactar los tradicionales mercados agrícolas de La Habana, donde vendedores y clientes enfrentan mayores dificultades para transportar y adquirir alimentos en medio de una economía marcada por inflación, apagones y desabastecimiento.

    Norbys, de 52 años, camina 45 minutos cada día hasta el mercado agrícola donde trabaja en el municipio de Playa, al norte de la capital, debido a que el transporte público es caro y escaso.

    “Hay cosas que faltan porque no pueden llegar, producto del (racionamiento de) combustible. Hay clientes que dicen: ‘Coño, falta tal cosa’. Pero, bueno, ¿qué vamos a hacer? Nosotros traemos lo que podemos”, relató desde su puesto de venta.

    El impacto no se limita al traslado de los vendedores. En el barrio del Vedado, Reinel aseguró que ha tenido que caminar para comprar solo lo imprescindible. A la escasez de combustible se suma el encarecimiento del dólar en el mercado informal, que superó los 500 pesos por unidad el 11 de febrero.

    «Si aumenta el dólar, aumentan (todos) los precios. Imagínate. El dólar también está escaso. El que tiene que comprar, tiene que comprar el dólar más caro. Todo (ha subido). Hasta el pan está más caro», lamentó.

    Aunque por ahora no existe la percepción de un desabastecimiento generalizado, sí crece la preocupación por un posible efecto de especulación en el mercado negro, que con frecuencia está mejor surtido que el formal. José Javier Mosquera, de la empresa privada Petricor, advirtió que el 100 % de sus productos podría verse afectado si continúa la escasez.

    “Es lógico que, con el paso del tiempo, a medida en que se mantenga la escasez de combustible, van a subir (los precios de) los alimentos que provienen de fuera de la capital o van a escasear. Una cosa llevará a la otra, y ya veremos. Por el momento estamos trabajando con transporte que no utiliza combustible (para sus servicios de reparto a domicilio)”, explicó.

    La presión económica se suma a seis años de crisis profunda en la isla, con escasez de alimentos, medicinas y combustibles, dolarización parcial, elevada inflación y migración masiva.

    El Gobierno cubano implementó un plan de contingencia que incluye racionamiento severo de combustible, reducción de servicios públicos, suspensión de clases presenciales universitarias, teletrabajo y horarios restringidos en oficinas estatales.

    En medio de este panorama, España anunció el envío de alimentos y productos de higiene, mientras México confirmó un nuevo paquete de ayuda humanitaria.

     

  • Colas de gasolina crecen en Cuba tras perder crudo venezolano y agravan crisis energética

    Colas de gasolina crecen en Cuba tras perder crudo venezolano y agravan crisis energética

    Sentado sobre su motocicleta bajo el sol intenso de La Habana, Jesús Méndez, de 66 años, esperaba en una larga fila para repostar gasolina y con humor resignado resumió la situación energética en Cuba: “(Esto) está duro… y tomó viagra para estar duro.” Las largas colas han reaparecido en las estaciones de servicio tras el corte del suministro de petróleo venezolano, una fuente clave de carburante para la isla.

    La interrupción del crudo desde Caracas —que representaba alrededor del 30 % de las necesidades energéticas cubanas en 2025— ha vuelto a exponer la vulnerabilidad del sistema energético de la isla, que no tiene divisas suficientes para importar combustible de otros proveedores.

    Para Yanely, de 46 años, la fila no es una simple espera, sino una expresión de miedo ante la escasez. Tras más de una hora sin avanzar, explicó que ya no se trata de “colas fantasma” ante estaciones vacías, sino filas motivadas por el temor a quedarse sin combustible. “La gente viene a abastecerse por miedo… simplemente por eso”, dijo frente a un servicentro cercano al Malecón.

    Detrás de Yanely, Ramón García, jubilado de 70 años, relató que incluso había guardado gasolina en su casa ante señales de empeoramiento tras el operativo militar estadounidense en Venezuela el pasado 3 de enero. “Tenía un poquitico en la casa y vine por miedo a lo que pueda pasar mañana”, explicó.

    La crisis no afecta de igual forma a todos los cubanos. Las estaciones que venden gasolina en dólares presentan filas más largas, mientras que las que operan con pesos cubanos permanecen sin autos, sin combustible disponible. El Gobierno cubano dolarizó algunas estaciones de servicio el año pasado para mitigar la caída de ingresos por turismo y remesas; ahora esas estaciones tienen prioridad en el suministro.

    Carlos, de 76 años, esperó cuatro horas para llenar el tanque con dólares que consiguió en el mercado negro, ya que los tiempos de espera en la aplicación estatal Ticket pueden llegar hasta dos meses en La Habana. “En moneda nacional no han surtido más, entonces hay que comprar en divisa… no queda de otra”, señaló con resignación.

    Un análisis económico citado por agencias internacionales estima que el fin de los envíos petroleros desde Venezuela podría provocar una caída del 27 % del producto interno bruto (PIB) en Cuba, un aumento del 60 % en el precio de los alimentos y un encarecimiento del 75 % del transporte, reflejando el fuerte impacto sobre la economía isleña.

    Mientras sigue la espera en las filas, el motociclista Méndez dejó una pregunta que resume la incertidumbre de muchos cubanos: “Mientras aprieten los rubios de enfrente (Estados Unidos), ¿qué vamos a hacer? ¿De dónde vamos a sacar gasolina si aquí el petróleo que hay en Cuba está lleno de azufre y no sirve para nada?”.

     

  • Cuba lanza una tercera tasa de cambio oficial en medio de críticas por falta de transparencia

    Cuba lanza una tercera tasa de cambio oficial en medio de críticas por falta de transparencia

    El Gobierno de Cuba implementó este jueves una tercera tasa de cambio oficial, fijada inicialmente en 410 pesos por dólar, con el objetivo declarado de reducir las distorsiones del mercado cambiario y avanzar hacia una “unificación gradual” de la política monetaria. La medida ha despertado escepticismo entre economistas y se produce en medio de una profunda crisis económica.

    La nueva tasa, flotante y ajustable a diario según oferta y demanda, está dirigida a transacciones entre el Estado y exportadores u oferentes de divisas, informó Juana Lilia Delgado, presidenta del Banco Central de Cuba (BCC). Las otras dos tasas oficiales —24 pesos por dólar para empresas y 120 para personas naturales— se mantendrán sin cambios, al menos en esta primera fase.

    “La decisión de reconocer un tercer segmento se sustenta en la existencia objetiva de diferencias entre las tasas de cambio oficiales y el valor real que refleja la escasez de divisas”, admitió Delgado. El nuevo tipo de cambio se ubica apenas por debajo del mercado informal, donde el dólar cotiza actualmente en 440 pesos, según el medio independiente El Toque.

    Crisis económica e intenciones recaudatorias

    La isla enfrenta desde hace más de cinco años una crisis estructural: escasez de alimentos, medicamentos, combustible, inflación elevada, apagones prolongados y migración masiva. La economía dolarizada y la falta de acceso a divisas complican aún más la situación para familias y empresas.

    El economista Mauricio de Miranda calificó la nueva tasa como “un disparate” y reiteró la necesidad de una unificación cambiaria real, determinada por el mercado. Por su parte, Miguel Alejandro Hayes cuestionó la intención de la medida, al considerarla un instrumento “recaudacionista” que no se traduce en inversión productiva.

    Desde Colombia, Pavel Vidal, exfuncionario del BCC, advirtió que el mecanismo carece de transparencia y limita el acceso real a divisas, por lo que el mercado informal seguirá dominando la demanda insatisfecha.

    Otros expertos, como Ricardo Torres, consideran positivo que exista una vía legal para comprar y vender divisas a una tasa competitiva, aunque advirtió sobre la discrecionalidad del Banco Central para fijar el valor diario. En tanto, Arturo López-Levy apuntó que sin reformas estructurales, la política cambiaria no resolverá los problemas de fondo.

    Ciberataque y bloqueo a medio independiente

    La implementación de la nueva tasa coincidió con un bloqueo denunciado por El Toque, medio digital que publica diariamente la tasa del mercado informal y que ha sido acusado por el Gobierno cubano de actuar bajo intereses extranjeros.

    El Toque aseguró que su página fue inaccesible desde la isla tras un ciberataque, aunque sus reportes indican que el algoritmo que calcula la tasa de cambio se basa en análisis de plataformas de compraventa y no está sujeto a manipulación humana. El Gobierno cubano no ha emitido un comunicado oficial sobre el presunto bloqueo.

    Desde medios oficialistas, como Razones de Cuba, se justificó la acción como parte de la “defensa soberana digital” del país.

     

  • Dólar en Cuba alcanza récord histórico de 400 pesos en mercado informal

    Dólar en Cuba alcanza récord histórico de 400 pesos en mercado informal

    El dólar estadounidense alcanzó el lunes un nuevo máximo en el mercado cambiario informal cubano al cotizarse a 400 pesos cubanos (CUP), según el índice del medio independiente El Toque. La cifra implica una depreciación del 1,567 % del CUP desde la reforma monetaria implementada en 2021, reflejando la grave crisis económica que atraviesa la isla desde hace más de cinco años.

    Economistas independientes advierten que la moneda nacional mantiene una tendencia a la baja debido a la compleja situación macroeconómica y al creciente peso del dólar en las transacciones internas. Mientras tanto, el tipo de cambio oficial para personas jurídicas se mantiene en 24 CUP por dólar y para personas físicas en 120 CUP, una brecha que genera distorsiones en la economía.

    El Gobierno cubano, que importa el 80 % de los alimentos y combustibles que consume el país, ha dolarizado gran parte de su red de comercios y ha comenzado a cobrar en divisas por servicios estatales.

    El primer ministro, Manuel Marrero, defendió esta medida como “necesaria” para la recuperación económica, aunque reconoció sus consecuencias sociales. El presidente Miguel Díaz-Canel admitió en julio que la dolarización ha ensanchado las brechas de desigualdad social.

    El economista Pavel Vidal señaló que, a diferencia de otros países latinoamericanos con monedas depreciadas, Cuba no ha ajustado los salarios a la inflación, lo que agrava el empobrecimiento de las familias. Por su parte, Mauricio de Miranda, de la Universidad Javeriana de Cali, vinculó la depreciación del CUP a la expansión de las ventas en dólares, lo que, a su juicio, seguirá presionando al alza la cotización del billete verde.

    Marrero adelantó que antes de que finalice el año se anunciará una nueva tasa de cambio, posiblemente flotante y modificable a diario. Sin embargo, expertos advierten que podría sumar un nuevo tipo de cambio a las tres tasas actuales, lo que generaría mayores distorsiones y riesgos de corrupción.