Etiqueta: economía salvadoreña

  • CIEX autoriza más de 375,000 operaciones de comercio exterior en 2025

    CIEX autoriza más de 375,000 operaciones de comercio exterior en 2025

    El Centro de Trámites de Importaciones y Exportaciones (CIEX) de El Salvador autorizó más de 165,300 exportaciones y 209,700 importaciones en línea durante 2025, lo que representa un aumento del 11.7 % en comparación con el año anterior, de acuerdo con datos oficiales.

    Solo en diciembre, se gestionaron más de 12,900 solicitudes de exportación y más de 17,270 de importación, a través de las plataformas digitales del CIEX, lo que evidencia una creciente adopción del sistema por parte de empresas y comerciantes salvadoreños.

    El CIEX, administrado por el Banco Central de Reserva (BCR), opera como la Ventanilla Única de Comercio Exterior del país. Su función principal es simplificar, centralizar y agilizar todos los procesos relacionados con el registro, autorización y emisión de documentos requeridos para operaciones de comercio exterior, trabajando de manera continua las 24 horas del día, los siete días de la semana.

    Las autoridades destacaron la rapidez del sistema, indicando que una autorización puede tardar apenas 37 segundos en completarse, gracias a la digitalización y automatización de los trámites.

    Además de facilitar las operaciones, el CIEX brinda capacitaciones a importadores y exportadores, con el fin de orientar sobre los servicios disponibles en las plataformas de comercio exterior. El centro también ofrece atención personalizada a través de su canal de WhatsApp.

     

  • Reservas internacionales de El Salvador subieron 29 % en 2025, según BCR

    Reservas internacionales de El Salvador subieron 29 % en 2025, según BCR

    Las reservas internacionales netas de El Salvador cerraron el año 2025 con un crecimiento cercano al 29 % en comparación con 2024, alcanzando un total de $4,484.49 millones, según datos oficiales del Banco Central de Reserva (BCR).

    El monto registrado al cierre del año representó un aumento de $1,001.63 millones respecto a diciembre de 2024, cuando las reservas sumaron $3,482.86 millones. Este comportamiento reflejó un fortalecimiento de la posición externa del país.

    Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), las reservas internacionales constituyen activos externos bajo control de las autoridades monetarias que sirven para atender la balanza de pagos, intervenir en el mercado cambiario y garantizar estabilidad financiera.

    A lo largo de 2025, la cifra más alta se reportó en septiembre, cuando las reservas alcanzaron $4,782.19 millones. En octubre se redujeron a $4,649.76 millones, en noviembre bajaron a $4,518.72 millones, y en diciembre cerraron en $4,484.49 millones.

    Del total de las reservas acumuladas en el año, $4,347.93 millones correspondieron a moneda extranjera, según los datos reportados por el BCR.

    Programa fiscal del FMI

    El incremento en las reservas se enmarca en el acuerdo alcanzado entre El Salvador y el FMI por $1,400 millones, el cual incluye acciones orientadas a fortalecer la sostenibilidad fiscal y mejorar la posición externa del país.

    “El programa tiene por objeto reforzar la sostenibilidad fiscal y externa, mediante la aplicación de un plan de consolidación fiscal ambicioso y favorable al crecimiento, así como medidas para fortalecer las reservas”, detalló el organismo financiero internacional.

     

  • Servicios públicos deficientes, desempleo y deuda encabezan los riesgos de El Salvador en 2026

    Servicios públicos deficientes, desempleo y deuda encabezan los riesgos de El Salvador en 2026

    Ineficiencia en los servicios públicos, desempleo y deterioro fiscal son parte de los mayores riesgos que enfrenta El Salvador en 2026, según el Foro Económico Mundial (FEM).

    Como cada inicio de año, el FEM publicó la semana pasada la edición 26 del informe Riesgos Globales, que recoge los mayores obstáculos para la economía mundial y por países a partir de una encuesta a 1,300 líderes. En la metodología, la institución define un “riesgo” como la posibilidad de que ocurra un evento o condición que impacte de manera negativa la dinámica económica, la población o los recursos naturales.

    Para El Salvador, el Foro Económico Mundial detalla que entre los cinco mayores riesgos para este año se encuentran los servicios públicos y la protección social insuficientes, como educación, infraestructura y pensiones.

    También se incluye la falta de oportunidades económicas o desempleo, la erosión de los derechos humanos y las libertades cívicas, así como la desaceleración económica —recesión o estancamiento—.

    El quinto riesgo es la deuda, tanto del gobierno como de las empresas y los hogares.

    Los riesgos planteados para El Salvador este año varían significativamente en comparación con el informe de 2025, cuando el principal obstáculo era la deuda pública, seguido de la erosión de los derechos humanos, la desaceleración económica, la pobreza y la desigualdad, y la escasez de alimentos.

    Estos dos últimos riesgos no se mencionan en el informe de 2026.

    A nivel mundial, el FEM describe que los mayores riesgos para este año comienzan con la confrontación geoeconómica, que implica desafíos en el comercio, la inversión, las cadenas de suministro y el acceso a recursos naturales.

    El segundo riesgo para la economía mundial es el conflicto armado entre Estados, seguido por el clima extremo, la polarización social y la desinformación.

     

    Bajo la lupa en El Salvador

    Aunque el informe del FEM no detalla cada riesgo por país, es de opinión generalizada que los servicios públicos en El Salvador son incipientes. En educación, el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, hizo mea culpa sobre las deficiencias y lanzó en mayo de 2025 el programa Dos Escuelas por Día, que, según un portal habilitado, registra intervenciones en más de 480 centros educativos a nivel nacional.

    En pensiones, no obstante, el tema es más complejo, ya que el gobierno debe presentar en febrero una reforma al sistema como parte de los compromisos con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Debido a los resultados del estudio actuarial, que revelan un fuerte deterioro, los analistas esperan cambios en la edad de retiro o en la tasa de cotización.

    El tema económico siempre es sensible para los salvadoreños. El dato más reciente sobre desempleo corresponde a la Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples (EHPM) de 2024, que identificó a 140,622 salvadoreños en condición de desocupación. Sin embargo, al medir la informalidad —empleos precarios—, esta representa cerca del 70 % de la economía.

    El riesgo de erosión de los derechos humanos y las libertades cívicas es una bandera de la oposición política y de defensores sociales, quienes alegan que bajo el régimen de excepción no se cumplen las garantías constitucionales o que se realizan despidos de empleados públicos sin justificación.

    Ante estas críticas, el gobierno ha respondido que la mejora de la seguridad pública es uno de los mayores alivios para la población salvadoreña y la base del crecimiento económico, que en 2025 dejó mejores resultados de los previstos. El Banco Central de Reserva (BCR) prevé que el crecimiento económico se ubique entre un 3.5 % y un 4 %.

    La deuda es un riesgo recurrente para El Salvador, sobre todo la del sector público, por la presión que ejerce sobre las finanzas estatales. En 2025, el gobierno firmó un acuerdo por $1,400 millones con el FMI para implementar un ajuste fiscal que permita corregir esta distorsión, lo que implica medidas de recorte del gasto público —incluida la reducción de la masa salarial— y el aumento de ingresos.

    El Ministerio de Hacienda reporta que la deuda del sector público no financiero (SPNF) sumó $32,613.2 millones a noviembre, equivalente al 89.1 % del producto interno bruto (PIB).

  • La actividad económica perdió ritmo en octubre tras el freno de la construcción

    La actividad económica perdió ritmo en octubre tras el freno de la construcción

    Tras un fuerte crecimiento en los últimos meses, el Índice de Volumen de la Actividad Económica (IVAE) de El Salvador se desaceleró en octubre y creció un 2.1 %, informó el Banco Central de Reserva (BCR).

    El IVAE es una fotografía mensual de la dinámica económica. La tasa de crecimiento reportada en octubre es la más baja desde enero de 2025 y marca un freno en relación con los meses previos, especialmente con septiembre, que registró un repunte de un 6.9 %.

    Sin embargo, el BCR ajustó, sin brindar explicación, la tasa de crecimiento del IVAE en varios meses. Los cambios más marcados se reflejan en agosto, ya que inicialmente la institución había previsto un crecimiento de un 5.5 %, pero en su actualización más reciente indicó que fue de un 4.4 %. En el caso de septiembre, el dato fue ajustado desde un 7.8 %.

    Construcción frena

    Según el BCR, el sector de la construcción registró un fuerte freno, al pasar de un crecimiento de un 29.3 % en septiembre a un 3.6 % en octubre. Esta industria venía de experimentar uno de los ciclos económicos más dinámicos, según los empresarios, con la proyección de cerrar 2025 con cerca de $3,000 millones.

    También se desaceleró la actividad de agricultura, ganadería, silvicultura y pesca, que pasó de un 2.7 % en septiembre a un 1.9 % en octubre.

    El índice de producción industrial cerró en un 0.7 %, un fuerte descenso en comparación con el 5.8 % del mes previo. Lo mismo ocurrió con comercio, transporte y almacenamiento, que pasó de un 6.2 % a un 4 % entre septiembre y octubre.

    El Banco Central señala que las actividades financieras y de seguros crecieron un 5.5 %, una tasa menor frente al 8.3 % de septiembre, mientras que las actividades inmobiliarias solo registraron un repunte de un 0.5 %, lejos del 2.4 % del mes anterior.

    El sector con el mayor crecimiento correspondió a las actividades profesionales, científicas y técnicas, con un 6.1 %, aunque también fue inferior al 9.4 % reportado en septiembre.

    Además, las actividades de administración pública y defensa, enseñanza, salud y asistencia social volvieron a registrar una contracción de un -2.8 %, luego de haber crecido un 1.3 % en septiembre.

  • Inversión extranjera registra saldo negativo de $172.34 millones en el tercer trimestre

    Inversión extranjera registra saldo negativo de $172.34 millones en el tercer trimestre

    El Salvador experimentó una mayor salida de inversión extranjera directa (IED) neta que ingresos en el tercer trimestre, luego de cerrar con un saldo negativo de $172.34 millones, de acuerdo con el Banco Central de Reserva (BCR).

    El saldo negativo en la IED neta hace referencia a que el país tuvo más salidas de capital, que pueden darse por el pago de préstamos de las empresas, así como por el traslado de dinero a sus casas matrices. Esto no ocurría desde el segundo trimestre de 2024 y marca un freno en comparación con los $316.12 millones captados en el primer trimestre y los $54.57 millones del segundo trimestre.

    De esa manera, el saldo acumulado de la IED neta es de $198.35 millones al tercer trimestre, al menos $201.22 millones (50.3 %) menos en relación con igual período de 2024.

    La inversión extranjera es uno de los indicadores más consultados, ya que marca el apetito que tienen los inversionistas por una economía. En el caso de El Salvador, se mantiene como el menor receptor de estos capitales.

    De acuerdo con el BCR, la mayor salida de IED neta se registró en el rubro de electricidad, con -$148.85 millones en el tercer trimestre, seguido de información y comunicaciones, con -$86.79 millones, y transporte, con -$50.72 millones.


    También cerraron en negativo las actividades financieras y de seguros, con -$43.16 millones, y otros servicios, con -$7.99 millones.

    Estas caídas lastraron los ingresos positivos que tuvo el comercio, por $108.06 millones, mientras que la industria recibió $51.39 millones, el sector agropecuario $3.36 millones y la construcción $2.36 millones.

    Origen de la IED en la economía salvadoreña

    El Banco Central reporta que las empresas estadounidenses sacaron más inversión de la que recibieron, al cerrar con un saldo de -$162.90 millones, al igual que España, que registró -$127.62 millones.

    Centroamérica representó ingresos de $30.63 millones en el tercer trimestre, de los cuales $11.26 millones provinieron de Honduras, $9.07 millones de Costa Rica, $7.15 millones de Guatemala y $3.15 millones de Nicaragua.

    Panamá, uno de los principales generadores de IED en la economía salvadoreña, ha mostrado un descenso y cerró con $2.91 millones en el tercer trimestre. Según el BCR, en el primer trimestre representó $150.33 millones y en el segundo fue negativo, con -$58.29 millones.

    La institución reporta que en el tercer trimestre se documentó el ingreso de $16.21 millones de inversión extranjera de México, $10.89 millones de Alemania, $13.16 millones de Colombia y $6.29 millones de Bermudas.

  • La economía de El Salvador «crecerá arriba del 4 %» en 2025, asegura Bukele

    La economía de El Salvador «crecerá arriba del 4 %» en 2025, asegura Bukele

    El presidente de la República, Nayib Bukele, aseguró el martes que la economía salvadoreña crecerá por encima del 4 % al cierre de 2025, superando en al menos 1.4 puntos porcentuales el crecimiento registrado en 2024, según sus estimaciones preliminares.

    Durante un evento público por la colocación de la primera piedra de una nueva zona franca aeroportuaria en el Aeropuerto Internacional de El Salvador, Bukele afirmó que el crecimiento económico será mayor a lo previsto por las entidades oficiales y multilaterales.

    “Nuestra economía este año crecerá arriba del 4 %. Eso no lo dice todavía el BCR, pero vamos a crecer arriba del 4 %”, expresó.

    El mandatario recordó que a principios de año se proyectaba un crecimiento de apenas 2.5 %, cifra que generó críticas. “Todo mundo dijo: ¡Qué bajo! Solo el 2.5 %. Pero vamos a crecer arriba del 4 %”, enfatizó.

    Hasta ahora, el Banco Central de Reserva (BCR) mantiene su proyección de crecimiento para 2025 en un rango de entre 2.5 % y 3 %, mientras que el Banco Mundial mejoró recientemente su estimación de 2.2 % a 2.5 %, de acuerdo con la última actualización publicada en octubre.

    Por su parte, el Fondo Monetario Internacional (FMI) mantiene una visión más conservadora, y estima que la economía de El Salvador crecerá un 2.5 % en 2025 y mantendrá ese mismo ritmo en 2026, con una leve aceleración a 2.8 % en 2027, si se cumplen las condiciones previstas por el organismo.

    El BCR informó en enero pasado que la economía salvadoreña cerró 2024 con un crecimiento del 2.6 %, impulsado por sectores como la industria manufacturera, la construcción y el turismo, aunque también enfrentó presiones por el encarecimiento del costo de vida.

    Pese a los discursos optimistas del Ejecutivo, la percepción ciudadana sobre la economía se mantiene crítica. Según una reciente encuesta, el desempleo y el alto costo de la vida son los principales problemas para los salvadoreños, desplazando a la delincuencia como la principal preocupación nacional.

    Los retos económicos persisten, a pesar del crecimiento moderado. Expertos insisten en que el país necesita fortalecer su competitividad, atraer inversión extranjera directa sostenible y mejorar la productividad para consolidar un crecimiento de largo plazo.

     

  • Unión Portuaria inicia la fase 1 de modernización del Puerto de Acajutla con $500 millones de inversión

    Unión Portuaria inicia la fase 1 de modernización del Puerto de Acajutla con $500 millones de inversión

    La Unión Portuaria del Pacífico (UPDP) anunció este jueves el inicio de la fase 1 de la modernización del Puerto de Acajutla con una inversión de $500 millones, tras liberar la congestión de carga en el último año desde que el grupo turco Yilport asumió la operación de las terminales.

    “Podemos decir que el Puerto de Acajutla está descongestionado”, afirmó Luis Canto, gerente general de la UPDP.

    La UPDP tomó las riendas de los puertos de Acajutla y La Unión el 16 de diciembre de 2024, en una sociedad con la Comisión Ejecutiva Portuaria Autónoma (CEPA) y Yilport, con un compromiso de inversión total de $1,615 millones. Este paquete se estructuró por etapas: la fase inicial, de $50 millones, para atender necesidades de corto plazo; la fase 1, con $659 millones; y la fase 2, con $906 millones.

    “Es una gran alegría anunciar el comienzo de la fase 1, que consiste en la creación de un nuevo muelle de contenedores de 510 metros de largo; va a tener 17.5 metros de profundidad, cinco o seis grúas de última generación”, indicó Canto, al tiempo que recordó que esta infraestructura tendrá capacidad para atender al barco más grande que se ha construido a la fecha, de 21,000 contenedores.

    Una novedad del muelle es que será en terreno que se “ganará al mar”, en una “costa que no se utiliza”, con más de 1,000 metros cuadrados. Según Canto, se realizará un dragado para acabar con la roca y lograr la profundidad.

    El nuevo muelle permitirá que la capacidad de carga de contenedores se triplique en Acajutla, mientras que en carga general se duplicará. “Vamos a tener un puerto que nos va a servir por los próximos 20 o 30 años, hasta que se dispare la fase 2 de este proyecto que ya está definido”, indicó.

    Luis Canto, gerente general de la UPDP. /Secretaría de Prensa de la Presidencia

    “Es una obra de más de $500 millones que está empezando ahora”, cuyo diseño e ingeniería se entregaron a CEPA en octubre pasado para su aprobación. La Unión Portuaria llamará a licitación del proyecto en las próximas semanas y prevé que a mediados de 2026 se inicien las obras, que, según la programación, entrarán en operación en 2028.

    “Generará un montón de trabajo en la zona y va a posicionar al puerto, a El Salvador, como un hub. El lugar donde vienen las mayores líneas y de acá se distribuye a los otros países”, agregó Canto.

     

    Un puerto descongestionado

    Canto recordó que cuando asumieron la operación de Acajutla había en rada hasta 25 barcos, una espera que se logró reducir a solo un barco en las aguas salvadoreñas este 4 de diciembre. En comparación, Puerto Quetzal, en Guatemala, tiene una fila de hasta 40 embarcaciones, que esperan hasta 90 días.

    “Tenemos un montón de empresarios guatemaltecos tocando las puertas para venir a Acajutla”, sostuvo.
    En el primer año de operaciones de la UPDP se logró un aumento del 50 % de la productividad en el manejo de contenedores y un 30 % en carga general.

    Con la experiencia de Yilport en el manejo portuario, al asumir Acajutla se implementaron nuevos procesos de seguridad, operativos y redistribución del personal. Canto sostuvo que “nos llevamos una gran sorpresa con la gente de El Salvador porque tiene una gran preparación y un corazón luchador”, a quienes se les entregaron 2,000 horas de capacitación.

    La Unión Portuaria invirtió $52 millones en nueva maquinaria, que contempla el ingreso de 40 camiones para el traslado interno de la carga y equipos de manejo de contenedores y carga general.

    Federico Anliker, presidente de CEPA, calificó a Yilport como un “socio internacional que ha demostrado un compromiso serio con El Salvador”.

    “A un año, este trabajo en conjunto ya es totalmente palpable, visible, para todos los sectores y, sobre todo, para la economía y la cadena logística del país. Se está viendo no solo en discurso, sino en hechos concretos”, sostuvo.

    Estos avances se hacen sentir en las empresas, pues DollarCity ha comunicado al gobierno que antes se demoraba 80 días en traer su mercancía y actualmente es de 40 días.

  • BID prevé que las remesas superen los $10,000 millones en El Salvador y crezcan 17.9 % en 2025

    BID prevé que las remesas superen los $10,000 millones en El Salvador y crezcan 17.9 % en 2025

    Las remesas salvadoreñas superarían los $10,000 millones y cerrarían con un fuerte crecimiento del 17.9 % en 2025, de acuerdo con proyecciones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

    En su último informe anual sobre las remesas, publicado el 18 de noviembre, el BID estimó que los envíos hacia América Latina y el Caribe rebasarán los $174,400 millones, un monto récord en un contexto marcado por la incertidumbre generada por la política antimigratoria implementada por Estados Unidos.

    Según el informe, Centroamérica recibiría un poco más de $55,395 millones al cierre de 2025, equivalente a un crecimiento del 20.4 %. De estos recursos, el 18 % llegará a los hogares salvadoreños.

    Guatemala será el mayor receptor de remesas familiares en la región, con $25,857 millones estimados para 2025, mientras que para Honduras el BID prevé $11,983 millones, con incrementos del 20.2 % y 26 %, respectivamente. Nicaragua recibiría $6,199 millones, un 18.2 % más que en 2024.

    Los ingresos muestran disparidades regionales, ya que el Triángulo Norte suele recibir montos más elevados debido al éxodo migratorio, mientras que Costa Rica y Panamá reportan cifras menores.

    De esa manera, el BID estima que Costa Rica reciba $705 millones, un aumento del 8.4 %, y Panamá $477 millones, con una variación del 2 %. Belice canalizará $173 millones, un 4.5 % más que hace un año.


    Las proyecciones se basan en el crecimiento exponencial observado en los primeros meses del año, cuando los centroamericanos en Estados Unidos recurrieron a sus “ahorros para hacer más envíos a sus familias” ante la incertidumbre generada por las deportaciones anunciadas por el Gobierno de Donald Trump.

    “Los países que registraron los mayores incrementos en las remesas recibidas durante 2025 fueron Honduras, Guatemala, Nicaragua y El Salvador, cuyas diásporas se concentran principalmente en Estados Unidos”, señaló el BID.

     

    No siempre llegan a los más pobres

    De acuerdo con el VII Censo de Población y VI Censo de Vivienda, publicado en 2024, el 26.7 % de los hogares salvadoreños recibe remesas. En el segundo trimestre de 2025, estos flujos representaron el 27.6 % del producto interno bruto (PIB).

    El peso de las remesas en el PIB salvadoreño es uno de los más altos en América Latina, superado solo por el 30.4 % de Honduras y el 30.5 % de Nicaragua.

    El BID advirtió que existe un “sesgo en la distribución”: la mayor parte de las transferencias llega a hogares que no son pobres, aunque sin ellas podrían caer en esa condición.

    En Guatemala, el 80 % de los hogares receptores de remesas no son pobres, porcentaje que aumenta a 90 % en El Salvador, Colombia y República Dominicana.

  • Créditos a la construcción crecen 31.9 % y lideran dinamismo en la banca a septiembre

    Créditos a la construcción crecen 31.9 % y lideran dinamismo en la banca a septiembre

    La industria de la construcción mostró el mayor apetito en el mercado salvadoreño para acceder a financiamiento con una cartera de préstamos que creció un 31.9 % a septiembre, según la Asociación Bancaria Salvadoreña (Abansa).

    La cartera de préstamos de los 13 bancos comerciales sumó $18,412.3 millones a septiembre, equivalente a un crecimiento de $1,211 millones (7 %) respecto a igual mes de 2024. Esta cifra abarca el saldo reportado por Bancoagrícola, Cuscatlán, BAC Credomatic, Davivienda, Promerica, Hipotecario, Atlántida, Industrial, Azul, Banco de Fomento Agropecuario, Integral, Abank y Citibank.

    El último ranking de Abansa señala que la industria de la construcción mostró el mayor crecimiento en la demanda de financiamiento tras superar $1,285.2 millones, al menos $310.5 millones más que los $974.7 millones de igual período del año pasado. Este saldo representa un 7 % de toda la cartera de préstamos.

    Dicha demanda se vincula con el fuerte crecimiento del sector que, según los empresarios, pasa su mejor momento. El Banco Central de Reserva (BCR) confirma que en el segundo trimestre del año se registró una variación de 33.8 %, la segunda tasa más alta desde que tiene registro a partir de 2005, mientras que la Cámara Salvadoreña de la Construcción (Casalco) proyecta que 2025 cierre con una atracción de inversión de hasta $3,000 millones.

    “Como sector podemos decir que es el año de mayor crecimiento que nosotros hemos tenido, nunca habíamos tenido un crecimiento de este tipo”, dijo recientemente José Antonio Velásquez, presidente de Casalco, en una entrevista con Diario El Mundo.

    La industria de la construcción se considera un “tractor” de la economía porque estimula otras actividades productivas, como producción de cemento, hierro, ferreterías, energía o demanda de servicios profesionales en diseño y arquitectura.

    Según la Casalco, el rubro aportará un 16 % del producto interno bruto (PIB) al cierre de 2025 y generará más de 167,000 empleos.

    Demanda de financiamiento

    El informe de Abansa confirma que la cartera de financiamiento más grande es consumo, con $5,940.2 millones, una participación de un 32.3 % del total. Sin embargo, el crecimiento fue más limitado, de un 4.2 % frente a 2024.

    Vivienda —que se vincula también con construcción— representa un 15.8 % de la cartera, con un saldo de $2,909 millones, el cual aumentó en $90 millones (3.2 %) en relación con igual período del año pasado.

    Entretanto, comercio sumó $2,950 millones a septiembre, un 16 % de participación y un crecimiento de $207.9 millones (7.9 %).

    La industria demandó un 10 % más de financiamiento a la banca, con un saldo de $1,736.6 millones a septiembre. Esto representa un 9.4 % del total.

    El financiamiento de electricidad y gas creció un 2.9 % interanual y sumó una cartera de $697.7 millones, un 3.8 % de participación, mientras que servicios rebasó los $1,671.2 millones, un 9.1 % de cuota y un repunte de un 10.3 %.

  • EE.UU. elimina arancel a exportaciones salvadoreñas y acuerda nuevo marco comercial

    EE.UU. elimina arancel a exportaciones salvadoreñas y acuerda nuevo marco comercial

    Estados Unidos acordó el jueves eliminar un arancel del 10 % impuesto a exportaciones clave de El Salvador y establecer un marco de comercio recíproco que amplíe la cooperación económica entre ambos países, además de reforzar el Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica, República Dominicana y Estados Unidos (CAFTA-DR), vigente desde 2006.

    La medida fue confirmada este jueves mediante un documento oficial compartido en la red social X por el presidente salvadoreño, Nayib Bukele y por la embajada estadounidense en San Salvador.

    Según el acuerdo, Estados Unidos “eliminará los aranceles recíprocos sobre las exportaciones de El Salvador hacia Estados Unidos para ciertas exportaciones calificadas que no puedan cultivarse, extraerse o producirse naturalmente en Estados Unidos en cantidades suficientes”.

    El acuerdo contempla compromisos de El Salvador para reducir barreras no arancelarias que afectan a exportadores estadounidenses. El país deberá simplificar los requisitos y trámites regulatorios en sectores clave como productos farmacéuticos y dispositivos médicos, áreas consideradas prioritarias por el gobierno estadounidense.

    Además, El Salvador se comprometió a facilitar el ingreso de productos agrícolas de origen estadounidense, mediante la aceptación de certificados regulatorios emitidos por las autoridades sanitarias de ese país, así como la supervisión correspondiente, con el objetivo de agilizar el comercio en este rubro.

    En el ámbito digital, el documento señala que “El Salvador reafirmó su compromiso de prevenir barreras a los servicios y al comercio digital con Estados Unidos, y se comprometió a abstenerse de imponer impuestos discriminatorios a los servicios digitales”. Esto busca garantizar una competencia más justa para empresas tecnológicas.

    Como parte del acuerdo, el país también “prohibirá la importación de bienes producidos mediante trabajo forzoso u obligatorio”, y adoptará “altos niveles de protección ambiental”, con énfasis en el cumplimiento efectivo de sus propias leyes ambientales, lo que se alinea con estándares internacionales.

    El documento indica que en las próximas semanas ambos gobiernos trabajarán en la redacción final del acuerdo para proceder con su firma y completar las formalidades internas requeridas antes de su entrada en vigor. No se ha fijado aún una fecha oficial para la rúbrica.

    La medida beneficiará de forma directa a productos exportados por El Salvador, principalmente textiles, productos agrícolas y plásticos, que representan una parte significativa del comercio bilateral. Estados Unidos continúa siendo el principal destino de las exportaciones salvadoreñas, seguido por Guatemala y Honduras.

    El Salvador estaba entre los países a los que se impuso el arancel del 10 %, vigente desde el 1 de agosto. La eliminación de esta carga arancelaria busca recuperar la competitividad de los productos salvadoreños y abrir nuevas oportunidades en el mercado estadounidense, clave para la economía nacional.

    Acuerdos con cuatro países

    Junto a El Salvador, la administración Trump anunció acuerdos en materia comercial que reducirán también los aranceles a bienes importados desde Argentina, Ecuador y Guatemala, cuatro países latinoamericanos con los que el Gobierno estadounidense tiene buena sintonía a nivel diplomático.

    “El liderazgo del presidente Trump está forjando una nueva era de colaboración y prosperidad en todo el hemisferio occidental, impulsando aún más los intereses económicos y de seguridad nacional del pueblo estadounidense”, declaró el embajador Jamieson Greer, Representante Comercial de los Estados Unidos,.

    “Los anuncios de hoy sientan las bases para que los Acuerdos de Comercio Recíproco abran nuevos mercados para las exportaciones estadounidenses y reduzcan las barreras comerciales que enfrentan los trabajadores y productores estadounidenses. Agradezco a mis homólogos de El Salvador, Argentina, Ecuador y Guatemala su compromiso para lograr un comercio justo y equilibrado con Estados Unidos”, agregó Greer.