El Reino Unido anunció una partida de 88 millones de libras, equivalentes a unos $116.3 millones, para apoyar la recuperación de servicios esenciales en Gaza tras la guerra, principalmente en áreas de asistencia sanitaria, agua y saneamiento.
El ministro británico de Exteriores, Ed Miliband, presentó la iniciativa durante una reunión ministerial organizada el jueves por el Gobierno británico junto con Jordania y Catar, al margen de la Asamblea General de la ONU en Nueva York. El encuentro estuvo enfocado en conseguir respaldo internacional para la recuperación de Gaza después de casi tres años de conflicto.
«Es vital que los civiles en Gaza tengan acceso sin trabas a la ayuda», afirmó Miliband, quien además pidió al Gobierno israelí de Benjamin Netanyahu terminar con las «inaceptables restricciones» impuestas sobre la Franja.
Según un comunicado del Ministerio británico de Exteriores, los recursos permitirán brindar consultas médicas a 900,000 personas, además de tratamientos de rehabilitación y prótesis para 1,000 niños que sufrieron heridas provocadas por explosiones.
La ayuda británica también financiará la gestión de residuos para casi un millón de palestinos y el suministro de agua potable mediante camiones cisterna para otras 150,000 personas.
Parte de los fondos servirá además para ofrecer asistencia psicológica y servicios de salud mental a 21,000 personas. El Reino Unido indicó que una parte de los recursos también será destinada a atender necesidades humanitarias en Cisjordania.
El anuncio ocurre después de que el Gobierno británico confirmara, el pasado 8 de septiembre, un cambio en su política hacia Israel y Palestina y señalara que, al igual que la ONU, considera oficialmente ilegal la ocupación israelí de los territorios palestinos.
Entre las medidas adoptadas, Reino Unido prohibió importar bienes procedentes de asentamientos israelíes ilegales en Cisjordania y anunció restricciones contra empresas y particulares que apoyen, faciliten o se beneficien de la expansión de esos asentamientos.
