Etiqueta: Eduardo Bolsonaro

  • La Policía Federal ordena el «regreso inmediato» del hijo de Bolsonaro que está en EE.UU.

    La Policía Federal ordena el «regreso inmediato» del hijo de Bolsonaro que está en EE.UU.

    La Policía Federal de Brasil ordenó que Eduardo Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro y quien reside en EE. UU., «regrese de inmediato» al país para ejercer su cargo de escribiente en la corporación, según una resolución publicada este viernes en el Diario Oficial.

    El tercero de los cinco hijos del ex jefe de Estado condenado por golpismo estaba apartado de sus funciones en la Policía Federal para ejercer como parlamentario, pero la Cámara de Diputados declaró la pérdida de su mandato por faltar a más de un tercio de las sesiones.

    La resolución, firmada por el director interino de Gestión de Personas de la Policía Federal, Licínio Nunes de Moraes Netto, establece la «cesación de la licencia para el ejercicio de mandato electivo, a partir del 19 de diciembre de 2025», y ordena el «retorno inmediato al ejercicio del cargo efectivo en su lotación de origen».

    Según el documento, la orden de regreso a Brasil del hijo de Bolsonaro será para fines «exclusivamente declaratorios y de regularización de la situación funcional».

    No obstante, aclara que cualquier ausencia injustificada podrá dar lugar a la adopción de medidas administrativas y disciplinarias correspondientes.

    Eduardo Bolsonaro reside en Estados Unidos desde marzo del año pasado, cuando pidió una licencia, alegando persecución política y judicial en Brasil.

    El pasado 18 de diciembre la presidencia de la Cámara de Diputados declaró la pérdida de su mandato, por superar el límite de faltas no justificadas permitido por la Constitución.

    El hijo del expresidente acumuló 59 ausencias sin justificación desde que viajó a Estados Unidos con el objetivo de convencer al Gobierno de ese país de aplicar sanciones contra Brasil en pos de beneficiar a su padre, unas actividades que le costaron una imputación de la Corte Suprema por intento de coacción a la Justicia.

    Esto, en una investigación paralela a la del juicio por golpismo por el cual Jair Bolsonaro resultó condenado a 27 años de prisión, como líder de un complot para dar un golpe de Estado contra el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, quien lo derrotó en las presidenciales de 2022.

    Tras el cabildeo de Eduardo Bolsonaro, el Gobierno de Donald Trump impuso un arancel del 50 % a gran parte de las importaciones brasileñas, con la justificación de que Brasil encabeza una persecución judicial y política contra el exmandatario brasileño, aliado político del presidente estadounidense.

    Sin embargo, el Gobierno estadounidense revocó recientemente la mayoría de los aranceles y las sanciones que había impuesto a ciertos miembros del Supremo.

  • Los Bolsonaro lamentan la decisión de Trump de retirar las sanciones a un juez brasileño

    Los Bolsonaro lamentan la decisión de Trump de retirar las sanciones a un juez brasileño

    Eduardo Bolsonaro, hijo del expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro, lamentó este viernes la decisión de EE.UU. de retirar las sanciones financieras que había impuesto a un miembro de la Corte Suprema de Brasil para intentar frenar el juicio por golpismo contra su padre.

    El diputado, uno de los principales impulsores de las sanciones, dijo haber recibido «con pesar» el anuncio de la retirada del nombre del magistrado Alexandre de Moraes, instructor del caso contra su padre, de la lista de violadores de derechos humanos prevista en la Ley Magnitsky.

    Eduardo Bolsonaro, sin embargo, evitó criticar directamente a Trump y afirmó que era el «deber» del mandatario defender los «intereses estratégicos» de EE.UU.

    En cambio, el diputado atribuyó el fracaso de la campaña de presión contra el Supremo brasileño a la «falta de cohesión interna» y al «insuficiente apoyo» a las iniciativas que él impulsó en el país norteamericano, donde se encuentra desde hace meses y se dice en «en el exilio», para librar a su padre de la cárcel.

    Con todo, dijo que continuará trabajando de forma «firme y resuelta» para encontrar un «camino que permita la liberación» de Brasil.

    Eduardo Bolsonaro corre el riesgo de perder su mandato de diputado la semana que viene por acumulación de faltas, ya que reside en EE.UU. desde marzo.

    Por otro lado, el Supremo imputó al hijo del exmandatario ultra por «coacción», debido a su apoyo a la campaña de presión frente a la Casa Blanca para interferir en el proceso judicial.

    La maniobra del diputado y las sanciones de EE.UU. no lograron evitar que Jair Bolsonaro fuera condenado en septiembre a 27 años de prisión por planear un golpe de Estado para mantenerse en el poder tras las elecciones de 2022, que perdió frente a Luiz Inácio Lula da Silva.

    Los presidentes Lula y Trump han acercado posiciones en los últimos meses y han negociado el levantamiento de parte de los aranceles del 50 % que la Casa Blanca impuso a las importaciones brasileñas, también con motivo del juicio contra Bolsonaro

  • Los abogados de Bolsonaro piden suavizar las medidas cautelares contra el exmandatario

    Los abogados de Bolsonaro piden suavizar las medidas cautelares contra el exmandatario

    Los abogados del expresidente brasileño Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de cárcel por golpismo y en prisión domiciliaria, pidieron este jueves a la Corte Suprema un alivio de las diversas medidas cautelares que pesan en su contra.

    Según los representantes del líder de la ultraderecha, esas restricciones, que entre otras cosas le impiden el uso de teléfonos y redes sociales, cercenan su derecho a una amplia defensa, ya que dificultan hasta el contacto con sus propios abogados.

    En el pedido presentado este jueves, demandaron que al menos le sea permitido conversar por teléfono con sus representantes legales, que en su mayoría viven en São Paulo, a unos 1,000 kilómetros de Brasilia, donde el exmandatario se encuentra recluido en su casa.

    Asimismo, solicitaron que el magistrado Alexandre de Moraes, relator del proceso, decida sobre una acción que intentaron el mes pasado, sobre la cual aún no hay respuesta y que exige la suspensión de todas las cautelares que pesan contra Bolsonaro, incluida la prisión domiciliaria.

    Esas medidas fueron impuestas en el marco de una investigación paralela, sobre las gestiones que el diputado Eduardo Bolsonaro, hijo del expresidente, dice haber hecho en EE.UU. a fin de que miembros del Supremo y el propio Brasil fueran sancionados por el Gobierno de Donald Trump debido a presuntas irregularidades en el juicio.

    En ese proceso, abierto por coacción a la Justicia, la Fiscalía imputó al diputado Eduardo, quien se encuentra en Estados Unidos desde marzo pasado, pero no formuló acusaciones contra el expresidente.

    Aun así, el tribunal ha mantenido las cautelares, que ha justificado incluso en un presunto riesgo de fuga, apoyado en un borrador de un pedido de asilo al presidente argentino, Javier Milei, hallado en un celular incautado a Bolsonaro.

    El líder de la extrema derecha fue condenado a 27 años de prisión el mes pasado por una conspiración urdida tras las elecciones de 2022, en las que aspiró a la reelección pero fue derrotado por el actual mandatario, el progresista Luiz Inácio Lula da Silva.

    La defensa de Bolsonaro podrá apelar a esa sentencia cuando sea publicada por la Corte Suprema, lo cual se espera que ocurra entre fines de noviembre y principios de diciembre.

    Sin embargo, la apelación solo atendería asuntos de forma y no de contenido, por lo cual no modificaría la condena.

    Frente a eso, el bolsonarismo intenta que el Parlamento debata un proyecto de amnistía que libre a Bolsonaro de la cárcel y beneficie también a los cerca de 1.500 procesados por el asalto a Brasilia del 8 de enero de 2023.

    Ese día, una semana después de la investidura de Lula, miles de activistas de ultraderecha ocuparon violentamente las sedes de la Presidencia, el Parlamento y la Corte Suprema, en un intento de llevar a las Fuerzas Armadas a derrocar al nuevo Gobierno.

    Esa posible amnistía, sin embargo, choca con la resistencia de la mayoría de los partidos de centro y de la derecha más moderada, que hasta ahora solo se muestran proclives a discutir una revisión de las penas, pero no un perdón amplio y general.