Las Fuerzas Armadas de Ucrania estiman que el Ejército de Rusia suma cerca de 1.25 millones de bajas en combate —entre muertos y heridos— desde el inicio de la invasión en febrero de 2022, una cifra que Moscú no ha corroborado y que no contrasta con datos oficiales rusos, ausentes desde hace meses.
El Estado Mayor ucraniano detalló en sus redes sociales que “las pérdidas total en combate del enemigo entre el 24 de febrero de 2022 y el 11 de febrero de 2026 son de cerca de 1.249.380”, e indicó que 820 de esas bajas se habrían producido en las últimas 24 horas. Kiev usa estas cifras como referencia interna, aunque no puedan ser verificadas de manera independiente.
Según el mismo balance, las fuerzas rusas habrían perdido hasta ahora 11.661 carros de combate, 24.020 vehículos blindados de combate, 37.148 sistemas de artillería, 435 aviones, 347 helicópteros, 28 barcos y dos submarinos, datos que el Estado Mayor subraya como provisionales al señalar que “los datos están siendo actualizados”.
En el lado ucraniano, el presidente Volodimir Zelenski afirmó la semana pasada que el conflicto ha dejado más de 100.000 muertos en Ucrania, de los cuales 55.000 serían militares fallecidos en combate. “Hablamos de decenas de miles de muertes, más de 100.000. En Ucrania, oficialmente en el campo de batalla, el número de soldados muertos, ya sean militares de carrera o personas movilizadas, es de 55.000. Hay un gran número de personas que Ucrania considera desaparecidas”, declaró en una entrevista con la cadena francesa France 2.
La guerra, desencadenada por la orden de invasión del presidente ruso, Vladimir Putin, supera ya los tres años y medio de combates, con su epicentro en el este de Ucrania. En esa zona, las tropas rusas han logrado avances en los últimos meses, mientras los esfuerzos diplomáticos internacionales para forzar un alto el fuego y un acuerdo de paz siguen sin resultados tangibles.


