Etiqueta: elecciones

  • Cientos de venezolanos exigen elecciones y el regreso de María Corina Machado a su país

    Cientos de venezolanos exigen elecciones y el regreso de María Corina Machado a su país

    Cientos de venezolanos participaron este martes en una marcha en Caracas para exigir la convocatoria de elecciones y el regreso al país de la líder opositora y premio Nobel de la Paz, María Corina Machado. La movilización, convocada por el partido Vente Venezuela (VV), fue la primera organizada por esa fuerza política en la capital durante este año.

    Los manifestantes llegaron desde distintos sectores del municipio Libertador y del vecino estado Miranda para conmemorar el segundo aniversario de las últimas elecciones presidenciales, en las que la oposición sostiene que su candidato, Edmundo González Urrutia, obtuvo la victoria.

    Durante la concentración, los asistentes corearon consignas como «María Corina, vente, tu pueblo está presente» y «Pongan la fecha, nosotros ponemos los votos», en respaldo a la dirigente opositora y para exigir la celebración de nuevos comicios.

    La demanda de elecciones coincide con los llamados de organizaciones no gubernamentales y diversos sectores gremiales, que sostienen que el período constitucional del Gobierno encabezado por la presidenta encargada Delcy Rodríguez ha concluido, luego de la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos en una operación militar realizada en Caracas en enero.

    Alexis José Castellano, trabajador de la construcción de 54 años, manifestó que, pese al luto nacional provocado por los terremotos del pasado 24 de junio, que dejaron más de 5,500 fallecidos, los ciudadanos mantienen la esperanza de un cambio político. «María, tienes que venir, el pueblo te está esperando, el pueblo quiere que tú estés», expresó.

    Otra de las participantes, Yamery Díaz, afirmó que espera una «Venezuela libre» y sin «autoridades impuestas». «La estamos esperando, la ansiamos, es nuestra líder de la paz y, como líder de la paz, yo sé que va a buscar la reconstrucción del país completo, la unificación», declaró.

    La denominada «marea azul» también rindió homenaje a las víctimas de los sismos con un minuto de silencio y entonó el himno nacional. Además, Vente Venezuela informó que desarrolla asambleas ciudadanas en los 335 municipios del país para fortalecer la organización política de cara a su reclamo por la convocatoria de elecciones. Machado, quien salió de Venezuela tras recibir el Premio Nobel de la Paz en Noruega, reiteró recientemente mediante un comunicado que regresará al país.

  • Cinco hechos explican por qué Daniel Ortega quiere eliminar las elecciones en Nicaragua

    Cinco hechos explican por qué Daniel Ortega quiere eliminar las elecciones en Nicaragua

    El dictador nicaragüense Daniel Ortega, anunció que en su país no volverán a celebrarse elecciones, una decisión que profundiza la concentración del poder que ha construido desde su regreso a la Presidencia en 2007 y que ha sido cuestionada por organismos internacionales y la oposición.

    El mandatario, de 80 años, hizo el anuncio durante el acto por el 47 aniversario de la Revolución Sandinista, al afirmar que en Nicaragua «no volverán a haber elecciones para que por allí intenten ellos (oposición) atrapar el Gobierno, atrapar el poder». Desde 2017 gobierna junto a su esposa, Rosario Murillo, quien asumió el cargo de copresidenta en febrero de 2025 tras una reforma constitucional.

    El regreso de Ortega al poder fue posible después de una reforma electoral derivada de un acuerdo político alcanzado en 1999 con el expresidente Arnoldo Alemán. Ese cambio redujo del 45 % al 35 % el porcentaje mínimo necesario para ganar la Presidencia en primera vuelta, lo que le permitió imponerse en las elecciones de 2006 con el 37.99 % de los votos.

    Otro momento clave ocurrió en 2009, cuando magistrados de la Sala Constitucional declararon «inaplicable» el artículo de la Constitución que prohibía la reelección presidencial consecutiva. Esa resolución abrió el camino para que Ortega buscara un nuevo mandato en 2011, proceso que posteriormente fue cuestionado por denuncias de irregularidades. En enero de 2026, la Corte Interamericana de Derechos Humanos concluyó que la falta de integridad del proceso electoral favoreció su reelección.

    Fraudes electorales

    Las elecciones de 2016 también fueron objeto de críticas internacionales. Los comicios se realizaron sin la presencia de observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA), la Unión Europea y el Centro Carter. Además, el principal bloque opositor fue excluido de la contienda por decisiones de instituciones controladas por el oficialismo, facilitando un nuevo triunfo de Ortega.

    En las elecciones de 2021, el mandatario obtuvo un nuevo mandato después de que siete aspirantes presidenciales de la oposición fueran detenidos antes de los comicios bajo acusaciones de «traición a la patria». La OEA declaró posteriormente que esas elecciones «no fueron libres, justas ni transparentes» y carecían de legitimidad democrática.

    Con el anuncio de eliminar definitivamente las elecciones, Ortega consolida un modelo político sin alternancia en el poder. Diversos sectores opositores sostienen que la medida busca garantizar la permanencia del gobernante y su círculo familiar al frente del Estado, mientras organismos internacionales y varios gobiernos han advertido que la decisión representa un grave retroceso para la democracia y los derechos políticos en Nicaragua.

     

  • Marco Rubio acusa a Daniel Ortega de consolidar una dictadura en Nicaragua

    Marco Rubio acusa a Daniel Ortega de consolidar una dictadura en Nicaragua

    El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, acusó este martes al dictador nicaragüense Daniel Ortega, de evidenciar su carácter autoritario luego de afirmar que en el país centroamericano no volverán a celebrarse elecciones que puedan poner en riesgo la continuidad del oficialismo.

    En un comunicado difundido por el Departamento de Estado, Rubio sostuvo que las declaraciones del gobernante nicaragüense confirman el rumbo que ha tomado su administración y el de la copresidenta Rosario Murillo.

    «Las declaraciones de Daniel Ortega de que, bajo la dictadura de su familia, Nicaragua nunca volverá a celebrar elecciones dejan al descubierto su verdadera naturaleza autoritaria», afirmó Rubio.

    El jefe de la diplomacia estadounidense aseguró que Ortega y Murillo han renunciado incluso a mantener la apariencia de contar con el respaldo popular y defendió el derecho de los nicaragüenses a elegir libremente a sus gobernantes mediante procesos electorales democráticos.

    «Estados Unidos hace un llamado a la comunidad internacional para que una esfuerzos y demuestre a la dictadura de Murillo y Ortega que no puede esperar mantener una relación habitual con otras naciones mientras socava los principios fundamentales de nuestro hemisferio democrático», agregó el funcionario.

    El pronunciamiento de Washington se produjo después de que Ortega declarara, durante la conmemoración del 47 aniversario de la Revolución Sandinista, que no permitirá elecciones que puedan facilitar el regreso de la oposición al poder.

    «No volverán a haber elecciones para que por allí intenten ellos (la oposición) atrapar el Gobierno, atrapar el poder», expresó el gobernante nicaragüense durante el acto celebrado el pasado domingo en Managua.

    Daniel Ortega, de 80 años, gobierna Nicaragua desde 2007 en medio de denuncias de fraude electoral, persecución política contra opositores y restricciones a la competencia democrática. Desde febrero de 2025 comparte la jefatura del Ejecutivo con su esposa, Rosario Murillo, quien asumió como copresidenta tras una reforma constitucional que amplió las facultades del Gobierno y consolidó el control del oficialismo sobre las instituciones del Estado.

     

  • Ortega sentencia que no volverá a haber elecciones en Nicaragua 

    Ortega sentencia que no volverá a haber elecciones en Nicaragua 

    El dictador de Nicaragua, Daniel Ortega, aseguró la noche del domingo que su régimen no permitirá la realización de elecciones que puedan facilitar la llegada de la oposición al poder, durante el acto conmemorativo por el 47 aniversario del triunfo de la revolución sandinista, celebrado en Managua.

    En su discurso, el mandatario sostuvo que los grupos opositores, muchos de ellos en el exilio, buscan recuperar el control del país mediante procesos electorales.

    «Aquí (en Nicaragua) no volverán a haber elecciones para que por allí intenten ellos (oposición) atrapar el Gobierno, atrapar el poder», declaró ante miles de simpatizantes.

    Ortega, de 80 años, gobierna Nicaragua desde 2007 y enfrenta constantes señalamientos de organismos internacionales y sectores opositores por presuntos fraudes electorales y por eliminar la competencia política. Desde 2017 comparte el poder con su esposa, Rosario Murillo, quien asumió la Vicepresidencia y, desde febrero de 2025, ejerce como «copresidenta» tras una reforma constitucional.

    Durante el acto, el mandatario calificó a los opositores como «golpistas» y «vendepatrias», y anunció que impulsará nuevas leyes junto con la Asamblea Nacional para impedir que esos sectores puedan recuperar espacios políticos.

    «Y con las organizaciones correspondientes las leyes para que le pongan un muro, un bloque, a los golpistas, a los vendepatrias, y que por mucha plata (dinero) que le den los yanquis (EE.UU.), no podrán», afirmó.

    La reforma constitucional, que entró en vigor en febrero de 2025, modificó de forma profunda la estructura del Estado nicaragüense. Entre los principales cambios amplió de cinco a seis años el período presidencial, creó la figura de la copresidenta, otorgó al Ejecutivo facultades para coordinar los demás órganos del Estado y legalizó la apatridia.

    Las modificaciones también alteraron el calendario electoral. Aunque las elecciones generales estaban previstas para noviembre de 2026, la ampliación del período presidencial trasladó, en teoría, los próximos comicios hasta noviembre de 2027.

    La reforma ha sido cuestionada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la Organización de los Estados Americanos (OEA), Estados Unidos, el Parlamento Europeo y organizaciones opositoras, que consideran que concentra aún más el poder en Ortega y Murillo y elimina los contrapesos institucionales.

    En enero de este año, el Departamento de Estado de Estados Unidos acusó a Rosario Murillo de asumir el cargo de copresidenta sin haber sido elegida en un proceso democrático y sostuvo que el Gobierno nicaragüense ha privado a la población de su derecho a elegir libremente a sus gobernantes, al mantener el poder mediante la represión y cambios constitucionales.

     

  • Análisis de la CIA revela plan de Maduro para alterar elecciones de 2017

    Análisis de la CIA revela plan de Maduro para alterar elecciones de 2017

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este jueves que documentos recientemente desclasificados de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) evidencian una presunta conspiración del Gobierno de Nicolás Maduro para manipular electrónicamente procesos electorales mediante el uso de tecnología.

    Durante un discurso transmitido desde la Casa Blanca, Trump sostuvo que la información de inteligencia revela un plan para favorecer al gobierno venezolano. «Existía un complot específico para favorecer enormemente al corrupto régimen de Venezuela», aseguró el mandatario.

    Los documentos divulgados por la Casa Blanca incluyen un análisis elaborado por la CIA el mes pasado, basado en información recopilada durante casi dos décadas sobre las capacidades tecnológicas del Gobierno venezolano para intervenir en sistemas de votación electrónica.

    No obstante, el informe señala que Venezuela tenía únicamente «cierta capacidad» para manipular sistemas de votación electrónica dentro de su territorio. Además, concluye que no existe evidencia definitiva de un fraude electrónico a gran escala y sostiene que ni el Gobierno venezolano ni la empresa Smartmatic podían alterar procesos electorales fuera de Venezuela.

    De acuerdo con un análisis publicado por The New York Times, Smartmatic ha sido objeto de reiteradas acusaciones de manipulación electoral, aunque la empresa mantiene un historial de denuncias contra el fraude. El informe recuerda que la compañía cesó sus operaciones en Venezuela en 2018 tras acusar públicamente al gobierno de Nicolás Maduro de «inflar la participación electoral en más de un millón de votos» durante las elecciones legislativas de 2017.

    En el mismo mensaje, Trump volvió a cuestionar la integridad del sistema electoral estadounidense de cara a las elecciones legislativas de medio mandato y reiteró sus acusaciones de que China intervino en los comicios presidenciales de 2020 mediante el robo de millones de registros de votantes.

    «No hay ningún país del tercer mundo que tenga unas elecciones como las que tenemos nosotros», declaró el mandatario, quien continúa rechazando el resultado de las elecciones de 2020, en las que fue derrotado por el entonces candidato demócrata Joe Biden.

    Asimismo, Trump aprovechó su intervención para instar al Congreso a aprobar una reforma electoral que exigiría una identificación obligatoria para votar y endurecería las reglas para el voto por correo. La propuesta permanece estancada en el Senado, donde no reúne el respaldo suficiente para superar la oposición demócrata.

     

     

  • Keiko Fujimori rompe la “teoría del panetón” y gana presidencia

    Keiko Fujimori rompe la “teoría del panetón” y gana presidencia

    La derechista Keiko Fujimori logró romper la conocida «teoría del panetón», una expresión popularizada por sus detractores para afirmar que perdería cualquier elección, incluso frente a un objeto inanimado. Con su victoria en las elecciones presidenciales de Perú, la líder de Fuerza Popular puso fin a una racha de tres derrotas consecutivas en segunda vuelta.

    Fujimori se impuso al candidato izquierdista Roberto Sánchez por un estrecho margen cercano a los 40,000 votos, una diferencia similar a la que en procesos anteriores le impidió alcanzar la Presidencia frente a Pedro Pablo Kuczynski, en 2016, y Pedro Castillo, en 2021.

    El resultado representa un cambio significativo en la trayectoria política de la hija del expresidente Alberto Fujimori, quien durante los últimos 15 años había enfrentado derrotas electorales y diversos procesos judiciales que alimentaron la percepción de que no lograría llegar al Palacio de Gobierno.

    Durante la campaña, incluso figuras de la derecha peruana promovieron concentrar el voto en el ultraderechista Rafael López Aliaga, quien tras la primera vuelta denunció sin presentar pruebas un supuesto fraude electoral y calificó a Fujimori como el «panetón rojo», una expresión que retomaba la teoría utilizada durante años por sus adversarios políticos.

    La propia Fujimori había respondido con ironía a esas críticas antes de oficializar su cuarta candidatura presidencial.

    «Dicen: ‘Keiko no le gana ni al panetón’. Bueno, si no le gano a nadie… ¿cuál es el problema que yo postule?», expresó en una entrevista concedida al diario Trome.

    La ahora presidenta electa inició la contienda con un 66 % de rechazo entre el electorado, según las encuestas, pero logró capitalizar el voto duro del fujimorismo en una elección marcada por la participación de 35 candidatos presidenciales. En la primera vuelta obtuvo el 17.19 % de los votos válidos, suficiente para avanzar al balotaje.

    En la segunda vuelta consiguió mejorar ligeramente su desempeño en varias regiones del sur del país, tradicionalmente adversas al fujimorismo, lo que terminó inclinando la balanza a su favor en una elección nuevamente dividida entre dos bloques políticos casi iguales.

    Aunque el escrutinio aún no concluye por la revisión de un centenar de actas observadas, las autoridades electorales consideran irreversible el resultado. El Jurado Nacional de Elecciones prevé proclamar oficialmente a Keiko Fujimori como presidenta electa el próximo 3 de julio.

     

  • El modelo de seguridad de Bukele gana terreno en campaña electoral de Brasil

    El modelo de seguridad de Bukele gana terreno en campaña electoral de Brasil

    El modelo de seguridad impulsado por el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, se ha convertido en una de las principales referencias de los candidatos conservadores que competirán en las elecciones generales de Brasil previstas para octubre, en un contexto donde la seguridad pública domina el debate político.

    Figuras de la derecha brasileña como el senador Flavio Bolsonaro, el diputado Nikolas Ferreira y el exgobernador Romeu Zema han expresado públicamente su intención de aplicar medidas similares a las implementadas en El Salvador, incluyendo la construcción de cárceles de máxima seguridad y el fortalecimiento de las acciones contra el crimen organizado.

    Flavio Bolsonaro, considerado uno de los aspirantes conservadores con mayor respaldo en las encuestas presidenciales, presentó recientemente un plan de seguridad que contempla la construcción de cinco nuevas prisiones de máxima seguridad inspiradas en el modelo salvadoreño.

    «Más cárceles, menos criminales en libertad», afirmó el senador durante la presentación de su propuesta, retomando el discurso de mano dura que caracterizó el mandato de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro.

    Como parte de ese acercamiento, Flavio Bolsonaro y su hermano Eduardo Bolsonaro visitaron El Salvador el año pasado, donde sostuvieron reuniones con el ministro de Seguridad, Gustavo Villatoro y recorrieron el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), la megacárcel construida por el Gobierno salvadoreño para albergar a cabecillas de pandillas.

    El diputado Nikolas Ferreira también realizó una visita al país centroamericano para conocer de cerca la estrategia de seguridad, mientras que Romeu Zema elogió el enfoque adoptado por Bukele y lo calificó como una respuesta «pragmática» frente a la delincuencia.

    El gobernador de São Paulo, Tarcísio de Freitas, también ha citado el caso salvadoreño como un ejemplo de las políticas que podrían adaptarse a Brasil para combatir el crimen organizado.

    El modelo implementado por Bukele combina un régimen de excepción, detenciones masivas, despliegue militar y el funcionamiento del CECOT. Según el Gobierno salvadoreño, estas medidas permitieron reducir de forma histórica los homicidios y debilitar el control territorial que ejercían las pandillas.

    No obstante, organismos internacionales y organizaciones defensoras de los derechos humanos han cuestionado la estrategia al señalar presuntas detenciones arbitrarias, restricciones a derechos constitucionales y afectaciones a la independencia judicial y la libertad de prensa. El Gobierno salvadoreño rechaza esas acusaciones y sostiene que las medidas extraordinarias fueron necesarias para recuperar la seguridad del país.

    Todas las encuestas recientes en El Salvador dan un amplio apoyo al modelo de seguridad de Bukele.

    La influencia del denominado «modelo Bukele» también se ha extendido a otros países de América Latina. En Costa Rica, la presidenta Laura Fernández inauguró este año una prisión construida con asesoría salvadoreña, mientras que en Perú y Colombia varios candidatos presidenciales incorporaron propuestas similares durante sus campañas electorales.

    Flavio Bolsonaro ha puesto el modelo salvadoreño en su plan de gobierno.

     

  • Keiko Fujimori será presidenta de Perú en su cuarto intento

    Keiko Fujimori será presidenta de Perú en su cuarto intento

    La derechista Keiko Fujimori consiguió finalmente alcanzar la victoria presidencial en Perú tras cuatro intentos electorales, al imponerse por un estrecho margen al candidato izquierdista Roberto Sánchez en la segunda vuelta celebrada este mes.

    Con más del 99 % de las actas escrutadas, la líder del partido Fuerza Popular mantiene una ventaja superior a los 40,000 votos, una diferencia que la perfila como la próxima presidenta peruana para el período 2026-2031, a la espera de la proclamación oficial de los resultados.

    La victoria marca el regreso del fujimorismo al poder después de 25 años de la salida de Alberto Fujimori de la Presidencia, quien gobernó Perú entre 1990 y 2000 y cuya figura sigue generando divisiones entre los peruanos.

    A sus 51 años, Keiko Fujimori se convertirá en la primera mujer elegida presidenta por voto popular en la historia del país. Su llegada al poder ocurre después de una década de inestabilidad política en la que Perú tuvo ocho presidentes en diez años, producto de constantes crisis institucionales y destituciones promovidas desde el Congreso.

    El triunfo representa la culminación de una larga carrera política marcada por tres derrotas consecutivas en segundas vueltas presidenciales, además de procesos judiciales que la llevaron a permanecer cerca de año y medio en prisión preventiva entre 2018 y 2020.

    La trayectoria política de Fujimori comenzó desde muy joven. A los 19 años asumió el papel de primera dama tras la separación de sus padres, durante el gobierno de Alberto Fujimori. Posteriormente estudió en Estados Unidos, donde formó una familia antes de regresar a Perú para liderar el movimiento político fundado alrededor del legado de su padre.

    Durante las últimas dos décadas, la dirigente se consolidó como la principal figura del fujimorismo. En 2006 fue la congresista más votada del país y en 2016 logró obtener mayoría absoluta en el Parlamento, aunque no consiguió la Presidencia en aquella ocasión.

    Su camino político también estuvo marcado por disputas familiares. Una de las más conocidas fue el enfrentamiento con su hermano menor, Kenji Fujimori, debido a diferencias sobre la estrategia para lograr la liberación de su padre, quien fue condenado por corrupción y delitos de lesa humanidad tras su extradición desde Chile.

    A estas elecciones, Fujimori llegó con altos niveles de rechazo ciudadano. Diversas encuestas señalaban que cerca del 66 % de los electores no contemplaban votar por ella. Sin embargo, logró avanzar a la segunda vuelta con el 17.19 % de los votos válidos y posteriormente consiguió una ajustada victoria frente a Sánchez.

    La futura mandataria enfrentará ahora el desafío de gobernar un país profundamente polarizado entre quienes consideran que el retorno del fujimorismo puede aportar estabilidad y quienes rechazan el regreso de una fuerza política asociada a algunos de los episodios más controvertidos de la historia reciente peruana.

    Además de impulsar su agenda de gobierno, Fujimori buscará reivindicar el legado político de su padre, una figura que sigue siendo admirada por un sector importante de la población y cuestionada por otro debido a los casos de corrupción y violaciones a derechos humanos registrados durante su administración.

     

  • Keiko Fujimori asegura ventaja irreversible sobre Sánchez y se perfila presidenta

    Keiko Fujimori asegura ventaja irreversible sobre Sánchez y se perfila presidenta

    La candidata derechista Keiko Fujimori quedó el martes virtualmente encaminada a la Presidencia de Perú al ampliar su ventaja sobre el izquierdista Roberto Sánchez en el conteo de la segunda vuelta electoral, celebrada el pasado 7 de junio.

    Con el 99.79 % de las actas procesadas, Fujimori acumulaba el 50.11 % de los votos válidos frente al 49.88 % de Sánchez, una diferencia de 42,097 sufragios que ya no puede ser revertida debido a que restan aproximadamente 38,200 votos por contabilizar.

    De acuerdo con los datos oficiales, aún faltan por escrutarse 191 actas electorales, equivalentes al 0.20 % de las 92,766 mesas instaladas en todo el país. Sin embargo, el volumen restante de votos es insuficiente para modificar la tendencia que favorece a la candidata de Fuerza Popular.

    Revés legal para Sánchez

    Precisamente la noche del martes, un jurado electoral de Perú rechazó por improcedente, la solicitud del candidato presidencial de izquierda Roberto Sánchez de anular los votos en el exterior de la segunda vuelta presidencial de Perú frente a la candidata derechista Keiko Fujimori, lo que le podría haber significado su triunfo en la elección.

    La resolución del Jurado Electoral Especial de Lima Centro 2 se refiere a las mesas de votación a cargo de las oficinas consulares de África, América del norte, Centro América y el Caribe, América del sur, Asia y Medio Oriente, Europa y Oceanía, precisó una nota de prensa del Jurado Nacional de Elecciones (JNE).

    La máxima autoridad electoral aclaró que la solicitud de nulidad fue presentado en forma extemporánea y sin el pago de la tasa electoral por parte del partido Juntos por el Perú, que lidera Sánchez, lo cual incumplió la normativa electoral.

    Según Sánchez, la decisión de trasladar físicamente las actas desde los consulados hasta Lima dejó expuesta la cadena de custodia de los votos. El dirigente de Juntos por el Perú también denunció, sin presentar pruebas, que existe un supuesto fraude en desarrollo y adelantó que no reconocerá una eventual victoria de Fujimori si su reclamo es rechazado.

    Los resultados muestran que, si se excluyera la votación en el exterior, los porcentajes se invertirían y Sánchez obtendría el 50.11 % de los votos válidos, con una ventaja de 39,292 sufragios sobre la candidata conservadora. Sin embargo, hasta el momento las autoridades electorales no han validado ninguna de las acusaciones formuladas por el dirigente izquierdista.

    Keiko Fujimori, quien compite por cuarta ocasión por la Presidencia peruana, no se ha proclamado oficialmente vencedora. No obstante, sí cuestionó los intentos de su rival por desconocer los votos emitidos por la diáspora peruana, un segmento que resultó determinante para inclinar la balanza a su favor.

    El Jurado Nacional de Elecciones tiene previsto proclamar los resultados definitivos a más tardar a mediados de julio, una vez concluya la revisión de los recursos presentados por ambas fuerzas políticas.

    De confirmarse el triunfo, Fujimori asumirá la Presidencia el próximo 28 de julio para el período 2026-2031. Su llegada al poder marcaría el retorno del fujimorismo al Gobierno peruano después de 26 años y pondría fin a una década de inestabilidad política en la que Perú registró ocho presidentes debido a constantes crisis institucionales y destituciones promovidas desde el Congreso.

     

  • Candidato izquierdista peruano se niega a aceptar un eventual triunfo de Fujimori

    Candidato izquierdista peruano se niega a aceptar un eventual triunfo de Fujimori

    El candidato izquierdista Roberto Sánchez denunció este martes, sin dar pruebas, la existencia de un supuesto “fraude en desarrollo” en la segunda vuelta presidencial de Perú y adelantó que no reconocerá como presidenta a la candidata derechista Keiko Fujimori, quien mantiene una ventaja en el conteo oficial de votos.

    Durante una conferencia de prensa en Lima, Sánchez cuestionó el procedimiento utilizado para el traslado y escrutinio de los votos emitidos por los peruanos residentes en el exterior, al considerar que se vulneraron normas electorales que garantizan la integridad del proceso.

    Con el 99.71 % de las actas escrutadas, Fujimori registra el 50.11 % de los votos válidos frente al 49.88 % obtenido por Sánchez, una diferencia de 40,468 sufragios que la mantiene al frente de la contienda.

    Sin embargo, el candidato del partido Juntos por el Perú sostiene que, si se excluyeran los votos procedentes del extranjero, los resultados se invertirían a su favor. Según sus cálculos, obtendría el 50.11 % de los votos válidos y una ventaja de 40,925 sufragios sobre la candidata de Fuerza Popular.

    Sánchez afirmó que el Ministerio de Relaciones Exteriores promovió cambios en el mecanismo de recepción de votos desde el exterior, permitiendo que las actas fueran trasladadas físicamente hasta Lima en lugar de transmitirse digitalmente para su procesamiento.

    “En esa afectación, ha ocurrido una manipulación de esa votación en beneficio del partido Fuerza Popular, de la señora Keiko Fujimori”, declaró el aspirante presidencial.

    El dirigente agregó que las presuntas irregularidades constituyen “un fraude en desarrollo” y pidió al Jurado Nacional de Elecciones (JNE) suspender el conteo de esos votos mientras se revisa la legalidad del procedimiento aplicado.

    “Si el JNE no resuelve en atención a la seguridad jurídica, ese fraude se habrá consumado”, manifestó.

    Sánchez también anunció que, si se confirma la victoria de Fujimori bajo las actuales condiciones, desconocerá la legitimidad de su eventual gobierno.

    “En esas condiciones de transgresión de las normas, no reconoceremos el gobierno de la señora Fujimori, y haremos la lucha democrática en el marco de la ley y la Constitución”, afirmó.

    Además, hizo un llamado a sus simpatizantes para movilizarse y defender lo que considera la transparencia del proceso electoral. “Tenemos que defender la democracia y evitar cinco años más de captura de las instituciones”, sostuvo.

    Consultado sobre las pruebas que respaldan sus denuncias, el candidato aseguró que el simple cambio en el mecanismo de recepción de votos desde el extranjero constituye evidencia suficiente.

    “Es la prueba evidente y fáctica, no necesita otras demostraciones, ha quebrado la naturaleza de un proceso electoral”, argumentó.

    Paralelamente, Juntos por el Perú presentó una denuncia constitucional contra el canciller Carlos Pareja, a quien acusa de haber facilitado el procedimiento cuestionado. La agrupación solicita su inhabilitación por diez años y que sea procesado por la presunta comisión de delitos contra la voluntad popular.

    El canciller rechazó las acusaciones y aseguró que su participación se limitó a funciones logísticas y consulares coordinadas con los organismos electorales responsables del proceso.

    Hasta el momento, las misiones internacionales de observación electoral no han reportado evidencias de fraude ni han cuestionado el mecanismo utilizado para el traslado de las actas procedentes del exterior.