El Gobierno de Estados Unidos planteó a Irán suspender durante 20 años su programa de enriquecimiento de uranio como condición para alcanzar un acuerdo en medio del actual conflicto.
La propuesta fue discutida en recientes conversaciones celebradas en Islamabad, Pakistán, que finalizaron sin un acuerdo tras más de 21 horas de negociaciones entre ambas delegaciones.
Fuentes cercanas al proceso indicaron que Washington propone restricciones estrictas al programa nuclear iraní, sin contemplar una reducción inmediata de sanciones, una de las principales exigencias de Teherán.
Las autoridades iraníes defienden su derecho a desarrollar actividades nucleares con fines pacíficos, en línea con el Tratado de No Proliferación Nuclear.
Pese a no lograr avances concretos, ambas partes mantienen contactos para organizar una segunda ronda de conversaciones antes del 21 de abril, fecha en la que finaliza el alto el fuego vigente.
Desde la Casa Blanca confirmaron que se evalúan nuevas reuniones, aunque aclararon que aún no hay una agenda definida para el próximo encuentro.
El presidente estadounidense, Donald Trump, señaló que una nueva ronda podría realizarse en los próximos días y destacó el papel de Pakistán como mediador en el proceso.
Las negociaciones se desarrollan en un contexto de alta tensión, luego de la ofensiva militar iniciada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán.
Además, persisten disputas en torno al estrecho de Ormuz, parcialmente bloqueado por Irán, lo que ha generado preocupación internacional por el impacto en el comercio energético.
Washington exige la normalización del tránsito marítimo en la zona, mientras Teherán condiciona su apertura al respeto de su soberanía y plantea incluso el cobro de tarifas a embarcaciones.
Las diferencias sobre el programa nuclear y la seguridad regional continúan siendo los principales obstáculos para alcanzar un acuerdo entre ambas naciones.
