La politóloga Laura Fernández asumirá este viernes la presidencia de Costa Rica para el período 2026-2030 en una ceremonia de investidura abierta al público en el Estadio Nacional de San José, donde recibirá la banda presidencial de manos del mandatario saliente, Rodrigo Chaves.
Fernández, de 39 años, se convertirá en la segunda mujer en ocupar la presidencia costarricense después de Laura Chinchilla (2010-2014). La nueva gobernante se ha definido como la “heredera” política de Chaves, de quien fue ministra de Planificación y posteriormente ministra de la Presidencia.
La ceremonia contará con delegaciones de 71 países y representantes de 18 organismos internacionales. Entre los asistentes confirmados figuran el rey Felipe VI de España y los presidentes Bernardo Arévalo, de Guatemala; Nasry Asfura, de Honduras; José Raúl Mulino, de Panamá; Isaac Herzog, de Israel; y Luis Abinader, de República Dominicana.
También asistirán cancilleres de Nicaragua, Uruguay, Perú y Argentina, además de representantes diplomáticos de Colombia, México y Estados Unidos. Washington enviará al vicesecretario de Estado, Christopher Landau.
El acto oficial comenzará a las 11:00 de la mañana hora local en el Estadio Nacional de San José, recinto que tendrá capacidad para 27,000 asistentes. El Gobierno costarricense habilitó un sistema gratuito de boletos para que ciudadanos puedan asistir a la toma de posesión.
Las autoridades desplegarán un operativo de seguridad con unos 800 policías que custodiarán el estadio y un perímetro de un kilómetro alrededor del recinto donde se desarrollará la actividad oficial.
Fernández nació en Puntarenas, en la costa del Pacífico central costarricense, y estudió Ciencias Políticas en la Universidad de Costa Rica. Su carrera pública tomó fuerza durante la administración de Rodrigo Chaves, primero como ministra de Planificación entre 2022 y 2024 y posteriormente como ministra de la Presidencia.
Tras ganar las elecciones del pasado 1 de febrero con el Partido Pueblo Soberano, Fernández volvió temporalmente al gabinete de Chaves antes de asumir oficialmente el poder. Además, sorprendió al anunciar que el mandatario saliente ocupará los cargos de ministro de la Presidencia y de Hacienda en el nuevo Gobierno.
La presidenta electa ha prometido impulsar medidas de mano dura contra el crimen organizado, reformas al Poder Judicial y la posibilidad de suspender garantías individuales en zonas consideradas conflictivas. También ofreció continuar proyectos impulsados por Chaves, como una mega cárcel inspirada en el modelo salvadoreño, el complejo Ciudad Gobierno y obras de infraestructura portuaria, vial y aeroportuaria.
Fernández ganó las elecciones presidenciales en primera vuelta con el 48.3 % de los votos, superando al candidato socialdemócrata Álvaro Ramos, del Partido Liberación Nacional, quien obtuvo el 33.44 %.
