La polarización y la radicalización política de la población, en primer lugar; y el nuevo contexto mundial y el rol de los Estados Unidos en la región son los dos principales problemas que deben ser analizados en el informe del Estado de la Región 2029 de acuerdo a opiniones de personas clave en la región.
El informe “Voces de Centroamérica y República Dominicana hoy” fue realizado para definir los temas prioritarios que deben ser incluidos en la investigación del octavo informe del Estado de la Región 2029, se basa en un cuestionario por 695 personas y 72 entrevistas en profundidad con informantes clave.
En El Salvador, el tema prioritario fue la polarización y radicalización política de la población y, también, en segundo lugar el rol de Estados Unidos junto al nuevo contexto mundial.
El informe define la polarización como “un proceso inducido por élites políticas, gobiernos y plataformas digitales y no tanto como una división espontánea de la ciudadanía”, pero que puede provocar la erosión de acuerdos, debilitamiento de la democracia, legitimación de las políticas de mano dura y desplazamiento del debate público hacia “identidades, emociones y desinformación”.
El Salvador es visto por los entrevistados como «modelo político que combina popularidad, concentración de poder y redefinición de los límites democráticos” con predominio de una “discusión sobre el bukelismo, el estado de excepción, la popularidad por seguridad y el debilitamiento de espacios de resistencia”.
El segundo tema clave para El Salvador según los entrevistados debiera ser el nuevo contexto mundial y el papel de los Estados Unidos.
Los entrevistados ven un “debilitamiento del orden internacional basado en reglas” y un aumento de la presión bilateral en varios sentidos: arancelaria, migratoria, militar y electoral.
“El manejo de la política exterior de los EE.UU. es de manera transaccional y personal… esto está generando graves impactos para la región que incluso, en algunos países, pone en riesgo su soberanía”, fue citado uno de los entrevistados de Estados Unidos.
Otros temas mencionados son las manifestaciones del crimen organizado en la actividad económica; las políticas para el combate del crimen organizado y mejores prácticas internacionales; y, en quinto lugar, la calidad de empleo: informalidad, subempleo y trabajo independiente.
Deterioro en la democracia y cambios en orden internacional
Las personas consultadas ven una región de ”alto riesgo”, un deterioro interno de las democracias y la transformación acelerada del orden internacional.
En la región, ven dependencia y descoordinación ante «shocks externos con instituciones democráticas debilitadas». El panorama general, indica el informe, es negativo (58%) frente a un 42% de opiniones mixtas o neutras.
El informe indicó que muchos entrevistados, en el caso de El Salvador, consideraron el “llamado modelo Bukele” una fórmula políticamente atractiva pero también un modelo de control y encarcelamiento.

En el deterioro democrático, son mencionados la erosión del sistema de pesos y contrapesos, el cierre del espacio cívico y el uso de la seguridad para la legitimidad autoritaria; señalando El Salvador y Nicaragua como “casos extremos” pero con preocupación en Guatemala, Honduras y Costa Rica, en donde ven “cooptación institucional, ataques a prensa, criminalización de sociedad civil y debilitamiento de contrapesos”.
El informe Estado de la Región es un diagnóstico sobre el desarrollo humano de Centroamérica y la República Dominicana o región CARD, respaldado por el Consejo Nacional de Rectores (Conare) de Costa Rica.
En séptimo informe emitido en 2025 indicó que la región se enfrenta al reto del envejecimiento poblacional e identificadaba oportunidades para fortalecer la democracia y el desarrollo humano sostenible.
