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  • El cambio climático amenaza con extinguir hasta el 16% de las plantas del planeta en 2100

    El cambio climático amenaza con extinguir hasta el 16% de las plantas del planeta en 2100

    Entre el 7 % y el 16 % de las especies de plantas estudiadas a nivel mundial podrían enfrentar un alto riesgo de extinción para el año 2100 debido a la pérdida de hábitat provocada por el cambio climático, según una investigación liderada por la Universidad de California Davis, en Estados Unidos.

    El estudio, publicado en la revista científica “Science”, concluye que el principal problema no será la incapacidad de las plantas para desplazarse hacia nuevas zonas, sino la desaparición masiva de territorios adecuados para su supervivencia conforme aumenten las temperaturas globales.

    Los investigadores analizaron cerca de 68,000 especies de plantas, equivalentes al 18 % de toda la flora mundial, y proyectaron cómo cambiará su distribución geográfica durante las próximas décadas bajo diferentes escenarios de emisiones contaminantes.

    “Descubrimos que la causa de la extinción no es que las plantas no se reproduzcan con la suficiente rapidez”, explicó Xiaoli Dong, profesora asociada del Departamento de Ciencias Ambientales y Políticas de la Universidad de California Davis.

    “Se debe a que una gran cantidad de hábitat adecuado desaparecerá para finales de siglo. Si nuestra prioridad es reducir la tasa de extinción de especies vegetales, recortar drásticamente nuestras emisiones será mucho más importante que otras medidas”, agregó Dong.

    La investigación señala que regiones como el sur de Europa, el oeste de Estados Unidos y el sur de Australia enfrentarán las tasas más altas de pérdida de biodiversidad vegetal. Entre las especies amenazadas figura la selaginella en California, considerada uno de los linajes de plantas vasculares más antiguos del planeta, con más de 400 millones de años de existencia.

    Árboles de eucalipto en Australia, una de las especies más amenazadas. Istock

    En Australia también preocupa el futuro del eucalipto, un género vegetal que representa aproximadamente tres cuartas partes de los bosques nativos del país y que posee un importante valor ecológico, económico y cultural para las comunidades indígenas.

    Pese al panorama negativo, el estudio también indica que algunas regiones podrían experimentar un incremento en la riqueza local de especies debido al desplazamiento de plantas hacia zonas más húmedas. Cerca del 28 % de la superficie terrestre podría registrar una mayor diversidad vegetal en áreas como el este de Estados Unidos, India, el sudeste asiático y el sur de Sudamérica.

    “Las zonas con mayor probabilidad de aumentar su riqueza de especies se encuentran principalmente en regiones húmedas o en aquellas que se prevé que se vuelvan más húmedas”, explicó Junna Wang, investigadora postdoctoral de la Universidad de Yale y autora principal del estudio. “Por el contrario, se espera que el oeste de Estados Unidos, gran parte de Europa y Australia pierdan diversidad a medida que se reduzcan las áreas de distribución de muchas especies”.

    Los autores advirtieron que esta reorganización global de las plantas transformará los ecosistemas tal como se conocen actualmente y obligará a replantear las estrategias de conservación. El estudio destaca la importancia de fortalecer bancos de semillas, jardines botánicos y refugios climáticos para proteger especies con valor genético, medicinal y cultural antes de que desaparezcan.

     

  • México enfrenta trabas regulatorias que frenan inversiones clave, revela estudio

    México enfrenta trabas regulatorias que frenan inversiones clave, revela estudio

    México enfrenta el desafío de eliminar barreras regulatorias que están limitando la llegada de nuevas inversiones, en un contexto donde la relocalización de empresas hacia Norteamérica representa una oportunidad estratégica, según un análisis del centro México Evalúa.

    El informe titulado “¡A romper barreras! Cómo detonar la inversión en México” reveló que las empresas pierden en promedio 22,09 millones de pesos, equivalentes a $1.23 millones, debido a los tiempos de espera en trámites necesarios para iniciar operaciones.

    El estudio identificó 3,015 oportunidades de mejora dentro de 237 regulaciones locales y 411 trámites, concentrándose principalmente en ocho estados clave y 22 municipios estratégicos vinculados al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

    Las principales trabas se concentran en permisos de funcionamiento, construcción y medio ambiente, acumulando la mayor cantidad de obstáculos detectados: 1,262 en funcionamiento empresarial, 1,036 en construcción y 649 en aspectos ambientales.

    La directora general de México Evalúa, Mariana Campos, advirtió que el fenómeno del “nearshoring” ya es una realidad, pero el país debe resolver sus limitaciones internas. “No basta con estar alineados en el papel”, señaló, y agregó que “México no compite solo por costos o ubicación, también compite por confianza”.

    El análisis también evidenció fallas en la operatividad del sistema regulatorio, ya que solo el 44.46 % de los trámites está disponible en portales oficiales y al menos 341 carecen de sustento normativo claro.

    Por su parte, Ana Lilia Moreno explicó que las empresas pueden enfrentar retrasos de hasta dos años antes de iniciar operaciones, lo que eleva el costo de oportunidad hasta 4,6 millones de pesos, es decir, unos $277,778, únicamente por demoras administrativas.

    Ante este panorama, autoridades mexicanas señalaron que trabajan en la simplificación y digitalización de procesos, mientras que representantes del sector privado advirtieron que reducir estas barreras podría fortalecer la formalidad y atraer más inversiones, especialmente de empresas asiáticas interesadas en el mercado norteamericano.

     

  • ¿Hay relación entre cabecear la pelota en el fútbol y el daño cerebral? Polémica en Inglaterra

    ¿Hay relación entre cabecear la pelota en el fútbol y el daño cerebral? Polémica en Inglaterra

    La Federación Inglesa de Fútbol aseguró que no existe una relación comprobada entre el cabeceo del balón y las lesiones cerebrales, en respuesta a una demanda presentada por exfutbolistas y sus familiares.

    Un grupo de 96 exjugadores, incluidos miembros de la selección de Inglaterra campeona del mundo en 1966, interpuso la demanda al considerar que el golpeo reiterado de cabeza provocó daños neurológicos severos.

    En su defensa, la FA sostuvo que las investigaciones científicas disponibles hasta la fecha no han demostrado un vínculo directo entre esta práctica y el deterioro cerebral, y subrayó que las hipótesis aún no han sido confirmadas.

    Los demandantes presentaron más de 8,000 páginas de registros médicos como evidencia, señalando que los afectados padecen enfermedades como demencia, encefalopatía traumática crónica, epilepsia, párkinson y enfermedad de la neurona motora.

    Pese a rechazar la relación directa, la federación ha impulsado medidas preventivas en los últimos años, como la prohibición de rematar de cabeza en entrenamientos para menores de once años.

    Una portavoz del organismo indicó que continúan investigando el posible impacto del fútbol en la salud cerebral y que se mantienen “a la cabeza de mejorar las condiciones de seguridad en las que se juega al fútbol”.

    Sin embargo, estudios recientes han encendido las alertas. Una investigación publicada en The Lancet Public Health concluyó que los futbolistas profesionales tienen mayor probabilidad de desarrollar enfermedades neurodegenerativas.

    Asimismo, un estudio realizado en Escocia determinó que los jugadores tienen 3.5 veces más riesgo de sufrir demencia en comparación con la población general.

    En respuesta a esta problemática, la Premier League y la Professional Footballers’ Association crearon en 2003 un fondo anual de 1 millón de libras, equivalente a aproximadamente $1.3 millones, destinado a apoyar a exjugadores afectados por enfermedades neurodegenerativas.

     

  • Erupciones volcánicas habrían causado el enfriamiento global hace 12,900 años

    Erupciones volcánicas habrían causado el enfriamiento global hace 12,900 años

    Un grupo de investigadores de la Universidad Texas A&M concluyó que una serie de erupciones volcánicas, y no el impacto de un meteorito, habría provocado el enfriamiento global ocurrido hace unos 12,900 años, conocido como el Dryas Reciente.

    Este periodo, que se extendió aproximadamente hasta hace 11,700 años, marcó un retorno a condiciones casi glaciales en la Tierra, alterando de forma abrupta el clima global en plena transición hacia una etapa más cálida.

    Durante años, la teoría dominante atribuía este fenómeno a un impacto extraterrestre que habría desencadenado cambios atmosféricos severos. Sin embargo, la nueva investigación refuerza una hipótesis alternativa basada en actividad volcánica intensa.

    El estudio, publicado en la revista científica Science Advances, analizó registros sedimentarios continuos en América del Norte, específicamente en sitios ubicados en Florida y Texas.

    Los científicos examinaron proporciones isotópicas de osmio y elementos altamente siderófilos presentes en los sedimentos, encontrando patrones similares a los generados por aerosoles volcánicos.

    Estos resultados fueron comparados con núcleos de hielo extraídos de la Antártida y Groenlandia, donde también se identificaron señales coincidentes con grandes erupciones volcánicas.

    Según los datos, estas erupciones ocurrieron en un periodo comprendido entre hace 12,980 y 12,870 años, coincidiendo con el inicio del enfriamiento global.

    Los investigadores sostienen que este evento volcánico habría alterado la Circulación Meridional de Vuelco del Atlántico (AMOC), un sistema clave en la distribución del calor a nivel planetario.

    Este hallazgo aporta nuevas evidencias sobre los factores naturales que pueden desencadenar cambios climáticos abruptos, reabriendo el debate científico sobre el origen del Dryas Reciente.

     

  • Estudio revela la adaptación cerebral de los astronautas a la microgravedad

    Estudio revela la adaptación cerebral de los astronautas a la microgravedad

    Un estudio de la Universidad Católica de Lovaina y el centro Ikerbasque reveló que el cerebro humano conserva la influencia de la gravedad incluso después de largos periodos en el espacio exterior.

    La investigación, publicada en la revista científica Jneurosci, analiza cómo los astronautas modifican su forma de manipular objetos al pasar de un entorno con gravedad a uno de microgravedad.

    En la Tierra, los objetos caen al soltarlos, pero en el espacio permanecen flotando. Este cambio obliga a los astronautas a ajustar la fuerza con la que sujetan los objetos durante sus misiones.

    El estudio determinó que los astronautas tienden a ejercer más fuerza de la necesaria al sostener objetos en el espacio, ya que su cerebro sigue anticipando los efectos de la gravedad.

    Este fenómeno se vuelve más evidente cuando los objetos están en movimiento, ya que la inercia los desplaza en distintas direcciones si no se sujetan con firmeza.

    Al regresar a la Tierra, los astronautas presentan inicialmente dificultades para recalibrar estos movimientos, lo que provoca errores en la manipulación de objetos.

    Sin embargo, con el paso del tiempo, el cerebro se adapta nuevamente al entorno gravitacional terrestre y corrige estas predicciones de manera progresiva.

    Los investigadores concluyen que el cerebro humano ajusta su comportamiento en función de las condiciones del entorno, especialmente para prevenir accidentes al manipular objetos.

    El científico a cargo del estudio destacó que este trabajo requirió casi 20 años de preparación, incluyendo la coordinación con agencias espaciales y la recolección de datos en misiones reales.

    Los expertos esperan ampliar la investigación con nuevos análisis sobre precisión de movimientos, impacto de colisiones y la interacción entre la piel y los objetos en el espacio.

     

  • La contaminación lumínica global creció 16 % en nueve años

    La contaminación lumínica global creció 16 % en nueve años

    Las emisiones de luz artificial nocturna a nivel mundial aumentaron 16 % en apenas nueve años, según un estudio publicado este miércoles en la revista científica Nature.

    El análisis atribuye este crecimiento a incrementos de hasta 34 % en algunas regiones, aunque parcialmente compensados por reducciones de 18 % en otras zonas que experimentaron oscurecimiento.

    Los investigadores destacan que la medición de la luz nocturna es una herramienta clave para analizar la actividad humana, incluyendo cambios en infraestructura y consumo energético.

    Sin embargo, advierten que los estudios previos basados en datos satelitales no lograban captar fenómenos localizados ni cambios progresivos como la urbanización o la transición hacia iluminación LED.

    La nueva investigación, liderada por la Universidad de Connecticut, utilizó 1.16 millones de imágenes satelitales para mapear de forma más precisa la evolución de la contaminación lumínica en el planeta.

    El estudio concluye que la huella lumínica global no es uniforme, sino que presenta un comportamiento dinámico, con variaciones constantes según las regiones y los factores económicos o energéticos.

    Entre los hallazgos, se señala que la adopción de tecnología LED ha permitido reducir la luminosidad en algunas áreas, como en países europeos y regiones de Estados Unidos, donde se registran caídas promedio de hasta 25 %.

    No obstante, el fenómeno continúa en expansión y representa una problemática ambiental creciente, asociada al desarrollo urbano y al uso intensivo de energía, con impactos en ecosistemas y en los ciclos naturales de luz y oscuridad (planesynormas.mma.gob.cl).

     

  • Los efectos del alcohol sobre la salud dependen de lo que se beba y de la cantidad, según un estudio

    Los efectos del alcohol sobre la salud dependen de lo que se beba y de la cantidad, según un estudio

    Un estudio presentado en la Sesión Científica Anual del Colegio Americano de Cardiología determinó que los efectos del alcohol en la salud dependen tanto de la cantidad consumida como del tipo de bebida.

    La investigación, que analizó a 340,924 adultos del Biobanco del Reino Unido entre 2006 y 2022, confirma que un mayor consumo de alcohol se asocia con peores resultados de salud, independientemente del tipo de bebida.

    El autor principal del estudio señaló que: «Estos resultados proceden de la población general, y en determinados grupos de alto riesgo, como las personas con enfermedades crónicas o afecciones cardiovasculares, los riesgos podrían ser aún mayores».

    Los participantes fueron clasificados según su consumo en categorías que iban desde ocasional hasta alto, tomando como referencia que una bebida estándar contiene aproximadamente 14 gramos de alcohol puro.

    Los resultados muestran que quienes tenían un alto consumo presentaban un 24 % más de riesgo de morir por cualquier causa, un 36 % más de probabilidades de fallecer por cáncer y un 14 % más por enfermedades cardíacas.

    Sin embargo, en niveles bajos o moderados, los efectos variaron según el tipo de bebida, ya que el consumo de cerveza, sidra o licores se asoció con mayor riesgo de mortalidad.

    En contraste, el consumo moderado de vino se vinculó con un menor riesgo, especialmente en enfermedades cardiovasculares, donde los consumidores presentaron un 21 % menos de probabilidades de morir.

    El investigador explicó que: «Nuestros hallazgos ayudan a esclarecer la evidencia previamente contradictoria sobre el consumo de alcohol de bajo a moderado. Estos hallazgos pueden contribuir a perfeccionar las recomendaciones, haciendo hincapié en que los riesgos para la salud asociados al alcohol dependen no solo de la cantidad consumida, sino también del tipo de bebida. Incluso un consumo bajo o moderado de licores, cerveza o sidra se relaciona con una mayor mortalidad, mientras que un consumo bajo o moderado de vino podría conllevar un menor riesgo».

    El estudio también señala que factores como los antioxidantes del vino, así como los hábitos de consumo y estilo de vida, podrían influir en estas diferencias.

    No obstante, los investigadores advirtieron que se trata de un estudio observacional, por lo que recomiendan realizar más investigaciones para confirmar estos hallazgos.

     

  • Estudio revela enorme efecto rebote de Ozempic: un año después, los pacientes recuperan el 60 % del peso perdido

    Estudio revela enorme efecto rebote de Ozempic: un año después, los pacientes recuperan el 60 % del peso perdido

    Un estudio de la Universidad de Cambridge reveló que las personas que dejan de tomar medicamentos para adelgazar como Ozempic o Wegovy recuperan, en promedio, el 60 % del peso que habían perdido durante el tratamiento. Los resultados fueron publicados este jueves en la revista científica EClinicalMedicine.

    Los investigadores analizaron seis ensayos clínicos con la participación de aproximadamente 3,200 personas que habían utilizado fármacos de nueva generación para tratar la obesidad. El seguimiento se extendió hasta 52 semanas después de suspender los medicamentos.

    Según el estudio, aunque estos tratamientos pueden generar pérdidas de peso de entre 15 % y 20 %, la interrupción del tratamiento provoca una recuperación rápida del peso durante los primeros meses. A las 52 semanas, los pacientes habían recuperado cerca del 60 % del peso perdido, aunque posteriormente el aumento se estabiliza.

    A largo plazo, la reducción neta de peso se mantiene en alrededor del 25 % del peso que se había perdido durante el tratamiento. Esto significa que una persona que haya reducido inicialmente un 20 % de su peso corporal mantendría una pérdida real de aproximadamente 5 % un año después de dejar la medicación.

    Los científicos explican que estos medicamentos funcionan como un “freno” biológico del apetito. “Medicamentos como Ozempic y Wegovy actúan como frenos en nuestro apetito. Nos sacian antes, y eso hace que comamos menos y que perdamos peso. Cuando las personas dejan de tomarlos, esencialmente están quitando el pie del freno, y esto puede conducir a una rápida recuperación de peso”, explicó Brajan Budini, del Trinity College de la Universidad de Cambridge y coautor del estudio.

    Los investigadores señalan que, pese al efecto rebote, algunas personas mantienen parte de la pérdida de peso porque durante el tratamiento desarrollan hábitos alimenticios más saludables. También plantean que estos fármacos podrían producir cambios hormonales que influyen en los mecanismos cerebrales que controlan el apetito.

    No obstante, los expertos advierten sobre un posible riesgo en la composición corporal. Los estudios indican que entre 40 % y 60 % del peso perdido durante el tratamiento corresponde a masa muscular, por lo que al recuperar peso existe la posibilidad de que el aumento se produzca principalmente en forma de grasa.

    Por ello, los autores recomiendan que estos medicamentos no se utilicen como única herramienta para bajar de peso y que los pacientes reciban acompañamiento en dieta y ejercicio para mantener hábitos saludables una vez suspendido el tratamiento.

     

  • Estudio de Harvard revela que el consumo moderado de café puede reducir el riesgo de demencia

    Estudio de Harvard revela que el consumo moderado de café puede reducir el riesgo de demencia

    Un nuevo estudio prospectivo a gran escala realizado por investigadores estadounidenses ha confirmado que el consumo moderado de café con cafeína (2 a 3 tazas al día) o té (1 a 2 tazas al día) se asocia con un menor riesgo de demencia, mejor función cognitiva y menor deterioro mental en adultos mayores.

    La investigación, publicada en la revista JAMA, fue desarrollada por el Hospital General de Massachusetts (Mass General Brigham), la Escuela de Salud Pública T.H. Chan de Harvard y el Instituto Broad del MIT y Harvard, y analizó datos de 131.821 personas provenientes del Estudio de Salud de Enfermeras (NHS) y el Estudio de Seguimiento de Profesionales de la Salud (HPFS), con un seguimiento de hasta 43 años.

    Según el análisis, quienes consumían café con cafeína tenían un 18 % menos de riesgo de desarrollar demencia en comparación con quienes bebían poco o nada. Además, reportaron una menor incidencia de deterioro cognitivo subjetivo (7,8 % frente al 9,5 %) y obtuvieron mejores resultados en pruebas objetivas de memoria y funciones mentales.

    En paralelo, el consumo moderado de té también se asoció a resultados positivos, mientras que el café descafeinado no mostró beneficios significativos, lo que sugiere que la cafeína sería el principal componente neuroprotector.

    “El café es una bebida cotidiana para millones de personas, por lo que queríamos analizar si podía tener un impacto preventivo contra la demencia”, explicó Daniel Wang, autor principal del estudio y profesor asistente en Harvard.

    El estudio destaca por su profundidad y amplitud, al contar con más de cuatro décadas de datos dietéticos y cognitivos. Se evaluaron factores como la dieta, el rendimiento en pruebas mentales, la aparición de deterioro cognitivo y el diagnóstico clínico de demencia.

    Los resultados se mantuvieron incluso al comparar personas con diferentes riesgos genéticos de padecer demencia, lo que refuerza la validez de los hallazgos.

    Cafeína y compuestos neuroprotectores

    Tanto el café como el té contienen polifenoles y cafeína, compuestos bioactivos que según el estudio reducen la inflamación y el daño celular cerebral, ayudando a preservar las funciones cognitivas con el paso del tiempo.

    A diferencia de investigaciones anteriores, esta no detectó efectos adversos en quienes consumían más cafeína de la cantidad óptima, y al contrario, se observaron beneficios continuos.

    Los investigadores insisten en que, aunque el efecto del café es modesto, su inclusión en un estilo de vida saludable puede contribuir a prevenir o retrasar el deterioro cognitivo, una prioridad en salud pública ante la ausencia de tratamientos curativos eficaces para la demencia.

    “Nuestros hallazgos sugieren que el café o la cafeína pueden ser una pieza más en el rompecabezas de la prevención cognitiva”, concluyó Wang.

     

  • Las deportaciones se cuadruplicaron bajo segundo mandato de Trump, revela estudio

    Las deportaciones se cuadruplicaron bajo segundo mandato de Trump, revela estudio

    Las deportaciones de inmigrantes desde el interior de Estados Unidos se multiplicaron por 4,6 durante los primeros nueve meses del segundo mandato del presidente Donald Trump, impulsadas principalmente por arrestos aleatorios en la vía pública, según reveló un nuevo estudio de la Universidad de California.

    El informe, elaborado por el Proyecto de Datos de Deportación —una colaboración entre la Universidad de California en Berkeley y la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA)— muestra que las cifras de expulsiones superan con creces lo registrado antes del retorno del republicano a la Casa Blanca.

    De acuerdo con el análisis, las detenciones realizadas por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) también se cuadruplicaron en ese período, mientras que los arrestos callejeros aumentaron más de once veces, fenómeno descrito por los investigadores como “sin precedentes”.

    Cambios en los criterios de arresto

    El estudio destaca que ICE ha desplazado su enfoque tradicional —centrado en personas con antecedentes penales— para realizar detenciones más indiscriminadas, lo que ha llevado a un aumento de más de siete veces en la captura de inmigrantes sin historial criminal.

    Graeme Blair, profesor de UCLA y codirector del proyecto, explicó que “antes de esta administración, ICE centraba sus arrestos en personas condenadas o previamente identificadas. Ahora, parece estar arrestando a cualquiera que pueda”.

    Ante el crecimiento de arrestos, el Gobierno triplicó el número de plazas de detención para migrantes dentro del país. Sin embargo, las opciones de liberación se redujeron drásticamente: solo el 3% de los detenidos fueron liberados en los primeros 60 días, según el estudio.

    Además, la tasa de deportación dentro de ese mismo período aumentó del 55% al 69%, mientras que las salidas voluntarias se incrementaron 21 veces, debido a que más personas optaron por no pelear sus casos ante la corte migratoria.

    Sin alcanzar meta oficial

    El informe, que utilizó datos de ICE hasta el 15 de octubre de 2025 obtenidos mediante una demanda judicial, señala que a pesar del endurecimiento de políticas, la administración Trump no logró alcanzar su meta de un millón de deportaciones anuales.

    Los datos indican que, para finales de 2025, el número de deportaciones se habría ubicado por debajo de las 300.000, muy por debajo del objetivo público de la administración.

    “Está claro que, aunque no han alcanzado su meta numérica, el ritmo y el alcance de las deportaciones es el más alto en lo que va del siglo XXI”, subrayó Blair.