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  • «A pesar del sufrimiento podemos ser felices», le dice Prelado del Opus Dei a familias salvadoreñas

    «A pesar del sufrimiento podemos ser felices», le dice Prelado del Opus Dei a familias salvadoreñas

    El prelado del Opus Dei, Monseñor Fernando Ocáriz, sostuvo el jueves un encuentro con familias y jóvenes en San Salvador como parte de una visita pastoral por Centroamérica, que concluirá este sábado en El Salvador.

    Durante la actividad, Ocáriz abordó temas relacionados con la vida familiar, el matrimonio, la educación de los hijos, el perdón y el sufrimiento. El encuentro coincidió además con la víspera de sus 55 años de sacerdocio. «Los aniversarios son buenos para recordar, para dar gracias», expresó después de recibir flores de familias salvadoreñas.

    Una de las consultas estuvo relacionada con el perdón. El prelado sostuvo que este ocupa un lugar central en la enseñanza cristiana porque «¿a qué vino Jesucristo al mundo? Sobre todo a perdonarnos». También recordó las palabras de Cristo en la Cruz: «Perdónales porque no saben lo que hacen», y señaló que, aunque después de una ofensa persistan sentimientos de rechazo, «con la voluntad siempre podemos perdonar».

    Ocáriz también conversó con jóvenes sobre el matrimonio y aseguró que una relación auténtica debe superar la idea de un vínculo condicionado por las circunstancias.

    «A veces lo que sucede es que hay una idea de lo que es el amor muy limitada y en ocasiones un poco equivocada», explicó. Añadió que «el amor, si es auténtico, es para siempre» y que su esencia consiste en «desear el bien de la otra persona».

    Al referirse al noviazgo, aconsejó aprovechar esta etapa para conocerse y determinar si existe «una sintonía en las ideas fundamentales de la vida».

    Centenares de salvadoreños asistieron al encuentro con el prelado del Opus Dei, Monseñor Fernando Ocáriz.

    Sobre la formación de los hijos, recomendó a los padres «hacerse amigos de los hijos» y construir una relación de confianza que permita que estos recurran a su familia cuando enfrenten dificultades. «Los hijos tienen que poder acudir a sus padres», señaló.

    El encuentro también abordó cómo afrontar el dolor después de que una salvadoreña relatara la muerte de su esposo, diagnosticado con leucemia en 2020.

    Ocáriz sostuvo que «A pesar del sufrimiento y con el sufrimiento podemos ser felices», aunque aclaró que esto no significa buscar el dolor, sino enfrentarlo desde la fe y la unión con Cristo.

    El prelado pidió además no ser indiferentes ante el sufrimiento provocado por guerras, terremotos y otras tragedias. «Podemos rezar un poco por la gente que sufre, aunque sea un momento», afirmó, y llamó a «sentir muy nuestro lo de los demás». Durante la actividad, niños y jóvenes también compartieron experiencias relacionadas con su vida de fe.

    La estancia en El Salvador constituye la última etapa del recorrido centroamericano de Ocáriz, quien previamente visitó Guatemala, del 4 al 9 de agosto, y las ciudades hondureñas de San Pedro Sula y Tegucigalpa, del 10 al 12. Antes de finalizar el encuentro con las familias salvadoreñas, reiteró una petición: «Sobre todo, rezad mucho por el Papa».

     

  • Bordadoras salvadoreñas denuncian precariedad laboral en España

    Bordadoras salvadoreñas denuncian precariedad laboral en España

    La secretaria general del Sindicato de Mujeres Bordadoras a Domicilio de El Salvador, Isabela Beltrán, afirmó este miércoles que el bordado no es un pasatiempo, como suele percibirse socialmente, sino un trabajo del que dependen centenares de familias salvadoreñas para subsistir.

    Beltrán participó en un acto organizado por el sindicato español UGT en la ciudad mediterránea de Palma, donde subrayó las condiciones de precariedad en las que se ejerce esta labor en El Salvador. En declaraciones a medios, reconoció que antes desconocía que, como bordadora, tenía derechos laborales.

    «Nos preguntaban si trabajábamos y decíamos que no, porque no sabíamos que lo que hacíamos era un trabajo», relató.

    Explicó que gracias a la organización sindical, las bordadoras han tomado conciencia de que su actividad es productiva y sostiene su economía diaria. Sin embargo, advirtió que los ingresos son insuficientes, ya que pueden recibir alrededor de $80 al mes, monto que no cubre el costo de la canasta básica. «Sirve para sobrevivir el día a día, pero no alcanza», lamentó.

    La dirigente denunció además presiones por parte de empresas que, según dijo, amenazan con retirar el trabajo a quienes decidan afiliarse a un sindicato o asociarse para defender sus derechos. Este clima de temor ha limitado la incorporación de más trabajadoras, con 209 afiliadas actualmente.

    Beltrán indicó que más de 400 familias dependen directamente del bordado, aunque la cifra podría ser mayor. Aunque se considera una actividad predominantemente femenina, también hay hombres que la ejercen, muchos de los cuales no lo hacen público por vergüenza.

    La investigación ‘Hilos de resistencia: cuerpos y vidas de las bordadoras a domicilio’, elaborada por Sindicalistas sin Fronteras ISCOD-UGT, documenta las condiciones laborales, físicas y psicosociales de estas trabajadoras, así como el impacto del trabajo a domicilio en su salud y la falta de protección laboral.

     

  • Banco J.P. Morgan prevé una desaceleración de remesas a El Salvador en el segundo semestre de 2025

    Banco J.P. Morgan prevé una desaceleración de remesas a El Salvador en el segundo semestre de 2025

    El banco estadounidense J.P. Morgan prevé una desaceleración en el ingreso de las remesas familiares de El Salvador a partir del segundo semestre de 2025.

    “Se prevé una notable desaceleración de las remesas a Colombia, República Dominicana y El Salvador en el segundo semestre del año”, señala un análisis fechado el 7 de agosto de 2025 que analiza el rol de estos ingresos en las economías latinoamericanas y el impacto de las medidas contra la migración impulsadas en Estados Unidos.

    El banco estadounidense recuerda que las remesas familiares son un “elemento vital” en la dinámica económica de América Latina, especialmente en Nicaragua, El Salvador y Guatemala donde llegan a superar el 20 % del producto interno bruto (PIB) y un 40 % de las entradas totales de la cuenta corriente.

    El ingreso de remesas cobró relevancia después de la pandemia de covid-19. República Dominicana y El Salvador experimentaron un aumento más pronunciado en los primeros años, pero luego se estancó a medida que “las tendencias migratorias se moderaron debido al mayor crecimiento y las mejores perspectivas de seguridad”.

     

    Crecerán, mejor a menor ritmo

    J.P. Morgan aclara que no significará una caída en las remesas familiares, sino que la fuerte tasa de crecimiento reportada en el primer semestre del año se frenará.

    “Si bien el impacto final sigue siendo incierto, es evidente que las estrictas políticas migratorias estadounidenses -que incluyen cierres de fronteras y deportaciones; una desaceleración del crecimiento económico estadounidense, que conlleva un enfriamiento del mercado laboral; y la disminución de la concentración anticipada de remesas- probablemente afecten negativamente las entradas de remesas”, sostiene en el reporte.

    Fachada de una agencia del banco J. P. Morgan Chase en Dallas, Texas. /U. Alemán

    Para El Salvador, espera un crecimiento de un 9.9 % al término de 2025 con ingresos por $9,300 millones, mientras que en Colombia crecerían un 5.5 % y en República Dominicana un 2.6 %. México es la excepción, donde caerían un 10 %.

    De acuerdo con el Banco Central de Reserva (BCR), las remesas familiares sumaron $4,837.7 millones en el primer semestre de 2025, equivalente a un crecimiento de un 17.9 % ($735.7 millones) respecto a igual período de 2024.

    En el primer trimestre de 2025 representaron un 25.9 %, indica el BCR.

     

    Endurecimiento de la política migratoria

    J.P. Morgan sostiene que “no sorprende” que Estados Unidos sea la principal fuente de remesas en El Salvador, Guatemala, México y República Dominicana por los fuertes vínculos laborales, así como la “robusta dinámica del mercado laboral” que impulsa los niveles de ingresos migratorios.

    Sin embargo, el banco advirtió que “se espera que los abruptos cambios en la política migratoria implementados por la segunda Administración Trump afecten las remesas en el futuro”.

    La institución recuerda que, al regreso a la Casa Blanca, en enero de 2025, Trump ordenó el cierre de la frontera a nuevos migrantes y se limitan programas migratorios para ciudadanos de China, Nicaragua, Haití y Venezuela, al tiempo que se elimina gradualmente el Estatus de Protección Temporal (TPS) para 1.8 millones de personas.

    En paralelo, se anticipa una reducción en los permisos de trabajo para la comunidad migrante y un aumento de los arrestos, como se demuestra con las reservas de vuelos de ICE para las deportaciones.