Etiqueta: Fenómeno de «El Niño»

  • El 60,9 % de las familias del Triángulo Norte centroamericano afronta escasez de alimentos

    El 60,9 % de las familias del Triángulo Norte centroamericano afronta escasez de alimentos

    El 60.9 % de las familias agricultoras del Corredor Seco de Guatemala, Honduras y El Salvador enfrenta dificultades por la insuficiencia de sus reservas alimentarias, mientras que el 85.2 % sufrió los efectos de lluvias tardías o irregulares, según un informe presentado este miércoles por la organización humanitaria World Vision en Honduras.

    El estudio, elaborado en junio de 2026 mediante consultas a 698 hogares de los tres países centroamericanos, advierte que las alteraciones climáticas asociadas al fenómeno de El Niño, junto con el incremento de los precios de los alimentos y fertilizantes, están profundizando la vulnerabilidad económica y alimentaria de las comunidades rurales que dependen de la agricultura.

    El Corredor Seco Centroamericano comprende una franja territorial que atraviesa Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador y Guatemala, hasta alcanzar el estado mexicano de Chiapas. En esta región viven aproximadamente 11.5 millones de personas, de las cuales la mitad depende de la agricultura de subsistencia para obtener alimentos y sostener sus hogares.

    “Las drásticas variaciones climáticas provocadas por El Niño en el Corredor Seco ya están ocurriendo, y las familias más vulnerables son precisamente las que más están sufriendo”, subrayó Joao Diniz, líder regional de World Vision para América Latina y el Caribe, según un comunicado de la ONG.

    La organización explicó que las precipitaciones irregulares o insuficientes han “reducido significativamente el rendimiento de los cultivos”, lo que limita los recursos disponibles para adquirir alimentos, semillas y fertilizantes.

    Crisis alimentaria afecta a niños y agricultores

    El diagnóstico señala que existe un 90 % de probabilidad de que El Niño persista hasta noviembre de 2026. Durante episodios de intensidad moderada o fuerte, las pérdidas de las cosechas de maíz y frijol pueden superar el 30 %, una situación que amenaza la disponibilidad de alimentos básicos para miles de familias que dependen de sus propias siembras.

    La crisis también repercute en la alimentación infantil. Según World Vision, el 32.1 % de los hogares consultados presenta señales claras de deterioro en la alimentación de niñas y niños, una proporción que aumenta hasta el 56.2 % en Honduras. Además, el 64.7 % de las familias recurrió a estrategias perjudiciales para afrontar las dificultades económicas, entre ellas la venta de ganado.

    El encarecimiento de los insumos agrícolas representa otra dificultad para los productores. El 91 % de los hogares encuestados indicó que los fertilizantes son más costosos o difíciles de conseguir, mientras que el 66.9 % redujo o suspendió el uso de al menos uno de los productos necesarios para sus cultivos. Estas limitaciones afectan la capacidad de las familias para mantener su producción agrícola.

    World Vision identificó el período comprendido entre octubre de 2026 y enero de 2027 como una etapa “crítica”, debido al agotamiento de las reservas obtenidas durante la primera cosecha, antes de la recolección de postrera, correspondiente al último ciclo de siembra del año.

    El informe también revela que únicamente entre el 13 % y el 18 % de las familias consultadas recibe asistencia social o humanitaria. La organización sostiene que, aunque estas comunidades contribuyen “muy poco” a las emisiones globales, enfrentan una parte considerable de sus consecuencias, por lo que considera necesario abordar la situación desde una perspectiva de “justicia climática”.

     

  • MARN advierte de aumento de lluvias por «Simón» en El Salvador

    MARN advierte de aumento de lluvias por «Simón» en El Salvador

    El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) advirtió este jueves  sobre un incremento de las lluvias en El Salvador debido a la influencia de la tormenta tropical Simón y el huracán Isaías, por lo que llamó a la población a mantenerse alerta y tomar medidas de prevención ante posibles emergencias.

    Según el informe de Medio Ambiente, la presencia de ambos fenómenos meteorológicos «favorecerá la humedad y nubosidad, con tormentas durante la tarde y noche» en diferentes puntos del territorio salvadoreño, después de un período de disminución de las precipitaciones asociado al fenómeno de El Niño.

    La institución aseguró que «se mantiene vigilancia continua sobre la evolución de estos sistemas y sus posibles efectos en El Salvador», ante la posibilidad de que las condiciones atmosféricas generen mayores acumulaciones de lluvia en el país.

    Las autoridades advirtieron que las precipitaciones representan una amenaza principalmente para las familias que residen en comunidades rurales y zonas vulnerables, donde numerosas viviendas están construidas con materiales como barro, láminas y plástico, lo que aumenta los riesgos durante las tormentas.

    Entre los principales peligros asociados a las lluvias se encuentran los deslizamientos de tierra y las inundaciones provocadas por el desbordamiento de ríos, situaciones que pueden poner en riesgo la vida de los habitantes de las comunidades más expuestas.

    Ante estas condiciones, el MARN recomendó a la población mantener una vigilancia constante y adoptar medidas preventivas para reducir el riesgo de víctimas y daños ocasionados por las precipitaciones.

    La tormenta tropical Simón se encuentra frente a las costas del Pacífico mexicano, mientras que el huracán Isaías, de categoría uno, está ubicado en el océano Atlántico. Ambos sistemas también representan una amenaza de fuertes lluvias para México.

    Isaías alcanzó la categoría de huracán durante la noche del miércoles y se convirtió en el primero de la temporada ciclónica del Atlántico, que hasta ese momento registraba una actividad mínima histórica debido a la influencia del fenómeno de El Niño. Este fenómeno climático se caracteriza por temperaturas del agua superiores a las habituales en el océano Pacífico y está relacionado con una menor formación de ciclones en el Atlántico. En El Salvador, la temporada lluviosa comienza en mayo y concluye en noviembre.

     

  • Granizada cubre de blanco Bogotá y paraliza vuelos

    Granizada cubre de blanco Bogotá y paraliza vuelos

    Una fuerte granizada cubrió este lunes de blanco diferentes sectores de Bogotá y obligó a paralizar los vuelos en el aeropuerto internacional El Dorado debido a la baja visibilidad y problemas en las comunicaciones, informó la Aeronáutica Civil de Colombia (Aerocivil).

    «Por fuerte tormenta, visibilidad reducida y falla en comunicaciones, se decreta ‘ground stop’ para todos los vuelos con origen/destino al aeropuerto El Dorado», informó la Aerocivil -en su cuenta de X-.

    El ‘ground stop’, o alto en tierra, es una medida de control del tráfico aéreo que obliga a las aeronaves a permanecer en el aeropuerto hasta que las condiciones meteorológicas permitan reanudar las operaciones de despegue.

    Videos publicados en redes sociales mostraron plazas públicas y calles cubiertas por el granizo que comenzó a caer desde el mediodía en Bogotá, después de una mañana especialmente calurosa. El Instituto Distrital de Gestión de Riesgos y Cambio Climático (Idiger) reportó una temperatura máxima de 24.6 °C.

    La temperatura fue poco habitual para la capital colombiana, caracterizada por un clima templado con máximas cercanas a los 15 °C. Las lluvias afectaron principalmente el oeste de la ciudad, especialmente las localidades de Engativá, Suba, Fontibón y Kennedy, donde varias calles y avenidas quedaron inundadas y el transporte resultó afectado.

    El director del Idiger, Guillermo Escobar, explicó que «es normal» que estos cambios en las condiciones meteorológicas ocurran pese a la presencia del fenómeno de El Niño en Colombia.

    «Tuvimos temperaturas cercanas a los 24 grados a lo largo de la mañana, entro humedad en el distrito capital y por eso se presentan estas condiciones extremas. Podemos tenerlas a lo largo de octubre y noviembre y tenemos que estar preparados», dijo Escobar.

    La granizada también provocó la caída de cinco árboles, dejó varios puntos de Bogotá anegados y causó el colapso de techos construidos con materiales livianos. Hasta el momento del reporte no se registraban personas afectadas por estos incidentes.

     

  • El Niño tendrá mayor impacto entre enero y abril, según Protección Civil

    El Niño tendrá mayor impacto entre enero y abril, según Protección Civil

    El fenómeno de El Niño tendrá su mayor impacto en El Salvador entre enero y abril de 2027, advirtió este miércoles el director de la Dirección General de Protección Civil, Luis Anaya, en momentos en que el país enfrenta sequía, altas temperaturas y escasez de lluvias.

    Anaya explicó durante una entrevista en TCS que El Niño comenzó a incidir en El Salvador entre junio y julio de este año. Sin embargo, advirtió que la principal preocupación se encuentra en el segundo año de incidencia. “lo que debería preocupar es en el segundo año de incidencia, entre enero y abril del próximo año”, señaló.

    El Salvador permanece en alerta roja debido a la sequía generada por El Niño, una medida decretada el pasado 25 de agosto por Protección Civil. El fenómeno también provocó calor extremo y afectaciones en los cultivos y la seguridad alimentaria.

    Las estimaciones indican que El Niño afectará la producción de cerca de 6.9 millones de quintales de maíz, frijol y sorgo en El Salvador, equivalente al 100 % de la siembra correspondiente a agosto y septiembre.

    Una parte importante de los productos que conforman la canasta básica salvadoreña procede de países vecinos como Guatemala, Honduras y Nicaragua para satisfacer la demanda nacional. Sin embargo, estas naciones también enfrentan los efectos de la sequía.

    La dependencia de las importaciones alcanza el 90 % en hortalizas y verduras, mientras que en los derivados de la leche llega al 60 %. En el caso del maíz representa un 32 %, en el frijol un 25 % y en el arroz un 33 %, según los datos proporcionados.

    Pese a las afectaciones y a la dependencia de productos provenientes de otros países, el director de Protección Civil descartó que El Salvador enfrente un desabastecimiento de alimentos como granos, verduras y hortalizas.

    Una parte considerable de la población rural salvadoreña reside en el Corredor Seco Centroamericano, una franja que atraviesa Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador y Guatemala hasta llegar al sur de México, en Chiapas. En esta zona habitan aproximadamente 11.5 millones de personas y la mitad depende de la agricultura de subsistencia.

     

  • Sequía suma once días sin lluvias en el oriente salvadoreño

    Sequía suma once días sin lluvias en el oriente salvadoreño

    El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) reportó el miércoles un nuevo período de sequía meteorológica moderada en El Salvador, luego de contabilizar once días consecutivos sin lluvias en sectores de La Unión Norte, en la zona oriental del territorio nacional.

    «Desde el 5 de septiembre, las lluvias han cesado en algunos sectores puntuales del oriente del país, por lo que a la fecha ha iniciado un nuevo evento de sequía meteorológica moderada (11 días consecutivos sin lluvia) y las zonas afectadas por este fenómeno se ubican en el municipio La Unión Norte», señaló la institución en un informe.

    La institución explicó que la ausencia de lluvias durante once días consecutivos permitió establecer el inicio de un evento de sequía meteorológica moderada. Las áreas afectadas se encuentran específicamente en el municipio de La Unión Norte, según los registros de la Gerencia de Meteorología.

    Las condiciones de temperatura, sin embargo, mostraron una ligera variación durante los últimos días. Medio Ambiente indicó que los registros disminuyeron y actualmente ninguna de las estaciones monitoreadas por la institución reporta condiciones de ola de calor.

    El nuevo período seco ocurre después de que las zonas oriental y costera de El Salvador enfrentaran en agosto su tercera sequía de los últimos meses debido a la influencia de El Niño. 

    El ministro de Medio Ambiente, Fernando López, confirmó entonces que el país había registrado períodos de sequía durante junio, julio y agosto.

    El Salvador permanece bajo alerta roja por la sequía asociada al fenómeno de El Niño, cuyo impacto tiene un pronóstico grave hacia finales de 2026 e inicios de 2027. Las condiciones secas ya provocaron afectaciones y pérdidas en cultivos de maíz y frijol.

    La falta de precipitaciones se suma a episodios de calor extremo y escasez de agua que durante este año afectaron la producción agrícola y aumentaron las preocupaciones sobre la seguridad alimentaria de las comunidades que dependen de los cultivos para su subsistencia.

    Los efectos también alcanzaron al lago Güija, compartido por El Salvador y Guatemala, cuyo nivel disminuyó debido a las condiciones asociadas con El Niño. La reducción del agua representa una amenaza para actividades como la pesca y la agricultura, además del abastecimiento de las comunidades cercanas al lago.

  • La sequía destruye cultivos de familias rurales del este guatemalteco y empuja a los campesinos a la supervivencia

    La sequía destruye cultivos de familias rurales del este guatemalteco y empuja a los campesinos a la supervivencia

    La sequía golpea a las comunidades rurales del este de Guatemala, donde agricultores perdieron completamente sus cultivos de subsistencia ante la prolongada falta de lluvias. Felícito Marroquín, de 72 años, perdió las 3.5 hectáreas de maní que sembró en El Jícaro, departamento de El Progreso, después de que las plantas se marchitaran antes de producir.

    Marroquín invirtió más de 15,000 quetzales, equivalentes a unos $1,930, en una cosecha de la que dependía para obtener ingresos y comprar otros alimentos básicos para su familia.

    «De la venta del maní compramos el maíz y el frijol que comemos. La milpa se seca rápido y el maní  le hace más ‘gancho’ (oposición) a la sequía, pero este año no sacamos nada», relata Marroquín a EFE.

    El Jícaro se encuentra dentro del Corredor Seco centroamericano, una extensa franja árida habitada por más de 10 millones de personas y que atraviesa varios departamentos guatemaltecos. La falta de agua también afecta a la cercana aldea Las Ovejas, donde las pequeñas mazorcas sin granos y los terrenos sin producción muestran las consecuencias de la sequía sobre los huertos comunitarios y familiares.

    La escasez de lluvias también redujo las reservas de agua disponibles para las comunidades.

    «Aquí el agua de los pozos bajó a niveles que nunca habíamos visto. Las plantas se secaron antes de dar fruto y las familias ya no tienen qué comer ni qué vender en el mercado local», afirma a EFE Delfa Esperanza Carías.

    A esta situación se suma el difícil acceso a las aldeas, a las que se llega atravesando cauces secos y caminos de piedra transitables principalmente a caballo o en vehículos de doble tracción.

    Sin cosechas y con los pozos prácticamente sin agua, algunas familias intentan recolectar la escasa lluvia en agujeros artesanales recubiertos con plástico negro. Otros habitantes recurren al trabajo temporal en fincas productoras de melón para obtener ingresos que les permitan cubrir sus necesidades diarias.

    «Ahí van a trabajar muchos vecinos para sacar para el diario, aunque no es lo mismo que trabajar en lo propio», se lamenta Marroquín.

    El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA) confirmó pérdidas totales en cultivos de subsistencia en comunidades de El Jícaro.

    «Estamos asistiendo a familias que perdieron la totalidad de su producción de subsistencia en esta temporada. La sequía extrema afectó el desarrollo de las plantas desde la fase de germinación y la disponibilidad de fuentes de agua para el riego artesanal en las comunidades es prácticamente nula», explicó a EFE José Antonio Acevedo, extensionista del ministerio.

    Las perspectivas tampoco son favorables para los próximos meses. Un informe técnico del Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh) advirtió sobre la consolidación del fenómeno de El Niño después de registrar cuatro trimestres móviles consecutivos con valores positivos en el Índice Oceánico de El Niño (ONI).

    Según el Insivumeh y la Organización Meteorológica Mundial (OMM), el fenómeno provoca un déficit hídrico cercano a un tercio de las precipitaciones normales y un aumento de las temperaturas promedio.

    Sus efectos podrían mantenerse en Guatemala durante todo el primer semestre de 2027, prolongando las dificultades de las familias que dependen de la agricultura para alimentarse y generar ingresos.

     

  • El cambio climático intensifica el fenómeno de El Niño un 37 %, según estudio

    El cambio climático intensifica el fenómeno de El Niño un 37 %, según estudio

    El cambio climático está amplificando el fenómeno El Niño-Oscilación del Sur, que actualmente es cerca de un 37 % más intenso que durante la era preindustrial, según un estudio elaborado por investigadores británicos y estadounidenses y publicado en la revista científica Science.

    El Niño es un fenómeno climático natural que ocurre cuando las aguas superficiales del océano Pacífico central y oriental experimentan un fuerte calentamiento e interactúan de manera anómala con la atmósfera, provocando alteraciones en los patrones climáticos de distintas regiones del planeta.

    Sus efectos pueden intensificar sequías, inundaciones e incendios forestales, además de favorecer episodios de blanqueamiento de corales y generar impactos en sectores como la agricultura y la salud pública. Durante las últimas décadas se registraron varios episodios de El Niño con una intensidad inusual y un calentamiento extendido por buena parte del Pacífico tropical.

    Sin embargo, la limitada disponibilidad de registros históricos y la variabilidad natural de El Niño dificultaban establecer si el aumento de su intensidad estaba relacionado con el calentamiento provocado por la actividad humana. Para estudiarlo, los científicos reconstruyeron las temperaturas de la superficie del mar durante los últimos 1,000 años.

    Los investigadores utilizaron mediciones geoquímicas de corales modernos y fosilizados de las islas Galápagos, en Ecuador. Debido a su ubicación en el Pacífico oriental, una de las principales regiones afectadas por El Niño, la composición química de estos corales permite identificar cambios históricos en la temperatura del océano.

    Los corales crecen entre uno y dos centímetros al año mediante capas de carbonato cálcico, cuya composición química conserva información sobre la temperatura del agua en la que se desarrollaron. Los científicos compararon esos registros con simulaciones de condiciones climáticas anteriores a 1850 procedentes de 12 modelos.

    Los resultados indican que la variabilidad de El Niño aumentó junto con el calentamiento global y que el cambio más pronunciado ocurrió durante los últimos 40 años. El estudio calcula que la variabilidad moderna es específicamente un 36.5 % superior a la registrada durante la era preindustrial, principalmente porque los episodios son ahora más frecuentes e intensos.

    «No hemos observado ningún momento en el pasado en el que los eventos de El Niño hayan sido tan intensos como lo son hoy en día. Desde hace 40 años la severidad del fenómeno no es normal comparada con los últimos mil años», señaló la autora principal del estudio, Julia Cole, directora del Departamento de Ciencias de la Tierra y del Medio Ambiente de la Universidad de Míchigan.

     

  • Perú declara emergencia pesquera por fenómeno de El Niño

    Perú declara emergencia pesquera por fenómeno de El Niño

    El Gobierno de Perú declaró este domingo en emergencia los subsectores de Pesca y Acuicultura durante los próximos cuatro meses, ante los efectos previstos del fenómeno climatológico de El Niño y con el objetivo de adoptar medidas de respuesta y reactivación económica.

    La Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN) prevé que continúe El Niño Costero, acompañado de lluvias intensas en el litoral peruano y con una magnitud estimada entre fuerte y extraordinaria hasta comienzos de 2027.

    Para la región del Pacífico ecuatorial central, los especialistas proyectan que El Niño se extienda hasta inicios del otoño de 2027. Su intensidad sería fuerte entre agosto y septiembre de este año y pasaría de fuerte a muy fuerte entre octubre y febrero próximo.

    La declaratoria incorpora un Plan de Emergencia bajo responsabilidad del Ministerio de la Producción, destinado a responder ante las posibles afectaciones de El Niño 2026-2027 y crear condiciones que permitan fortalecer las cadenas productivas de los sectores pesquero y acuícola.

    Entre las acciones previstas se encuentra desarrollar investigación científica para el aprovechamiento sostenible de los recursos hidrobiológicos, implementar medidas de ordenamiento pesquero y facilitar procedimientos administrativos y sanitarios que permitan mantener las actividades de procesamiento.

    El plan contempla además facilidades para el pago de multas administrativas pesqueras, acuícolas y sanitarias, así como medidas para impulsar la comercialización, dinamizar el mercado y facilitar el acceso a financiamiento. El Ministerio de la Producción será responsable de dar seguimiento y evaluar la ejecución de estas acciones.

    Las condiciones climatológicas también podrían afectar la disponibilidad de anchoveta en las zonas norte y centro del país. El recurso, utilizado para producir harina y aceite, permanecería replegado frente a la costa central, dentro de las diez millas náuticas y a profundidades superiores a su promedio habitual.

    La emergencia ocurre después de que los subsectores de Pesca y Acuicultura registraran una caída del 48.7 % durante el segundo trimestre de 2026, debido a que la pesca marítima se redujo a la mitad por el calentamiento del mar.

    Las autoridades advierten que El Niño puede provocar lluvias extraordinarias, inundaciones, desbordamientos y movimientos en masa capaces de afectar infraestructura, activos productivos, cadenas de suministro y actividades económicas.

     

     

  • Honduras declara alerta roja en 75 municipios por sequía asociada al fenómeno de El Niño

    Honduras declara alerta roja en 75 municipios por sequía asociada al fenómeno de El Niño

    El Gobierno de Honduras declaró alerta roja en 75 municipios del centro y sur del país debido a la sequía meteorológica asociada al fenómeno de El Niño, que afecta los cultivos, animales y la disponibilidad de agua en zonas del Corredor Seco.

    La Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (COPECO) informó que la alerta roja comprende municipios de los departamentos de Comayagua, La Paz, Francisco Morazán, El Paraíso, Valle y Choluteca. Otros 71 municipios fueron colocados bajo alerta amarilla.

    La alerta roja representa el nivel máximo y supone la ejecución de las acciones necesarias para proteger la vida de la población, mientras que la amarilla llama a las autoridades y habitantes a prepararse ante un posible agravamiento de las condiciones. La medida permanecerá «por tiempo indefinido, debido a la sequía meteorológica asociada al fenómeno de El Niño», indicó COPECO.

    El Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (CENAOS) señaló que Honduras enfrenta condiciones más cálidas y secas de lo habitual debido al establecimiento de un evento fuerte de El Niño. El retraso de la temporada lluviosa dejó déficits acumulados de precipitaciones de entre 100 y 200 milímetros, con efectos sobre las reservas de agua para consumo humano y animal.

    La situación también representa un riesgo para la seguridad alimentaria de Centroamérica. El director ejecutivo interino del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas, Carl Skau, advirtió recientemente que El Niño amenaza con provocar un «golpe duro» en la región, especialmente en el Corredor Seco.

    Esta franja territorial se extiende desde el sur de México hasta Costa Rica y es altamente vulnerable a las variaciones climáticas extremas. Comprende amplias zonas de Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua, donde viven alrededor de 10.5 millones de personas, muchas dedicadas a cultivos de subsistencia como maíz y frijol.

    Skau advirtió que las sequías prolongadas y las lluvias extremas podrían revertir los avances alcanzados en la lucha contra la desnutrición infantil si no se adoptan medidas anticipadas para proteger a las comunidades más vulnerables.

    Ante estos riesgos, Naciones Unidas anunció en abril la activación de un plan de «acción anticipatoria» en Honduras con una inversión de $4 millones para proteger a unas 65,000 personas. Las medidas contemplan asistencia alimentaria, apoyo a actividades agrícolas y ganaderas, fortalecimiento de sistemas de agua, vigilancia de enfermedades y atención nutricional para niños, mujeres embarazadas y lactantes.

  • MARN advierte que la sequía meteorológica continúa afectando el oriente de El Salvador

    MARN advierte que la sequía meteorológica continúa afectando el oriente de El Salvador

    La sequía meteorológica continúa afectando a El Salvador, principalmente en la zona oriental del país, donde varias estaciones de monitoreo reportan hasta 16 días secos consecutivos, una condición asociada al período canicular y a la influencia del fenómeno de El Niño en el Pacífico central, advirtió el martes el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN).

    Según el Informe Especial número 8, emitido por la Dirección del Observatorio de Amenazas y Recursos Naturales, durante los últimos días se ha registrado una nueva disminución de las lluvias en el territorio nacional, comportamiento característico de la canícula que, combinado con los patrones atmosféricos propios de la época, ha favorecido la persistencia de la sequía.

    El reporte indica que tres estaciones de monitoreo ubicadas en los departamentos de La Unión y Usulután acumulan 16 días secos consecutivos, condición que las ubica en la categoría de sequía meteorológica fuerte. Además, otras cuatro estaciones localizadas en Usulután, Morazán y San Miguel registran entre 11 y 15 días secos consecutivos, lo que corresponde a una sequía moderada.

    El MARN también informó que cuatro estaciones adicionales presentan entre 5 y 10 días secos consecutivos, clasificándose en la categoría de sequía meteorológica débil. Estas se encuentran distribuidas en los departamentos de Morazán y La Unión.

    El informe señala que, entre el 19 y el 28 de julio, la mayor parte del territorio nacional mantiene niveles adecuados de humedad en el suelo. Sin embargo, desde la zona paracentral hacia el oriente del país se observan condiciones de déficit de humedad que van de ligero a extremo. También se identifican déficits ligeros en sectores de Chalatenango, mientras que en el sur de Santa Ana y el norte de Sonsonate se reportan excesos de humedad.

    Para los próximos días, el Ministerio prevé que las condiciones atmosféricas continúen influenciadas por un flujo del este ligeramente acelerado sobre el Caribe, lo que favorecerá el ingreso de aire cálido y húmedo. No obstante, se esperan lluvias dispersas durante las tardes y noches, principalmente en la zona norte y en los alrededores de la cordillera volcánica.

    Las autoridades también pronostican que persistirá un ambiente muy cálido en todo el país debido a temperaturas ligeramente superiores a lo normal. Aunque por ahora la probabilidad de que se desarrolle una ola de calor es baja, el MARN aseguró que mantendrá un monitoreo permanente de la evolución de estas condiciones climáticas.

    De acuerdo con el pronóstico, las temperaturas máximas oscilarán entre 23 °C y 30 °C en zonas de montaña, entre 32 °C y 34 °C en los valles interiores, entre 35 °C y 37 °C en la zona oriental y entre 33 °C y 35 °C en la franja costera. La próxima actualización del informe está prevista para el viernes 31 de julio.