El director ejecutivo y cofundador de OpenAI, Sam Altman, reconoció este lunes 2 de noviembre que el desarrollo de la inteligencia artificial (IA) incrementará considerablemente el consumo mundial de energía, aunque expresó su confianza en que los avances tecnológicos permitan compensar esa demanda mediante una mayor disponibilidad de recursos energéticos.
Durante su participación en la feria energética ADIPEC, celebrada en Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos, el responsable de la empresa creadora de ChatGPT abordó las preocupaciones sobre el elevado consumo eléctrico de los centros de datos y destacó la necesidad de fortalecer la cooperación entre la industria tecnológica y las compañías energéticas.
«Nos gustaría devolver con creces el favor de la demanda energética que tendremos logrando una ganancia neta para la disponibilidad de energía en el mundo», afirmó Altman ante representantes de empresas vinculadas a los hidrocarburos y las energías renovables. El ejecutivo sostuvo que la inteligencia artificial podría convertirse en una herramienta para encontrar soluciones a los desafíos de producción y abastecimiento energético.
Altman aseguró que los modelos actuales de inteligencia artificial ya cuentan con capacidades para resolver problemas científicos complejos, por lo que considera posible aplicar esos avances a las dificultades que enfrenta la industria «para producir y suministrar energía». A su juicio, el potencial de estas herramientas podría contribuir a mejorar la disponibilidad energética mundial.
El empresario explicó que el consumo eléctrico necesario para responder una consulta individual de inteligencia artificial se redujo considerablemente en comparación con los niveles registrados hace tres o cuatro años. Sin embargo, advirtió que la utilización masiva de estas plataformas provoca que la demanda energética total continúe creciendo. «A medida que lo hacemos más eficiente, la gente simplemente quiere usarlo mucho más», señaló.
Para ejemplificar la expansión del uso de estas herramientas, Altman indicó que hace seis años el usuario con mayor actividad dentro de OpenAI consumía alrededor de 100,000 tókenes mensuales, una cantidad que actualmente equivale al promedio mundial por persona. En contraste, aseguró que el usuario con mayor consumo de la plataforma alcanza ahora los 500,000 millones de tókenes al mes.
Pese a las presiones que este crecimiento representa para las redes eléctricas, el director ejecutivo consideró que las industrias tecnológica y energética tienen «la obligación con la sociedad de suministrarla», debido a las oportunidades que ofrece la inteligencia artificial en sectores como la educación, la medicina y la investigación de nuevos medicamentos.
Altman también destacó el avance tecnológico de Emiratos Árabes Unidos, país anfitrión del encuentro, donde aproximadamente el 80 % de los jóvenes utiliza ChatGPT al menos una vez por semana. Según el ejecutivo, esta proporción coloca al país entre los mercados con mayor penetración de la herramienta, en un contexto de expansión global de la inteligencia artificial y de creciente necesidad de infraestructura energética.
