El expresidente del FC Barcelona, Josep Maria Bartomeu, justificó este jueves ante un juez que el club pagara $1.8 millones a su abogado por su participación en el acuerdo judicial del caso Neymar, argumentando que existió un pacto verbal sellado con un apretón de manos.
Bartomeu compareció como investigado ante el juzgado de instrucción número 16 de Barcelona, tras una denuncia de la Fiscalía que lo acusa de desviar $4.3 millones en comisiones e intermediaciones durante su gestión al frente del club entre 2014 y 2020.
La investigación surge de un informe forense que la actual directiva del Barcelona, encabezada por Joan Laporta, entregó a la Fiscalía en 2022. El documento detalla presuntas irregularidades contables vinculadas con operaciones de fichajes de jugadores.
Una de las operaciones cuestionadas por el Ministerio Público es el pago de $1.8 millones que el abogado José Ángel González Franco facturó en 2016 por intervenir en el acuerdo entre el Barcelona, la Fiscalía y la Abogacía del Estado en el proceso judicial por el fichaje de Neymar.
Ese pacto llevó al club a admitir dos delitos contra la Hacienda Pública y aceptar una multa de $5.9 millones. Además, permitió el archivo de la causa contra Bartomeu y el también expresidente del Barcelona, Sandro Rosell.
Según la Fiscalía, el abogado no representaba oficialmente al club, ya que la defensa del Barcelona estaba a cargo del letrado Cristóbal Martell. Por ello, sostiene que González Franco conocía el conflicto de intereses entre la defensa personal de Bartomeu y los intereses del club.
Durante su declaración, Bartomeu afirmó que acordó verbalmente con González Franco que este defendiera los intereses del Barcelona en el caso. El exdirigente señaló que para él “un apretón de manos es suficiente”, pese a que el contrato formal se firmó meses después, cuando el acuerdo judicial ya estaba prácticamente cerrado.
El expresidente también aseguró que desconoce los detalles de la operación y dijo no saber por qué la junta directiva del club fue informada hasta un año después del pago inicial de honorarios, que ascendió a unos $1 millón.
La Fiscalía también investiga a Bartomeu por otras dos operaciones: el pago de una comisión en el fichaje del jugador brasileño Malcom sin conocimiento de la junta directiva y un desembolso de $1.6 millones al Club Esportiu Laietà por supuestos daños derivados del proyecto Espai Barça, que contempla la remodelación del Camp Nou y sus alrededores.

