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  • Brasil mide su historia electoral en una segunda vuelta que Lula busca remontar

    Brasil mide su historia electoral en una segunda vuelta que Lula busca remontar

    El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, enfrentará este domingo al senador Flávio Bolsonaro en una segunda vuelta electoral que podría marcar un precedente histórico en el país sudamericano, donde desde 1989 ningún aspirante que terminó segundo en la primera votación consiguió revertir el resultado para alcanzar la Presidencia.

    Lula, de 80 años, busca la reelección después de casi cuatro años de gobierno y afronta su séptima candidatura presidencial en más de 37 años de trayectoria política.

    Sin embargo, por primera vez llega a una segunda vuelta en desventaja, luego de obtener el 45.16 % de los votos en las elecciones del pasado 4 de octubre, frente al 47.03 % conseguido por Flávio Bolsonaro, hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro.

    La diferencia de 1.87 puntos porcentuales entre ambos candidatos coloca al mandatario brasileño ante el desafío de romper una tendencia que se mantiene desde el regreso de las elecciones presidenciales directas en 1989. Brasil celebrará su octava segunda vuelta presidencial y, hasta ahora, en todas las anteriores el candidato que encabezó la primera ronda terminó convirtiéndose en presidente.

    La experiencia electoral de América Latina, sin embargo, demuestra que remontar una desventaja es posible. Desde 1978 se celebraron 67 segundas vueltas presidenciales en la región, de las cuales 22 terminaron con la victoria del candidato que había quedado en segundo lugar durante la primera votación. Esto representa aproximadamente un tercio de los procesos electorales analizados.

    Entre los países que más han recurrido a este mecanismo se encuentran Ecuador, con 12 segundas vueltas; Guatemala, con 10; Brasil y Perú, con ocho cada uno; y Colombia y Chile, con siete. Ecuador encabeza la lista de remontadas electorales, con cinco resultados revertidos, incluido el triunfo de Daniel Noboa en 2023, cuando derrotó a Luisa González pese a haber terminado detrás de ella en la primera ronda. Perú y Guatemala registran tres remontadas cada uno.

    En Perú, Alberto Fujimori protagonizó una de estas victorias en 1990, cuando superó al escritor Mario Vargas Llosa después de perder la primera votación. La historia fue distinta para su hija Keiko Fujimori, quien en 2016 ganó la primera ronda, pero terminó derrotada por Pedro Pablo Kuczynski. Argentina también registra dos remontadas en igual número de segundas vueltas: Mauricio Macri venció a Daniel Scioli en 2015 y Javier Milei derrotó a Sergio Massa en 2023, cuando consiguió el 55.65 % de los votos.

    Colombia y Chile también acumulan dos elecciones presidenciales en las que el resultado inicial cambió en la segunda vuelta. En Colombia, Andrés Pastrana consiguió remontar frente a Horacio Serpa en 1998, mientras que Juan Manuel Santos repitió la situación en 2014 al superar a Óscar Iván Zuluaga y asegurar su reelección. En Chile, José Antonio Kast perdió la segunda vuelta de 2021 frente a Gabriel Boric después de encabezar la primera ronda, pero consiguió revertir una desventaja frente a Jeannette Jara en las elecciones de 2025.

    La elección brasileña pondrá nuevamente a prueba esta tendencia regional. Flávio Bolsonaro buscará mantener la ventaja conseguida el 4 de octubre y prolongar el historial electoral de su país, mientras que Lula intentará convertirse en el primer candidato brasileño que logra ganar una segunda vuelta después de perder la primera ronda.

    El resultado definirá quién gobernará Brasil durante los próximos cuatro años y si el país se incorpora a la lista de democracias latinoamericanas que han registrado remontadas presidenciales.

     

  • Lula y Bolsonaro cierran propaganda electoral con ataques y promesas

    Lula y Bolsonaro cierran propaganda electoral con ataques y promesas

    El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y su rival opositor, Flávio Bolsonaro, cerraron este viernes sus espacios de propaganda electoral con mensajes centrados en la esperanza, el cambio y cuestionamientos políticos, a dos días de la segunda vuelta presidencial que definirá quién gobernará el país durante los próximos cuatro años.

    Lula aprovechó su último anuncio para cuestionar a Bolsonaro por presuntos escándalos de corrupción y sus propuestas económicas. La pieza publicitaria, presentada y narrada por mujeres, incluyó señalamientos sobre la trayectoria legislativa del candidato opositor y sus promesas de reducir el gasto público para estabilizar las finanzas del país.

    «En un acto de desesperación, la campaña de Flávio intenta atacar a Lula con noticias falsas. Conozca los datos comprobados que tiene que esconder», expresó una de las participantes del anuncio, antes de presentar los cuestionamientos contra el hijo del expresidente Jair Bolsonaro.

    La propaganda también aseguró que el opositor «Va a cortar salario, jubilaciones y programas populares» y «prometió que va a privatizar Petrobras», en referencia a sus propuestas económicas.

    El mandatario brasileño, quien busca un cuarto período presidencial no consecutivo, defendió los resultados de su administración y reconoció que todavía existen desafíos pendientes.

    «He dedicado mi vida a luchar por un país más justo», afirmó Lula, quien también sostuvo que el domingo representa «un día que vale por muchos años» para definir el rumbo político y económico de Brasil.

    Por su parte, Flávio Bolsonaro optó por un mensaje de agradecimiento a sus simpatizantes, acompañado de imágenes de sus recorridos por distintas regiones del país y músicos interpretando el himno nacional en varias ciudades. El candidato opositor, de 45 años, aseguró que el contacto con los brasileños durante la campaña transformó su manera de comprender las necesidades de la población.

    «Ustedes me llevaron a andar por el Brasil real. Yo aprendí con ustedes. Nunca más voy a ser el mismo, porque tocó en el fondo de mi alma ese sentimiento, esa fuerza, ese orgullo de ser brasileño, y esas ganas de cuidar de mi país», expresó Bolsonaro, quien apareció vestido con una camisa blanca durante el anuncio. El aspirante también agradeció las muestras de apoyo recibidas durante sus actividades proselitistas.

    El hijo del expresidente Jair Bolsonaro, quien gobernó Brasil entre 2019 y 2022, insistió en que la elección representa una oportunidad para cambiar la conducción del país.

    «Usted va a elegir si es momento de cambiar o si vamos a continuar en ese viejo sistema que nadie aguanta más», manifestó el candidato. Su propaganda también incorporó mensajes religiosos y concluyó con una multitud rezando una parte del Padre Nuestro, seguida de un «amén» colectivo, dirigido especialmente a su base electoral conservadora y religiosa.

    Flávio Bolsonaro obtuvo una ventaja aproximada de dos millones de votos sobre Lula en la primera vuelta del pasado 4 de octubre, aunque ninguno alcanzó más del 50 % de los sufragios válidos necesarios para ganar la Presidencia.

    A dos días de la votación definitiva, las encuestas muestran una competencia cada vez más ajustada, con Lula reduciendo la distancia frente a Bolsonaro, quien permanece estancado en las mediciones. Ambos candidatos llegan así al cierre de campaña en medio de una disputa electoral que mantiene abierta la definición de la Presidencia brasileña.

     

  • Deuda pública y déficit desafían al próximo presidente brasileño

    Deuda pública y déficit desafían al próximo presidente brasileño

    El próximo presidente de Brasil, que será elegido este domingo en una segunda vuelta entre el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, y el opositor Flávio Bolsonaro, deberá enfrentar una situación económica marcada por el crecimiento de la deuda pública, un elevado déficit fiscal y la necesidad de impulsar reformas que permitan mejorar las finanzas del país.

    Uno de los principales desafíos será contener el endeudamiento estatal, que alcanza el 82.9 % del producto interno bruto (PIB), mientras que el déficit fiscal se sitúa en el 9.48 %. Ambos indicadores mantienen una tendencia ascendente y representan una amenaza para las cuentas públicas. Aunque los candidatos prometen disciplina fiscal a partir de 2027, sus propuestas presentan diferencias importantes y ninguno detalló completamente cómo ejecutará sus planes.

    Lula apuesta por incrementar la inversión pública para estimular el crecimiento económico y elevar la recaudación tributaria, con el propósito de sostener los programas sociales. Bolsonaro, por su parte, plantea reducir el gasto estatal en unos $40,000 millones, equivalentes al 3 % del presupuesto de 2026, mediante un ajuste que, según promete, no afectará los beneficios sociales. Su propuesta también incluye eliminar al menos diez ministerios y reducir el tamaño de la administración pública.

    Otro problema para el próximo Gobierno serán las elevadas tasas de interés, que actualmente se encuentran en el 13.75 %. Este nivel encarece el financiamiento, limita la inversión y aumenta las dificultades de las familias para pagar sus deudas. Aunque el Banco Central redujo ligeramente los tipos de interés, la inflación interanual del 4.58 % y los altos precios de los combustibles han impedido una flexibilización monetaria más rápida.

    Reforma tributaria y relaciones comerciales con Estados Unidos

    Brasil también deberá implementar en 2027 un nuevo impuesto indirecto destinado a simplificar el sistema tributario y fortalecer la recaudación.

    Según estimaciones preliminares del Gobierno de Lula, el impuesto al valor agregado (IVA) podría alcanzar el 28 %, aunque todavía no existe una tasa oficial. Bolsonaro propone revisar la reforma tributaria aprobada el año pasado, establecer un IVA menor y eliminar centenares de tasas y regulaciones que, según sostiene, «asfixian» a los emprendedores.

    La relación comercial con Estados Unidos será otro asunto prioritario. Brasil mantiene negociaciones con Washington para revertir los aranceles impuestos por la administración de Donald Trump, que afectan el intercambio con su segundo socio comercial.

    Bolsonaro considera que su cercanía política con el mandatario estadounidense facilitaría un acuerdo, mientras Lula cuestiona esa posición y advierte que su adversario sería «entreguista».

    A este escenario se suma la aplicación, en diciembre, de una reforma laboral aprobada por el Congreso que reducirá la jornada semanal de 44 a 40 horas, una medida que genera preocupación empresarial por sus posibles efectos sobre el empleo y los precios.

    Minería, petróleo y empresas estatales

    La explotación de minerales críticos y el desarrollo petrolero también figuran entre las prioridades económicas. Brasil posee la segunda mayor reserva mundial de minerales críticos, aunque su industria todavía se encuentra en una etapa inicial. Ambos aspirantes buscan fortalecer la producción nacional, pero Bolsonaro propone acelerar las inversiones mediante acuerdos con compañías extranjeras, mientras Lula defiende un mayor control brasileño sobre estos recursos.

    En el sector petrolero, el opositor plantea permitir la fracturación hidráulica para extraer hidrocarburos no convencionales, mientras el mandatario busca que Petrobras vuelva a contar con una red de gasolineras para intervenir en los precios.

    El futuro de las empresas estatales será otra decisión relevante para el próximo Gobierno, especialmente ante las dificultades financieras de algunas instituciones, como Correos, que se encuentra al borde de la quiebra. Lula propone conservar estas compañías bajo propiedad pública y recuperar su estabilidad económica, mientras Bolsonaro plantea privatizar o cerrar aquellas que considere no esenciales. Sin embargo, el opositor asegura que la petrolera Petrobras y el banco Caixa permanecerán en manos del Estado.

     

  • La campaña electoral en Brasil relega al medioambiente mientras la Amazonía arde en llamas

    La campaña electoral en Brasil relega al medioambiente mientras la Amazonía arde en llamas

    El medioambiente ha permanecido relegado en la campaña presidencial de Brasil, pese a que la nación atraviesa una nueva ola de incendios en la Amazonía e inundaciones en el sur del país, efectos de la crisis climática que se han agravado por el fenómeno de El Niño, que este año llega con una fuerza inusitada.

    Ni el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que aspira a un cuarto mandato no consecutivo a sus 80 años, ni Flávio Bolsonaro, que busca que la ultraderecha vuelva al poder, han promovido el tema en sus mítines de cara a la segunda vuelta presidencial de este domingo.

    Para Marcio Astrini, secretario ejecutivo del Observatorio del Clima, red ecologista que agrupa a más de 170 organizaciones del país, resulta «increíble» que después de los estragos climáticos que se vivieron en 2024 los candidatos no hayan mostrado preocupación por el tema y que la campaña solo haya dejado lugar a «escándalos de todo tipo».

    Hace dos años, la Amazonía sufrió la peor sequía de su historia y el sur del país sufrió inundaciones que dejaron más de 180 muertos y millones de damnificados.

    Esos estragos comienzan a verse de nuevo este año en esas regiones del país, aunque en proporciones mucho menores, pero a la espera de lo que pueda ocasionar El Niño, que llegará con su máxima potencia a Brasil entre noviembre y diciembre.

    Solo en el bioma, el número de focos en llamas a comienzos de esta semana ya estaba por 11.000. De seguir la tendencia hasta fin de mes se superarán los de 2024, cuando se registraron 16.170 puntos ardiendo en la selva.

    El peso ambiental de los programas

     

    El programa de Lula menciona 38 veces el cambio climático y lo presenta como una emergencia que debe orientar las políticas públicas, mientras que el del hijo del expresidente Jair Bolsonaro alude una sola vez a los fenómenos climáticos extremos.

    El líder progresista defiende en su plan la meta de acabar con la deforestación para 2030 y propone medidas de adaptación a los desastres, recuperación de cuencas hidrográficas, protección de los bosques y financiación de políticas ambientales.

    El tema ha sido una de las prioridades de su Administración. En su primer año de Gobierno, la deforestación en la Amazonía se redujo a la mitad tras el fuerte aumento registrado durante el mandato de Jair Bolsonaro (2019-2022) y ahora, en la recta final de su gestión, ha logrado que la tala en el bioma alcance su nivel más bajo en casi cuatro décadas.

    Lula, sin embargo, también ha defendido con ahínco la exploración petrolera en la cuenca de la desembocadura del Amazonas, una decisión cuestionada por los ambientalistas que alertan sobre los riesgos para la biodiversidad.

    Flávio Bolsonaro, por su parte, propone eliminar la deforestación ilegal para 2029 y promover actividades económicas basadas en la biodiversidad amazónica, como la biotecnología y la producción de medicamentos, cosméticos y nuevos materiales.

    Su programa también plantea revisar la coordinación entre los organismos ambientales, entidades que fueron fortalecidas durante la actual Administración luego de quedar sin financiación y con personal reducido en el mandato de Bolsonaro padre, un defensor de la explotación de la Amazonía y de las tierras indígenas.

    La Amazonía en riesgo

    Para el experto en clima Carlos Nobre, el resultado electoral tendrá consecuencias para el futuro de la Amazonía, que, sostuvo, está al borde del «punto de no retorno».

    El reputado científico insiste en la necesidad de frenar la deforestación, la degradación forestal y los incendios antes de 2040 y restaurar simultáneamente las áreas degradadas, para evitar que la selva pierda su capacidad de regenerarse.

    Nobre teme que una victoria de Flávio Bolsonaro permita recuperar políticas similares a las de la presidencia de su padre. Y aunque una reelección de Lula daría continuidad a las medidas actuales, tendría dificultades para avanzar por la conformación conservadora que ahora tiene el Congreso y el peso de los intereses agropecuarios en el Parlamento.

    El especialista advierte que la protección de la Amazonía no depende únicamente de Brasil: sus efectos sobre el clima y los ciclos del agua trascienden las fronteras.

    Por ello, considera necesario que la población y los nueve países que hacen parte del bioma comprendan el riesgo que afronta la selva y ejerzan presión para evitar que alcance un punto de no retorno.

  • Flávio Bolsonaro busca llevar legado de su padre al poder

    Flávio Bolsonaro busca llevar legado de su padre al poder

    Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente brasileño Jair Bolsonaro, llega a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales del próximo 25 de octubre como el candidato más votado y con la intención de continuar el proyecto político de su padre, quien gobernó Brasil entre 2019 y 2022.
    El senador obtuvo una ventaja de aproximadamente dos puntos porcentuales sobre el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, en la primera vuelta celebrada el 4 de octubre.

    El candidato del Partido Liberal (PL) fue elegido como sucesor político por su padre, quien cumple una condena de 27 años de prisión domiciliaria por encabezar una trama golpista destinada a impedir la llegada de Lula al poder después de las elecciones de 2022. Aunque busca proyectar una imagen menos confrontativa,

    Flávio mantiene los principales planteamientos del expresidente. «Puedo ser más tranquilo y moderado, pero llevo sangre de los Bolsonaro», afirmó durante el lanzamiento de su candidatura.

    La influencia de Jair Bolsonaro también está presente en el programa de gobierno de su hijo, un documento de 76 páginas que menciona al expresidente o a su administración en 22 ocasiones.

    Flavio Bolsonaro ha puesto el modelo salvadoreño en su plan de gobierno.

    Brasil sin miedo

    Entre sus principales propuestas figuran el fortalecimiento de la seguridad pública, la reducción del aparato estatal y una política económica liberal.

    Bajo el lema ‘Brasil sin miedo’, Flávio plantea disminuir a 14 años la edad de responsabilidad penal para determinados delitos y adoptar el modelo penitenciario del presidente salvadoreño, Nayib Bukele, como parte de su estrategia contra la criminalidad.

    En materia de seguridad, el aspirante presidencial también propone crear una unidad de élite de las Fuerzas Armadas para vigilar las fronteras, endurecer las penas contra el narcotráfico y las organizaciones criminales, así como establecer la castración química para violadores.

    Su programa contempla imponer condenas mínimas de ocho años de prisión por el robo de teléfonos celulares. Estas medidas forman parte de su propuesta de reforzar la seguridad y combatir los delitos que afectan a la población brasileña.

    En el ámbito económico, Bolsonaro pretende eliminar al menos diez ministerios, reducir los cargos de confianza y disminuir el gasto público. También plantea bajar impuestos, privatizar empresas estatales y adoptar medidas para alcanzar el equilibrio fiscal, reducir la deuda y disminuir el costo de vida. Su propuesta incluye una reforma judicial y el aprovechamiento económico de los recursos de la Amazonía, bajo los principios del bolsonarismo y el lema ‘Dios, Patria, Familia y Libertad’.

    Entre las iniciativas que lo diferencian de su padre destacan la eliminación de la reelección presidencial, programas para promover la independencia económica y la inclusión tecnológica de las mujeres, así como proyectos para explotar y procesar tierras raras y minerales críticos.

    En política exterior, el senador busca estrechar las relaciones de Brasil con Estados Unidos, Israel y Argentina, especialmente con la administración del presidente estadounidense, Donald Trump, a quien la familia Bolsonaro considera un aliado político.

    El candidato también respalda la creación de una zona de libre comercio continental y la incorporación de Brasil al Escudo de las Américas, una alianza de gobiernos conservadores promovida por Trump para combatir el narcotráfico y que contempla la posibilidad de operaciones estadounidenses en los territorios de los países participantes.

    Flávio Bolsonaro nació en Resende, en el estado de Río de Janeiro, estudió Derecho y comenzó su trayectoria política a los 21 años como diputado regional. En 2019 llegó al Senado brasileño, desde donde consolidó su participación en la política nacional. Sin embargo, su carrera también estuvo marcada por investigaciones judiciales relacionadas con presunto lavado de dinero, un supuesto esquema de empleados fantasma y operaciones inmobiliarias millonarias realizadas en efectivo. Todos esos procedimientos terminaron archivados.

    Actualmente, el candidato enfrenta una nueva investigación relacionada con el financiamiento de ‘Dark Horse’, una película sobre la vida de su padre. Las autoridades investigan posibles delitos de lavado de dinero, evasión de divisas y corrupción, señalamientos que Bolsonaro rechazó al sostener que el proyecto recibió financiamiento privado y legal.

    En medio de estos cuestionamientos, el senador afronta la recta final de una campaña electoral en la que busca consolidar el respaldo obtenido en la primera vuelta y llevar nuevamente al bolsonarismo al Palacio de Planalto.

     

     

  • Milei vuelve a insultar a Lula y dice que espera que no se “robe” las elecciones de Brasil

    Milei vuelve a insultar a Lula y dice que espera que no se “robe” las elecciones de Brasil

    El presidente de Argentina, Javier Milei, volvió a arremeter este martes contra su homólogo de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, a quien acusó de realizar una “campaña sucia” antes de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, programada para el próximo domingo 25 de octubre, en la que el mandatario brasileño buscará la reelección frente al senador Flávio Bolsonaro.

    “Espero que su último truco de campaña sucia no incluya robarse la elección. Zurdo ladrón”, escribió Milei en su cuenta de X, en una nueva confrontación pública con el presidente brasileño. El mandatario argentino reiteró así su respaldo al candidato del Partido Liberal (PL), hijo del expresidente Jair Bolsonaro, quien disputará la presidencia contra Lula, representante del Partido de los Trabajadores (PT).

    La publicación estuvo acompañada de un fragmento de una entrevista televisiva en la que Lula defendió una propuesta para reducir la jornada laboral de seis a cinco días semanales. Durante sus declaraciones, el presidente brasileño sostuvo que “la mujer no puede trabajar seis días a la semana y descansar uno porque ese día tiene que limpiar la casa”, una afirmación que provocó cuestionamientos del mandatario argentino.

    Milei aprovechó esas declaraciones para calificar a Lula de “progresista machirulo (forma despectiva de decir machista)” y cuestionar las críticas que, según él, reciben los dirigentes de derecha por parte de sus adversarios políticos. “Después andan acusando de misóginos a todos sus oponentes. Se les está cayendo la careta a estos delincuentes”, agregó el presidente argentino en su mensaje.

    Milei mantiene su respaldo a Flávio Bolsonaro

    La nueva confrontación ocurre a cinco días de la segunda vuelta presidencial brasileña, en la que Lula buscará obtener un cuarto mandato no consecutivo. Durante el primer debate televisado entre los dos candidatos, celebrado el domingo pasado, el mandatario brasileño relacionó políticamente a Flávio Bolsonaro con Milei y con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

    El presidente argentino ya había manifestado su apoyo a Bolsonaro durante la primera vuelta electoral, realizada el 4 de octubre, cuando el candidato del PL obtuvo el 47.03 % de los votos, frente al 45.16 % alcanzado por Lula. Tras conocerse los resultados, Milei celebró el desempeño del aspirante conservador y escribió: “Pierde un zurdo comunista a manos de alguien de derecha y los mercados lo festejan con grandes subas”.

    Las diferencias entre ambos mandatarios se remontan a sus enfrentamientos políticos anteriores y han provocado episodios de tensión diplomática. En julio, Milei llamó a Lula “presidiario” y “ladrón”, declaraciones que llevaron al Gobierno brasileño a convocar a consultas a su embajador en Buenos Aires, en medio del deterioro de la relación entre los dos presidentes.

    Pese a los constantes enfrentamientos políticos, Brasil y Argentina mantienen una relación económica estratégica debido a su participación en el Mercado Común del Sur (Mercosur). Brasil continúa siendo el principal socio comercial de Argentina y ambos países representan las mayores economías del bloque regional, por lo que las diferencias entre sus mandatarios se desarrollan en un contexto de importantes vínculos comerciales y diplomáticos.

  • Lula y Flávio Bolsonaro disputarán este domingo una segunda vuelta polarizada en Brasil

    Lula y Flávio Bolsonaro disputarán este domingo una segunda vuelta polarizada en Brasil

    El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, enfrenta una difícil batalla por su reelección frente al senador opositor Flávio Bolsonaro, quien busca mantener y ampliar la ventaja obtenida en la primera vuelta de las elecciones presidenciales del pasado 4 de octubre. Ambos candidatos disputarán la segunda vuelta el próximo domingo, en un ambiente de creciente tensión política y con encuestas que apuntan a una contienda muy reñida.

    Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, consiguió el 47.03 % de los sufragios en la primera vuelta, mientras que Lula alcanzó el 45.16 %. Desde entonces, cientos de miles de seguidores de ambos aspirantes participaron en manifestaciones de apoyo que también provocaron enfrentamientos verbales entre simpatizantes del oficialismo y la oposición. La confrontación se extendió a las redes sociales, donde las campañas intensificaron sus ataques contra sus adversarios.

    Lula, de 80 años, aspira a conseguir un cuarto mandato no consecutivo, aunque enfrenta un desafío histórico: ningún candidato que terminó segundo en la primera vuelta consiguió posteriormente ganar la Presidencia brasileña.

    El mandatario perdió 3.4 millones de votos respecto a las elecciones de 2022, principalmente en municipios pequeños vinculados con las actividades agropecuarias.

    «Esa caída se concentró especialmente en ciudades pequeñas donde la agropecuaria tiene un mayor peso en la economía local», explica a EFE Felipe Nunes, profesor de la Fundación Getulio Vargas (FGV) y director de Quaest.

    El crecimiento electoral del senador opositor también destaca en las regiones agrícolas. Según Nunes, al comparar los resultados de Flávio Bolsonaro en 2026 con los obtenidos por su padre en 2022, el candidato «creció en el 98 % de los municipios, pero avanzó más en aquellos donde los granos, la ganadería y las grandes propiedades estructuran la economía».

    En Goiânia, capital del estado de Goiás, algunos ciudadanos que anteriormente respaldaban a Lula ahora apoyan al senador. Pamela Lima, de 24 años, reconoció que votó por el mandatario influida por sus profesores, pero se «arrepintió amargamente» después de relacionarse con trabajadores independientes. Bolsonaro propone impulsar el empleo autónomo y flexibilizar el mercado laboral, pese a que Brasil registra niveles históricamente bajos de desempleo.

    El descontento con el oficialismo también está relacionado con los escándalos de corrupción de administraciones anteriores. Wilker da Silva, decorador de 40 años, explicó que respaldó a Lula durante sus primeros gobiernos, entre 2003 y 2010, pero posteriormente cambió su preferencia política.

    «Demasiada corrupción, descarada, y ya nadie la aguanta más. Lula nunca más», expresa a EFE.

    El rechazo entre los seguidores de ambos candidatos también se refleja en una encuesta de Quaest, según la cual el 43 % de los electores teme más un regreso de la familia Bolsonaro al poder, mientras que otro 43 % teme la reelección del actual presidente.

    El director de Quaest explicó que las preocupaciones de los votantes responden a diferentes motivos políticos y económicos.

    «Entre quienes temen una victoria de Flávio, los motivos incluyen el rechazo hacia él o hacia su familia, el autoritarismo y la corrupción. Entre quienes temen la reelección de Lula, destacan la corrupción, la preocupación por la economía y una valoración negativa del Gobierno», desgrana Nunes.

    Ante este escenario, el mandatario brasileño busca atraer principalmente a quienes no participaron en la primera vuelta, debido a que el porcentaje de indecisos se mantiene entre el 1 % y el 2 %.

    En las elecciones del 4 de octubre, unos 33.4 millones de brasileños se abstuvieron de votar, equivalentes al 21 % del padrón electoral. Sin embargo, la participación representa un desafío para Lula, pues históricamente la abstención aumentó en las segundas vueltas presidenciales desde 1989.

    La única excepción ocurrió en 2022, cuando disminuyó 0.36 puntos porcentuales y permitió incorporar aproximadamente 570,000 votantes adicionales. Para fortalecer su campaña, Lula anunció un incremento del 15 % en el principal subsidio social, prohibió las apuestas deportivas, impulsó ayudas para trabajadores autónomos y consiguió que el Congreso aprobara reducir la jornada laboral de 44 a 40 horas semanales.

    Por su parte, Flávio Bolsonaro consiguió el respaldo del escritor Augusto Cury y del exgobernador de Goiás Ronaldo Caiado, quienes ocuparon el tercer y quinto lugar, respectivamente, en la primera vuelta. El senador ganó en 15 de los 27 estados brasileños, incluidos São Paulo, Minas Gerais y Río de Janeiro, los tres más poblados del país.

    El resultado de la segunda vuelta dependerá, en buena medida, de la capacidad de Lula para conservar su ventaja en el noreste, tradicional bastión electoral de la izquierda, y reducir la diferencia frente a Bolsonaro en las demás regiones de Brasil.

     

  • Lula y Flávio Bolsonaro cruzan acusaciones de corrupción en debate electoral

    Lula y Flávio Bolsonaro cruzan acusaciones de corrupción en debate electoral

    El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador opositor Flávio Bolsonaro intercambiaron este domingo fuertes acusaciones de corrupción durante su primer debate televisado, celebrado a una semana de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, prevista para el próximo domingo.

    El encuentro, transmitido por la cadena Band, estuvo marcado por constantes interrupciones y señalamientos relacionados con investigaciones que involucran a personas cercanas a ambos aspirantes.

    Lula, candidato a la reelección por el Partido de los Trabajadores (PT), cuestionó los presuntos vínculos financieros de la familia Bolsonaro con el banquero Daniel Vorcaro, mientras que su adversario respondió con acusaciones contra el hijo del mandatario brasileño.

    «La mentira es el fuerte de la familia Bolsonaro», afirmó Lula durante el enfrentamiento.

    El candidato del Partido Liberal (PL) respondió: «Tu nariz está creciendo, Lula. Ten cuidado», después de que el presidente le exigiera explicaciones sobre una millonaria operación financiera relacionada con una película dedicada a la vida de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro.

    Las investigaciones apuntan a que Flávio Bolsonaro negoció con Vorcaro, antiguo propietario del Banco Master y actualmente encarcelado, unos 134 millones de reales, equivalentes a $26 millones, para financiar la producción de ‘Dark Horse’.

    La película relata la trayectoria del exmandatario brasileño, quien se encuentra detenido, y todavía no tiene una fecha establecida para su estreno. El escándalo financiero también involucra a distintas autoridades brasileñas y personas del entorno de los Bolsonaro.

    Una de las hipótesis de la investigación señala que parte de esos recursos pudo utilizarse para financiar la permanencia de Eduardo Bolsonaro, hermano del candidato presidencial, en Estados Unidos.

    Desde ese país, Eduardo promovió ante altos funcionarios de la Casa Blanca sanciones económicas contra Brasil por el proceso judicial contra su padre, condenado por intento de golpe de Estado.

    Lula también recordó que el Tribunal Supremo brasileño condenó a Eduardo por coaccionar a los magistrados encargados de juzgar al expresidente y sostuvo que «huyó a Estados Unidos para conspirar contra Brasil». El mandatario agregó: «Ustedes están traicionando a la patria y serán juzgados por ello».

    Flávio Bolsonaro contraatacó al mencionar las tres investigaciones abiertas contra Fábio Luís Lula da Silva, conocido como Lulinha, hijo mayor del presidente, por supuesto tráfico de influencias dentro del Gobierno brasileño.

    «Usted protege a su hijo. Su Gobierno se convirtió en un mercadeo de negocios (…) Sus gobiernos siempre estuvieron marcados por la corrupción», expresó el senador, quien también pidió al mandatario que se calmara durante el intercambio.

    «Solo estoy restregándote algunas verdades a la cara, respétame», añadió.

    La confrontación también incluyó referencias a los presuntos vínculos de la familia Bolsonaro con familiares de integrantes de grupos paramilitares de Río de Janeiro. En uno de los momentos más tensos, el senador pidió a Lula que permaneciera a su lado, pero el presidente rechazó la solicitud y respondió: «No quiero quedarme cerca de ti, quiero tomar distancia con milicianos….», en alusión a esas supuestas relaciones.

    El debate se produjo en medio de una contienda electoral ajustada. En la primera vuelta, Flávio Bolsonaro obtuvo el 47 % de los votos, dos puntos porcentuales por encima de Lula, quien a sus 80 años busca alcanzar un cuarto mandato presidencial no consecutivo.

    Los sondeos más recientes muestran un empate técnico entre ambos candidatos, dentro del margen de error, aunque el hijo del expresidente Jair Bolsonaro mantiene una ligera ventaja numérica de cara a la segunda vuelta del próximo domingo.

     

  • Lula multiplica los anuncios de beneficios a los brasileños en vísperas de las elecciones

    Lula multiplica los anuncios de beneficios a los brasileños en vísperas de las elecciones

    El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, continuó este miércoles con una serie de anuncios económicos y sociales de cara a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales del próximo 25 de octubre, en las que se enfrentará al opositor Flávio Bolsonaro, después de quedar en segundo lugar en la primera ronda de votaciones.

    Entre las medidas más recientes, Lula firmó un decreto para reglamentar el marco jurídico de la industria brasileña de los videojuegos, aprobado en 2024. La normativa establece directrices para promover la producción nacional, fortalecer la formación de profesionales y proteger la propiedad intelectual en un sector que cuenta con aproximadamente 115 millones de usuarios en Brasil, de los cuales más de la mitad son mujeres.

    La industria de los videojuegos mueve anualmente más de 12,000 millones de reales, equivalentes a unos $2,400 millones, según las cifras recogidas en la información. Esta iniciativa se suma a otros anuncios del mandatario, entre ellos ayudas dirigidas a las familias de menores ingresos, subsidios a los combustibles y beneficios para pequeños empresarios, medidas que forman parte de su agenda en las semanas previas a la votación.

    Las propuestas generaron cuestionamientos del candidato opositor Flávio Bolsonaro, quien acusó al mandatario de intentar «comprar votos» mediante el anuncio de un programa para condonar las deudas de pequeños empresarios. El aspirante, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, cuestionó el martes la sucesión de beneficios anunciados por el Gobierno durante la campaña electoral.

    Lula también intensificó sus acercamientos a la población evangélica, que representa alrededor del 27 % de los habitantes de Brasil y constituye uno de los sectores donde Flávio Bolsonaro registra mayor respaldo en las encuestas. Mediante una carta dirigida a estas familias, el presidente destacó la prohibición de las apuestas deportivas y los casinos en línea, actividades rechazadas por ese segmento religioso debido a sus efectos sobre el endeudamiento familiar.

    En el mismo mensaje, el mandatario defendió su propuesta para reducir la jornada laboral a 40 horas semanales, con dos días de descanso. La iniciativa, cuya votación en el Senado estaba prevista para este miércoles, permitiría a los trabajadores disponer de «más tiempo para estar en la iglesia en comunión con sus hermanos y en adoración», según expresó Lula en su comunicación dirigida a los evangélicos.

    Mientras el presidente mantiene sus anuncios y participa en movilizaciones de apoyo en distintas ciudades brasileñas, Flávio Bolsonaro confirmó que asistirá el próximo domingo al primer debate televisivo previo a la segunda vuelta. Aunque inicialmente había descartado participar, el candidato opositor cambió de decisión después de que Lula confirmara su presencia y aseguró, mediante un video publicado en redes sociales, que acudiría «para restregarle la verdad en la cara».

    La contienda electoral llega después de que Flávio Bolsonaro obtuviera el 47 % de los votos en la primera vuelta, frente al 45 % conseguido por Lula, quien busca alcanzar un cuarto mandato presidencial no consecutivo a sus 80 años. Una encuesta de Datafolha publicada después de los comicios registró un 52 % de apoyo para Bolsonaro y un 48 % para el actual mandatario entre los votos válidos, cifras que reflejan la estrecha diferencia registrada por el sondeo a pocos días de la elección.

  • Flávio Bolsonaro visita a su padre en prisión domiciliaria tras levantarse la restricción

    Flávio Bolsonaro visita a su padre en prisión domiciliaria tras levantarse la restricción

    El senador brasileño Flávio Bolsonaro, quien obtuvo la mayor cantidad de votos en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil, visitó este martes 13 de octubre a su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, quien cumple prisión domiciliaria en Brasilia, después de permanecer 90 días sin poder verlo por una restricción judicial.

    El candidato del Partido Liberal (PL) manifestó su satisfacción tras reunirse durante aproximadamente una hora con el exmandatario, quien, según relató, celebró los resultados obtenidos por su hijo en las elecciones. «Salgo muy feliz de aquí, estaba muy alegre con el resultado de la primera vuelta», declaró Flávio ante periodistas reunidos en las afueras de la residencia de su padre.

    La prohibición había sido ordenada en julio por el magistrado Alexandre de Moraes, de la Corte Suprema de Brasil, después de que Flávio leyera públicamente en redes sociales una carta de Jair Bolsonaro, incumpliendo las medidas cautelares impuestas al expresidente. Sin embargo, el juez decidió el lunes levantar la restricción con el respaldo de la Fiscalía, aunque estableció que las reuniones familiares no podrán tener una finalidad «político-electoral».

    Flávio Bolsonaro aseguró que el encuentro le permitió recuperar fuerzas para afrontar los últimos doce días de campaña antes de la segunda vuelta presidencial, prevista para el 25 de octubre. El senador disputará la Presidencia con el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, a quien superó por dos puntos porcentuales en la primera ronda electoral, al obtener el 47 % de los votos frente al 45 % del gobernante.

    Jair Bolsonaro mantiene buen ánimo durante su condena

    El aspirante presidencial también se refirió al estado de ánimo de su padre, condenado a 27 años de prisión por encabezar una conspiración golpista contra Lula. «Está bien, haciendo esas bromas sin gracia (…) Tiene buen humor, satisfecho con el trabajo que se está realizando y con esperanzas de que Brasil cambie», expresó el senador sobre el exmandatario y capitán retirado del Ejército.

    Asimismo, Flávio cuestionó la decisión judicial que durante tres meses le impidió visitar a su padre, al considerar que carecía de justificación. El candidato calificó la medida de «sin fundamento» y aseguró que el reencuentro le proporcionó «muchas más fuerzas, más entusiasmo y todavía más ganas de estar en las calles para defender al país».

    Flávio Bolsonaro enfrentará a Lula en segunda vuelta

    Durante sus declaraciones, el senador de 45 años también criticó al Partido de los Trabajadores (PT), organización política del presidente Lula, a la que acusó de impulsar una campaña basada en «mentiras» contra su candidatura. Las declaraciones se producen mientras ambos aspirantes intensifican sus actividades políticas de cara a la jornada electoral definitiva.

    El primer sondeo publicado después de la primera vuelta, elaborado por la firma Datafolha y divulgado el jueves pasado, situó a Flávio Bolsonaro con el 52 % de las intenciones de voto frente al 48 % atribuido a Lula. La encuesta refleja el escenario electoral previo a la segunda vuelta del 25 de octubre, cuando los brasileños deberán elegir al próximo presidente del país.