El presidente de Argentina, Javier Milei, acusó este domingo al Gobierno de Brasil de financiar una campaña en redes sociales contra su país durante el Mundial, horas después de que la Cancillería brasileña llamara a consultas a su embajador en Buenos Aires por las declaraciones del mandatario argentino contra el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
En una entrevista concedida a Radio Mitre, Milei sostuvo que parte de los recursos utilizados para promover mensajes críticos hacia Argentina provinieron del Ejecutivo brasileño.
«¿Sabe quién puso más plata en esta campaña antiArgentina? El Gobierno de Brasil, el 25 % de los recursos salió de ahí», afirmó el mandatario.
Milei hizo referencia a publicaciones difundidas en redes sociales relacionadas con el Mundial, entre ellas acusaciones sobre un supuesto favorecimiento arbitral hacia la selección argentina, el respaldo de funcionarios israelíes al equipo nacional y señalamientos de que Argentina es un país racista.
«Hoy Argentina es un emblema de la libertad, por eso todo el ataque mediático que hubo, porque estamos siendo el faro de Occidente, (…) estamos poniendo en jaque las políticas de estos chorros (ladrones) que se escudan detrás del Estado presente para robarle a la gente de bien», expresó.
Las declaraciones se produjeron pocas horas después de que el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil convocara a consultas a su embajador en Argentina, Julio Bitelli, como respuesta a los insultos que Milei dirigió el sábado contra Lula da Silva durante un acto político en Brasil.
Durante la convención del Partido Liberal (PL), el presidente argentino calificó a Lula de «ladrón» y lo acusó de promover el socialismo en América Latina y de conducir a Brasil hacia una crisis fiscal.
Milei viajó a Brasil para respaldar la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, quien buscará competir en las elecciones de octubre y, según el mandatario argentino, representa una alternativa política frente a Lula.
El nuevo intercambio de acusaciones profundiza las tensiones diplomáticas entre Argentina y Brasil, dos de los principales socios comerciales de Sudamérica, en un contexto de diferencias políticas entre los gobiernos de Milei y Lula da Silva.











