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  • La reforma paramétrica de pensiones: ¿logrará cumplir las condiciones del FMI?

    La reforma paramétrica de pensiones: ¿logrará cumplir las condiciones del FMI?

    La reforma de pensiones, originalmente planteada para 2026 en el programa del Servicio Ampliado del Fondo (SAF) que El Salvador sostiene con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y pospuesta para 2027, está amarrada a un objetivo más de consolidación fiscal y sostenibilidad de las finanzas públicas que de mejora de las pensiones.

    En sus informes, el organismo, además de sugerir cambios en los parámetros como edad de jubilación y tasa de cotización, manifiesta la necesidad de un sistema que pueda sostenerse financieramente y que contenga los costos fiscales de la reforma de 2022. Plantea expresamente que la propuesta de reforma debe “fortalecer la sostenibilidad del sistema y generar ahorro fiscal”.

    También, sostiene que el Estado debe reducir su dependencia del ahorro acumulado en los fondos previsionales, ya que alrededor del 89 % de los ahorros administrados por las Administradoras de Fondos para Pensiones (AFP) están invertidos en deuda del Estado para cumplir obligaciones con el sistema público de pensiones. La propuesta de reforma que espera el FMI debe «dotar al sistema de pensiones de bases sólidas, al tiempo que se contienen los costos fiscales y los pasivos contingentes».

    El FMI indica que el Estado, además, debe reconocer sus obligaciones en el pago de intereses luego del período de gracia concedido tras la reforma de 2022 que aumentó las pensiones.

    Para 2027, el FMI ya no habla de una reforma en general sino de una reforma paramétrica de pensiones en línea con las recomendaciones del FMI.

    ¿Pero será suficiente una reforma paramétrica para cumplir las exigencias financieras que supone esta reforma de pensiones que se hará en 2027?

    El economista Carlos Acevedo considera que podría lograrlo solo si se suben suficientemente las tasas de cotización y la edad de jubilación, que podría ser los cinco años.

    «Si la reforma puede resolver esos desafíos, en teoría, sí pudiera. Si subís lo suficiente la edad de jubilación, si subís lo suficiente la tasa de cotización y si ajustas la tasa de reemplazo, sí pudiera responder a la preocupación de hacerla sostenible», indica.

    Sin embargo, no cree posible que el Gobierno deje de tomar prestado del Fondo de Pensiones y no ve posible que un impuesto a las riquezas pueda ser la solución, sobre todo si también se busca atraer inversión extranjera.

    Acevedo considera que un ajuste a la tasa de reemplazo, a la baja, podría beneficiar la sostenibilidad de la reforma sin embargo, cree que ya está suficientemente baja.

    «La tasa de reemplazo está en lo que serían los mínimos estables. Porque recordemos que venimos de tasa de reemplazo del 100%. La tasa de reemplazo, ahora de la gente que ha cotizado toda su vida laboral dentro del sistema privado, anda por menos del 30%. Claro, si se quiere hacer el sistema sostenible, habría probablemente que ajustar también a la baja la tasa de reemplazo», indica.

    «Si se ajustan suficientemente los parámetros pudiendo bajar la tasa de reemplazo, probablemente se logra la sostenibilidad financiera, pero sería absolutamente inaceptable del punto de vista social y político. Yo creo que la tasa de reemplazo ya está suficientemente baja». Carlos Acevedo, economista.

    Según el economista el Estado no podría devolver los intereses no pagados al Fondo de Pensiones y tampoco cree que sea necesario.»Creo que lo que se va a hacer es devolverlo un esquema de anualidades vencidas, unos 20 o 25 años de anualidades vencidas».

    Para Acevedo, la solución para lograr un sistema de pensiones sostenible no es fácil. Descarta propuestas que buscan una devolución de la deuda de pensiones porque tampoco considera que el Estado tenga capacidad. «¿Y dónde lo saca? Ese dinero ya se pagó en pensiones a los jubilados», cuestionó.

    Para el economista Rommel Rodríguez, es posible que una reforma paramétrica logre estabilizar el sistema de pensiones sin una reforma estructural y continuando el mecanismo de préstamo del Fondo de Pensiones al Estado.

    “Sí se puede nivelar o estabilizar o equilibrar un sistema de pensiones única y exclusivamente mediante la modificación de sus parámetros, que ya sabemos aumento de la tasa de cotización, el tiempo de trabajo, que sería impopular totalmente, la edad de jubilación, la fórmula cómo se calcula la pensión, la comisión AFP, pero esta sí sería impopular». Rommel Rodríguez, economista.

    Rodríguez también considera la posibilidad de que el Estado asuma la administración de los fondos y, al tomarlos, «desaparece» contablemente la deuda de pensiones. Otra posibilidad, señaló, es un impuesto, sin embargo, observa que sería una medida dolorosa.

    Para la Mesa por una Pensión Digna, la población salvadoreña suele cometer «el error de asociar la palabra reforma con un incremento en sus beneficios», pero que la reforma paramétrica del Fondo Monetario Internacional (FMI) solo busca «proteger las cuentas del Estado, no al pensionado» para «garantizar la devolución del préstamo que hará al Gobierno a través del Servicio Ampliado del Fondo (SAF)» y no necesariamente de mejorar las pensiones con la reforma exigida.

    Esta organización también se plantea la pregunta si una reforma paramétrica de subir la tasa de cotización del 17 % al 20 % sería suficiente para alcanzar el «equilibrio actuarial», es decir, lograr un sistema previsional sostenible como lo plantea el FMI, pero advierte que aumentar «desproporcionadamente» la tasa de cotización sería «contraproducente, ya que encarece el costo laboral formal, castiga la creación de empleo y exacerba la informalidad, contrayendo irónicamente la base de recaudación».

    «Obligar a una base decreciente de cotizantes formales a financiar el enorme déficit estatal destruirá el dividendo demográfico salvadoreño. Esto demuestra que la variable fiscal, sin la variable de cobertura e inclusión, conduce al colapso demográfico-financiero. Por ende, la reforma no puede ser paramétrica; debe ser una reingeniería estructural». Mesa por una Pensión Digna.

    Según la Mesa, «aceptar sumisamente» una reforma «estrictamente paramétrica en 2027 equivale a prescribir analgésicos a un paciente que sufre una hemorragia arterial», alterando edades, montos de contribución y fórmula «sin reestructurar la matriz de gobernanza y las fuentes de rentabilidad». Lo califica como «un fraude intergeneracional».

    Advierte que esto provocará un «espejismo» que logrará satisfacer las demandas de sus acreedores internacionales con «una clase trabajadora empobrecida y un mercado laboral asfixiado».

    «El déficit estructural de más de $20,865 millones no desaparecerá; simplemente detonará con mayor ferocidad cuando la presente generación alcance la tercera edad», augura la organización, lo cual señala termina por alejar más a los trabajadores informales y de bajos ingresos del sistema previsional.

    La Mesa cree que la reforma no debería ser paramétrica sino estructural. También, sugiere que la Cuenta de Garantía Solidaria (CGS) «debe ser cofinanciada sustancialmente mediante ingresos de impuestos progresivos sobre el gran capital.

  • Ministro francés destaca avances en clima de negocios de El Salvador

    Ministro francés destaca avances en clima de negocios de El Salvador

    El ministro delegado de Comercio Exterior y Atractivo Económico de Francia, Nicolas Forissier, destacó el viernes los avances que ha registrado El Salvador para mejorar su clima de negocios y atraer inversión extranjera, tras concluir una visita de dos días al país.

    Forissier aseguró que las compañías francesas que actualmente mantienen operaciones en territorio salvadoreño no le plantearon preocupaciones relacionadas con el entorno empresarial.

    “Sinceramente, las empresas que están aquí y que ya operan en El Salvador no me comentaron nada al respecto. De verdad. Así que esto significa que no hay problemas”, sostuvo.

    El funcionario reconoció, sin embargo, que todavía existen aspectos regulatorios que deben mejorarse. “Por supuesto, en todos los países del mundo —en todos— hay deficiencias que corregir. A veces surgen complicaciones o normativas que no están claras. Todos los países deben mejorar sus sistemas regulatorios; todos”, expresó.

    Forissier consideró que El Salvador realizó cambios importantes durante los últimos años para incrementar la transparencia y generar mejores condiciones para las empresas y los inversionistas.

    “Pero creo que lo ocurrido en El Salvador en los últimos años refleja, de hecho, una labor muy importante para lograr mayor transparencia y crear un entorno más favorable a los negocios y a los inversores. Esa es mi impresión. Por supuesto, las reformas deben continuar”, afirmó.

    El ministro francés relacionó parte de esas reformas con el programa económico acordado entre El Salvador y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

    El organismo alcanzó el 3 de septiembre un acuerdo a nivel técnico con las autoridades salvadoreñas sobre la segunda y tercera revisiones combinadas del programa y señaló que continúa el avance de reformas relacionadas con gobernanza y transparencia, aunque su aprobación definitiva corresponde al Directorio Ejecutivo.

    Forissier sostuvo que el proceso todavía está en desarrollo y consideró que la relación entre el Gobierno salvadoreño y el FMI refleja los avances alcanzados.

    “Pero considero que se ha realizado una gran labor. Esa es la percepción que tenemos. Y la mejor prueba de ello es la actitud del FMI en su diálogo con las autoridades salvadoreñas”, señaló.

    El funcionario también llamó a las compañías de su país a incrementar su presencia en El Salvador.

    “Mi mensaje para las empresas e inversores franceses es que esta asociación entre nuestros dos países ofrece un enorme abanico de oportunidades y que debemos tener una mayor presencia”, afirmó, al considerar que el mercado salvadoreño podría volverse progresivamente más atractivo para capital extranjero.

    Consultado durante la conferencia sobre señalamientos relacionados con derechos humanos y la situación democrática de El Salvador, Forissier evitó pronunciarse sobre esos temas y explicó que su visita respondía a sus funciones como ministro delegado de Comercio Exterior y Atractivo Económico de Francia.

     

  • El presidente boliviano anuncia el fin del subsidio al diésel

    El presidente boliviano anuncia el fin del subsidio al diésel

    El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, anunció la eliminación de la subvención estatal al diésel y estableció que su precio estará vinculado al mercado internacional, una medida con la que su Gobierno busca reducir el gasto público, combatir el contrabando y enfrentar la escasez de combustible.

    «Desde hoy el diésel costará lo mismo que nos cuesta comprarlo afuera. No podemos comprar caro para vender barato para que unos cuantos se lo roben», argumentó. «, indicó Paz.

    El Gobierno destinaba alrededor de $55 millones semanales a subvencionar combustibles, principalmente diésel, lo que representa más de $2,600 millones anuales. 

    El mandatario justificó la decisión al señalar que parte del combustible subsidiado era desviado hacia actividades ilegales.

    El Gobierno boliviano informó días antes que detectó mecanismos de desvío y reventa ilegal de carburantes.

    Paz aseguró que la eliminación del subsidio permitirá mantener disponible el combustible durante las 24 horas del día.

    «Con esta decisión garantizamos el abastecimiento permanente del diésel para todos», señaló.

    Parte de los recursos liberados será destinada a medidas sociales y productivas. Paz anunció el bono Pepe 2 para aproximadamente 2.9 millones de bolivianos, además de créditos preferenciales para transportistas, comerciantes, artesanos y productores, y un aumento del bono estudiantil Juancito Pinto.

    El mandatario también anunció la eliminación de impuestos de importación para insumos, semillas, herramientas, equipos y bienes de capital destinados a actividades productivas. A esto sumó la ampliación durante 120 días de un programa de regularización tributaria y medidas de financiamiento para gobiernos subnacionales.

    La eliminación de la subvención ocurre después de que el Congreso boliviano aprobara un financiamiento de $1,900 millones del Fondo Monetario Internacional (FMI). El programa contempla reformas para reducir el déficit fiscal, fortalecer las reservas y retirar progresivamente los subsidios a los combustibles, además de medidas para proteger a sectores vulnerables.

    La medida se produce además en medio de tensiones sociales por las reformas económicas de Paz. Bolivia prorrogó esta semana el estado de excepción declarado originalmente en junio después de una prolongada ola de bloqueos y protestas contra políticas del Gobierno, que provocó problemas de abastecimiento de alimentos, combustibles y medicamentos.

     

  • Las reservas internacionales de El Salvador crecen un 14.67 % hasta agosto

    Las reservas internacionales de El Salvador crecen un 14.67 % hasta agosto

    Las reservas internacionales netas de El Salvador alcanzaron $5,142.45 millones entre enero y agosto de 2026, lo que representa un crecimiento de 14.67 % respecto al cierre de 2025, según datos del Banco Central de Reserva (BCR).

    El incremento acumulado fue de $657.96 millones frente a los $4,484.49 millones registrados en diciembre de 2025. El comportamiento de las reservas presentó variaciones mensuales durante los primeros ocho meses del año, con períodos tanto de crecimiento como de reducción.

    En enero, las reservas disminuyeron $2.48 millones, mientras en febrero aumentaron $50.07 millones y en marzo crecieron otros $99.48 millones. Abril registró el mayor incremento del período, con $474.57 millones, antes de una reducción de $87.17 millones en mayo.

    Para junio, las reservas internacionales netas repuntaron $148.47 millones, mientras en julio experimentaron una disminución de $69.6 millones. En agosto volvieron a aumentar, esta vez en $44.62 millones, hasta alcanzar el nivel acumulado reportado por el BCR.

    Del total registrado hasta agosto, $4,856.48 millones corresponden a reservas en moneda extranjera. Otros $307.54 millones se encuentran en oro, cuyo valor aumentó 22.86 % frente a los $250.31 millones contabilizados en diciembre de 2025.

    El Fondo Monetario Internacional (FMI) define las reservas internacionales como activos externos que se encuentran bajo control y a disposición inmediata de las autoridades monetarias para atender necesidades de financiamiento de la balanza de pagos, intervenir en los mercados cambiarios y cumplir otros fines relacionados.

    El comportamiento de estos activos cobra relevancia después del acuerdo por $1,400 millones alcanzado entre El Salvador y el FMI, que contempla, entre sus componentes, medidas orientadas al fortalecimiento de las reservas internacionales del país.

    El organismo financiero señaló que el acuerdo busca «reforzar la sostenibilidad fiscal y externa, mediante la aplicación de un plan de consolidación fiscal ambicioso y favorable al crecimiento, así como medidas para fortalecer las reservas».

  • El FMI dice que reserva de bitcoin de El Salvador provino de donaciones privadas

    El FMI dice que reserva de bitcoin de El Salvador provino de donaciones privadas

    El Fondo Monetario Internacional (FMI) sostuvo que el aumento de las tenencias de bitcoin de El Salvador desde la primera revisión de su programa financiero provino de donaciones privadas y no de recursos públicos, según documentación presentada por las autoridades salvadoreñas al organismo.

    La aclaración forma parte del acuerdo técnico alcanzado entre el FMI y El Salvador para completar de manera combinada la segunda y tercera revisión del Servicio Ampliado del Fondo. El entendimiento todavía está sujeto a la aprobación del Directorio Ejecutivo del organismo y al cumplimiento de las acciones previas acordadas.

    La información permite explicar cómo las tenencias oficiales de bitcoin continuaron aumentando después de que la primera revisión del programa estableciera que el saldo de bitcoin del sector público debía permanecer sin cambios. El FMI indicó que la documentación entregada acredita el origen privado de la acumulación registrada posteriormente.

    No hay detalles del origen de esas donaciones privadas. El organismo no identificó a las personas o entidades que realizaron las donaciones ni detalló cuánto bitcoin aportó cada una. Según el rastreador oficial salvadoreño citado por la información proporcionada, las tenencias alcanzaron 7,764.37 bitcoins, después de registrar diferentes incrementos desde 2025.

    El FMI señaló que, de ahora en adelante, no espera nuevas acumulaciones de bitcoin más allá de las donaciones documentadas. El manejo de la criptomoneda se mantiene como uno de los componentes del programa financiero acordado con El Salvador y continuará sujeto a medidas de gobernanza y administración de riesgos.

    El acuerdo original con el organismo introdujo modificaciones a la política salvadoreña sobre bitcoin, cuya adopción como moneda de curso legal comenzó en 2021. Entre los cambios posteriores se estableció que su aceptación por parte del sector privado fuera voluntaria, que las obligaciones tributarias fueran pagadas con moneda estadounidense y que se limitaran las adquisiciones del sector público.

    Los cambios también alcanzaron a la billetera electrónica estatal Chivo. El Gobierno transfirió la participación mayoritaria y el control operativo de la billetera electrónica a un operador privado, aunque conservó una participación minoritaria y responsabilidades relacionadas con la custodia de los activos de sus clientes. El FMI no identificó al operador privado.

    El Salvador y el FMI acordaron además avanzar en la modernización del marco legal, regulatorio y de supervisión de los activos digitales, así como fortalecer la gobernanza y administración de riesgos sobre los criptoactivos mantenidos por el sector público. Estas disposiciones forman parte de las condiciones vinculadas con el programa financiero de 40 meses entre el país y el organismo.

     

  • FMI plantea que El Salvador debe hacer una reforma paramétrica de pensiones para 2027

    FMI plantea que El Salvador debe hacer una reforma paramétrica de pensiones para 2027

    El Salvador deberá avanzar en una reforma paramétrica de pensiones durante 2027, de acuerdo con los compromisos incluidos en el acuerdo técnico alcanzado entre el Gobierno y el Fondo Monetario Internacional (FMI) para completar la segunda y tercera revisiones del programa económico vigente.

    En un comunicado difundido el jueves, el FMI señaló que continuarán los trabajos para fortalecer el sistema previsional mediante el reconocimiento de las obligaciones derivadas del vencimiento del período de gracia correspondiente a los pagos de intereses adeudados a los fondos privados de pensiones. A esto se sumará la promulgación de una reforma paramétrica durante el próximo año, en línea con las recomendaciones del organismo.

    «Se continuará trabajando para fortalecer el sistema de pensiones mediante el reconocimiento de las obligaciones derivadas del vencimiento del período de gracia de los pagos de intereses adeudados a los fondos de pensiones privados, y la promulgación de una reforma paramétrica de las pensiones en línea con las recomendaciones del FMI el próximo año», señala el organismo.

    Una reforma paramétrica de pensiones supone modificar uno o varios de los parámetros que determinan el funcionamiento y sostenibilidad de un sistema previsional, sin necesariamente sustituirlo por otro modelo.

    El comunicado del FMI no especifica cuáles parámetros del sistema previsional deberán modificarse ni detalla posibles cambios en aspectos como edad de jubilación, años de cotización, tasas de aporte o cálculo de las pensiones. El comunicado únicamente establece el compromiso de promulgar una reforma paramétrica siguiendo las recomendaciones del Fondo.

    Los cambios en el sistema de pensiones forman parte de una estrategia más amplia de consolidación fiscal acordada con el FMI. El organismo indicó que el Gobierno deberá continuar aplicando políticas prudentes de gasto y mejorar la administración de los ingresos públicos, mientras mantiene espacio fiscal para programas sociales e infraestructura considerada prioritaria.

    El Fondo proyecta que el superávit primario del Sector Público No Financiero pase de 2.9 % del producto interno bruto (PIB) en 2026 a 3.7 % en 2027. Esta trayectoria forma parte de los esfuerzos para cumplir con la Ley de Responsabilidad Fiscal, que establece como objetivo reducir la relación entre la deuda pública y el PIB hasta 80 % en 2030.

    La reforma previsional aparece entre los compromisos acordados mientras el FMI considera que la economía salvadoreña mantiene un desempeño sólido. El organismo prevé un crecimiento del PIB real de 4.5 % para 2026, impulsado por la inversión y el consumo privado, así como por las remesas, el turismo y los flujos de capital.

    El compromiso sobre pensiones está incluido en el acuerdo técnico alcanzado para las revisiones segunda y tercera del programa de 40 meses bajo el Servicio Ampliado del Fondo (SAF). El acuerdo aún necesita la aprobación del Directorio Ejecutivo del FMI y la finalización de las acciones previas pactadas. Una vez aprobado, El Salvador tendría acceso a aproximadamente $140 millones.

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    El programa del FMI para El Salvador fue aprobado en febrero de 2025 por aproximadamente $1,400 millones. Además de la reforma paramétrica de pensiones, las nuevas revisiones contemplan continuar reduciendo la deuda pública, fortalecer las reservas y la liquidez, mejorar la gobernanza y avanzar en reformas destinadas a sostener las finanzas públicas en el largo plazo.

     

  • FMI mejora la perspectiva económica de El Salvador y anuncia desembolso por $140 millones

    FMI mejora la perspectiva económica de El Salvador y anuncia desembolso por $140 millones

    El Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Gobierno de El Salvador alcanzaron un acuerdo a nivel técnico para completar de forma conjunta la segunda y tercera revisiones del programa económico de 40 meses, cuya aprobación permitiría al país acceder a un desembolso de aproximadamente $140 millones, anunció el organismo este jueves en un comunicado.

    Las revisiones forman parte del acuerdo bajo el Servicio Ampliado del Fondo (SAF), aprobado en febrero de 2025 por aproximadamente $1,400 millones. El organismo señaló que el programa está dando resultados positivos y que los desequilibrios fiscales y externos se corrigen conforme a los compromisos adquiridos.

    El jefe de la misión del FMI para El Salvador destacó que la actividad económica superó las previsiones durante 2025 y proyectó un crecimiento del producto interno bruto (PIB) real de 4.5 % para 2026, apoyado por la inversión y el consumo privado, además del comportamiento de las remesas, el turismo y los flujos de capital. El organismo atribuyó también parte de este desempeño a las mejoras en seguridad y a una mayor confianza de los inversionistas.

    En materia fiscal, el FMI indicó que continuará la consolidación mediante políticas prudentes de gasto y mejoras en la administración de los ingresos. El organismo prevé que el superávit primario del Sector Público No Financiero pase de 2.9 % del PIB en 2026 a 3.7 % en 2027, con el objetivo de reducir la relación entre la deuda pública y el PIB hasta 80 % en 2030.

    El acuerdo todavía está sujeto a la aprobación del Directorio Ejecutivo del FMI y al cumplimiento de las acciones previas pactadas.

    Reforma a sistema de pensiones

    El acuerdo contempla además continuar los trabajos para fortalecer el sistema de pensiones. Entre las medidas figura reconocer las obligaciones relacionadas con el vencimiento del período de gracia para el pago de intereses adeudados a los fondos privados y promulgar el próximo año una reforma paramétrica de pensiones acorde con las recomendaciones del FMI.

    También se preparará una reforma de la administración pública destinada a elevar la eficiencia y calidad de los servicios y apoyar la sostenibilidad fiscal.

    El organismo señaló que El Salvador continuará fortaleciendo sus reservas y colchones de liquidez, después de superar los objetivos establecidos, junto con reformas en la regulación y supervisión financiera.

    También plantea profundizar las medidas de transparencia y gobernanza, entre ellas mejoras en la lucha contra el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo, así como la publicación de las declaraciones patrimoniales de altos funcionarios públicos.

    Chivo y Bitcoin

    Respecto a Chivo, el FMI informó que la participación pública en la billetera electrónica se redujo considerablemente y que la propiedad mayoritaria y el control operativo fueron transferidos a un operador privado.

    El Gobierno mantuvo una participación minoritaria y la custodia de los activos de los clientes, mientras continúan los esfuerzos para mejorar la transparencia sobre las tenencias de bitcoin distribuidas entre diferentes billeteras.

    El FMI añadió que las autoridades entregaron documentación para verificar que la acumulación de bitcoin registrada desde la primera revisión provino de donaciones privadas y que no se utilizaron recursos públicos.

    El acuerdo establece además que no se prevé una mayor acumulación de bitcoin, salvo las donaciones documentadas, y contempla modernizar el marco legal, regulatorio y de supervisión de los activos digitales y fortalecer la gestión de riesgos de los criptoactivos en poder del sector público.

     

  • S&P mantiene calificación de El Salvador con perspectiva estable

    S&P mantiene calificación de El Salvador con perspectiva estable

    S&P Global Ratings ratificó las calificaciones soberanas de El Salvador en ‘B-‘ a largo plazo y ‘B’ a corto plazo, tanto en moneda extranjera como local, y mantuvo la perspectiva estable, según su evaluación publicada el 27 de agosto. La agencia sostuvo además en ‘AAA’ su evaluación de transferencia y convertibilidad.

    La calificadora explicó que la perspectiva estable combina una mejora de la situación fiscal y económica del país y mayores alternativas de financiamiento con la incertidumbre sobre la forma en que el Gobierno atenderá un fuerte incremento del servicio de la deuda durante 2027. S&P considera que un cumplimiento de las obligaciones con los fondos privados de pensiones sin pérdidas de valor para los acreedores fortalecería la calidad crediticia del soberano.

    Entre los factores favorables, S&P señaló que la mejora de las condiciones de seguridad está impulsando la inversión y el crecimiento económico. La firma proyecta que la economía salvadoreña crecerá 4.4 % en 2026, apoyada principalmente por la inversión, después de que esta alcanzara alrededor del 27 % del PIB en 2025. También estima un PIB nominal de $39.5 billones y un PIB por habitante cercano a $6,421 para 2026.

    La agencia también destacó el fortalecimiento de las finanzas públicas. Los ingresos gubernamentales aumentaron desde el equivalente al 22.8 % del PIB en 2019 hasta el 26.7 % en 2025, mientras el balance primario del Gobierno general pasó de un resultado prácticamente equilibrado en 2024 a un superávit equivalente al 1.9 % del PIB en 2025. Para 2026, S&P proyecta que ese superávit primario aumentará al 2.6 % del PIB.

    Uno de los principales riesgos identificados se encuentra en el sistema de pensiones. La reestructuración de las obligaciones con los fondos privados realizada en 2023 estableció un período de gracia de cuatro años que termina en abril de 2027. Los intereses acumulados y los correspondientes a ese año implicarán un pago extraordinario de aproximadamente $2,400 millones, equivalente al 5.5 % del PIB, y S&P indicó que el Gobierno todavía no publicó los detalles de cómo atenderá esa obligación.

    La calificadora considera que El Salvador dispone actualmente de más fuentes potenciales de financiamiento, entre ellas organismos multilaterales, inversionistas institucionales nacionales y eventualmente los mercados internacionales. El acuerdo firmado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) a principios de 2025 contempla $1,400 millones, complementados por un paquete de aproximadamente $3,500 millones de otros organismos multilaterales hasta 2027. Sin embargo, S&P señaló que retrasos en compromisos de política económica mantienen detenido el acceso a desembolsos del FMI.

    S&P advirtió que podría reducir la calificación durante el próximo año si ocurre un retroceso significativo en el fortalecimiento fiscal, disminuye el acceso del país al financiamiento o se ejecutan operaciones de deuda que ocasionen pérdidas de valor a prestamistas privados, incluidos los fondos de pensiones.

    En contraste, una mejora podría producirse en los próximos 12 a 18 meses si el país fortalece de manera marcada su desempeño fiscal y económico y cumple el aumento de sus obligaciones financieras sin operaciones consideradas equivalentes a un incumplimiento.

    La agencia agregó que las remesas continuarán siendo un soporte importante para la economía salvadoreña, después de representar el 28 % del PIB en 2025, aunque prevé que políticas migratorias más estrictas en Estados Unidos podrían moderar su crecimiento.

    Entre las principales vulnerabilidades, S&P identificó además el elevado endeudamiento público, los bajos márgenes externos y las limitaciones de política monetaria derivadas de la dolarización. La firma proyecta que la deuda neta del Gobierno general se situará alrededor del 83 % del PIB hacia 2029.

     

  • El FMI advierte inflación global por guerra en Irán

    El FMI advierte inflación global por guerra en Irán

    El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que la guerra en Irán tendrá efectos globales en la inflación y el crecimiento económico, aunque su impacto variará según la exposición energética y la capacidad fiscal de cada país.

    El organismo señaló que el conflicto ya está afectando variables clave como los precios de la energía, las cadenas de suministro y los mercados financieros, generando un entorno de mayor incertidumbre económica.

    “La conmoción es global, aunque asimétrica. Los países importadores de energía están más expuestos que los exportadores, los países más pobres más que los más ricos, y los que tienen reservas escasas más que los que cuentan con amplios colchones”, detalló el FMI.

    Según el análisis, el impacto dependerá de la duración del conflicto iniciado el 28 de febrero, así como del daño a la infraestructura y a las cadenas de suministro internacionales.

    En un escenario de guerra corta, los precios del petróleo y el gas podrían dispararse temporalmente antes de estabilizarse, mientras que un conflicto prolongado mantendría los costos energéticos elevados y presionaría a los países importadores.

    El FMI también contempla un escenario intermedio, en el que persistan las tensiones geopolíticas, con energía costosa, inflación difícil de controlar y un entorno de incertidumbre constante.

    “Aunque la guerra podría moldear la economía global de diferentes maneras, todos los caminos conducen a precios más altos y a un crecimiento más lento”, subrayó el organismo.

    Uno de los puntos críticos es el estrecho de Ormuz, por donde transita el 25 % del petróleo mundial y el 20 % del gas natural, lo que lo convierte en un eje clave para la estabilidad energética global.

    En Europa, países como Italia y Reino Unido enfrentan mayor vulnerabilidad por su dependencia del gas, mientras que Francia y España cuentan con mayor protección gracias a fuentes nucleares y renovables.

    El informe también advierte que regiones como África, Asia Pacífico y América Latina sufrirán presiones adicionales por el aumento en los precios de fertilizantes y alimentos, lo que afectará especialmente a las economías de bajos ingresos.

    Finalmente, el FMI alertó que el conflicto está reconfigurando las cadenas de suministro globales, obligando a desviar rutas comerciales, aumentando costos logísticos y generando retrasos en la entrega de insumos estratégicos.

     

  • Centroamérica destaca como oasis de crecimiento económico global, según el BCIE

    Centroamérica destaca como oasis de crecimiento económico global, según el BCIE

    Centroamérica aparece como un «oasis de crecimiento» en un mundo marcado por la incertidumbre, lo que constituye una oportunidad que debe aprovechar esta región de cerca de 50 millones de habitantes y grandes retos de toda índole por delante, afirma la presidente ejecutiva del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), Gisela Sánchez.

    El conflicto armado en Oriente Medio, la guerra de Ucrania y los aranceles de Estados Unidos, son los puntos más visibles de las tensiones geopolíticas y comerciales que han abierto un período de «mucha incertidumbre global», comenta Sánchez en una entrevista con EFE en la capital de Panamá.

    En este contexto «tenemos que ver a Centroamérica como un pequeño oasis de crecimiento. Estamos esperando y proyectando para este año un crecimiento (económico) superior inclusive al del resto de América Latina. Estamos en este momento en un nivel de estabilidad, inclusive mayor que en otras partes del mundo», argumenta esta profesional costarricense, con amplia trayectoria en el sector empresarial y de la banca.

    Las proyecciones de multilaterales y analistas sitúan en alrededor del 3 % la expansión del producto interno bruto (PIB) de Centroamérica para este 2026, por encima del 2,2 % de América Latina que calcula el Fondo Monetario Internacional (FMI).

    «Es momento de aprovechar esta oportunidad, de mostrar a la inversión extranjera directa que se puede hacer negocios acá, en Centroamérica, y aprovechar este buen momento», añade la líder del multilateral centroamericano, que cuenta con la calificación de ‘AA+’ por S&P Global Ratings y Japan Credit Rating Agency.

    Los seis países de habla hispana de Centroamérica recibieron en 2024 un total de 13.533 millones de dólares en inversión extranjera directa (IED), un 16,6 % más que el año anterior, según datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

    La presidente del BCIE no rehuye la realidad de Centroamérica, que sigue enfrentando retos estructurales para combatir la pobreza y la baja productividad, a los que deben sumarse otros derivados de la coyuntura actual, como es el alza de los combustibles o el efecto de la guerra arancelaria.

    Pero aún así, en la región «tenemos que afianzarnos muchísimo más en lo que estamos haciendo bien, en nuestras ventajas competitivas, y aprovecharlo y mostrarnos como una región unida, que está en estabilidad social y que tiene oportunidades de aprovechar este momento coyuntural complejo a nivel global para crecer», afirma.

    «Y obviamente complementar todos los otros retos que tenemos sociales y ambientales y tratar de salir adelante juntos (…) Pero estamos viviendo épocas nunca pensadas hace algunos años y creo que lo que nos toca a nosotros es, como Banco de Desarrollo, aprovechar lo que se está haciendo bien, potenciarlo y trabajar en esas oportunidades de mejora que tenemos», concluyó.