Cuatro militares salvadoreños permanecían desaparecidos hasta la noche del lunes, más de 24 horas después de sufrir una emboscada perpetrada por presuntos pandilleros en Haití. El Gobierno de El Salvador confirmó que los efectivos, identificados como aerotécnicos de la Fuerza de Tarea Libertad II, perdieron contacto tras el ataque contra un vehículo blindado de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés).
La emboscada ocurrió la tarde del domingo en la zona de Santo, perteneciente a Croix-des-Bouquets, una comuna ubicada a unos 12 kilómetros de Puerto Príncipe, capital haitiana. El ataque provocó un enfrentamiento armado entre presuntos integrantes de pandillas y miembros de la misión internacional, quienes respondieron con apoyo de helicópteros.
La embajada estadounidense en Haití informó que “se han registrado enfrentamientos intensos y continuos entre pandillas y fuerzas de seguridad en las inmediaciones de Santo, en Croix-des-Bouquets. Es posible que las carreteras estén bloqueadas o sean intransitables”, mientras recomendaba a los ciudadanos estadounidenses que extremen las precauciones y eviten la zona.”
Medios haitianos también hablaron de fuertes tiroteos en la zona donde operan unos 400 integrantes de bandas armadas.
El Gobierno de El Salvador confirmó que cuatro de sus militares «aerotécnicos» que forman parte de la GSF se encuentran en paradero desconocido tras la emboscada del domingo contra el vehículo blindado en que viajaban.
Según la información, otros salvadoreños miembros de la Fuerza de Tarea Libertad II «continúan trabajando de manera conjunta con el mando de la Fuerza de Supresión de Pandillas y las fuerzas internacionales para establecer contacto y determinar la ubicación de los militares».

Silencio oficial
La GSF, que en la noche del domingo informó del ataque, ejecutado por presuntos miembros de las bandas armadas que controlan la mayor parte de Puerto Príncipe, no mencionó la desaparición de los militares salvadoreños ni se ha vuelto a pronunciar sobre la emboscada.
El Gobierno haitiano, encabezado por el primer ministro Alix Didier Fils-Aimé, tampoco se ha manifestado sobre el ataque, con lo cual la suerte de los salvadoreños sigue siendo incierta más de 24 horas después de la emboscada.
La GSF fue creada hace un año por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para combatir a las bandas armadas y ayudar a la estabilización de Haití, y su mandato fue renovado por seis meses el pasado 29 de septiembre.
«Las pandillas armadas siguen desafiando la autoridad del Estado e infligiendo violencia a la población», denunció el representante especial de la ONU para Haití, Carlos Ruiz Massieu, en una sesión del Consejo de Seguridad celebrada este lunes en Nueva York.
