Etiqueta: Fuerza de Supresión de Pandillas

  • Bukele confía en vencer pandillas haitianas y rescatar a militares desaparecidos

    Bukele confía en vencer pandillas haitianas y rescatar a militares desaparecidos

    El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, expresó este viernes su confianza en derrotar a las pandillas de Haití y lograr el rescate de los cuatro militares salvadoreños secuestrados desde el domingo en Croix-des-Bouquets, cerca de Puerto Príncipe, luego de que un contingente de 100 soldados de Fuerzas Especiales fuera enviado este jueves para participar en las operaciones de búsqueda.

    El mandatario respondió a los cuestionamientos en redes sociales sobre los riesgos de enfrentar a las organizaciones criminales haitianas, señaladas por su capacidad armada y la violencia que ejercen en el país caribeño. Bukele sostuvo que las advertencias sobre un posible fracaso de la misión no modificarán la decisión de continuar con las operaciones.

    “Muchos mensajes, análisis y comentarios como este, asegurando que las pandillas de Haití no son como las de El Salvador; que son sanguinarias, que están fuertemente armadas, que nadie ha podido vencerlas, que todas las misiones han fracasado, que estamos cayendo en una trampa, que no sabemos a lo que nos enfrentamos, que será nuestra ruina, que vamos camino a nuestro Waterloo”, expresó Bukele citando un mensaje en X de un usuario llamado Humberto Salazar.

    El gobierno salvadoreño envió el jueves un contingentes de 100 militares a las operaciones de búsqueda y seguridad en Plaine du Cul-de-Sac, una de las zonas donde las autoridades haitianas desarrollan intervenciones contra las estructuras criminales, confirmó la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), respaldada por Naciones Unidas.

    El gobernante aseguró que quienes actualmente cuestionan la intervención salvadoreña cambiarán de postura si las fuerzas de seguridad consiguen derrotar a las pandillas haitianas y completar exitosamente la misión.

    “Pero cuando Dios nos conceda la victoria, los mismos que hoy dicen todo eso cambiarán su discurso. Dirán que siempre fue fácil, que cualquiera podía hacerlo, que las pandillas de Haití no eran tan peligrosas como se pensaba”, manifestó.

    Bukele también afirmó que los militares que participan en la operación comparten sus creencias religiosas y que la misión fue encomendada a Dios. Además, calificó a las pandillas haitianas como organizaciones satánicas y les atribuyó la práctica de sacrificios humanos.

    “Todos los que se han enlistado son creyentes y hemos encomendado esta misión a Dios, mientras que las pandillas de Haití son satánicas y es de conocimiento público que hacen sacrificios humanos”, sostuvo el mandatario.

    El presidente concluyó citando el pasaje bíblico Deuteronomio 28:7: “Dios nos concederá la victoria. El Creador del Universo está con nosotros”.

    Los cuatro militares salvadoreños, identificados como técnicos de aviación, fueron secuestrados durante un ataque armado ocurrido el domingo en Croix-des-Bouquets, al norte de la capital Puerto Príncipe. Los efectivos viajaban en un vehículo blindado cuando fueron interceptados por integrantes de pandillas que utilizaron armas y explosivos.

    Bukele advirtió previamente que su gobierno respondería con mayor contundencia si los militares no eran liberados con vida y sin lesiones. Las autoridades salvadoreñas mantienen las operaciones de búsqueda bajo la presunción de que los cuatro efectivos continúan vivos.

    El secuestro representa el primer ataque de esta magnitud desde el inicio de las operaciones de la fuerza internacional de supresión de pandillas, que enfrentó dificultades para respaldar a la Policía Nacional de Haití debido a la falta de recursos. La GSF indicó que continuará informando sobre los avances del operativo mediante sus canales oficiales, una vez que los datos sean verificados.

     

  • Pandilleros mueren durante búsqueda de cuatro salvadoreños en Haití

    Pandilleros mueren durante búsqueda de cuatro salvadoreños en Haití

    Varios pandilleros murieron y otros resultaron heridos durante enfrentamientos con la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), que mantiene un operativo para localizar a cuatro militares salvadoreños desaparecidos desde el domingo en Puerto Príncipe, capital de Haití, informó este martes la fuerza multinacional.

    Los enfrentamientos ocurrieron en la zona de Santo, perteneciente a la comuna de Croix-des-Bouquets, en el área metropolitana de Puerto Príncipe, donde los salvadoreños fueron emboscados mientras se desplazaban en un vehículo. La GSF confirmó que perdió comunicación con los cuatro efectivos desde el ataque y que continúa con las labores para encontrarlos.

    «Desde el domingo, tropas de la GSF han estado llevando a cabo operaciones en la zona y han entrado en combate con miembros de pandillas armadas, contando con apoyo de helicópteros. Los informes preliminares indican que varios pandilleros resultaron muertos y otros heridos durante los enfrentamientos», señaló esa fuerza multinacional creada por la ONU.

    La institución también confirmó que otros cuatro integrantes de la GSF sufrieron lesiones durante las operaciones de búsqueda y recibieron atención médica. Los enfrentamientos se desarrollan en una zona donde operan grupos criminales que mantienen el control de buena parte de la capital haitiana.

    «La GSF expresa su agradecimiento al Gobierno de El Salvador por su estrecha coordinación y por el apoyo adicional brindado en respuesta a este incidente», agregó la Fuerza, al tiempo que pidió a los habitantes de Santo y de las comunidades cercanas permanecer dentro de sus viviendas y evitar los sectores donde continúan las operaciones.

    El pronunciamiento constituye el segundo comunicado de la GSF desde el ataque del domingo. Sin embargo, es la primera ocasión en que la fuerza multinacional reconoce públicamente que perdió contacto con los cuatro militares y confirma que son salvadoreños. Según versiones difundidas por medios haitianos, los efectivos habrían ingresado por equivocación a un territorio dominado por pandillas cuando regresaban de comprar alimentos en un supermercado.

    La Fuerza de Supresión de Pandillas fue creada hace un año por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para enfrentar a los grupos armados y contribuir a la estabilización de Haití. Su mandato fue renovado por otros seis meses el pasado 29 de septiembre. La misión está dirigida por el mayor general mongol Edernebat Batsuuri y cuenta con más de 1,000 soldados procedentes de Mongolia, El Salvador, Guatemala, Jamaica, Sri Lanka y Chad.

    La crisis de seguridad también amenaza la celebración de las elecciones presidenciales y legislativas haitianas, aplazadas en repetidas ocasiones durante los últimos años. Aunque los comicios estaban programados para el próximo 13 de diciembre, su realización sigue siendo incierta después de que el Consejo Electoral Provisional (CEP) pospusiera el inicio de la campaña electoral y anunciara la elaboración de un nuevo calendario que todavía no fue publicado.

     

     

  • La ONU advierte que pandillas adaptan tácticas ante operativos en Haití

    La ONU advierte que pandillas adaptan tácticas ante operativos en Haití

    La Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtió el lunes que las pandillas criminales de Haití están modificando sus estrategias para enfrentar las operaciones de seguridad, mediante ataques, secuestros y represalias contra la población civil. La alerta fue presentada ante el Consejo de Seguridad por Carlos Ruiz Massieu, máximo representante del organismo internacional en el país caribeño.

    «Lo que resulta especialmente preocupante es la capacidad de las bandas para adaptar sus tácticas a medida que se intensifican las operaciones de seguridad», manifestó Ruiz Massieu, quien también advirtió sobre la expansión de las organizaciones criminales hacia comunidades rurales y el incremento de las acciones violentas contra habitantes de las zonas bajo su control.

    El representante de Naciones Unidas explicó que el último informe sobre Haití identifica un uso creciente de la toma de rehenes, las amenazas y las represalias como mecanismos para mantener el dominio territorial y desafiar a las instituciones estatales.

    Entre los episodios más graves figura el ataque perpetrado el 23 y 24 de agosto en Kenscoff, al sureste de Puerto Príncipe, donde al menos 47 personas murieron, 22 resultaron heridas y otras 52 fueron secuestradas. De estas últimas, 13 recuperaron su libertad mediante iniciativas locales respaldadas por la ONU.

    El informe también señala que las operaciones de las fuerzas de seguridad haitianas contribuyeron al número de víctimas registrado desde principios de julio. Según los datos presentados, el 52 % de las 808 personas muertas o heridas durante ese período fueron víctimas de esas intervenciones. Entre el total de afectados se contabilizaron 148 personas que no tenían vínculos con organizaciones criminales.

    La Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), respaldada por el Consejo de Seguridad y con apoyo logístico de Naciones Unidas, continúa desplegada en Haití, aunque con una cantidad de efectivos inferior a la autorizada. Hasta el 12 de octubre contaba con 1,563 agentes uniformados, frente a los 5,550 aprobados.

    La misión confirmó que uno de sus vehículos, con efectivos salvadoreños, fue atacado el domingo mientras patrullaba el área metropolitana de Puerto Príncipe, pero no informó sobre posibles víctimas.

    El representante especial de la GSF, Jack Christofides, reconoció ante el Consejo de Seguridad las dificultades para recuperar y mantener el control de los territorios afectados por la violencia. «El impulso es real, pero también lo son los retos», afirmó.

    «Eliminar a las bandas de una zona es un paso importante, pero no es un fin en sí mismo», agregó, al señalar que «la prueba definitiva es si se pueden consolidar y mantener los avances en materia de seguridad».

    Ruiz Massieu coincidió en que las intervenciones policiales y militares necesitan acompañarse de medidas institucionales para alcanzar resultados sostenibles.

    «La experiencia ha demostrado que las operaciones de seguridad, por sí solas, no pueden lograr una estabilización duradera», sostuvo. Por ello, pidió restablecer la presencia permanente del Estado en las comunidades y desarrollar programas de desarme y reintegración, especialmente para los menores reclutados por las organizaciones criminales.

    La crisis de seguridad también mantiene paralizado el proceso electoral haitiano. Las elecciones presidenciales y legislativas, inicialmente previstas para el 13 de diciembre, fueron aplazadas indefinidamente, mientras el país continúa sin celebrar comicios nacionales desde 2016.

    Según la ONU, más de 35 partidos y agrupaciones políticas y unos 3,500 candidatos se registraron para participar, pero hasta el 5 de octubre únicamente figuraban 759,257 votantes potenciales en los censos, de un electorado estimado en 6.5 millones. Ante las dificultades provocadas por la violencia y los desplazamientos, Ruiz Massieu advirtió que «establecer nuevas fechas para las elecciones sin una evaluación realista de su viabilidad solo servirá para erosionar la confianza pública y la credibilidad de las instituciones haitianas».

     

  • Estas son las pandillas que atacaron a los militares salvadoreños en Haití

    Estas son las pandillas que atacaron a los militares salvadoreños en Haití

    Las pandillas que mantienen bajo violencia a Haití son las principales sospechosas de la emboscada perpetrada el domingo contra cuatro militares salvadoreños de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), en Santo, una zona de Croix-des-Bouquets, a las afueras de Puerto Príncipe, donde opera una de las organizaciones criminales más peligrosas del país.

    La Fuerza Armada de El Salvador confirmó que cuatro aerotécnicos de la Fuerza de Tarea Libertad II fueron atacados mientras regresaban a su campamento en un vehículo blindado. Aunque consiguieron salir del lugar del ataque, los intensos enfrentamientos armados impidieron establecer su ubicación.

    Entre las organizaciones que operan en Croix-des-Bouquets figura 400 Mawozo, dirigida por Wilson Joseph, conocido como Lanmò San Jou. Esta pandilla también está vinculada con otras estructuras criminales que mantienen el control de distintos territorios haitianos mediante secuestros, asesinatos y extorsiones.

    Las bandas armadas surgieron hace aproximadamente dos décadas en sectores de Puerto Príncipe, como La Saline, Fort Touron y Cité Soleil. Sin embargo, comenzaron a expandirse a partir de 2011, después de la elección presidencial de Michel Martelly, cuando aumentó su presencia en la capital y otras ciudades.

    Buena parte de estas organizaciones se originó durante procesos electorales, cuando dirigentes políticos reclutaron a jóvenes desempleados a cambio de armas y dinero para favorecer sus campañas. Otros grupos fueron promovidos por sectores empresariales que buscaban proteger sus negocios mediante jóvenes armados procedentes de comunidades desfavorecidas.

    El cabecilla de la principal banda armada de Haití, Jimmy Cherizier, alias Barbecue en una foto de archivo. EFE

    Entre los principales cabecillas se encuentra Jimmy Chérizier, alias Barbecue, quien dirige una estructura criminal en Delmas 4 y por cuya captura Estados Unidos ofrece una recompensa de hasta $5 millones. También figura Johnson André, conocido como Izo, líder de la banda 5 Segond, que opera en Village de Dieu y enfrenta acusaciones estadounidenses relacionadas con el secuestro de un ciudadano de ese país en marzo de 2023.

    Otros dirigentes criminales son Christ-Roi Chéry, alias Chrisla, quien controla Carrefour; Vithelhomme Innocent, líder de Kraze Barye; y Jeff Larose, conocido como Jeff Gwo Lwa, quien encabeza la banda Canaan. A estos se suma el grupo Chen Mechan, que opera en Cul-de-Sac. Varias de estas estructuras mantienen vínculos con las coaliciones criminales G-Pép y Viv Ansanm, esta última creada en 2024 por Barbecue para reunir a organizaciones anteriormente enfrentadas.

    Las pandillas obtienen financiamiento mediante secuestros, extorsiones, cobros ilegales en carreteras y tráfico de armas, municiones y drogas.

    Según Naciones Unidas, más de 5,700 personas murieron o resultaron heridas por la violencia de estos grupos en lo que va del año. También se les atribuyen más de 230 secuestros y agresiones sexuales contra más de 1,000 mujeres y niñas. Ante esta situación, el Consejo de Seguridad de la ONU renovó el 14 de octubre las sanciones contra Haití, que incluyen congelamiento de activos, restricciones de viaje y embargo de armas, mientras el país enfrenta dificultades para celebrar las elecciones presidenciales y legislativas previstas para el 13 de diciembre.

     

  • EEUU promete rescatar a los cuatro soldados salvadoreños desaparecidos en Haití

    EEUU promete rescatar a los cuatro soldados salvadoreños desaparecidos en Haití

    Estados Unidos prometió apoyar el regreso de los cuatro militares salvadoreños desaparecidos en Haití, luego de que fueran emboscados por grupos criminales cuando se desplazaban en un vehículo blindado. El embajador estadounidense ante las Naciones Unidas, Mike Waltz, condenó el ataque durante una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU dedicada a la situación de seguridad en el país caribeño.

    El embajador también aseguró que Estados Unidos y la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF) mantienen su respaldo a los salvadoreños desaparecidos y reiteró que las organizaciones criminales no podrán continuar actuando con impunidad.

    «A los jefes de bandas que aterrorizan Haití: sus días de actuar con impunidad están contados. Pueden incendiar vehículos, erigir barricadas, aterrorizar a la policía local y a la población civil, pero la fuerza de supresión de bandas va tras ustedes. La comunidad internacional no lo tolerará. Y, una vez más, un mensaje para nuestros cuatro hermanos salvadoreños: no los hemos olvidado. La fuerza de supresión de bandas está con ustedes; Estados Unidos está con ustedes, y los traeremos de vuelta a casa», afirmó Waltz.

    El embajador estadounidense manifestó que existen razones para creer que los cuatro salvadoreños sobrevivieron al ataque, aunque las fuerzas de seguridad todavía desconocen su paradero.

    «Creemos que los cuatro hombres sobrevivieron, pero siguen desaparecidos», afirmó el diplomático, quien dirigió un mensaje a los militares desaparecidos: «Los llevaremos de vuelta a casa».

    Durante su intervención ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, Waltz calificó el incidente como un “ataque horrible” y dijo que los grupos criminales atacaron el vehículo blindado con «cientos de balas y explosivos», en una emboscada que también provocó la intervención de unidades de apoyo aéreo.

    Waltz advirtió que la agresión no detendrá las operaciones internacionales contra las pandillas que mantienen bajo amenaza a la población haitiana.

    «A las pandillas y a los líderes de las pandillas que llevaron a cabo este cobarde ataque, si creen que van a intimidar a esta coalición para que se retire, han cometido un terrible error», declaró Waltz.

    El embajador reconoció que las pandillas continúan siendo la principal amenaza para la seguridad de Haití, aunque advirtió que combatirlas representa únicamente una parte del esfuerzo necesario para devolver la estabilidad al país. Waltz sostuvo que la población haitiana necesita recuperar sus condiciones normales de vida y resumió esa aspiración con una frase: “Tienen hambre de una vida normal”.

    Imagen difundida por medios haitianos del vehículo incinerado donde viajaban los cuatro soldados salvadoreños en la comuna de Santos, en Croix-des-Bouquets en Haití.

    La Fuerza Armada de El Salvador (FAES) confirmó que los cuatro aerotécnicos, integrantes del GSF, fueron víctimas de una emboscada el domingo cuando regresaban a su campamento en Haití.

    Según la institución castrense, los militares recibieron apoyo aéreo durante el enfrentamiento y las aeronaves también fueron atacadas, aunque la intervención permitió que los grupos armados retrocedieran. La FAES indicó que continuarán los esfuerzos para establecer contacto con los salvadoreños y determinar su ubicación.

    Por su parte, el periódico haitiano Le Nouvelliste informó que los militares habrían sido capturados por integrantes de la banda Chen Mechan después de ingresar por equivocación a una zona controlada por pandilleros en la llanura de Cul-de-Sac. Según fuentes consultadas por el medio, los salvadoreños buscaron un supermercado utilizando Google Maps, sin haber informado previamente de su desplazamiento a la Policía Nacional de Haití, y terminaron en lo que describen como «una zona roja» de pandillas.

     

  • Cinco soldados salvadoreños desaparecen tras ser emboscados por pandillas en Haití

    Cinco soldados salvadoreños desaparecen tras ser emboscados por pandillas en Haití

    Cinco soldados salvadoreños que integran la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), una misión internacional respaldada por Naciones Unidas, permanecen desaparecidos después de sufrir una emboscada este domingo en las afueras de Puerto Príncipe, capital de Haití, según reportaron medios locales y fuentes conocedoras del incidente.

    El ataque ocurrió en Santo, una comunidad cercana a Croix-des-Bouquets, situada a unos 12 kilómetros de la capital haitiana, en el departamento del Oeste. Los militares se encontraban realizando compras y viajaban en un vehículo cuando fueron atacados por integrantes de pandillas que mantienen el control de ese territorio.

    Uno de los cinco salvadoreños logró comunicar que estaban bajo ataque y que había resultado herido. Sin embargo, desde ese momento se perdió contacto con él y sus cuatro compañeros, sin que hasta varias horas después se conociera su paradero, según tres personas familiarizadas con la situación que hablaron bajo condición de anonimato.

    El periódico digital haitiano L’Écho Haïtien informó que, de acuerdo con testimonios de residentes, las autoridades desplegaron una operación militar y policial para intentar rescatar a los salvadoreños. En las labores participan helicópteros, mientras habitantes de la zona reportaron en redes sociales un incremento de sobrevuelos y disparos.

    La comunidad de Santo se encuentra bajo la influencia de la pandilla conocida como “Chien Méchant”, cuyo nombre significa Perro Feroz. En ese mismo territorio también opera la organización criminal 400 Mawozo, señalada por cometer numerosos secuestros. La zona está considerada de alto riesgo y tiene restricciones de acceso para personal diplomático y de Naciones Unidas que no cuente con vehículos blindados y armamento.

    Hasta el momento, ni el Gobierno de Haití ni la Fuerza de Supresión de Pandillas confirmaron oficialmente las circunstancias de la emboscada. Tampoco el gobierno salvadoreño o la Fuerza Armada han confirmado el secuestro de los soldados.

    Los cinco militares pertenecen a una misión internacional que incluye soldados de El Salvador, Chad, Guatemala, Jamaica, Mongolia y Sri Lanka. El contingente salvadoreño está encargado principalmente de una unidad de helicópteros que desarrolla operaciones de transporte y apoyo logístico.

    La desaparición ocurre en medio de una grave crisis de seguridad que dejó más de 22,000 muertos desde 2021. Según estadísticas de Naciones Unidas, al menos 138 personas fueron secuestradas durante los primeros seis meses de 2026.

     

  • El Gobierno haitiano subraya la necesidad de un entorno seguro para celebrar elecciones

    El Gobierno de Haití solicitó a las instituciones de seguridad del país establecer las condiciones necesarias para celebrar las elecciones presidenciales y legislativas previstas para el próximo 13 de diciembre, en medio de una crisis de violencia que amenaza nuevamente con retrasar el proceso electoral.

    El primer ministro haitiano, Alix Didier Fils-Aimé, abordó la situación durante una reunión celebrada el martes con representantes del Consejo Electoral Provisional (CEP) y altos mandos de seguridad, entre ellos el ministro de Defensa, Mario Andresol; el director de la Policía Nacional, André Jonas Vladimir Paraison; el comandante de las Fuerzas Armadas, Derby Guerrier, y el jefe de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), el mayor general mongol Edernebat Batsuuri.

    «Este encuentro permitió evaluar la situación de seguridad nacional y examinar las medidas necesarias para crear las condiciones de seguridad indispensables para organizar las próximas elecciones», informó este miércoles la oficina del primer ministro mediante un comunicado. La reunión también permitió analizar las medidas que deberán implementar las autoridades para garantizar el desarrollo del proceso electoral.

    El CEP estableció el 13 de diciembre como fecha para la primera vuelta de las elecciones presidenciales y legislativas, que fueron aplazadas en varias ocasiones desde 2021 debido a la inestabilidad política y la inseguridad. Inicialmente, los comicios estaban programados para el 30 de agosto de este año. Haití permanece sin un presidente elegido por voto popular desde el asesinato de Jovenel Moïse, ocurrido el 7 de julio de 2021 en su residencia de Puerto Príncipe, a manos de mercenarios colombianos. Moïse había asumido la Presidencia en febrero de 2017.

    La organización de las elecciones enfrenta importantes obstáculos por el control que ejercen las bandas armadas sobre gran parte de Puerto Príncipe y otras regiones del territorio haitiano. Además de elegir a sus próximas autoridades, los ciudadanos deberán pronunciarse sobre varias reformas propuestas a la Constitución, aunque la situación de violencia mantiene en incertidumbre la posibilidad de realizar ambas votaciones.

    «El Gobierno reafirma su determinación de trabajar, en colaboración con las instituciones pertinentes, para establecer un entorno de seguridad propicio para la celebración de elecciones creíbles, inclusivas y democráticas», agregó el comunicado oficial. Las autoridades señalaron que la evaluación de seguridad permitirá al Consejo Electoral Provisional «disponer de datos fiables y tener una visión más precisa de la situación actual de seguridad».

    Las dudas sobre el calendario electoral aumentaron después de que el CEP extendió hasta el 31 de octubre el plazo para inscribir candidaturas y pospuso el inicio de la campaña electoral, inicialmente previsto para el 5 de octubre. Algunos sectores interpretaron estas modificaciones como una señal de un posible nuevo aplazamiento de las elecciones, aunque el organismo electoral todavía no se pronunció sobre esa posibilidad.

    La crisis de seguridad también representa un desafío para la Fuerza de Supresión de Pandillas, creada hace un año por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y cuyo mandato fue renovado por otros seis meses el pasado 29 de septiembre. S

    egún cifras de la ONU, más de 5,700 personas murieron o resultaron heridas en Haití durante lo que va del año debido a la violencia de las bandas armadas, señaladas además como presuntas responsables de más de 230 secuestros y de agresiones sexuales contra más de 1,000 mujeres y niñas. Esta situación mantiene bajo amenaza la celebración de las elecciones con las que el país busca restablecer sus autoridades mediante el voto popular.

  • ONU desplegará nueva fuerza contra pandillas en Haití con apoyo de EE.UU. y Panamá

    ONU desplegará nueva fuerza contra pandillas en Haití con apoyo de EE.UU. y Panamá

    El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprobó el martes la creación de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en francés), que sustituirá a la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS) en Haití. La resolución, impulsada por Estados Unidos y Panamá, recibió 12 votos a favor y tres abstenciones de China, Rusia y Pakistán.

    El nuevo cuerpo tendrá un mandato inicial de 12 meses y contará con hasta 5,500 efectivos policiales o militares, además de 50 civiles de apoyo. Su objetivo será enfrentar a las bandas que controlan el 90 % de Puerto Príncipe, con presencia de hasta 5,500 pandilleros, la mitad de ellos menores de edad. Sin embargo, la resolución advierte que la financiación dependerá de aportes voluntarios de los Estados, lo que genera dudas tras el fracaso de la MSS, que recaudó solo $115 millones de los $600 millones previstos.

    China y Rusia criticaron la iniciativa al considerar que se trata de una “aventura mal planificada”. El embajador ruso Vasili Nebenzia advirtió que el Consejo fue empujado a un “proyecto peligroso” sin estudios previos en el terreno. Organizaciones de derechos humanos también expresaron preocupación porque la misión podría operar de manera independiente de la Policía Nacional de Haití, lo que abre la puerta a abusos.

    El presidente de transición de Haití, Laurent Saint-Cyr, celebró la votación como un “punto de inflexión decisivo” y agradeció a Washington y Panamá por promover la resolución.

    “Se ha escuchado el grito de alarma lanzado en la tribuna de Naciones Unidas sobre la absoluta urgencia de restablecer la seguridad en Haití”, afirmó en un comunicado, en el que pidió a los Estados miembros apoyo incondicional para desplegar la fuerza sin demora.

    El mandatario subrayó que restablecer la seguridad es la condición indispensable para garantizar la libre circulación de personas, permitir el regreso de los desplazados internos, reactivar la economía y organizar elecciones “creíbles, inclusivas y transparentes”. Mientras tanto, la violencia de las pandillas y la crisis humanitaria han dejado a 1.3 millones de haitianos desplazados dentro del país.