Un juzgado de Santa Cruz de Tenerife, en las islas Canarias, España, autorizó este miércoles el traslado de los restos del futbolista Jesús de Miguel, quien murió a los 30 años después de sufrir un fuerte golpe durante un partido de fútbol, para que sea sepultado en la localidad de Navahermosa, en la provincia española de Toledo.
La decisión fue adoptada por la plaza 2 de la sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Santa Cruz de Tenerife, luego de recibir el informe preliminar de la autopsia practicada al jugador del Club Deportivo Tenerife. Las autoridades judiciales mantienen bajo reserva los resultados del examen forense por respeto a la privacidad del fallecido y de sus familiares.
El Tribunal Superior de Justicia de Canarias confirmó que el traslado fue autorizado mientras continúa la investigación para esclarecer las circunstancias de la muerte del delantero. Los restos serán llevados desde la isla de Tenerife, ubicada en el océano Atlántico, hasta el territorio continental español, donde se realizarán las honras fúnebres.
El funeral tendrá lugar en Navahermosa, municipio de la provincia de Toledo, y contará con la asistencia de los jugadores del primer equipo y los integrantes de la directiva del Club Deportivo Tenerife. Además, la institución deportiva programó para el sábado un acto de despedida en el estadio Heliodoro Rodríguez López, escenario donde el futbolista disputó su último encuentro.
La muerte de De Miguel ocurrió en el Hospital Nuestra Señora de La Candelaria, horas después de recibir un fuerte impacto del portero del Andorra, Jesús Owono, durante los últimos minutos del partido correspondiente a la jornada 12 de la Segunda División de España, disputado el lunes en el estadio Heliodoro Rodríguez López.
Tras conocerse el fallecimiento, el Tenerife decretó seis días de luto y suspendió temporalmente las actividades de su primer equipo masculino, el conjunto femenino y las categorías inferiores. En la isla también se realizó un homenaje al delantero, en el que participaron autoridades, futbolistas y aficionados que se reunieron espontáneamente para guardar un minuto de silencio, seguido de un prolongado aplauso en su memoria.
Las autoridades judiciales explicaron que cualquier fallecimiento ocurrido por causas no naturales, ya sea por un accidente u otras circunstancias, obliga a iniciar una investigación de oficio. Por esa razón, el juzgado mantiene abiertas las diligencias correspondientes para determinar las condiciones en las que ocurrió la muerte del futbolista.
Sin embargo, el fiscal jefe de Santa Cruz de Tenerife, José Luis Sánchez-Jáuregui, consideró «muy difícil» que el fallecimiento derive en un proceso penal, debido a que el impacto ocurrió durante una acción propia del partido. El funcionario señaló que será necesario esperar la resolución del Comité de Disciplina Deportiva, mientras la familia y el club preparan el último adiós al jugador.
