La Unión Europea aprobó el jueves su vigésimo paquete de sanciones contra Rusia, con nuevas medidas que refuerzan el cerco energético, financiero y comercial, aunque dejó en suspenso la prohibición total de servicios marítimos al crudo ruso.
El acuerdo, alcanzado tras superar objeciones de Hungría y Eslovaquia, incluye la incorporación de 120 personas y entidades a la lista de sancionados, lo que implica congelación de activos y veto de entrada al territorio europeo.
Además, el bloque amplió las restricciones contra la denominada “flota fantasma” rusa, elevando a 632 el número de buques sancionados tras sumar otros 46 barcos vinculados al transporte de petróleo.
No obstante, la prohibición de servicios marítimos al crudo ruso quedó aplazada a la espera de una coordinación con el G7, debido a que los países consideran que las condiciones del mercado energético aún no son adecuadas.
De aplicarse en el futuro, esta medida impediría ofrecer servicios como seguros, mantenimiento, carga y descarga a buques que transporten petróleo ruso.
En el ámbito financiero, la UE elevó a 70 el número de bancos rusos excluidos del sistema europeo, tras añadir 20 nuevas entidades, además de extender sanciones a bancos de terceros países por facilitar la evasión.
El paquete también incluye restricciones totales a servicios de criptoactivos rusos, con el objetivo de evitar que se utilicen plataformas digitales para eludir las sanciones.
En materia comercial, la UE prohibió exportaciones a Rusia por más de $394 millones, incluyendo productos como caucho, tractores y materiales con potencial uso militar.
Asimismo, vetó importaciones de metales, productos químicos y minerales rusos valorados en más de $572 millones, e introdujo límites al amoníaco para reducir ingresos de Moscú.
Por primera vez, el bloque activó un mecanismo antielusión dirigido a países como Kirguistán, acusados de facilitar el desvío de productos europeos hacia Rusia.
Finalmente, las sanciones también abarcan medidas contra la desinformación y prohíben a entidades europeas recibir financiamiento del Gobierno ruso en investigación e innovación.




