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  • Gregory Bovino, el verdugo que ejecuta las redadas de Trump con tácticas fronterizas

    Gregory Bovino, el verdugo que ejecuta las redadas de Trump con tácticas fronterizas

    Gregory Bovino, jefe de la Patrulla Fronteriza de El Centro (California), se ha convertido en el rostro de las redadas masivas del presidente Donald Trump, tras implementar en las grandes ciudades viejas tácticas usadas en las fronteras de EE.UU., lo que le ha valido la etiqueta de “enemigo” de los inmigrantes.

    Bovino, de 57 años, dirigió los operativos migratorios en Los Ángeles y Chicago, que generaron una férrea ola de protestas por el uso de fuerza en las detenciones y los engaños con los que fueron atraídos los inmigrantes.

    Su nombre es usado como publicidad de la dureza de los operativos migratorios que apuntan a las grandes ciudades demócratas, como es ahora el caso de Charlotte (Carolina del Norte), donde el jefe llegó con sus agentes el fin de semana para echar adelante un operativo que ya deja centenares de detenidos.

    “Vamos a nuestro antojo», escribió en X Bovino, promocionando su nuevo operativo. «Desde pueblos fronterizos hasta la Ciudad Reina, nuestros agentes van donde la misión los llama”, agregó.

    Las viejas tácticas

    Las críticas a Bovino se han centrado en el supuesto uso de fuerza excesiva que ha instruido en sus agentes armados para las redadas migratorias.

    “La mayoría de tácticas usadas por Bovino han sido usadas en la frontera sur de Estados Unidos desde hace décadas”, dice a EFE un agente retirado de la Patrulla Fronteriza que no quiso dar su nombre.

    El agente retirado, quien trabajó cerca a Bovino, dice que el jefe es conocido entre los oficiales por diseñar y ejecutar operativos “con mucha precisión” que generalmente dan resultados.

    Por eso, no le sorprende que el jefe haya decidido utilizar un camión de mudanzas, donde agentes de la Patrulla Fronteriza estaban escondidos, para atraer a jornaleros en una tienda de artículos de construcción en Los Ángeles, en el operativo denominado ‘Caballo de Troya’ de agosto.

    “En la frontera se han usado camiones, incluso con placas mexicanas, para engañar a los inmigrantes que esperan escondidos el transporte”, cuenta el exagente.

    Relata que, además de los operativos de detención, Bovino ha dirigido misiones de rescate de indocumentados en la frontera sur, lo que mostraría otra cara de la moneda.

    ¿Una venganza?

    El nombre de Bovino ya había ganado relevancia nacional en 2023 al criticar abiertamente al Gobierno del expresidente Joe Biden (2021-2025) por el manejo de la masiva llegada a la frontera de solicitantes de asilo.

    El jefe fue enviado temporalmente a Washington ese año, en una asignación que llamó la atención de los republicanos de la Cámara de Representantes que investigaron si el traslado fue en represalia por haber declarado ante el Congreso sobre la crisis en la frontera sur.

    El Gobierno Biden negó que hubiese querido acallarlo, pero el exagente entrevistado por EFE, que coincidió con Bovino en Washington, considera que fue una forma de castigo y de opacar su voz.

    Dispuesto a figurar

    Eventualmente, Bovino regresó a su puesto en la frontera de California, y desde allí dirigió un operativo en el que sus agentes viajaron más de 500 kilómetros al norte de su jurisdicción para arrestar a campesinos en la zona del Valle Central de California en enero pasado, cuando Biden aún estaba en el poder.

    Tras una demanda por ese hecho, una jueza federal en California prohibió a la Patrulla Fronteriza arrestar a inmigrantes en esa área sin una orden judicial.

    Pero, cinco meses después, Bovino y sus agentes reaparecieron en Los Ángeles, donde fueron captados usando la fuerza en detenciones, que incluyeron ciudadanos estadounidenses, y detonaron una demanda federal en curso.

    También se hizo presente con sus agentes frente al lugar donde líderes demócratas, encabezados por el gobernador de California, Gavin Newsom, se reunían, en un claro desafío al liderazgo del estado.

    En Chicago fue captado en video lanzándole gas lacrimógeno a un grupo de manifestantes, por lo que tuvo que rendir informes diarios a una jueza.

    El agente retirado advierte que Bovino es fiel a sus convicciones y su sintonía con Trump, y que seguirá poniendo la cara para cumplir la misión. “Bovino no tiene nada que perder, ya está por retirarse”, puntualiza.

  • El temor crece en Charlotte con los primeros 81 migrantes detenidos en redadas de Trump

    El temor crece en Charlotte con los primeros 81 migrantes detenidos en redadas de Trump

    La operación migratoria ‘La telaraña de Charlotte’ (‘Charlotte’s Web’) ha dejado al menos 81 detenidos, incluidos mexicanos y hondureños, tras arrancar el fin de semana en la mayor ciudad de Carolina del Norte, donde el gobernador, Josh Stein, acusa a la Patrulla Fronteriza de «atizar el miedo».

    El político demócrata denunció que en Charlotte han visto «agentes enmascarados, fuertemente armados y con vestimenta paramilitar conduciendo autos sin marcas, enfocándose en ciudadanos estadounidenses con base en su color de piel, perfilamiento racial y agarrando personas aleatorias en estacionamientos y aceras».

    «Esto no nos está haciendo más seguros. Está atizando el miedo y dividiendo a nuestra comunidad», indicó.

    Gregory Bovino, comandante de la Patrulla Fronteriza, quien dirigió el operativo de redadas masivas en Los Ángeles y también en Chicago, estuvo presente el fin de semana las operaciones en Charlotte.

    Su llegada ha generado inquietud entre organizaciones comunitarias y defensores de migrantes, que recuerdan su papel en uno de los despliegues más amplios y agresivos de detenciones en California y temen que una estrategia similar esté comenzando ahora en Carolina del Norte.

    «81 (migrantes), de los que muchos tenían un significativo historial criminal e inmigratorio, están fuera de las calles. ¡Esto se hizo en solo cinco horas», informó Bovino en sus redes sociales, en las que difundió fotografías de mexicanos y hondureños capturados.

    Este es el primer saldo del operativo ‘La telaraña de Charlotte’ que la Administración del presidente Donald Trump comenzó el sábado con el despliegue de la Patrulla Fronteriza en Carolina del Norte, estado con cerca de 1 millón de inmigrantes, de los que más de una quinta parte son mexicanos, según el American Immigration Council.

    Las redadas en Charlotte, la mayor ciudad de Carolina del Norte, se enfocarán en los «criminales extranjeros ilegales» que han llegado ahí para protegerse «con las políticas santuario», aseveró el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que sostuvo que casi 1.400 órdenes de detención migratorias no se han respetado Pero el gobernador Stein señaló que «la vasta mayoría» de los detenidos por la Patrulla Fronteriza y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés) no tienen una condena criminal.

    «Si saben que tenemos criminales violentos en Charlotte que son indocumentados, los queremos fuera también. Todos quieren estar seguros en sus comunidades, pero las acciones de demasiados agentes federales están haciendo exactamente lo opuesto», declaró Stein en un video.

    A grabar abusos con teléfonos

    El mandatario estatal pidió a la población grabar con sus teléfonos el actuar de los agentes federales y manifestarse de forma pacífica, tras protestas de cientos de ciudadanos el fin de semana contra la presencia de ICE y CBP, como ha ocurrido en Los Ángeles, Chicago y Portland.

    En las redes sociales se viralizaron casos como el de Willy Aceituno, ciudadano estadounidense nacido en Honduras y quien denunció que agentes migratorios rompieron la ventana de su auto en un estacionamiento y lo arrojaron al suelo pese a tener documentos.Pero el DHS lo acusó de tener «un com

    portamiento errático» que buscaba impedir la labor de las fuerzas federales, además de denunciar que un agente resultó herido cerca de University City porque un ciudadano chocó su vehículo durante un operativo.

    Antes de Charlotte, los agentes fronterizos han estado presentes en las ofensivas desatadas por la Casa Blanca en Los Ángeles, en junio, y Chicago, en septiembre.