Etiqueta: guerra con Irán

  • Cómo decidió Trump ir a la guerra con Irán y hasta dónde está dispuesto a llegar

    Cómo decidió Trump ir a la guerra con Irán y hasta dónde está dispuesto a llegar

    La entrada en guerra con Irán por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, supone hasta ahora la decisión más trascendental de su segundo mandato: una operación de objetivos y duración inciertos que, además, afronta el desafío de no estancarse y convertirse en un nuevo Irak.

    Tras el ataque a gran escala iniciado el sábado por Israel y Estados Unidos, que resultó en el asesinato del ayatolá Alí Jameneí, en el poder desde 1989, Trump afirma que el golpe mayor está por venir y que la ofensiva continuará hasta destruir el programa iraní de misiles, su marina y sus capacidades para fabricar un arma nuclear.

    Descabezar al régimen iraní había sido una demanda constante del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, quien presionó a Trump en varias ocasiones, pero el republicano, que en campaña se opuso a las guerras «eternas» en el extranjero, se había mostrado cauteloso.

    En junio de 2025, cuando Trump ordenó el bombardeo de tres instalaciones nucleares iraníes, advirtió que conocía el escondite de Jameneí, pero descartó eliminarlo para no desestabilizar la región.

    Sin embargo, 2026 arrancó con un Trump envalentonado por la exitosa operación militar de enero en Venezuela, en la que fue derrocado y capturado Nicolás Maduro sin que se registraran bajas estadounidenses.

    Además, Estados Unidos había tomado nota de la debilidad de la respuesta iraní a los ataques del año pasado y, a principios de año, Trump comenzó a amenazar con un ataque masivo contra la república islámica por la dura represión exhibida contra las protestas antigubernamentales.

    Mientras el Pentágono realizaba un enorme despliegue militar en la región, incluidos dos portaaviones, la Casa Blanca aseguraba que prefería una solución diplomática con Teherán y pactar un acuerdo para limitar su programa nuclear, como el que Trump rompió en su primer mandato.

    Del pulso diplomático al ataque «preventivo»

    Sus enviados, Steve Witkoff y Jared Kushner, mantuvieron el jueves en Ginebra la última ronda de negociaciones con el ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, quien salió satisfecho del encuentro, aunque para entonces a Trump se le había agotado la paciencia.

    Según fuentes estadounidenses, Irán rechazó una oferta de Washington para recibir un suministro permanente y gratuito de combustible nuclear si renunciaba por completo a enriquecer uranio, actividad que la república islámica decía llevar a cabo con fines pacíficos.

    Por el contrario, afirman funcionarios de la Administración, Teherán poseía uranio enriquecido para elaborar 11 bombas atómicas, una cifra que podría aumentar hasta 50 en un año.

    El secretario de Estado, Marco Rubio, sostiene además que Israel iba a atacar a Irán y que el país persa planeaba responder contra bases estadounidenses, por lo que Washington debía golpear «preventivamente».

    Ante este escenario, el viernes, a bordo del Air Force One camino a Texas para un mitin, Trump ordenó el inicio de la llamada operación Furia Épica. Posteriormente visitó una hamburguesería y se trasladó a su residencia en Florida para supervisar los bombardeos.

    El ataque, que tomó desprevenido a Irán al realizarse inusualmente a plena luz del día del sábado, destruyó el cuartel general de Jameneí y eliminó a buena parte de su cúpula militar, aunque Irán ha denunciado que también hubo ataques contra civiles, entre ellos una escuela infantil.

    Teherán ha respondido desde entonces con ataques aéreos en represalia contra Israel y varios países de la región donde la potencia norteamericana tiene bases militares.

    Vista de los daños causados por un ataque estadounidense en Irán. EFE

    El riesgo de otro conflicto interminable

    Al menos seis militares estadounidenses han muerto por la respuesta iraní, y el propio Trump prevé que haya más bajas, algo que pone contra las cuerdas al líder estadounidense de cara a las elecciones de medio mandato del próximo noviembre, en las que está en juego la exigua mayoría republicana en el Congreso.

    Por lo pronto, la escalada regional es ya inevitable y Estados Unidos, cuya embajada en Arabia Saudí fue atacada el lunes, ha pedido a sus ciudadanos que abandonen de inmediato una quincena de países de la región.

    La oposición demócrata denuncia que la operación no se notificó debidamente al Congreso, único órgano facultado para autorizar una guerra, y que la evacuación de estadounidenses es un caos.

    El Gobierno emite, mientras tanto, mensajes contradictorios sobre el objetivo final: Trump ha llamado al pueblo iraní a tomar el poder, mientras el Pentágono niega que el objetivo sea un cambio de régimen.

    El presidente también afirma que la operación podría durar varias semanas si fuera necesario, aunque el Ejército matiza que no será un conflicto «interminable» como la invasión de Irak de 2003, que Trump siempre ha criticado.

    En concreto, Washington diseñó una ofensiva de unas cuatro o cinco semanas. Los próximos días demostrarán si fue un acierto o un error de cálculo.

  • EE.UU. asegura que “gana contundentemente” guerra contra Irán

    EE.UU. asegura que “gana contundentemente” guerra contra Irán

    El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, aseguró este miércoles que, cuatro días después del inicio del conflicto contra Irán, el país norteamericano está “ganando de manera contundente” la guerra y adelantó que comenzarán a utilizar bombas de gravedad de precisión dentro de la ofensiva militar.

    Durante una rueda de prensa en el Pentágono, Hegseth afirmó que la operación denominada ‘Furia Épica’, iniciada el sábado junto con Israel, ha desplegado un poder militar superior al de campañas anteriores.

    “EE.UU. está ganando de manera contundente, devastadora y sin piedad. (…) Esto nunca se concibió como una pelea justa”, declaró el funcionario, quien también confirmó la destrucción de un navío de guerra iraní en el océano Índico.

    El secretario explicó que la ofensiva ya ha movilizado “el doble de poder aéreo” utilizado por Estados Unidos durante la guerra de Irak en 2003 y que la intensidad de los ataques es siete veces mayor que los bombardeos realizados contra instalaciones nucleares iraníes en junio del año pasado.

    Asimismo, indicó que el Ejército estadounidense comenzará a emplear bombas guiadas por GPS y láser con diferentes capacidades.

    “Más bombarderos y más cazas están llegando precisamente hoy y, ahora, con el control total de los cielos, emplearemos bombas de gravedad de precisión guiadas por GPS y láser de 500, 1.000 y 2.000 libras, de las cuales tenemos unas reservas prácticamente ilimitadas”, advirtió.

    Por su parte, el jefe del Estado Mayor estadounidense, Dan Caine, aseguró que la capacidad de Irán para lanzar misiles balísticos ha disminuido considerablemente desde el inicio del conflicto. Según el militar, los disparos de misiles se redujeron un 86 % desde el primer día de combate y un 23 % solo en las últimas 24 horas, mientras que los ataques con drones han caído un 73 %.

    Hasta el momento, la operación militar ha dejado la muerte del líder supremo iraní, Alí Jameneí, parte de su cúpula militar y cientos de personas, mientras seis soldados estadounidenses han fallecido tras la respuesta iraní.

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha advertido que la ofensiva continuará durante varias semanas más hasta destruir el programa de misiles, la Marina y las capacidades nucleares de Irán.

     

  • Un submarino de Estados Unidos hunde buque de guerra iraní cerca de Sri Lanka

    Un submarino de Estados Unidos hunde buque de guerra iraní cerca de Sri Lanka

    El Pentágono confirmó este miércoles que un submarino de Estados Unidos hundió un buque de guerra iraní frente a las costas de Sri Lanka mediante el lanzamiento de un torpedo, en medio de la operación militar iniciada por Washington contra Irán el pasado sábado.

    El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, explicó en una rueda de prensa que la embarcación iraní fue atacada mientras se encontraba en aguas internacionales.

    “Un submarino estadounidense hundió un buque de guerra iraní. Se encontraba en aguas internacionales y fue hundido por un torpedo”, afirmó durante la conferencia, en la que estuvo acompañado por el jefe del Estado Mayor estadounidense, Dan Caine.

    Hegseth destacó que la acción militar representa un hecho inusual en la historia reciente de los conflictos navales.

    “Una muerte silenciosa”, valoró el jefe del Pentágono, quien aseguró que se trata del “primer hundimiento de un barco enemigo por un torpedo desde la Segunda Guerra Mundial”.

    El funcionario añadió que el episodio refleja la determinación de Washington de avanzar en la guerra contra Irán y lograr una victoria militar, en referencia al conflicto que Estados Unidos mantiene actualmente con la república islámica.

    Por su parte, la Armada de Sri Lanka informó que en el buque iraní se encontraban 35 personas al momento del ataque. La embarcación fue hundida aproximadamente a 40 millas náuticas, unos 74 kilómetros, al sur de la isla.