El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que la guerra de su país contra Irán podría estar cerca de terminar, al afirmar que las fuerzas iraníes han quedado prácticamente neutralizadas tras los ataques militares estadounidenses.
Durante declaraciones desde su club de golf en Doral, Florida, el mandatario sostuvo que las capacidades militares de Irán han sido seriamente debilitadas luego de la ofensiva lanzada por Washington.
“Creo que la guerra está muy completa, más o menos”, dijo Trump al referirse al estado actual del conflicto.
El gobernante afirmó que las fuerzas iraníes han perdido gran parte de su capacidad militar.
«No tienen marina, ni comunicaciones, no tienen fuerza aérea. Sus misiles están dispersos. Sus drones están siendo volados por todos lados, incluida su fabricación de drones», afirmó.
De acuerdo con el Ejército estadounidense, las operaciones militares han impactado más de 3.000 objetivos dentro de Irán durante la primera semana de la ofensiva.
Trump también se refirió al nombramiento de Mojtaba Jameneí como nuevo líder supremo iraní, designado tras la muerte de su padre, el ayatolá Alí Jameneí. El mandatario descartó enviarle algún mensaje.
«No tengo ningún mensaje para él. Ninguno, en absoluto», afirmó, al tiempo que insinuó que tiene otra persona en mente para dirigir el país.
El conflicto también ha provocado tensiones en el estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente el 20% del suministro mundial de petróleo y cuyo tráfico comercial se ha reducido. Trump advirtió que Estados Unidos podría intervenir si Irán intenta bloquear la vía marítima.
“Han disparado todo lo que tenían que disparar, y será mejor que no intenten nada lindo o será el fin de ese país… Si hacen algo malo, ese sería el fin de Irán y nunca volverías a escuchar el nombre”, advirtió.
Según el mandatario, el conflicto avanza más rápido de lo previsto. “Estamos muy adelantados, más de lo previsto”, declaró al señalar que inicialmente estimaba que la guerra duraría alrededor de un mes.
Hasta el momento, siete militares estadounidenses han muerto en combate desde el inicio de las operaciones militares.
