El Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) emitió un acuerdo ministerial en el cual extiende por hasta seis años el estado de emergencia zoosanitaria por la presencia del gusano barrenador del ganado a nivel nacional.
El acuerdo ministerial, firmado por el viceministro del MAG, Óscar Domínguez, se publicó en el Diario Oficial del 30 de enero de 2026 y entrará en vigencia a partir del vencimiento del actual decreto, emitido el 20 de febrero de 2025, cuando se declaró la primera alerta.
Según el acuerdo, la “vigencia ampliada del estado de emergencia zoosanitaria podrá reducirse o ampliarse según la evolución epidemiológica del gusano barrenador del ganado y la implementación de medidas sanitarias que reduzcan su presencia, con base en los informes técnicos que oportunamente el Ministerio de Agricultura y Ganadería emita”.
Asimismo, el nuevo acuerdo establece que se debe continuar con la ejecución de las medidas y disposiciones establecidas en el Acuerdo Ministerial N.° 16, emitido el 30 de enero de 2025, contenidas del numeral 2 al 25, “en tanto no se opongan a la normativa legal vigente”.
Resurgimiento
En ese acuerdo se establece la obligación de toda persona de informar al MAG sobre casos sospechosos de gusano barrenador del ganado; el ingreso de las autoridades de Agricultura a zonas dedicadas a la crianza, reproducción o matanza de especies pecuarias; así como la delimitación de zonas de contención, entre otras medidas.
El primer caso de gusano barrenador reapareció en diciembre de 2024 en el distrito de Sociedad, de Morazán Sur, 30 años después de que la enfermedad fue erradicada de El Salvador. El último dato público, compartido por el SICA, indica que al 28 de junio de 2025 en el país se registraban 2,973 casos.
El resurgimiento de la enfermedad es atribuido al cambio climático, ya que, debido a las altas temperaturas, la mosca Cochliomyia hominivorax logró cruzar la selva del Darién hacia Panamá y luego se expandió al resto de la región, hasta México.
El gusano barrenador se alimenta de tejido vivo en animales de sangre caliente, lo que incluye humanos, así como ganado o mascotas.
México confirmó 500 casos acumulados más de gusano barrenador del ganado (GBG) en una semana, dando un total de 13,835 hasta el 14 de enero pasado, de acuerdo con los reportes epidemiológicos del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica).
El pasado 7 de enero, el regulador Senasica daba cuenta de 13,335 registros, lo que supone un aumento semanal de casi 4 % en el total de casos acumulados de GBG en el país registrados desde noviembre de 2024.
El incremento entre el 7 y 14 de enero se concentró principalmente en el sur-sureste, donde históricamente se han acumulado más reportes.
Oaxaca encabezó los aumentos con 116 casos, al subir de 2,055 a 2,171, seguido de Chiapas con 109 (de 5,408 a 5,517) y Veracruz con 74 (de 1,963 a 2,037).
También destacaron Guerrero con 61 (de 109 a 170) y Yucatán con 50 (de 1,537 a 1,587).
Hubo incrementos menores en Estado de México con cuatro (de 7 a 11), San Luis Potosí con cinco (de 2 a 7) y Michoacán con tres (de dos a cinco), mientras que Nuevo León (tres), Querétaro (tres), Morelos (dos) y Jalisco (uno) se mantuvieron sin cambios.
Estados más afectados por el GBG
Por volumen acumulado, Chiapas se mantiene como el estado con más casos (5,517), seguida de Oaxaca (2,171) y Veracruz (2,037).
En un segundo bloque aparecen Yucatán (1,587) y Tabasco (1,100), además de Campeche (694) y Quintana Roo (383).
En paralelo, el informe de la segunda semana epidemiológica contabilizó 628 casos activos en el país.
Por especie, el acumulado nacional mostró afectaciones principalmente en bovinos (9,813) y caninos (1,992).
Les siguieron suinos (743), equinos (684) y ovinos (370).
El reporte también registró casos en humanos (101), caprinos (70), felinos (42) y aves (14), además de fauna silvestre (4) y dos casos en una categoría adicional consignada como “suino, canino” en el tablero del informe.
El acceso a medicamentos y el conocimiento de la población sobre cómo tratar los casos de gusano barrenador del ganado (GBG) habría contribuido a reducir los reportes ante el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) en El Salvador, confirmaron dos gremiales agropecuarias del país.
El coordinador de la Mesa Agropecuaria, Rural e Indígena, Mateo Rendón, reconoció que la concientización ha hecho a la población actuar rápido y comprar medicamentos en los agroservicios para tratar a los animales.
“Cualquier ganadero va al agroservicio más cercano e inmediatamente trata a un animal fregado porque hay producto, esa es la clave, el abastecimiento que tenemos es el mejor resultado para combatir el gusano”, puntualizó Rendón.
Diario El Mundo tuvo conocimiento sobre un caso en las afueras del distrito de Aguilares, al norte de San Salvador, en donde la familia decidió tratar por sí sola a su mascota infectada con miasis de gusano barrenador.
El reloj marcaba las 3:45 p.m. cuando la familia se dio cuenta de que su perro de ocho años tenía un agujero en uno de sus glúteos. Los dueños del animal se vieron en una encrucijada, reportar al MAG el caso y esperar a que llegaran al siguiente día o atender en ese preciso momento al animal con medicamentos que pudieran comprarse en algún agroservicio.
La familia decidió tratar el animal inyectando ivermectina, aplicando spray matagusanos y extrayendo con unas finas pinzas cada larva dentro del animal.
Atención temprana
El presidente de la Asociación de Ganaderos de El Salvador (AGES), Sandor Siliezar, hizo énfasis en que las horas son cruciales al momento de curar un animal enfermo o con alguna herida que pueda ser el lugar perfecto para que la mosca coloque sus huevos.
“La importancia es prevenirlo, eso es lo primordial, obviamente si hay una miasis y dice que mañana en la mañana lo va a curar, esa larva ya está, y en cuestión de 24 horas le va a ser un agujero de primer mundo”, indicó Siliezar.
AGES puntualizó en la necesidad de curar las heridas, tanto en animales de corral como en las mascotas.
Siliezar hizo énfasis en que la incidencia de la miasis se ha reducido porque los productores ponen más atención en el cuidado del hato.
Ambos productores coincidieron en que el GBG no está erradicado en El Salvador, aunque su incidencia se ha reducido, producto de las campañas de vacunación ejecutadas por el gobierno.
El presidente de AGES señaló que los cuidados deben mantenerse para evitar que el país tenga un brote como el registro a inicios del año, cuando los perros callejeros fueron las principales víctimas.
Pese a la reducción de reportes a los ganaderos, el MAG se ha mantenido mezquino con divulgar de primera mano y de forma puntual la cantidad de casos de GBG que hay en El Salvador.
Los únicos datos han sido divulgados por terceros como el Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (Oirsa) y citados por el Organismo Mundial de Sanidad Animal (OMSA) y el Sistema de Integración Centroamericana (Sica).
El último informe, divulgado en una página de la Sica, señaló que El Salvador acumuló 2,973 casos positivos de la enfermedad desde diciembre de 2024 al 28 de junio de 2025.
Hace un año, en la ciudad de Sociedad, en Morazán, las autoridades agropecuarias detectaron el primer caso de algo que parecía aislado: un bovino enfermo con gusano barrenador de ganado (GBG) que desataría una lucha por detener la propagación de la enfermedad y el impacto que generaría.
La Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) divulgó un primer y único informe cuatro días después, en el que se constató que el 10 de diciembre de 2024, el gusano barrenador reapareció en El Salvador desde el último caso, reportado el 31 de mayo de 1994.
En ese documento se confirmó que había 11 casos susceptibles y que el bovino contagiado había sido desinfectado, junto a un control de vectores y la ejecución de restricciones de movimientos, de la mano de un tratamiento, vigilancia y zonificación.
El segundo caso fue reportado en un informe de la Organización Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (Oirsa), donde se sumó un perro infectado antes que finalizara el 2024.
El aparecimiento de la enfermedad no fue algo aislado en El Salvador, pues, desde 2022, los casos que se encontraban en la selva del Darién, entre Panamá y Colombia, se extendieron hacia el resto de la región.
La mosca Cochliomyia hominivorax comenzó a subir y el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) ha reconocido que el ingreso era «imposible de detener«.
El coordinador de la Mesa Agropecuaria, Rural e Indígena, Mateo Rendón, recordó que el primer caso confirmado en el oriente del país se tradujo en una alarma para el sector, porque la mayoría de los productores no sabían cómo tratar la enfermedad.
«El problema fue que nos encontró desarmados, cuando el gusano entró no había ningún producto especial para combatirlo», señaló Rendón.
El resurgimiento de la infección se propagó no sólo con una resistencia a medicamentos que se usaron antes, sino que, además, tomó como sus principales víctimas a los perros, al punto que, según datos de la Oirsa, El Salvador y Belice fueron los únicos que, en algún momento, tuvieron como principal especie afectada a los caninos.
Reporte de la OMSA divulgado el 14 de diciembre de 2024. /OMSA
Rendón recordó que hace más de 30 años la enfermedad se combatió con moscas esterilizadas con radiación, una medida con la que no se cuenta en la actualidad, al menos para todos los países de Centroamérica.
Pese a los cercos sanitarios levantados en Morazán y la zona del río Lempa, la mosca se expandió como polvorín en todo el país.
El MAG guardó un silencio sepulcral durante los primeros tres meses de la enfermedad a nivel de redes sociales, pero en febrero de 2025 decretó emergencia zoosanitaria en el Diario Oficial.
La Mesa Agropecuaria reconoce que la mosca se expandió a nivel nacional en tan solo tres meses.
Ante el aumento creciente de casos, el MAG decidió iniciar con campañas de vacunación y ataque directo a la enfermedad a partir de mayo.
«Aguantamos la investidura del gusano durante cuatro meses, a los cinco meses fue que empezamos a ganar terreno al gusano», puntualizó Rendón.
Los agropecuarios recordaron que, a partir de mayo, comenzó a ingresar medicamento extranjero y nacional a los agroservicios y las clínicas veterinarias para la atención de los casos.
En un inicio, obtener medicamento para tratar la enfermedad implicaba grandes costos para los productores, pero la situación cambió luego de que Laboratorio Labis lanzó al mercado Barremax, un producto que se aplica directamente en la herida de los infectados y que mata la miasis.
Las campañas departamentales comenzaron a tener efecto, con jornadas de vacunación de ivermectina, efectivo para el control de vectores dentro y fuera del pelaje animal.
Pese a los avances, Rendón aseguró que esto no significa que se ha erradicado la enfermedad, aunque sí se ha logrado controlar desde julio y agosto de 2025.
La clave para el control, indicó Rendón, está relacionado con las campañas junto a los 1,200 técnicos del MAG, y la difusión de la información a través de redes sociales.
Casos
Aunque el MAG ha divulgado algunas zonas donde se realizan campañas de control de vectores, ha sido mezquino al momento de confirmar los casos positivos.
Tanto el MAG como el Oirsa han divulgado la información relacionada con el avance de los casos a través de terceros, como el Colegio de Médicos Veterinarios y Zootecnistas de Guatemala (CMVZ) y el Sistema de Integración Centroamericana (Sica).
El último informe fue compartido por la Sica a través de un comunicado, en donde se reveló que hasta el 28 de junio de 2025, El Salvador registra 2,973 casos de GBG, sin detallar las especies infectadas.
Rendón estima que desde el inicio de la emergencia se han reportado más de 5,000 casos, la cual arrebató la vida cerca de un centenar de cabezas de ganado.
A futuro
Los productores hicieron énfasis en la necesidad de que las personas no se descuiden con mascotas y animales de sangre caliente, y se mantengan vigilantes al abastecimiento de los medicamentos de control y ataque a la enfermedad.
La Mesa Agropecuaria también recordó que el país aguarda el envío de moscas estériles para continuar combatiendo la enfermedad.
Tras un año de presencia, el gusano barrenador también ha dejado casos en humanos y en la vida silvestre en El Salvador.
El tratamiento de una vaca infectada con gusano barrenador de ganado (GBG) puede requerir un presupuesto de hasta $40 por cabeza en El Salvador, según reportes de dos gremiales de productores.
El coordinador de la Mesa Agropecuaria, Rural e Indígena, Mateo Rendón, recordó que, al inicio de la plaga, El Salvador sufrió una escasez de medicamentos para combatir el GBG, al punto de que el precio de los mismos era demasiado caro.
El presupuesto para combatir el gusano barrenador se fue reduciendo en El Salvador conforme al ingreso de más productos al mercado.
“Hay una antibiótico que se le pone al animal y el desparasitante interno y externo, esto dependiendo de dónde vaya y dónde estés, equivale entre $30 a $40”, indicó Rendón.
El presidente de la Asociación de Ganaderos de El Salvador (AGES), Sandor Siliezar, compartió las mismas estimaciones de presupuesto y señaló que algunos larvicidas pueden costar entre $15.50 y $16, dependiendo de los agroservicios.
Siliezar aclaró que el precio de los productos en el mercado pueden rondar por los mismos valores a nivel nacional, con leves variaciones.
Prevención
Siliezar hizo énfasis en la necesidad de prevenir que la mosca infecte al ganado o los animales de compañía, así como a todo ser de sangre caliente que pueda ser perjudicado por la enfermedad.
El presidente de AGES indicó que los desperdicios de pasto, las heces y la orina son elementos que deben ser retirados y tratados para evitar que las moscas sean atraídas a los establos.
“Hay productos para desinfectar las áreas y la prevención de la mosca, eso es principalmente y eso hay que recalcar que la gente en ganadería o donde tienen mascotas tienen que prevenir ”, indicó Siliezar.
Junto a la prevención, los productores pueden preparar un kit básico para estar alerta ante cualquier caso en los bovinos, donde se incluyan inyecciones, agujas, ivermectina y larvicidas, como espray matagusanos.
Siliezar recomienda inyectar con ivermectina para desparasitar a los animales cada seis meses, porque al aplicarla “cuando llega (la mosca) la sangre está protegida con la ivermectina, pone el huevo, pero no es capaz de ‘eclosionar’ porque la sangre está envenenada para la mosca”, puntualizó.
Aunque AGES está consciente de que la situación es diferente al siglo pasado, cuando se erradicó el gusano barrenador de toda Centroamérica, reconoce que los productores deben mantenerse alerta, pues si la enfermedad cobra fuerza se corre el peligro de “diezmar” la población de ganado en el país.
Los productores temen que los casos de gusano barrenador de ganado (GBG) en la vida silvestre perjudiquen el control de la enfermedad, según la Asociación de Ganaderos de El Salvador (AGES).
El presidente de la gremial, Sandor Siliezar, indicó que los animales silvestres son más difíciles de curar, principalmente por las zonas donde habitan, de difícil control.
“El problema que hay, es que ya se dieron casos en animales silvestre, ya se encontraron en la zona del Imposible con este problema del gusano”, indicó Siliezar.
Los casos de gusano barrenador reaparecieron en El Salvador en diciembre de 2024, cuando el oriente se convirtió en el principal foco de infección de la plaga.
En febrero de este año, el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) reconoció públicamente el reaparecimiento de la enfermedad y decretó estado de emergencia zoosanitaria.
Pese a no divulgar datos puntuales de forma oficial, el Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (Oirsa) reveló en un evento regional que hasta el 28 de junio de 2025 el país registró 2,973 casos positivos a GBG.
En agosto de 2025, la Sociedad para la Conservación de la Vida Silvestre (WCS) confirmó que en El Salvador se reportaron al menos tres animales silvestres infectados con el GBG.
Las declaraciones durante un evento de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) reafirmaron la información de la Universidad de El Salvador (UES) en julio pasado, cuando alertaron de al menos un venado, aves y mapaches contagiados.
La Sociedad para la Conservación dijo en su momento que en Centroamérica al menos 65 animales registrados fueron infectados por la mosca Cochliomyia hominivorax, de los cuales 26 se detectaron en Nicaragua y 22 en Costa Rica.
Control
Tanto el MAG como los productores coinciden que la plaga está controlada en las zonas identificadas como focos de contagios.
“Se tiene como dominio de gusano barrenador, no controlado, está bien focalizado donde está”, indicó Siliezar.
AGES recordó que la presencia del gusano barrenador se mantiene, y que es necesario continuar con las medidas de prevención y estar pendientes.
De lo contrario, advirtió la gremial, se corre el peligro de diezmar la población de ganado en El Salvador.
Esta semana, el viceministro ad honorem de Agricultura , Óscar Domínguez, dijo que la enfermedad estaba controlada endémicamente, es decir, la mosca sigue en el país y se pueden reportar “uno, dos o tres casos aislados”.
Siliezar hizo énfasis en mantener limpias las ganaderías, así como en desparasitar a los animales al menos cada seis meses para proteger ante cualquier mosca que busque colocar sus huevos en el ganado.
El presidente de AGES reconoció que parte de la reducción de los reportes está ligada al control y conocimiento que los ganaderos han acumulado en los últimos meses, así como a la disponibilidad de medicinas para prevenir y combatir en el mercado local.
El Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) aseguró que la plaga del gusano barrenador del ganado está controlada endémicamente en El Salvador, aunque no descartó el riesgo de nuevos contagios.
“Ya podemos decirlo firmemente: es un tema que se ha controlado”, dijo el viceministro ad honorem Óscar Domínguez durante una entrevista radial en 107.7 Fuego.
“Para ser muy técnico, quiero usar el término correcto: lo tenemos controlado endémicamente. ¿Qué significa? Que sí, lo tenemos controlado a nivel país, pero eso no significa que la mosca se haya ido; siempre pueden aparecer uno, dos o tres casos aislados, pero ya tenemos todo para combatirlos”, agregó.
El MAG no ha confirmado públicamente cuántos casos de gusano barrenador se han detectado en El Salvador desde que se confirmó el primero en diciembre, en el departamento de Morazán. El último dato compartido por el Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA) señala que, hasta el 28 de junio pasado, en el país se habían registrado 2,973 contagios.
Domínguez aseguró que en la región centroamericana se han detectado 125,000 casos, de los cuales El Salvador representa el 3.6 %.
El funcionario atribuyó el control endémico a la producción interna de insumos para combatir la plaga, en un contexto regional marcado por la escasez de productos debido a la alta demanda.
Proceden legalmente por abandono de animales contagiados
Domínguez indicó que hubo “un par de casos” en los que algunas familias, al ver que sus perros estaban infestados, los abandonaron en la calle.
“Según ellos, se están salvando en su casa, pero afuera están provocando una problemática de salud pública”, advirtió el funcionario, quien recordó que la Ley Especial de Protección y Bienestar Animal podría aplicarse en estos casos.
“Esos casos ya fueron atendidos legalmente con las autoridades”, afirmó.
Aunque el gusano barrenador representa un alto riesgo para los productores de ganado, esta plaga afecta a todo ser vivo de sangre caliente, incluidas las mascotas e incluso los seres humanos.
El gusano es transmitido por la mosca Cochliomyia hominivorax, que busca heridas para depositar sus huevos. A las pocas horas, emergen las larvas que se alimentan del tejido vivo.
Cuando la infestación crece, algunos insectos caen y se entierran en el suelo, generando así un ciclo de reproducción continua.
El Salvador fue declarado libre de esta plaga en la década de 1990, pero la mosca cruzó la barrera biológica del Tapón del Darién hacia Panamá, donde se detectaron los primeros casos en 2023.
El Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) aseguró que todos los casos positivos de gusano barrenador de ganado (GBG) fueron curados en El Salvador, aunque no descartó riesgos de contagios por la presencia de la enfermedad en el resto de la región.
El viceministro de agricultura, Óscar Domínguez, aseguró que hay lugares que visitan las brigadas en donde no se recibe ni un solo caso positivo.
“Representamos a nivel regional solamente el 3.6 % de todos los casos, todos los casos que han sido reportados han sido curados”, indicó el funcionario durante una entrevista en el canal estatal.
Pese a no precisar un dato exacto sobre contagios del GBG, Domínguez indicó que en un punto la región acumuló 150,000 casos, de los cuales el 3.6 % fueron detectados en El Salvador, equivalente a 5,400 casos.
Domínguez aseguró que el descenso en los contagios no significa que la mosca haya desaparecido del territorio nacional, porque es un insecto que puede estar “en cualquier parte”.
Además, el resto de la región continúa reportando casos activos, por lo que es necesario que los técnicos del MAG no bajen la guardia, así como el resto de productores y dueños de animales de compañía.
“Estamos teniendo un buen manejo endémico porque, mientras todos los demás países tengan lastimosamente siempre vamos a tener el riesgo, sí seguimos trabajando, así vamos a tener un control sobre la plaga”, puntualizó el viceministro.
Movilización
El funcionario hizo énfasis en evitar movilizar animales infectados, porque esta es una de las teorías oficiales de la propagación de la enfermedad desde la selva de Darién, en Panamá, al resto de la región.
Domínguez indicó que al mover un animal enfermo se provoca que las larvas que tenga caigan al suelo, en territorio no contagiado, y genere la expansión de la mosca Cochliomyia hominivorax.
El viceministro recordó que los animales de sangre caliente son los principales objetivos de la mosca que produce el gusano barrenador.
El Salvador detectó el primer caso de gusano barrenador en diciembre de 2024, luego de 30 años de erradicada la enfermedad. Desde entonces, y de manera oficial, se han confirmado 2,973 casos positivos a la enfermedad y 3 % de los 98,986 casos que se registraron hasta el 28 de junio de 2025.
El Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) aseguró que hay zonas en el país en donde ya no se han reportado casos de gusano barrenador de ganado (GBG).
Pese a no entrar en detalles, el viceministro de Agricultura, Óscar Domínguez, aseguró que esta situación es el resultado de un trabajo articulado en atención a animales de corral y de compañía.
“Ya tenemos zonas sin reporte de casos, pero el trabajo no para. El esfuerzo articulado entre el Gobierno, entidades y organizaciones civiles ha sido y sigue siendo clave”, indicó Domínguez este lunes.
En su publicación, el funcionario aseguró que la Dirección General de Ganadería se mantiene activa en campo y permanecerá en “la guardia” ante la presencia de la mosca Cochliomyia hominivorax.
La baja en los registros de casos también fue confirmada en septiembre por la Mesa Agropecuaria, Rural e Indígenea, cuando dijo que en el país no existían ni 100 casos activos de la enfermedad.
El coordinador de la Mesa Agropecuaria, Mateo Rendón, aseguró en su momento que la enfermedad estaba controlada en el hato salvadoreño.
Ataque directo
El viceministro también destacó la producción local de un espray en contra del GBG.
Según Laboratorios Labis, fabricante del insumo, entre julio y agosto de 2025 se distribuyeron más de 40,000 espray comercializados solo a nivel nacional.
La empresa prevé distribuir más de 200,000 frascos en lo que resta de 2025.
El MAG se ha mantenido en silencio al momento de confirmar los casos registrados de gusano barrenador en El Salvador.
El viceministro dijo el mes pasado que el país mantenía un 3 % de los casos regionales, sin precisar un dato.
A través de reportes de terceras instituciones, como el Organismo Mundial de la Sanidad Animal (OMSA) y la Secretaría Ejecutiva del Consejo de Ministros de Salud de Centroamérica y República Dominicana (SE-COMISCA), El Salvador ha logrado conocer sobre el desenvolvimiento de la enfermedad.
El Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (Oirsa) confirmó en un evento del SE-COMISCA que El Salvador acumuló 2,973 casos positivos a la enfermedad entre diciembre de 2024 y el 28 de junio de 2025.
Pese a este dato, el último boletín epidemiológico divulgado por el MAG data de febrero de 2024, cuando la miasis por Cochliomyia hominivorax se mantenía a cero.
La Asociación de Productores de Leche (Proleche) espera que el sector incremente la producción de leche al cierre de 2025, pese a una crisis con los insumos y la caída en el precio de cada botella en los últimos meses.
El presidente de Proleche, Salvador Antonio Gross, dijo que hay una crisis con los insumos internacionales porque el valor de la soya y el maíz tienden a incrementar en los últimos meses del año a nivel internacional.
En cuanto al costo de la leche, Gross señaló que el año pasado hubo un desabastecimiento del alimento a nivel nacional.
Una situación que empujó al país a “tomar medidas” en donde se produjo un exceso de leche en el mercado hace unos meses.
“Ante la demanda alta que hubo de leche hace uno meses muchas plantas formales e informales optaron por producir con leche en polvo, entonces se creó una sobreoferta de leche fluida, eso vino a bajar el precio de la leche”, señaló Gross.
Los datos del Banco Central de Reserva (BCR) apuntan a que la importación de leche en polvo de diferentes tipos de grasas y peso se incrementaron en un 2.1 % entre enero y agosto de 2025, al pasar de 8.9 millones de kilogramos en los primeros ocho meses de 2024, a 9.1 millones para este año.
En el caso de la leche fluida, el país pasó de importar 14.7 millones de kilogramos durante este período en 2024, a rondar los 14.8 millones de kilogramos, un alza de un 0.9 %.
Precio de la leche
El presidente de Proleche estima que el precio de la leche pudo disminuir desde un 10 % hasta un 50 % en este 2025.
Los productores estarían recibiendo entre $0.54 y $0.49 por cada botella de leche, menos que los $0.62 que recibían hace un año.
Proleche espera que el precio de la botella de leche mejore en lo que queda de 2025 porque, de lo contrario “se verá afectada la ganadería a nivel nacional”.
“Ya la estamos pasando (la crisis), puede haber una leve mejoría en la producción de la leche, de la producción de leche en El Salvador, eso esperamos”, puntualizó Gross.
La gremial destacó que la situación del sector esté relacionada con posibles impactos directos e indirectos de los casos de gusano barrenador del ganado (GBG) en El Salvador.