Etiqueta: Haití

  • La desnutrición y el hambre alcanzan niveles récord en Haití, afectando al 51 % de la población

    La desnutrición y el hambre alcanzan niveles récord en Haití, afectando al 51 % de la población

    La desnutrición infantil y el hambre se han disparado en Haití, alcanzando niveles alarmantes en el país caribeño. Según los datos recientes del Programa Mundial de Alimentos (PMA), un 51 % de la población total sufre niveles agudos de hambre, lo que representa un aumento del 3 % con respecto al año pasado, alcanzando una cifra histórica de 5,7 millones de personas.

    El informe del PMA, basado en la Clasificación Integrada en Fases de la Seguridad Alimentaria (CIF), destaca que las tasas de malnutrición han aumentado, particularmente entre los niños menores de cinco años. Además, mujeres, niños y familias desplazadas son los grupos más vulnerables en el contexto de la prolongada crisis política, social y económica de Haití.

    La crisis se ve alimentada por varios factores, entre ellos la violencia armada, el deterioro económico, la inflación persistente y la escasa producción agrícola. Según datos del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, en los primeros ocho meses del año, 4.239 personas fueron asesinadas en el país. Además, el PMA advierte que, si la situación persiste, más de 5,9 millones de personas podrían enfrentarse a una inseguridad alimentaria aún más grave para marzo de 2026.

    Las zonas más afectadas son los departamentos del Noroeste y el Oeste, incluida la capital, Puerto Príncipe, donde las tasas de malnutrición han llegado a niveles críticos (fase 4 o superiores). Las familias desplazadas por la violencia armada, que suman aproximadamente 1,3 millones de personas, son las más afectadas, especialmente aquellas refugiadas en escuelas y edificios públicos, donde las condiciones de hacinamiento e insalubridad agravan el riesgo de desnutrición infantil.

    La directora del PMA en Haití, Wanja Kaaria, destacó que, a pesar de los esfuerzos para aumentar la ayuda alimentaria, las necesidades siguen superando los recursos disponibles. Este año, el PMA ha logrado alcanzar a 2,2 millones de haitianos, pero las carencias siguen siendo enormes. Según Kaaria, «si esto continúa, las familias podrían caer aún más en el hambre, y simplemente no tenemos los recursos para satisfacer todas las necesidades crecientes».

    A pesar de la creciente demanda, la asistencia alimentaria ha permitido que unas 8.400 personas desplazadas pasen de niveles de hambre catastróficos (CIF 5) a niveles de emergencia (CIF 4), lo que evidencia el impacto positivo de los esfuerzos de ayuda, aunque limitados. Desde abril de 2025, la asistencia alimentaria regular ha reducido el número de haitianos con inseguridad alimentaria de nivel emergencia (CIF 4) en aproximadamente 200.000.

    El PMA subraya la importancia de un apoyo sostenido y predecible para continuar reduciendo la inseguridad alimentaria y abordar las causas profundas del hambre. Además, el organismo de la ONU ha solicitado 139 millones de dólares para los próximos 12 meses, con el fin de llegar a las familias más vulnerables del país.

     

     

  • Las bandas armadas perpetraron 24 masacres en el norte de Puerto Príncipe en nueve meses

    Las bandas armadas perpetraron 24 masacres en el norte de Puerto Príncipe en nueve meses

    Las bandas armadas perpetraron 24 masacres y ataques armados en el departamento de Artibonite, al norte de la capital haitiana, entre enero y septiembre de este año, algunos ejecutados de forma simultánea en varias zonas, causando enormes pérdidas humanas y materiales, además de numerosos heridos por disparos y armas blancas, según un informe publicado este sábado por la Red Nacional de Defensa de los Derechos Humanos (RNDDH).

    Decenas de personas han sido asesinadas en dicho departamento, de las cuales la RNDDH ha contabilizado 84, lo que supone una media de tres personas por episodio de violencia y una media de tres asesinadas al mes durante los primeros nueve meses del año en Artibonite, en un contexto de crisis y violencia en este empobrecido país caribeño, donde unas 4,239 personas fueron ultimadas en los primeros ocho meses de este año de acuerdo con datos del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos.

    Entre las víctimas de esta región se encuentran cuatro agentes de la Policía Nacional de Haití (PNH) y dos agentes de la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad en Haití (MMAS), precisó el informe de la RNDDH.

    Además, seis instituciones estatales, entre ellas tres comisarías, una subcomisaría y dos tribunales de paz, fueron vandalizadas o incendiadas.

    En 2022, las incursiones perpetradas por bandidos armados en el departamento de Artibonite fueron esporádicas, sin embargo, se intensificaron en 2025, subrayó la RNDDH, recordando que desde 2018 la población haitiana se enfrenta a una inseguridad generalizada y persistente, con consecuencias humanas y sociales desastrosas.

    Esta inseguridad, que ha devastado el departamento del Oeste, con la complicidad de las autoridades estatales y judiciales, se ha extendido a los departamentos del Centro y Artibonite, donde se ha instalado, afirmó la ONG.

    Y, con ocho ataques armados, la comuna de Petite-Rivière de l’Artibonite «es la más codiciada por los bandidos armados y, por lo tanto, su población está más expuesta a actos que atentan contra la vida y la propiedad», apuntó el informe de la RNDDH.

    «La policía del departamento, que carece de recursos humanos y materiales, se ve desbordada por la situación, a pesar del refuerzo muy relativo de su plantilla en algunas zonas con unidades especializadas», prosiguió el informe.

    Así, desde hace algún tiempo, el departamento de Artibonite, antes considerado el granero agrícola de Haití, es uno de los epicentros de la violencia armada en el país. Y, si las autoridades estatales, policiales y judiciales no hacen nada para resolver esta situación, «esta empeorará y la violencia armada seguirá extendiéndose a otros departamentos geográficos del país», advirtió el RNDDH.

    En relación con esta situación, el RNDDH exigió a las autoridades estatales que adopten medidas inmediatas para proteger a la población de Artibonite y les recomienda que proporcionen a la institución policial los recursos necesarios para recuperar el control de todo el territorio de dicho departamento.

    Asimismo, esa ONG recomienda restablecer las condiciones mínimas de seguridad en el departamento de Artibonite, con el fin de facilitar el regreso de las personas desplazadas y permitirles dedicarse a sus ocupaciones.

    A la vez, proporcionar, en función de sus necesidades médicas, financieras y psicológicas, asistencia a las víctimas y a los familiares de las víctimas de los actos que atentan contra la vida y la propiedad registrados en el departamento de Artibonite entre enero y septiembre de 2025.

    Por último, exigió que se ponga a disposición de las fuerzas del orden el importe total de los gastos de inteligencia para que puedan investigar las actividades de las bandas armadas en el territorio nacional y evitar que todo el país caiga bajo el yugo de las pandillas.

  • Haití golea a Nicaragua y lidera el Grupo C rumbo al Mundial 2026

    Haití golea a Nicaragua y lidera el Grupo C rumbo al Mundial 2026

    La selección de Haití goleó este jueves 0-3 a Nicaragua en el Estadio Nacional de Managua y se colocó como líder del Grupo C en la tercera ronda de las eliminatorias de la Concacaf rumbo al Mundial 2026.

    El partido fue suspendido por más de una hora tras un corte de energía eléctrica provocado por una intensa lluvia en la capital nicaragüense, lo que obligó a detener las acciones cuando transcurría el minuto 29.

    Con este resultado, Haití alcanzó 5 puntos y se ubicó en la cima del grupo, luego del empate entre Honduras y Costa Rica. Nicaragua, por su parte, se quedó con un solo punto y quedó prácticamente sin opciones de clasificar.

    En los primeros minutos del juego, los locales intentaron controlar el ritmo del partido, pero la velocidad de Haití al contragolpe fue determinante. Al minuto 12, un centro de Josué Casimir fue mal rechazado por el portero Miguel Rodríguez y Duckens Nazon aprovechó para marcar el 0-1.

    Nicaragua reaccionó con dos llegadas claras de Ariagner Smith, una al minuto 21 y otra cinco minutos después, pero no logró concretar. La suspensión por el apagón detuvo el impulso local.

    Tras reanudarse el partido, Haití amplió la ventaja al 35’, cuando Jean-Ricner Bellegarde cobró un tiro de esquina que Danley Jean Jacques conectó de cabeza para el 0-2.

    En la segunda mitad, ambos equipos generaron ocasiones. Rodríguez evitó el tercero al 63’ con una atajada ante Bellegarde, y Placide hizo lo propio para Haití al 73’ frente a Hernández. Sin embargo, en el segundo minuto de añadido, Deedson cerró la goleada con un remate tras asistencia de Duke Lacroix.

    Con este resultado, Haití se ilusiona con avanzar en la eliminatoria mundialista, mientras que Nicaragua queda al borde de la eliminación.

     

  • Nicaragua, obligado a vencer a Haití para mantener esperanzas de clasificarse al Mundial

    Nicaragua, obligado a vencer a Haití para mantener esperanzas de clasificarse al Mundial

    La selección de Nicaragua enfrentará este jueves un duelo decisivo ante Haití, en la tercera jornada del grupo C de las eliminatorias de la Concacaf rumbo al Mundial de 2026. Con solo un punto acumulado, la Azul y Blanco está obligada a ganar en casa para mantener vivas sus aspiraciones de una histórica clasificación.

    El partido se disputará a las 6:00 de la tarde (hora local) en el Estadio Nacional de Managua, donde el equipo dirigido por el chileno Marco Antonio “el Fantasma” Figueroa espera revertir su mal arranque, tras empatar 1-1 con Costa Rica y caer 2-0 ante Honduras en la jornada anterior.

    Por su parte, Haití, que dirige el francés Sébastien Migné, llega a este compromiso con dos puntos. Empató sin goles con Honduras y logró una remontada espectacular en San José para igualar 3-3 con Costa Rica, gracias a un triplete de Duckens Nazon.

    El delantero haitiano suma cinco goles en las eliminatorias y comparte el liderato de goleo. Será la principal amenaza para una defensa nicaragüense que ha tenido dificultades para mantener el orden.

    Ambas selecciones buscan su primera victoria en el grupo, que encabeza Honduras con 4 puntos, seguido de Costa Rica y Haití con 2, mientras que Nicaragua marcha última con 1. Solo el primer lugar avanzará de forma directa a la siguiente ronda.

    El historial favorece a Haití, que domina con seis triunfos, un empate y solo una derrota ante Nicaragua en nueve encuentros. Este será apenas su segundo enfrentamiento en eliminatorias mundialistas.

    Una derrota dejaría a la selección nicaragüense prácticamente fuera de toda posibilidad, por lo que el duelo representa una auténtica final en el camino hacia el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá 2026.

  • Haití suma otra misión internacional sin garantía de éxito

    Haití suma otra misión internacional sin garantía de éxito

    El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó este martes una nueva misión internacional en Haití, luego del fracaso de la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS), que concluye esta semana. Pese a su objetivo de combatir la violencia armada, la MSS no logró frenar a las pandillas, responsables de más de 16,000 muertes desde 2022, de acuerdo con datos de Naciones Unidas.

    La resolución, impulsada por Estados Unidos y Panamá, autoriza el despliegue de hasta 5,500 agentes bajo la Fuerza de Eliminación de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés), con la finalidad de contener a los grupos criminales que controlan vastas zonas del país.

    Marie Rosy Auguste Ducéna, directora de programas de la Red Nacional de Defensa de los Derechos Humanos (RNDDH), lamentó la falta de resultados de la MSS.

    “No es una sorpresa que la MSS no tuviera éxito. Nos preocupaba la forma en que se decidió llevarla a cabo”, declaró Auguste Ducéna a EFE.

    También criticó que la misión llegara sin equipamiento adecuado para enfrentar a las bandas armadas.

    La activista apuntó que la MSS tenía como objetivo inicial asegurar las carreteras y proteger infraestructuras críticas, pero en la práctica “ni siquiera se les ve”. Mencionó el caso del departamento de Artibonite, donde “más del 50 % de los 15 municipios han sido atacados o están bajo control de pandillas”.

    Un integrante de la Policía haitiana patrullando, en Liancourt, Haití, frente a una patrulla baleada por pandilleros. EFE

    En cuanto a la GSF, Ducéna reconoció que hay un diseño distinto que podría jugar a su favor, con más apoyo internacional y mejor preparación para ejecutar operaciones.

    “Estará mejor equipada y tendrá mayor autonomía que la MSS”, indicó. Sin embargo, subrayó que el problema de fondo sigue sin resolverse.

    “Cuando hablamos de seguridad a mediano y largo plazo, se trata ante todo de una cuestión de gobernanza. La seguridad va de la mano del Estado de derecho y la lucha contra la corrupción. Si no se hace nada al respecto, la llegada de más fuerzas extranjeras no cambiará la situación estructural”, explicó Ducéna.

    Desde 1990, Haití ha sido escenario de más de diez misiones internacionales, ninguna con resultados duraderos. La Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (Minustah), activa entre 2004 y 2017, dejó un recuerdo amargo: provocó un brote de cólera que mató a unas 10,000 personas y fue acusada de casos de explotación sexual y represión civil.

    Para Ducéna, “son las autoridades haitianas las que deben decidir qué quieren hacer con este país”, advirtiendo que, sin voluntad política y fortalecimiento institucional, Haití continuará atrapado en el ciclo de inseguridad, dependencia y violencia.

  • La violencia de las pandillas deja más de 16,000 muertos en Haití desde 2022, alerta la ONU

    La violencia de las pandillas deja más de 16,000 muertos en Haití desde 2022, alerta la ONU

    Más de 16,000 personas han muerto en Haití desde 2022 como consecuencia directa de la violencia desatada por bandas criminales (pandillas), reveló este jueves el alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, durante una sesión del Consejo de Derechos Humanos en Ginebra.

    Türk alertó sobre el “uso desproporcionado de la fuerza” por parte de los cuerpos de seguridad haitianos, cuya actuación estaría detrás de más de la mitad de los asesinatos registrados en lo que va de 2025, un incremento significativo respecto al año anterior.

    “La situación de los derechos humanos en Haití ha llegado a un punto crítico”, declaró el alto comisionado, tras afirmar que los abusos y violaciones se han intensificado desde marzo pasado.

    Las pandillas armadas han extendido su dominio más allá de Puerto Príncipe, abarcando regiones como Centro y Artibonito, lo que ha incrementado el tráfico de armas, drogas y personas, exacerbando la crisis de seguridad en la región. Entre las violaciones documentadas se incluyen asesinatos, secuestros, violencia sexual contra mujeres y niñas, saqueos de alimentos y destrucción de infraestructura esencial como hospitales y escuelas.

    El alto comisionado denunció que la Policía Nacional ha ejecutado sumariamente a al menos 174 personas por presuntos vínculos con las bandas, mientras que otras 500 han sido asesinadas en linchamientos o a manos de grupos de “autodefensa” formados espontáneamente. A esto se suma el uso creciente de drones explosivos por parte del gobierno, con los que han muerto al menos 559 personas —incluidos 11 niños— desde marzo.

    Türk exhortó a las autoridades haitianas a investigar estos abusos y recordó que el uso de la fuerza debe apegarse a los principios de legalidad, proporcionalidad, precaución y rendición de cuentas. También pidió a los Estados miembros de la ONU reforzar el cumplimiento del embargo de armas, ya que se estima que circulan entre 270,000 y 500,000 armas ilegales en el país.

    En medio de esta emergencia, el país enfrenta un colapso humanitario sin precedentes. Según datos de la ONU, 6 millones de personas —la mitad de la población— requieren ayuda humanitaria, entre ellas 3.3 millones de niños. Además, al menos 1.3 millones de haitianos han sido desplazados de sus hogares.

    Crisis sanitaria agrava el drama humanitario

    La organización humanitaria Médicos Sin Fronteras (MSF) también alertó sobre el aumento de víctimas civiles atendidas en sus instalaciones de Puerto Príncipe, donde casi el 40 % de la población necesita atención médica urgente. Entre el 60 % y el 80 % de los centros de salud han dejado de operar debido a ataques, saqueos, incendios o amenazas.

    MSF informó que entre enero y junio de 2025 brindaron atención a 13,300 pacientes en emergencias, trataron a 2,267 víctimas de violencia y atendieron a 2,600 sobrevivientes de violencia sexual. De esas víctimas, el 26 % eran menores de edad, cifra más del doble que en 2024.

    Uno de cada tres niños lesionados por violencia presentó heridas de bala, reveló la organización. “La población está atrapada entre los drones explosivos del Estado y la brutalidad de los grupos armados que aterrorizan barrios enteros”, advirtió la ONG en su comunicado.

    MSF también denunció que el único hospital público que sigue en funcionamiento es el Hospital Universitario La Paz, el cual opera con gran dificultad. Muchos residentes temen salir de zonas controladas por bandas para buscar atención médica, lo que ha colapsado los pocos centros que aún operan, como el hospital de traumatología de MSF en Tabarre, que ha ampliado su capacidad en un 50 %.

    La organización reportó que el 20 de septiembre atendieron a 17 personas heridas tras un ataque con drones en el barrio Cité Soleil. Entre los fallecidos había tres niños, varias mujeres y hombres que no sobrevivieron al traslado o murieron al llegar al hospital.

    “Este contexto devastador alimenta una profunda sensación de abandono. Los pocos actores humanitarios que quedan se sienten rebasados por las crecientes necesidades”, concluyó Mumuza Muhindo Musubaho, coordinador general de MSF en Haití.

     

  • La nueva fuerza internacional en Haití tiene el reto de no fracasar como las misiones anteriores

    La nueva fuerza internacional en Haití tiene el reto de no fracasar como las misiones anteriores

    La decisión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas de crear una nueva fuerza internacional para combatir a las pandillas que aterrorizan Haití, está supuesta a prosperar y dejar atrás una estela de misiones similares que no han podido garantizar la seguridad en el país más pobre del continente.

    El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó el martes una resolución impulsada por Estados Unidos y Panamá para el despliegue en el país caribeño de la Fuerza de Eliminación de Pandillas (GSF) que sustituirá a la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS), desplegada el año pasado bajo el liderazgo de Kenia sin lograr resultados destacados.

    La Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS), dirigida por Kenia, abandonará el país en los próximos días sin haber logrado los resultados esperados.

    Muy diferente a lo esperado, las bandas armadas haitianas se han hecho con nuevos territorios en ciudades, amén de que controlan el 90 % de la zona metropolitana de Puerto Príncipe.

    Asimismo, la fuerza no ha logrado ayudar a la Policía Nacional a recuperar los territorios controlados por las bandas desde hace muchos meses, a pesar de las operaciones llevadas a cabo, ninguna de las cuales ha resultado con la detención o la muerte de un jefe de banda.

    Se trata de un duro revés para la MSS, que deja lecciones que la nueva fuerza deberá aprender para poder hacerlo mejor en un país en el que las expectativas de un retorno a la calma apenas encuentran respuesta más allá de los discursos, las notas y las ruedas de prensa, donde las promesas no dejan de multiplicarse.

    ¿Será esta la oportunidad?

    La Fuerza de Eliminación de Pandillas está supuesta a contar con 5.500 miembros militares o policiales. La MSS debió estar conformada por unos 2.500 efectivos, pero solo alcanzó los 1.000, debido a que varios países no enviaron los miembros que habían anunciado y no tuvo el respaldo económico previsto.

    La misión que finaliza carecía de apoyo logístico, por lo tanto, esta nueva fuerza anunciada corre el riesgo de enfrentarse a las mismas dificultades, si no hay una voluntad real por parte de la comunidad internacional.

    Aunque, según lo anunciado, esta nueva fuerza tendrá autoridad para llevar a cabo operaciones activas contra las pandillas y realizar detenciones y arrestos selectivos. Una tarea a la que la misión saliente no se dedicaba realmente.

    Con esta nueva fuerza, las bandas deben esperar ataques e incluso represalias violentas. Debe infundir miedo a las bandas que aterrorizan a la población civil. Debe actuar de forma concreta y debe ser capaz de vencer.

    A su llegada, con fecha aún por definir, esta fuerza debe enviar una señal contundente como sería la detención de los líderes de las bandas o su muerte en operaciones militares.

    Desde al menos 2018, este país caribeño no ha conocido la paz. Una inseguridad reforzada por una inestabilidad política sin precedentes.

    El secretario de Estados de Estados Unidos, Marco Rubio, declaró este miércoles que apuesta por un «rápido despliegue» de la nueva misión internacional para combatir las bandas armadas en Haití e hizo un llamado para que otros países se sumen a este esfuerzo.

    De su lado, el presidente de turno de la Comunidad del Caribe (Caricom), Andrew Holness, llamó este miércoles un «paso significante» la decisión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, para establecer una fuerza de eliminación de las bandas armadas que siembran el terror en Haití.

    El martes, el presidente del Consejo Presidencial de Transición de Haití, Laurent Saint-Cyr, expresó su «gratitud a los miembros del Consejo» que han dado apoyo a esta iniciativa y, en especial, a los Estados Unidos y Panamá.

  • ONU desplegará nueva fuerza contra pandillas en Haití con apoyo de EE.UU. y Panamá

    ONU desplegará nueva fuerza contra pandillas en Haití con apoyo de EE.UU. y Panamá

    El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprobó el martes la creación de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en francés), que sustituirá a la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS) en Haití. La resolución, impulsada por Estados Unidos y Panamá, recibió 12 votos a favor y tres abstenciones de China, Rusia y Pakistán.

    El nuevo cuerpo tendrá un mandato inicial de 12 meses y contará con hasta 5,500 efectivos policiales o militares, además de 50 civiles de apoyo. Su objetivo será enfrentar a las bandas que controlan el 90 % de Puerto Príncipe, con presencia de hasta 5,500 pandilleros, la mitad de ellos menores de edad. Sin embargo, la resolución advierte que la financiación dependerá de aportes voluntarios de los Estados, lo que genera dudas tras el fracaso de la MSS, que recaudó solo $115 millones de los $600 millones previstos.

    China y Rusia criticaron la iniciativa al considerar que se trata de una “aventura mal planificada”. El embajador ruso Vasili Nebenzia advirtió que el Consejo fue empujado a un “proyecto peligroso” sin estudios previos en el terreno. Organizaciones de derechos humanos también expresaron preocupación porque la misión podría operar de manera independiente de la Policía Nacional de Haití, lo que abre la puerta a abusos.

    El presidente de transición de Haití, Laurent Saint-Cyr, celebró la votación como un “punto de inflexión decisivo” y agradeció a Washington y Panamá por promover la resolución.

    “Se ha escuchado el grito de alarma lanzado en la tribuna de Naciones Unidas sobre la absoluta urgencia de restablecer la seguridad en Haití”, afirmó en un comunicado, en el que pidió a los Estados miembros apoyo incondicional para desplegar la fuerza sin demora.

    El mandatario subrayó que restablecer la seguridad es la condición indispensable para garantizar la libre circulación de personas, permitir el regreso de los desplazados internos, reactivar la economía y organizar elecciones “creíbles, inclusivas y transparentes”. Mientras tanto, la violencia de las pandillas y la crisis humanitaria han dejado a 1.3 millones de haitianos desplazados dentro del país.

     

  • El Salvador y EE.UU. dialogan en la ONU sobre Haití y cooperación bilateral

    El Salvador y EE.UU. dialogan en la ONU sobre Haití y cooperación bilateral

    La canciller de El Salvador, Alexandra Hill Tinoco, y el subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, se reunieron el jueves en Nueva York, sede de la Asamblea General de la ONU, para conversar sobre la crisis en Haití y la cooperación internacional entre ambos países.

    “Hoy tuve el gusto de reunirme con el subsecretario de Estado, Christopher Landau, en Nueva York. Conversamos sobre la situación actual de Haití y el Subsecretario expresó el interés de EE.UU. en aprovechar nuestro modelo de seguridad para adaptarlo a ese país”, publicó Hill Tinoco en su cuenta de X.

    La jefa de la diplomacia salvadoreña destacó que El Salvador se ha posicionado como el país más seguro del Hemisferio Occidental, y subrayó la disposición de su gobierno para colaborar con Washington en el intercambio de buenas prácticas.

    “Nuestra disposición a colaborar con EE.UU. refleja un firme compromiso con la cooperación internacional y el intercambio de buenas prácticas en seguridad”, escribió la canciller.

    Además, Hill Tinoco señaló que ambos funcionarios dialogaron sobre iniciativas de nearshoring, la atracción de inversión privada y el impulso de empresas tecnológicas en territorio salvadoreño. También indicó que Landau reiteró el interés de Estados Unidos en apoyar el crecimiento y desarrollo económico de El Salvador.

    En el marco de la Asamblea General, la canciller participó en la reunión de alto nivel del Foro Económico Mundial y firmó un Memorándum de Entendimiento con Singapur, junto al ministro de Relaciones Exteriores Vivian Balakrishnan. El acuerdo permitirá establecer un mecanismo de consultas políticas permanentes y dinámicas para el desarrollo de proyectos estratégicos entre ambas naciones.

     

     

  • Las brigadas de autodefensa siguen emergiendo en un Haití desbordado por la violencia

    Las brigadas de autodefensa siguen emergiendo en un Haití desbordado por la violencia

    Entre el 4 y el 5 de septiembre pasado más de quince presuntos miembros de la banda Gran Grif fueron asesinados en la localidad haitiana de Liancourt, un «éxito» reivindicado por Policía Nacional de Haití en el que habrían jugado un papel determinante las fuerza de autodefensa en la zona.

    Liancourt se encuentra a unos 115 kilómetros al norte de Puerto Príncipe, en el departamento de Artibonite, uno de los tres más poblados del país y que enfrentan una situación de inseguridad insostenible en el marco de la crisis desatada por las pandillas en el país, donde 4.026 personas fueron asesinadas entre enero y junio pasado, un 24 % más respecto al mismo periodo de 2024.

    Al menos 20 grupos criminales, entre pandillas y grupos de autodefensa, actúan en el departamento de Artibonite, según la ONU.

    A pesar de todas las críticas que se le hacen a las autodefensas de Liancourt, toda la esperanza de la población de este municipio recae sobre sus hombros, según comentan sus pobladores.

    Simbiosis de la Policía y las autodefensas

    Es en este contexto que surgió semanas atrás el grupo de autodefensa ‘Resistencia’, cuyo objetivo es «hacer todo lo posible en colaborar con la Policía Nacional de Haití» para impedir que la temible banda Gran Grif, dirigida por Lucson Elan, «tome el control de la comisaría» de la localidad.

    Así lo explica a EFE un hombre de unos 20 años que se identifica como miembro de estas brigadas, mientras se encuentra frente a la comisaría de Liancourt vestido con una camiseta amarilla y un pañuelo negro que le cubre la cabeza, la cara y el cuello, dejando al descubierto solo los ojos.

    «Nos falta material de combate, pero con los escasos medios de que disponemos, estamos aguantando hasta ahora. Para poder detener el avance de las bandas armadas, se necesitaría contar con efectivos suficientes y el material necesario», asegura.

    Las autodefensas dicen disponer de armas, incluidos rifles recuperados en enfrentamientos con pandillas, además de machetes y cuchillos.

    En Liancourt, los jóvenes de la ‘Resistencia’ están activos todos los días y a cualquier hora del día y de la noche, ocupando todos los cruces que las bandas podrían utilizar para entrar en nuevas zonas.

    Según afirman, el mantenimiento de la comisaría de Liancourt corre a cargo de ellos, que incluso dan de comer a los policías, quienes a cambio les permitirían utilizar armamento de la institución.

    La Policía Nacional de Haití no reconoce la existencia de estos grupos de autodefensa y mucho menos alguna asociación con ellos. La institución solo afirma que trabaja en colaboración con la población para combatir a las bandas armadas que siembra muerte y destrucción en el país.

    En Artibonite las balas sustituyen a los arrozales

    Artibonite es una de las principales regiones agrícolas de Haití, conocida por sus arrozales. Pero los agricultores y terratenientes, víctimas de robos de cosechas y ganado, extorsiones y destrucción de canales de riego, huyen en masa de sus pueblos para refugiarse en los centros urbanos de la región, lo que repercute en la producción arrocera del país.

    Durante las elecciones legislativas de 2015, surgieron allí nuevos grupos armados impulsados por candidatos que querían ganar las elecciones con su ayuda.

    De hecho, según la ONU, fue entre 2015 y 2017 cuando surgieron las bandas como Gran Grif. Para hacer frente a esta violencia armada, emergieron autodefensas en la región. Casi todos los municipios, e incluso todas las localidades, tienen una.

    Según un informe publicado en noviembre de 2023 de la Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití (BINUH) sobre la situación de inseguridad en el Bajo Artibonite, al menos 20 grupos criminales, incluidas bandas y grupos de autodefensa, actúan en esta región.

    Entre el 1 de abril y el 30 de junio de 2025, al menos 1.520 personas murieron y 609 resultaron heridas en el marco de la violencia de las bandas, los grupos de autodefensa y los miembros no organizados de la población, así como de las operaciones de las fuerzas de seguridad, según el último informe de la BINUH.

    Al menos el 16 % de estos incidentes se produjeron en el departamento de Artibonite, y el 77 % en la región metropolitana de Puerto Príncipe, controlada en al menos un 85 % por las pandillas.