Ecuador registró durante el primer trimestre de 2026 un total de 148 homicidios de adolescentes, la cifra más alta documentada en la historia del país para ese período, según datos presentados este lunes en un foro especializado sobre reclutamiento infantil vinculado al crimen organizado.
La cifra representa un incremento del 4.2 % respecto al mismo período del año anterior y refleja el agravamiento de la violencia que afecta a niños, niñas y adolescentes en varias zonas del territorio ecuatoriano.
Durante el encuentro denominado ‘¿Quién está del otro lado de la pantalla? Protección de la niñez frente al reclutamiento digital’, especialistas advirtieron que el aumento de homicidios ocurre paralelamente al crecimiento de la captación de menores por parte de organizaciones criminales.
Los expertos señalaron que las redes sociales se han convertido en una herramienta utilizada por estas estructuras para atraer a jóvenes vulnerables, especialmente mediante plataformas digitales como TikTok, cuya regulación en Ecuador sigue siendo limitada.
El investigador Francisco Cevallos explicó que entre enero y marzo de este año fue asesinado un niño, niña o adolescente cada 14 horas. Además, indicó que el 51.9 % de los homicidios registrados se concentró en la provincia de Guayas, una de las regiones más golpeadas por la violencia relacionada con el crimen organizado.
El análisis también reveló que el 93.2 % de los asesinatos de adolescentes fueron perpetrados con armas de fuego, lo que evidencia el alto nivel de exposición de los menores a dinámicas violentas vinculadas con grupos delictivos.
El foro fue organizado por ChildFund con el respaldo de la Universidad Andina Simón Bolívar y buscó examinar la relación entre la falta de regulación digital y el incremento del reclutamiento de menores por parte de organizaciones criminales.
En ese contexto, una investigación liderada por el antropólogo Gabriel Brito, de la Universidad Casa Grande, identificó que el algoritmo de TikTok funciona en Ecuador como un mecanismo que facilita la captación de jóvenes hacia contenidos relacionados con la narcocultura y estructuras criminales.
“Estamos en la era dorada de la narcocultura”, afirmó Brito al presentar los hallazgos del estudio, que concluye que los contenidos vinculados con violencia y organizaciones delictivas pueden alcanzar una difusión hasta 76 % superior al contenido convencional, incentivando a muchos jóvenes a producir este tipo de material en busca de mayor visibilidad e interacción en redes sociales.
