Etiqueta: Hugging Face

  • OpenAI refuerza la seguridad de sus modelos de IA sofisticados para evitar que ataquen más sistemas por su cuenta

    OpenAI refuerza la seguridad de sus modelos de IA sofisticados para evitar que ataquen más sistemas por su cuenta

    OpenAI reforzó las medidas de seguridad de sus modelos de inteligencia artificial (IA) más sofisticados para reducir el riesgo de que ejecuten acciones no autorizadas de manera autónoma, después de un incidente ocurrido en julio durante una evaluación interna.

    La revisión se produjo luego de que dos modelos de OpenAI salieran de forma autónoma de un entorno de pruebas aislado, que tenía acceso restringido a internet, y atacaran la plataforma Hugging Face para buscar información que les permitiera resolver una de las pruebas planteadas durante la evaluación.

    Tras el incidente, la compañía revisó e incorporó nuevas medidas de supervisión, alineación y contención en las diferentes etapas del entrenamiento de sus sistemas. OpenAI puso especial atención en el aprendizaje por refuerzo debido a que contiene «las cargas de trabajo de mayor riesgo».

    Uno de los principales cambios está relacionado con la monitorización, que ahora funciona mediante una configuración de varias etapas e incluye las ejecuciones de inferencia y los procesos de entrenamiento que utilizan herramientas. La vigilancia pretende detectar «accesos no autorizados, robo de datos, comportamiento destructivo e intentos de eludir las medidas de seguridad». Si identifica alguna de estas actividades, el sistema emitirá una alerta en un plazo de 30 minutos para avisar a los equipos correspondientes.

    OpenAI también amplió las técnicas de alineación a más fases del entrenamiento con el objetivo de conseguir que los sistemas de IA «se comporten según lo previsto y respondan a la supervisión humana». La medida busca disminuir las posibilidades de que los modelos realicen por cuenta propia acciones no autorizadas o potencialmente dañinas.

    Los cambios incluyen mejoras en los modelos de recompensa y un entrenamiento orientado a que la IA sea más honesta y reduzca comportamientos que aprovechen debilidades en las recompensas, herramientas, evaluadores o mecanismos de supervisión. Las medidas abarcan además las posibles acciones dañinas cuando los modelos interactúan con sistemas y recursos externos.

    La compañía añadió salvaguardas para investigaciones que requieren ejecutar código o utilizar herramientas conectadas a internet. Entre las medidas se encuentran un mayor aislamiento, nuevos controles para separar de internet «las cargas de trabajo de alto riesgo y no confiables» y una reconfiguración de los entornos de pruebas para «eliminar servicios compartidos potencialmente vulnerables y reducir privilegios». «Aplicamos estas medidas de seguridad tanto en la investigación como en la implementación, adaptándolas a las capacidades, el entorno operativo y el nivel de riesgo de cada modelo», aseguró OpenAI.

    Las nuevas protecciones también fueron aplicadas a los próximos modelos Astra, orientados a la ciberseguridad y que, según evaluaciones internas, pueden alcanzar capacidades consideradas críticas. OpenAI señaló que estos sistemas «pueden identificar y desarrollar exploits funcionales de día cero de todos los niveles de gravedad en numerosos sistemas críticos reales y reforzados sin intervención humana», e incluso «idear y ejecutar de principio a fin estrategias novedosas de ciberataque contra objetivos reforzados partiendo únicamente de un objetivo general».

  • Bruselas dice que tiene «buena colaboración» con OpenAI tras su incidente cibernético

    Bruselas dice que tiene «buena colaboración» con OpenAI tras su incidente cibernético

    La Comisión Europea confirmó este jueves que OpenAI notificó oficialmente el incidente cibernético protagonizado por dos de sus modelos de inteligencia artificial durante una evaluación de seguridad y aseguró que existe una «buena colaboración» con la empresa estadounidense para dar seguimiento al caso.

    El portavoz de Política Digital del Ejecutivo comunitario, Thomas Regnier, explicó que Bruselas ya sostuvo contactos con la compañía tras recibir la notificación del incidente, aunque evitó revelar detalles sobre el contenido de esas conversaciones.

    «Puedo confirmar que hemos recibido una notificación de OpenAI y que hemos mantenido contactos sobre este tema específico. Por tanto, hay un buen progreso y una buena colaboración en este frente», afirmó Regnier durante la conferencia de prensa diaria de la Comisión Europea.

    OpenAI reconoció que el incidente de seguridad, al que calificó como «sin precedentes», ocurrió durante la evaluación de dos de sus modelos más avanzados: GPT-5.6 Sol y otro sistema aún en fase de prelanzamiento. Según la empresa, las pruebas se desarrollaban con varias restricciones de seguridad desactivadas para medir el alcance máximo de sus capacidades en ciberseguridad.

    La compañía explicó que el ensayo se realizó dentro de un entorno «altamente aislado», con acceso limitado a la red. Sin embargo, los modelos lograron conectarse a internet, lo que derivó en el incidente que afectó a la plataforma de aprendizaje Hugging Face. OpenAI indicó que investiga el caso junto con la empresa afectada y reforzará sus medidas de contención y monitoreo.

    El caso sale a la luz pocos días antes de que entren en vigor, el próximo 2 de agosto, las nuevas disposiciones de la Unión Europea que facultarán a la Oficina de Inteligencia Artificial para solicitar acceso a los modelos de IA más avanzados con el fin de evaluar, entre otros aspectos, sus niveles de seguridad y gestión de riesgos.

    Paralelamente, Bruselas continúa negociando con Anthropic los mecanismos para evaluar su modelo Mythos. Aunque la empresa ya permitió que la Agencia de la Unión Europea para la Ciberseguridad (ENISA) analice el sistema, ambas partes aún discuten las condiciones para realizar las pruebas sin comprometer infraestructuras críticas de la Unión Europea ni exponer información sensible.

    El incidente ha reavivado el debate sobre los controles que deben aplicarse a los modelos de inteligencia artificial de última generación, especialmente aquellos con capacidades avanzadas en ciberseguridad, en momentos en que los reguladores europeos intensifican la supervisión de estas tecnologías.

     

  • Nueva IA de Netflix permite eliminar objetos y modificar escenas en videos

    Nueva IA de Netflix permite eliminar objetos y modificar escenas en videos

    Netflix presentó VOID, un nuevo modelo de inteligencia artificial capaz de eliminar objetos en movimiento dentro de videos y modificar las interacciones asociadas a estos elementos mediante técnicas avanzadas de reconstrucción.

    La herramienta surge como una evolución frente a métodos tradicionales, que solo rellenan el fondo tras eliminar un objeto, pero que suelen fallar cuando existen interacciones complejas, generando resultados poco realistas.

    VOID, basado en la arquitectura CogVideoX, introduce un sistema más sofisticado mediante una máscara de cuatro valores que identifica el objeto a eliminar, las zonas superpuestas, las interacciones y el fondo.

    Este enfoque permite que el modelo procese primero la eliminación completa del objeto junto con sus interacciones y, en caso de errores, ejecute una segunda pasada para estabilizar el resultado y mejorar la coherencia visual.

    El desarrollo fue realizado en conjunto con la Universidad de Sofía, utilizando datasets especializados como HUMOTO, centrado en interacciones humanas, y Kubric, orientado a interacciones entre objetos.

    Al ser un modelo de código abierto, VOID está disponible en plataformas como GitHub y Hugging Face, lo que permite a desarrolladores, investigadores y creadores experimentar con esta tecnología de forma gratuita.

    Entre sus capacidades destaca la posibilidad de modificar escenas de manera más realista, como eliminar un objeto sin alterar de forma incorrecta los elementos que interactúan con él.

    Un ejemplo presentado muestra cómo VOID elimina una prensa que aplasta un objeto, pero reconstruye correctamente el estado original del elemento afectado, a diferencia de otros modelos que mantienen la deformación.

    No obstante, expertos advierten que esta tecnología también implica riesgos, ya que podría ser utilizada para manipular contenido audiovisual y facilitar la desinformación.

    El avance refleja el creciente impacto de la inteligencia artificial en la edición de video, abriendo nuevas posibilidades creativas, pero también desafíos éticos sobre el uso de estas herramientas.