Etiqueta: Human Rights Watch

  • Obispos de Honduras urgen reformas electorales y combate a la corrupción

    Obispos de Honduras urgen reformas electorales y combate a la corrupción

    La Conferencia Episcopal de Honduras (CEH) llamó este miércoles a las autoridades recién electas a implementar reformas electorales “consensuadas y transparentes”, y adoptar medidas eficaces contra la corrupción y la impunidad, en un contexto de alta expectativa ciudadana tras los comicios presidenciales.

    “Urgen reformas electorales consensuadas y transparentes”, expresaron los obispos hondureños en un comunicado. También exigieron el impulso de políticas orientadas al respeto de los derechos humanos, la protección del medio ambiente y el fortalecimiento de la democracia.

    El pronunciamiento exhortó al nuevo gobierno a actuar “por el bien común” y evitar intereses “particulares u ocultos”. Además, los obispos pidieron “abrir caminos de sanación mediante el diálogo sincero y el respeto” en el país.

    La instalación del nuevo gobierno, encabezado por el presidente Nasry ‘Tito’ Asfura desde el pasado 27 de enero, ocurrió bajo un clima mixto de esperanza y dificultades, según la CEH.

    El proceso electoral del 30 de noviembre fue señalado por denuncias de fraude, presiones políticas sobre las autoridades electorales, y un conteo de votos que se prolongó durante un mes. Según la organización Human Rights Watch (HRW), al menos 13 personas murieron por hechos de violencia vinculados al proceso.

    HRW también destacó que el respaldo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a Asfura, así como la amenaza de cortar ayuda financiera al país, fueron factores que llevaron a la entonces mandataria Xiomara Castro a declarar los comicios como “nulos”.

    Aunque misiones de observación de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y de la Unión Europea (UE) calificaron la jornada electoral como “pacífica”, HRW advirtió que el retraso en los resultados y la falta de salvaguardas frente al financiamiento ilícito socavaron la confianza ciudadana en el proceso.

     

  • HRW denuncia que China «niega sistemáticamente» la libertad de expresión y asociación

    HRW denuncia que China «niega sistemáticamente» la libertad de expresión y asociación

    La organización Human Rights Watch (HRW) denunció hoy en su informe anual que las autoridades de China «niegan sistemáticamente» las libertades de expresión y de asociación, y persiguen a críticos del Gobierno y del Partido Comunista chinos (PCCh) mediante la censura y el uso del sistema legal.

    Según el documento, el refuerzo del control ideológico ha ido acompañado de políticas de asimilación forzada en Tíbet y Xinjiang, así como de la imposición de un régimen de seguridad nacional «represivo» en Hong Kong.

    Censura, control informativo y castigo a la disidencia

    HRW afirma que el Gobierno chino aplica uno de los sistemas de vigilancia y censura más estrictos del mundo, utilizando el aparato legal para castigar a críticos.

    Entre los casos citados figura la condena en enero de 2025 del cineasta Chen Pinlin a tres años y medio de prisión por «provocar peleas y crear problemas» tras realizar un documental sobre las protestas de 2022.

    La organización también menciona la sentencia a tres años impuesta en febrero al editor taiwanés Fu Cha por «incitar al separatismo», así como la supuesta condena en julio del activista Peng Lifa a nueve años de prisión por colgar pancartas prodemocracia en un puente de Pekín.

    El informe añade que las autoridades continúan reprimiendo las conmemoraciones públicas por la masacre de Tiananmen de 1989 tanto en China continental como en Hong Kong, mientras que grupos de la diáspora celebraron actos en decenas de ciudades fuera del país.

    La organización advierte además de un aumento de la presión contra comunidades chinas en el exterior y de acciones de acoso contra familiares de activistas en China, en lo que califica de «represión transnacional».

    Tíbet, Xinjiang y Hong Kong bajo el marco de la seguridad nacional

    En el apartado regional, HRW denuncia que en Tíbet persisten políticas que fuerzan la asimilación cultural y lingüística, y recuerda que el presidente chino, Xi Jinping, instó en agosto a que el budismo tibetano «se adapte a la sociedad socialista».

    Sobre Xinjiang, la organización reitera que desde 2016 las autoridades han cometido abusos que califica de «crímenes contra la humanidad», una acusación que Pekín rechaza, y subraya que Naciones Unidas ha señalado la falta de avances desde la publicación de su informe de 2022.

    En Hong Kong, HRW afirma que el uso recurrente de las leyes de seguridad nacional ha servido para criminalizar expresiones pacíficas, con cientos de detenciones desde 2020, según cifras oficiales citadas en el documento.

    El informe sostiene que estas medidas han ido acompañadas de restricciones a medios, editoriales, actividades culturales y académicas, así como de acciones contra activistas en el extranjero y sus familiares.

    «El Gobierno chino bajo Xi Jinping ha acumulado un historial de derechos humanos cada vez más desastroso, ampliando y profundizando la represión de libertades fundamentales», afirmó la subdirectora de Asia de HRW, Maya Wang, en la presentación del informe.

     

    Religión, género y colectivos LGBT
    HRW señala que el Gobierno chino mantiene un estricto control sobre la libertad religiosa, permitiendo únicamente cinco credos oficiales y reprimiendo a comunidades no registradas, incluidas congregaciones católicas y protestantes que se niegan a integrarse en las iglesias controladas por el Estado.

    La organización también denuncia discriminación persistente contra mujeres y niñas, en un contexto de creciente presión oficial para promover modelos familiares tradicionales ante el descenso de la natalidad.

    La ONG afirma que las autoridades han incrementado la censura de discursos feministas y sancionado contenidos críticos en redes sociales.

    Asimismo, el documento recoge restricciones contra personas LGBT, pese a una mayor aceptación social, incluyendo censura de obras culturales y actuaciones contra escritores y artistas.

    China niega de forma reiterada las acusaciones de abusos de derechos humanos y defiende que sus políticas buscan garantizar la estabilidad, el desarrollo y la seguridad nacional.

  • HRW alerta impacto de Trump en derechos humanos en Latinoamérica

    HRW alerta impacto de Trump en derechos humanos en Latinoamérica

    La organización Human Rights Watch (HRW) advirtió que la influencia política y retórica del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha deteriorado las condiciones de los derechos humanos en América Latina y el Caribe. En su Informe Mundial 2026, HRW señaló que diversos gobiernos han cometido abusos contra migrantes y ciudadanos, o han usado las políticas estadounidenses como excusa para endurecer medidas represivas.

    Durante el primer año del nuevo mandato del presidente estadounidense, HRW observó cómo varios países de la región violaron derechos de personas extranjeras bajo presión directa de Washington. Otros Estados profundizaron estrategias de seguridad basadas en la militarización, detenciones masivas y uso excesivo de la fuerza, según el informe.

    “El impacto de la administración Trump ha sido indudablemente negativo en América Latina y el Caribe”, afirmó Juanita Goebertus, directora para las Américas de HRW. No obstante, recalcó que “los gobiernos de la región siguen siendo responsables de defender la democracia y los derechos fundamentales, independientemente de quién gobierne en Washington”.

    HRW denunció que Estados Unidos redujo significativamente los fondos de cooperación dirigidos a organizaciones de derechos humanos y medios independientes. Paralelamente, países como El Salvador, Perú y Ecuador aprobaron leyes que habilitan el cierre arbitrario de organizaciones civiles y medios, debilitando el sistema democrático y los contrapesos institucionales.

    La organización también cuestionó la “doble vara” de la política exterior de Washington, que condena las violaciones en Venezuela, Cuba y Nicaragua, pero ignora graves abusos cometidos por aliados como El Salvador, Perú y Ecuador. El informe incluyó críticas al ataque militar de EE.UU. contra Venezuela a inicios de 2026, el cual, advirtió HRW, podría fortalecer al régimen de Nicolás Maduro y responder a intereses políticos y comerciales de Estados Unidos.

    En materia de seguridad regional, HRW urgió a los gobiernos latinoamericanos a oponerse a los ataques marítimos de Estados Unidos en el Caribe y el Pacífico, que dejaron más de 120 personas fallecidas y podrían constituir ejecuciones extrajudiciales bajo el derecho internacional.

    El informe también documentó graves abusos contra migrantes deportados desde Estados Unidos. Panamá y Costa Rica detuvieron arbitrariamente a ciudadanos de terceros países, mientras que El Salvador sometió a venezolanos repatriados a desapariciones forzadas, torturas y arrestos arbitrarios. En tanto, la República Dominicana intensificó deportaciones de haitianos a zonas de alto riesgo, en aparente violación del derecho internacional.

    HRW alertó sobre el avance del crimen organizado como una de las principales amenazas a los derechos humanos. En Haití, por ejemplo, grupos criminales dominan el 90 % de Puerto Príncipe. En naciones como Brasil, México, Colombia y Ecuador, las respuestas estatales han incluido operativos letales, ampliación de atribuciones de inteligencia y restricciones a derechos fundamentales.

    En México, el informe destaca la combinación entre refuerzo de capacidades de inteligencia y medidas que abren la puerta a detenciones masivas, como la ampliación de la prisión preventiva obligatoria. En Brasil, una redada en Río de Janeiro dejó 122 personas muertas; y en Colombia, durante la ejecución de la estrategia de “paz total”, los grupos armados expandieron su control territorial.

    Pese a este entorno adverso, HRW resaltó el papel esencial que cumplen periodistas y organizaciones de derechos humanos en la defensa de la democracia. No obstante, advirtió que su labor se ve amenazada por entornos cada vez más hostiles. La organización hizo un llamado a los gobiernos a garantizar su trabajo y cesar su criminalización o restricción.

  • ONU critica abusos del ICE en EE.UU. y denuncia deshumanización de migrantes

    ONU critica abusos del ICE en EE.UU. y denuncia deshumanización de migrantes

    El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, denunció este viernes que las acciones del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) de Estados Unidos han promovido una política de “deshumanización” contra migrantes y refugiados, acompañada de graves déficits legales y abusos sistemáticos.

    Türk sostuvo que el ICE ha normalizado el abuso durante sus operativos, especialmente tras su reciente despliegue en Minneapolis, ciudad con una amplia comunidad de migrantes, en particular somalíes. En ese contexto, condenó las detenciones arbitrarias, muchas veces ejecutadas con violencia, incluso dentro de hospitales, iglesias, escuelas y hogares, y basadas únicamente en sospechas de estatus migratorio irregular.

    El alto comisionado exigió una investigación independiente por el aumento de muertes bajo custodia del ICE, al señalar que solo en el último año se reportaron al menos 30 fallecimientos, y seis más en lo que va de 2026. También condenó las represalias contra manifestantes, como en el caso de la muerte a tiros de Renee Good, y recordó que el uso letal de la fuerza debe ser el último recurso ante una amenaza inminente.

    La Administración del presidente Donald Trump justificó la muerte de Good alegando que intentó atropellar a un agente. Sin embargo, la oposición demócrata y organizaciones como Human Rights Watch afirmaron que los videos contradicen esta versión y calificaron el hecho como un «asesinato injustificado». Las imágenes muestran que Good se alejaba del oficial cuando fue baleada el 7 de enero.

    Türk alertó sobre el daño institucional que provocan estas prácticas: “La confianza pública se verá erosionada y la legitimidad institucional, debilitada”, afirmó. Llamó a garantizar el debido proceso y a terminar con las detenciones sin evaluación individual, donde los migrantes carecen de acceso oportuno a defensa legal. “Exhorto a la Administración a poner fin a las prácticas que están destrozando familias”, concluyó.

     

  • Las minas antipersonales dejaron más de 6,200 víctimas en 2024

    Las minas antipersonales dejaron más de 6,200 víctimas en 2024

    Las minas antipersonales causaron más de 6,200 víctimas entre muertos y heridos durante 2024, lo que representa el número más alto registrado desde 2019, según un informe publicado este lunes por la Campaña Internacional para la Prohibición de las Minas Terrestres (ICBL, por sus siglas en inglés).

    Del total de víctimas, al menos 1,945 personas murieron y 4,325 resultaron heridas. El 90 % de los afectados eran civiles y el 46 % eran niños, detalla el informe, que documenta explosiones en 52 países. De esos, 36 forman parte del Tratado de Ottawa, que prohíbe el uso, almacenamiento y producción de minas antipersona.

    Birmania fue el país más afectado por segundo año consecutivo, con más de 2,000 víctimas. Le siguen Siria con aproximadamente 1,000, Afganistán con 624 y Ucrania con 293.

    Actualmente, 166 países forman parte del Tratado de Ottawa, incluidos dos que se sumaron este año. Sin embargo, preocupa el giro de cinco países europeos —Estonia, Finlandia, Letonia, Lituania y Polonia— que se encuentran en proceso de salida del tratado, mientras Ucrania intenta suspender su aplicación alegando su participación en un conflicto armado internacional.

    La financiación para actividades de desminado también se ha reducido. El informe advierte que la ayuda internacional cayó un 5 % respecto a 2023, afectando directamente los servicios para las víctimas. Estados Unidos, Alemania y la Unión Europea se mantuvieron como los principales donantes, aportando el 62 % del total internacional. Solo un 2 % de esos fondos fue destinado a ONG nacionales.

    Human Rights Watch advirtió que “la prohibición mundial de las minas terrestres antipersonal salva vidas civiles, pero enfrenta serias amenazas por parte de los países que abandonan el tratado y el nuevo uso de minas terrestres”.

    Mark Hiznay, director asociado de crisis, conflictos y armas de HRW, hizo un llamado urgente a la acción. “Los gobiernos deben condenar con firmeza la retirada de los Estados del Tratado de Prohibición de Minas”, señaló. Además, subrayó la importancia de limpiar los territorios contaminados para permitir que las comunidades afectadas recuperen sus tierras y medios de vida.

     

  • Trump intensifica ofensiva política y militar con medidas radicales contra narcotráfico, migración y comercio internacional

    Trump intensifica ofensiva política y militar con medidas radicales contra narcotráfico, migración y comercio internacional

    La administración de Donald Trump ha intensificado en las últimas semanas su estrategia de mano dura, combinando operativos militares, lenguaje agresivo y decisiones unilaterales que han marcado un nuevo rumbo en la política exterior e interna de Estados Unidos.

    “Los mataremos a todos”, declaró Trump al referirse a las operaciones militares contra embarcaciones supuestamente vinculadas al narcotráfico en el Caribe y el Pacífico.

    Esta afirmación se enmarca en una campaña que, según analistas, difumina la línea entre el control criminal y la guerra abierta, al ordenar ataques marítimos que han dejado muertos y sin pruebas presentadas públicamente.

    Las operaciones, lideradas por el Ejército en aguas cercanas a Venezuela y Colombia, han resultado en la destrucción de embarcaciones y la muerte de sus tripulantes, a quienes el Gobierno califica de «narcoterroristas».

    Organismos como Human Rights Watch (HRW) han denunciado que estas acciones podrían constituir ejecuciones extrajudiciales, mientras expertos como el politólogo Salvador Santino Regilme advierten que se trata de «actos legalmente insostenibles».

    La retórica también escaló hacia los gobiernos de la región. Trump llamó “matón” al presidente colombiano Gustavo Petro, amenazando con intervenir directamente en “campos de muerte” relacionados al narcotráfico si el mandatario no actúa con mayor contundencia.

    Migración: redadas y militarización

    En el plano interno, la administración Trump ha reactivado su política migratoria más estricta. Desde enero, el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) ha llevado a cabo redadas masivas en ciudades como Chicago y Nueva York, utilizando incluso tácticas militares y granadas aturdidoras.

    “Estamos deteniendo a criminales muy peligrosos”, justificó el mandatario ante la prensa. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha respaldado estas acciones con campañas que etiquetan a los migrantes como “monstruos” o “lo peor de lo peor”.

    La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) calificó estos operativos como desproporcionados y violatorios de derechos humanos.

    Fotografía de archivo de agentes de inmigración. EFE
    Fotografía de archivo de agentes de inmigración en una redada. EFE

    Política comercial: aranceles como castigo

    Trump también ha utilizado su política comercial como herramienta de presión. Esta semana impuso nuevos aranceles del 50 % a Brasil e India, en represalia por casos judiciales y acuerdos energéticos con Rusia, respectivamente.

    Además, suspendió conversaciones con Canadá tras acusar al gobierno de difundir publicidad “engañosa” que tergiversa mensajes históricos de Ronald Reagan. También denunció un intento de “interferencia” canadiense en una próxima resolución de la Corte Suprema sobre sus políticas arancelarias.

    Transformaciones en la Casa Blanca

    A nivel simbólico, el mandatario busca dejar huella en la sede del poder. Esta semana inició la demolición del Ala Este de la Casa Blanca para construir un salón de baile valorado en 300 millones de dólares, financiado por donantes cercanos a su campaña.

    El proyecto fue aprobado sin consenso institucional y ha generado controversia por su financiamiento privado y propósito personalista.

     

  • CIDH, relatora de la ONU y Amnistía Internacional lamentan salida de Cristosal de El Salvador

    CIDH, relatora de la ONU y Amnistía Internacional lamentan salida de Cristosal de El Salvador

    Los relatores de libertad de asociación de las Naciones Unidas y de libertad de expresión la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), así como la CIDH y las organizaciones internacionales Amnistía Internacional, Human Right Watch y la Fundación Kennedy Human Rights mostraron preocupación por la salida de Cristosal de El Salvador.

    La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) indicó este viernes que “las organizaciones defensoras de derechos humanos son un pilar de toda democracia y los Estados deben garantizar que realicen sus actividades sin temor ni represalias y libres de restricciones”. La CIDH advirtió en X que Cristosal argumentó la criminalización de personas defensoras y la imposición de la Ley de Agentes Extranjeros como obstáculos a su labor.

    También, la relatora especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para la libertad de asociación y asamblea, Gina Romero, se solidarizó el jueves con Cristosal y consideró su salida de El Salvador de “inaceptable” como protección ante la “persecución sistemática”.

    “Es inaceptable que la estigmatización, criminalización y persecusión sistemática de organizaciones de la sociedad civil genere cierre de sus actividades como método de protección. Mi solidaridad con Cristosal”, indicó Romero.

    El relator de libertad de expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Pedro Vaca, publicó el jueves en X su “preocupación” por la suspensión de operaciones de Cristosal y el exilio de su personal.

    “Cristosal es una voz trascendental para la defensa de los derechos humanos en el país. El Salvador debe tener más, y no menos, ojos y voces que registren lo que está pasando”, indicó.

    La organización Amnistía Internacional Américas también manifestó su solidaridad por el cierre de la sede de Cristosal en El Salvador y exhortó a “la comunidad internacional» a «hoy más que nunca respaldar las voces que no se callan, que mantienen viva la defensa de los derechos humanos y la rendición de cuentas”.

    También, las organizaciones Human Rights Watch (HRW), la fundación Robert F. Kennedy Human Rights lamentaron el jueves la salida de Cristosal de El Salvador.

    “Lo que está ocurriendo en El Salvador es devastador. Expreso toda mi solidaridad con Noah Bullock y el valiente equipo de Cristosal, forzados al exilio por defender los derechos humanos”. Kerry Kennedy, presidente de la Fundación Kennedy Human Rights.

    “El destacado grupo de derechos humanos Cristosal ha errado sus oficinas en El Salvador en medio de una intensificación de la represión contra la sociedad civil por parte del gobierno de Bukele. El costo: menos justicia para las víctimas, menos supervisión de los abusos y menos espacios para el disenso”. Juanita Gobertus, directora de la división de las Américas HRW.

    La organización Cristosal anunció el cierre de su oficina instalada en El Salvador ante una “situación insostenible de acoso estatal”, al señalar que han sido objeto de acoso legal, vigilancia, espionaje, difamación, amenazas directas contra su personal y la captura de una de sus integrantes, Ruth López. Mientras, el presidente salvadoreño Nayib Bukele